Amparo Grisales


Amparo Grisales aún despierta envidias. Pese a sus atributos, trabajos y talento, ninguna joven actriz ha podido igualar o, al menos acercársele, a la "Divas de Divas", Amparo Grisales, quien lleva décadas en la cima y parece que no tiene sucesora. La actriz regresó a la pantalla chica después de protagonizar ‘Madre Luna’, de Telemundo-RTI.

La Diva de Colombia interpreta a Lucrecia, una de ellas, la mujer oficial del narcotraficante de ‘Las Muñecas de la Mafia’. Tiene clase y es sofisticada. Además defiende lo suyo.

-¿Cómo has vivido la experiencia en ‘Las Muñecas de la Mafia’?
Fueron tres meses muy intensos, pero muy bien programado todo. Se sentía un ambiente de mucha fuerza, muchas ganas para que todo saliera bien, con mucha garra y una fuerte inversión, para lograr hacer una serie de un tema que varias veces se ha tocado en la televisión y el cine nacional, pero no con este enfoque y menos con estas historias.

-¿Y qué es lo diferente de esta historia de mafiosos?
Se vuelve al tema de las mafias del narcotráfico en Colombia, pero desde el lado y la visión de las mujeres, quienes habitualmente son actores secundarios en estas historias.

-¿Qué te sedujo de tu personaje, Lucrecia?
Siempre estoy en búsqueda de no repetirme. Vengo, en televisión, de hacer de una mamá que trabaja la tierra, ‘Madre Luna’, una telenovela que quiero mucho, por lo que el siguiente paso debía ir por otro camino. He hecho de todo en la actuación y siempre busco disfrutar mis papeles. En este caso, para una actriz, siempre es un placer encarnar a una mujer de la mafia, con todos los guiños y excesos que se vieron en ellas, manejar el poder y ser la más, sencillamente era demasiado tentador para mí.

-¿Qué herramientas utilizaste para la construcción del personaje?
Lo construí a partir de muchas personas conocidas. Ellas tienen la característica de hacerse notar. Tenemos mucho de donde copiar en Colombia y fui muy observadora.

-¿Cómo es compartir escena con las jóvenes actrices?
Es un elenco completo el que tiene esta serie. Hay varias generaciones de actores que se complementan, y en el caso de los jóvenes hay de todo, aquellas que te respetan y te admiran, mientras que otras simplemente vienen, hace su trabajo y ya. Todas las posiciones son respetables. Siento que algunas buscan conocer mi trabajo y aprender de él, y está bien porque llevo bastante tiempo en esto y de algo debe servir toda la experiencia.

-¿Y tuviste alguna disputa con alguna de ellas?
Me concentro tanto en mi trabajo que como tenía mi camerino aparte nunca di pie a ese tipo de cosas. De pronto hubo celos de parte de dos de ellas, no de parte mía. Quizás para algunas fue grato trabajar conmigo, pero para las otras sí hubo celos.

-Muchas veces se ha dicho que Amparo es conflictiva...
Siempre se ha generado eso, como un misterio entorno a mi forma de trabajo. Sólo sé que me esmero para dar lo mejor de sí en cada escena, busco que todo salga lo mejor posible y esa exigencia mucha gente no la entiende o simplemente la confunde con prepotencia. A veces siento que sigo siendo una amenaza para muchas actrices, pero no es mi intención, es más, busco motivarlas para que sigan un buen camino en sus carreras.

-¿Cuál es el gran aporte por ser mujeres las que lleven el hilo conductor en esta serie?

El gran aporte es que se va a mostrar la parte femenina. La razón por la cuál estas mujeres llegan a involucrase con los narcotraficantes. Por eso hay distintos perfiles. Se está contando el punto de vista de ellas, lo que guardan, los secretos, lo que sienten, lo que se tienen que aguantar, todos sus conflictos.

-¿Cómo te sientes en el formato de la serie?
Es maravilloso, diferente, donde el detalle se cuida mucho más. Me encantan las telenovelas, defiendo ese formato, pero soy actriz integral y siempre estoy donde hay un proyecto que me enamore. Esta historia en particular me encanta. Además la gente me lo pedía. Siento que con esta serie es la mejor forma de volver al prime time, porque está lejos de las historias blancas y se concentra en lo que realmente ha pasado en Colombia.

-¿Sigues en el teatro?
Continuamos con el monólogo teatral ‘No seré feliz, pero tengo marido’, el cual me ha dado mucha satisfacción en los cuatro años que llevo con él. Lo hemos presentado en Colombia y ahora vamos para Estados Unidos, donde tenemos una ambiciosa gira que me emociona.

-¿Hay proyectos para un nuevo montaje?
Con Mario Morgan, mi director, estamos viendo otros guiones, pues con este éxito que hemos tenido, la gente ya me está pidiendo más y yo quiero darles mucho más de mí.

-¿Y el cine?
Ya me están haciendo coqueteos para volver al cine colombiano. Estoy estudiando algunas cosas muy lindas. Quiero regresar pronto porque siempre me ha gustado su lenguaje intimista y en Colombia hemos avanzado mucho en este arte.

-¿Y su proyecto de la fundación?
Va por buen camino. Lo hemos estado haciendo despacio para que quede bien, pues queremos ayudar a los perros de Colombia. Esos animales me encantan. Tengo mi perrito que me acompaña para todos lados, Tango, y lo adoro, me encantaría que todos los perros vivieran como mi Tango.