Juan Alfonso Baptista


Juan Alfonso Baptista, ‘El Gato’, da vida al villano de la tercera temporada de ‘Sin tetas no hay paraíso’, Guillermo Mejía, un narcotraficante mexicano que ha conseguido situarse a la cabeza del tráfico de estupefacientes en España.

El actor venezolano Juan Alfonso Baptista es uno de los galanes con más éxito en la televisión latina, donde alcanzó una gran popularidad gracias a su intervención en las telenovelas ‘Gata salvaje’ y ‘Pasión de gavilanes’. Además, ha participado en otras producciones de este mismo género, como ‘Enamorada’, ‘A todo corazón’, ‘Hechizo de amor’, ‘Como en el cine’, ‘La mujer en el espejo’ y ‘La marca del deseo’. También ha trabajado como modelo en diversas campañas publicitarias para marcas como Maxy's, Coca-Cola y Burguer King.

-¿Qué has estado haciendo después de tu éxito en ‘Pasión de gavilanes’?
Protagonicé ‘La marca del deseo’, una telenovela con un buen guión y un director y un reparto excelentes. También he hecho varios castings y muchos viajes. En lo personal me enamoré, me desenamoré y me volví a enamorar.

-En la novela ‘La marca del deseo’ trabajaste con Stephanie Cayo, ¿qué tal con ella?

Estupendamente. Es una fabulosa actriz y compañera.

-Se rumoreó que os enamorasteis...
Pues es falso; somos muy buenos amigos, pero nada más.

-¿Te molestan los comentarios?
Estoy acostumbrado y sé que son gajes del oficio. Llega un momento en que te dan igual.

-Regresas a España con una producción de enorme éxito como lo es ‘Sin tetas no hay paraíso’...
Sí, estoy muy contento de volver a grabar en España. Hago de Guillermo ‘El Bebe’ Mejía, un narcotraficante mexicano que actúa en España. Estoy encantado, porque es un personaje con mucha fuerza, carácter e infinidad de matices.

-¿Con él cumples el sueño de ser el malo de una telenovela?
Sí. Me fascinan estos roles porque te obligan a dar lo mejor de ti como actor. Son más ricos a la hora de interpretarlos.

-¿Cansa ser siempre el bueno?
(Risas) No, pero yo ya he encarnado a cantidad de galanes, así que estoy feliz con mi papel y daré lo mejor en cada escena.

-¿Esperas superar el éxito de ‘Pasión de gavilanes’?
En realidad no me preocupa esa idea, lo único que deseo es que este personaje guste tanto como Oscar Reyes y se recuerde con el tiempo. No pretendo otra cosa.

-¿Qué recuerdos te quedan de aquella etapa de tu vida?
‘Pasión de gavilanes’ fue muy grande. Ahora no me hago ilusiones con nada, sólo pongo toda mi energía y mi empeño en cada papel.

-¿Sigues viendo a tus ex compañeros, Michel Brown (Franco) y Mario Cimarro (Juan)?
Con Michel tengo contacto diario, es mi mejor amigo y ya forma parte de mi familia. A Mario no lo veo casi, porque está en México; pero guardo, de él, el mejor de los recuerdos.

-En ‘Sin tetas no hay paraíso’ trabajas junto a Manolo Cardona, ¿os conocéis?
Es otro de mis mejores amigos y ambos estamos felices de trabajar juntos. Hace muchos años que nos conocemos, pero nunca habíamos coincidido.

-Se publicó que vienes a sustituir a Miguel Ángel Silvestre, ¿temes la comparaciones?
Siempre existirán, pero no me preocupan. No hay nada ni nadie que pueda evitar este tipo de comentarios. Además, para nada se trata de sustituir ni de superar a nadie. Cada persona tiene su espacio, su tiempo, su público y su lugar.

-¿Has visto la telenovela?
No vi las dos temporadas anteriores ni la versión colombiana; tampoco la adaptación americana para el mercado latino. Así que estoy virgen en ese aspecto (risas).

-¿Has preparado el papel de alguna manera especial?
Como interpreto a un mexicano muy vinculado a su tierra estoy haciendo hincapié en el acento. Eso además de toda la complejidad que de por sí tiene el papel. No quiero defraudar al público.

-Siempre has declarado que te encantaría hacer cine, ¿tienes proyectos?
Llevo años luchando para labrarme un hueco en la gran pantalla y ahora me coinciden dos proyectos con esto. A ver cómo lo hago y, si no es posible buscaré nuevas oportunidades en cuanto termine la novela.

-¿Y tienes contratos publicitarios?
Ahora mismo no. Pero estoy listo para lo que quieran proponerme.

-Tras tu paso por el concurso de baile ‘¡Mira quién baila!’, ¿sigues con esta afición?
Sí, de vez en cuando doy mis pasitos. Es que me apasiona bailar.