Alejandro Chabán: “Se burlaron mucho de mí”


Alejandro Chabán, sin odio ni rencor, confesó que cuando era un niño le rechazaron por su obesidad. El que quiere, puede. Y si no, que se lo pregunten a Alejandro Chabán (Ronaldo en ‘Prisionera’ o Miguel en ‘El Rostro de Analía’), que a sus 26 años es todo un ejemplo de constancia y fuerza de voluntad. Con 16 pasó de ser un comedor compulsivo de 150 kilos a pesar 50 y sufrir anorexia. En su libro ‘De gordo a galán’ narra la transformación.

La carrera de Alejandro en Estados Unidos está en alza. La serie ‘El mentalista’, protagonizada por Simon Baker, ha contado con él en el episodio de la segunda temporada ‘Lanzando llamas’. Interpreta a Snake Gallido, jugador de béisbol dominicano.

A Génesis Rodríguez la considera una gran amiga. Desde que trabajaron juntos en la telenovela ‘Prisionera’, el actor mantiene una estrecha amistad con la familia Rodríguez: “A Génesis la respeto mucho como persona; El Puma, su papá, es como mi segundo padre; y Carolina, su mamá, es un ángel caído del cielo”.

-¿Qué te condujo al sobrepeso?
Empecé a engordar por una razón emocional. Mi papá trabajaba mucho para mantener a la familia y pasaba poco tiempo en casa. Cuando estaba, él disfrutaba viéndome comer. Entonces comencé a comer más para demandar su atención.

-¿Por qué decidiste adelgazar?
En primer lugar, por una cuestión de salud. No respiraba bien por las noches y necesitaba la ayuda de mi mamá para bañarme. Pero el rechazo social también terminó por marcarme. Los niños me insultaban y me ponían los sobrenombres más crueles.

-¿Te pusiste en manos de un endocrino para lograrlo?
No, lo hice muy mal. Probé con todas las dietas que te recomiendan familiares y amigos. Bajé de una manera poco saludable y llegué a sufrir anorexia.

-¿Has pasado por el quirófano después de perder peso?
Sí, claro. Me he quitado la grasa del pecho. Cuando adelgacé, me colgaba un poco y mi entrenador personal, Richard Linares, que me ha ayudado a escribir el libro, me lo recomendó.

-¿Qué dirías ahora a aquellos que te hicieron la vida imposible?
Muchas de ellos ahora han intentado retomar el contacto conmigo a través de mi página de internet. En un primer momento, me dan ganas de no contestarles, pero después lo hago. Les respondo para que vean hasta dónde he llegado, de lo que he sido capaz.

-¿Sabes perdonar y olvidar?
La madurez, los años y la vida me han enseñado.