Ariel López Padilla, con alma de bailarín


A mitad del camino de la vida, Ariel López Padilla está convencido que nació actor con alma de bailarín. Después de 8 años de vivir en Estados Unidos y no dejar de hacer telenovelas, por primera vez, se presentará en un escenario norteamericano, pero esta vez en otra de sus pasiones: el ballet.

Educado con respetadas figuras de la escuela cubana y rusa de ballet, López Padilla estudió en su México natal y desde 1979 hasta 1997 desarrolló una disciplinada y consistente carrera como bailarín clásico.

El retorno al escenario fue en la ciudad de Miami con la obra 'El Cascanueces' ('The Nutcracker'), el sábado 5 y el domingo 6 de diciembre, en el histórico teatro Manuel Artime. En esta oportunidad, Padilla interpretó al padre de la niña en una de las piezas más famosas con música de Tchaikovsky.

"Es la primera vez que lo hice en esta ciudad y creo que es una forma de devolver todo lo que me enseñaron. Fui formado por cubanos en México y esta invitación es una forma de promover la cultura y educar a las nuevas generaciones en el gusto del ballet. Es una labor que requiere de muchas voluntades. Tengo mucha gratitud por todo lo que me dieron", reafirma el actor.

Ariel López Padilla nació en Guadalajara, México, y su carrera como bailarín la hizo en momentos en que era vista con ciertos prejuicios. "Había muchos tabúes, pero vengo de una familia de artistas, en mi casa había pintores, músicos, una tía actriz, entonces no se veía con ningún tipo de connotación, el ballet era un área más para cubrir, había una cultura, se veía como la pasión saludable del arte", enfatiza.

Aunque el papel que interpretó en 'Cascanueces' no hizo gala del rigor técnico de la danza, para Padilla es una presentación especial. "La parte más importante es que me invitan a hacer un personaje que es más bien una interpretación de carácter, que maneja la pantomima y la mímica".

El ballet, según Padilla, ha sido una de las disciplinas artísticas más en coherencia con su personalidad. "Yo soy muy disciplinado, siempre estoy en la búsqueda del perfeccionamiento a nivel técnico, soy una persona tímida que no se rinde y de alguna forma eso es lo que pasa en el ballet y lo que más me gusta. Ves los resultados de forma muy concreta".

Su decisión de ser bailarín empezó por una historia de amor. "Una verdadera historia de Romeo y Julieta. El hermano mayor de mi mamá se enamoró de una bailarina rusa y este amor no se concretó, pero siempre nos mandaba cartas, música. Mi mamá también quiso ser bailarina. Cuando comencé a estudiar ballet, me di cuenta que era dificilísimo, yo había hecho todos los deportes, pero nada me ejercía gran fascinación, no me completaba y me doy cuenta que estoy delante de una disciplina que requería de todo: girar, saltar, manejar los pies, los ojos. Dificilísimo, pero quedé enamorado", recuerda.

Estudió en las mejores academias de Guadalajara y posteriormente ingresó al Instituto Nacional de Bellas Artes (I.N.B.A.) en la Ciudad de México. Fue el primer bailarín mexicano que compitió en el Teatro Bolshoi en Rusia representando a México en una importante competencia internacional en 1989.

Pero llegó el momento en que le tocó decidir entre la actuación y el baile. "Las musas no te dejan dedicarte a dos cosas intensamente. El actor requiere ser a tiempo completo y el bailarín debe tener como cinco horas de entrenamiento diarias, como mínimo, y yo no tenía ya ese tiempo. Las telenovelas me exigieron mucho".

'La Pícara Soñadora' y 'De Frente Al Sol' serían unos de sus primeros y más importantes proyectos, pero la fama llegó con la tercera adaptación de 'Corazón Salvaje' con las actuaciones de Edith González, el desaparecido Eduardo Palomo y Ana Colchero. Después de ese momento, ha sido imparable el camino ya sea en roles como protagonista o antagonista. Su más reciente papel en televisión fue en el papel de Rogelio, en la telenovela de Telemundo: ‘Pecados Ajenos’.

Ariel López Padilla estuvo casado con la actriz Mariana Levy, quien murió hace unos años, y con quien tuvo a su única hija María, quien reside en la Ciudad de México con su abuela materna, Talina Fernández. Actualmente el actor está casado y vive en Miami.