Fernando Colunga


“Las telenovelas de época tienen su magia”. El protagonista de la telenovela ‘Pasión’ interpretó a Ricardo de Salamanca y Almonte, un rudo pirata. “El público merece lo mejor de uno, tanto técnica como físicamente”, dijo el actor.

Fernando Colunga Olivares nació el 3 de marzo de 1966 en Ciudad de México. Tiene 43 años. Es hijo único. Inició estudios de ingeniería civil, tuvo una ferretería, trabajó como administrador y de mesero.

Empezó como actor de cine hasta que en 1988 trabajó de doble de Eduardo Yáñez en la novela ‘Dulce desafío’. A partir de allí, decide continuar en la actuación y se matricula en el Centro de Educación Artística (CEA) de Televisa en 1990. En sus inicios su rostro se hizo popular en muchos hogares gracias a tener un papel en la versión mexicana del conocido programa infantil ‘Plaza Sésamo’.

Colunga se ha convertido en uno de los galanes más cotizados de la televisión en México y el hombre que hace suspirar a millones de mujeres que sintonizan sus novelas alrededor del mundo, gracias a la imagen de un hombre que combina talento actoral con gran atractivo físico. El éxito de telenovelas como ‘María la del barrio’, al lado de la cantante Thalía; ‘La usurpadora’, con la venezolana Gabriela Spanic; ‘Nunca te olvidaré’, con la mexicana Edith González; ‘Mañana es para siempre’, con Silvia Navarro; y las tres grandes historias de amor recreadas en tiempos pasados como ‘Amor real’, con Adela Noriega; ‘Alborada’, con la cantante Lucero, y, ahora, ‘Pasión’, con Susana González, le han granjeado el cariño de la audiencia y buenas críticas como actor, profesión en la que ya celebra 20 años.

-¿Cómo fue la experiencia de protagonizar ‘Pasión’, catalogada como una de las telenovelas más ambiciosas de la productora Carla Estrada?
Fue una novela muy interesante, muy complicada y demandante por todo lo que exige, pero a la vez muy gratificante. De verdad ha sido una experiencia mágica. Yo, como actor, estoy muy contento porque Carla Estrada confió en mí para interpretar a Ricardo, un personaje tan complejo. Estoy orgulloso de este producto porque rebasó nuestras expectativas.

-¿Ha sido Ricardo de Salamanca y Almonte la interpretación más difícil?
No lo podría ver así. Creo que fue un gran reto, pero que, afortunadamente, ha tenido un buen desarrollo. No quisiera quitarle peso a los otros, porque gracias a los anteriores hice éste.

-Has trabajado en diferentes novelas de época: ‘Amor Real’, ‘Alborada’ y ‘Pasión’, ¿cuál ha sido tu historia favorita?
Todas las telenovelas de época tienen su magia. No podría inclinarme por ninguna de ellas, porque cada una ha tenido su momento, su fuerza. Yo he tenido la suerte de que los personajes que he interpretado han sido muy distintos y con una fortaleza y sentimiento muy especiales.

-¿Cómo fue la experiencia de trabajar al lado de Susana González (Camila Darién, en ‘Pasión’), la protagonista?
Fue una experiencia muy agradable. Ella trabajó y luchó por su personaje; aprovechó muy bien su oportunidad.

-¿Te hubiese gustado vivir una historia de amor en el siglo XVIII o de la actualidad?
A esa época siempre le envidiaremos el romanticismo y la sensibilidad. Eso es algo muy lindo para cortejar a una mujer.

-‘Amor real’, ‘Alborada’ y ‘Pasión’ han sido producidas por Carla Estrada, ¿crees que eres su galán preferido?

Yo me la paso muy bien trabajando con Carla Estrada. Lo que sucede es que cuando encuentras gente con la que haces buen equipo, no hay que huir. Para eso se juntan los buenos equipos: para apoyarse y ayudarse a superarse. Con ella tengo una muy buena comunicación. Es una persona muy exigente conmigo y eso también es bueno porque me hace sacar mejores cosas cada vez.

-¿Cómo te preparaste para este personaje?
En el caso de esta novela y de cualquier otra novela de época, el proceso de preparación es muy complejo. Todo comienza con un acercamiento con la escritora, quien me dice cómo quiere ver a su personaje, cómo lo imagina, cómo lo escribe, qué espera de él. Después de esto, viene un enfrentamiento con libros para ayudarte a comprender el contexto histórico. Luego, varias pláticas con historiadores que, además de lo que ya he investigado, me llevan hasta el fondo de la época y aclaran mis dudas. Después, comienza un trabajo de mesa con la directora y el elenco, donde te enfrentan a los demás compañeros y empiezo a darle los matices y las características que debe tener el personaje.

-¿Qué puesto ocupa ‘Pasión’ en tu carrera actoral?
Es una novela que tendrá un significado muy importante. Es una novela muy audaz y, hasta cierto punto, agresiva, más de lo que estamos acostumbrados. Es una novela en la que se arriesgó y se buscó nuevas cosas. Marca un escalón muy importante en mi carrera.

-¿Cómo te sientes al ser considerado uno de los galanes favoritos de la televisión?
Yo se los agradezco. Ojala nunca cambien esa forma de verme.

-¿Eres exigente contigo mismo a la hora de actuar?
Extremadamente. Soy muy exigente y muy severo porque creo que la gente se merece lo mejor. Pueden estar seguros de que cuando ven mi trabajo en pantalla, no hay momento en el que haya dicho: “Bueno, lo pude haber hecho mejor y no lo quise hacer”. El trabajo siempre tiene toda mi atención y mi dedicación.

-¿Qué anécdota vivida durante la grabación puede contar?
Nos pasaron muchísimas cosas. En el DVD de la telenovela la gente puede ver todo un conjunto de cosas que nos pasaron. Fue una novela muy divertida. ‘Pasión’ fue como jugar como niños a los barcos, a los piratas, con la diferencia de que nos dieron todo grande.

-¿Qué sabor de boca te dejó trabajar al lado de Lucero, en ‘Alborada’ y después en ‘Mañana es para siempre’?
Lucero es una de las personas con las que más he disfrutado trabajar. Hablo independientemente del nivel actoral y la dedicación que ella tiene. Mucha gente se confunde y cuando digo que me gustó trabajar con esta o aquella piensan que con el resto no fue así. Yo soy muy afortunado. Todas mis protagonistas son personas a las que les gusta este negocio como a mí, son disciplinadas. La diferencia que había con Lucero es que, por su carácter, por nuestras características, hubo un buen entendimiento en cuanto a la vida cotidiana y no en los personajes.

-¿Cómo haces para mantener tu buena apariencia física?
Es muy sencillo. Hay que comer balanceado, hay que hacer un poco de ejercicio, hay que cuidarse. Además, cuando uno tiene la fortuna de dedicarse a la comunicación y a la actuación yo creo que, más que un lujo o una cuestión de ego, es una obligación mantenerse bien. El público merece lo mejor de uno, tanto técnica como físicamente.

-¿Cuántas horas pasas en el gimnasio y cuántos postres deja de comer?
Soy una persona que no dejo de comer lo que se me antoje. Me gusta disfrutar. Simplemente, tengo una disciplina en la alimentación, trato de comer balanceado. El ejercicio me brinda salud mental, así que en el gimnasio paso una hora u hora y media. No soy obsesivo en este sentido, pero sé la responsabilidad que tengo en tratar de ofrecer lo mejor de mí.

-¿Cuál ha sido el piropo que más te ha gustado o el más atrevido que has recibido de tus admiradoras?
El más atrevido no lo puedo decir. Pero tengo la fortuna de tener una muy buena relación con el público.

-¿Qué balance haces de tu trayectoria como actor después de 20 años de trabajo en la televisión?

He tenido la fortuna de participar en proyectos muy exitosos con gente muy talentosa. Obviamente, mi balance es muy positivo, con altas y bajas como todos los seres humanos.

-¿Cómo manejas la fama?
Yo creo que el primer ancla y la primera forma de mantener los pies en la tierra es mi familia. Ellos me quieren, pero a la hora de criticar son severos; lo son mis amigas y mis amigos también. Cuando tienes gente que te quiere y te van dando referencia de tu trabajo eso te sensibiliza y te mantiene los pies en la tierra.

-¿Cómo es que un ingeniero civil se convirtió en actor?
La actuación fue algo que siempre tuve en mente, me llamó la atención. Yo sé que es muy difícil dedicarse a esto y mucho más difícil es figurar. Estudié una carrera universitaria que me gusta y después intenté en la actuación, en algo que me apasiona que, como siempre he dicho, es mi vida. Y Dios me dio la posibilidad de desarrollar lo que he hecho hasta ahora. Si en estos momentos tuviera una lámpara maravillosa, y tuviera la oportunidad de dedicarme a algo, volvería hacer lo mismo, con la misma pasión o más.

-¿Qué recuerdas de tus primeros pasos en la actuación, haciendo de doble?
Eso es algo que querré mucho del inicio de mi carrera. Gracias a esas experiencias pude conocer una escuela y prepararme.

-¿Cómo fue tu infancia?
Era un niño que se la pasaba contento. Hacía mis travesuras y me regañaban, pero yo creo, en general, que la pasé contento.

-¿Qué cosas de la vida disfrutas?
Yo disfruto de la vida como es. En realidad, el poder amanecer y poder respirar es el mejor regalo de Dios y de la vida. Creo que, teniendo salud, lo demás depende de nosotros.

-¿Qué puedes comentar de tu participación en el cine con la película ‘Ladrón que roba a ladrón’ (2007)?
Yo estoy verdaderamente contento con la respuesta del público. Esta es un película para realzar y exponer el valor que tenemos los latinos. El mensaje que contiene esta película es muy interesante porque nos hace ver como somos: gente con corazón, que tiene ilusiones, gente que tiene capacidades y que, a veces, no se nos toma en cuenta.

-¿Te gustaría llegar a Hollywood?
De hecho esta película la hicimos en Los Ángeles. Se hizo con una productora americana grande, Lionsgate. Y se hizo como se hace el cine de Hollywood. Y tuvieron la acertada decisión de hacerlo en español y ponerle los subtítulos en inglés.

-¿Ves telenovelas?
A parte de todas las que he realizado, me gusta ver continuamente el trabajo de mis compañeros, porque además es una forma de mantener la objetividad y conocer quiénes son mis compañeros y qué alcance tienen. En empresas como Televisa, el reparto se va formando de acuerdo a un casting; entonces, puedes ver qué capacidad tiene el compañero con el que trabajarás y, además, estar contento y orgulloso, del trabajo de los demás.

-Eres conocido por ser reacio con los medios de comunicación, ¿por qué estás tan alejado de la prensa?
Lo he dicho: tengo una gran comunicación con la prensa. Creo que logramos el matrimonio perfecto, un matrimonio de respeto, de cariño, de límites en entendidos. Creo que ése es el ideal. Siempre he pensado que los escándalos y el revolver la vida privada con lo laboral no te hace ni más ni menos actor; al contrario, te resta credibilidad y entrega a esta carrera.