Kate del Castillo


Kate del Castillo ya no le tiene miedo a la soledad de Hollywood, donde su nombre es cada vez más conocido. La residente de Los Ángeles ha participado en ‘Weeds’ y ‘The Cleaner’, y fue nombrada nuevo rostro de L''Oréal Paris para México, Estados Unidos, el Caribe y Canadá. Además, protagonizó la película ‘La misma luna’. A pesar de ya no vivir en México, no deja de trabajar en español. Participó en la mininovela ‘Vidas Cruzadas’, que Univisión ofreció el pasado mes de agosto de 2009 sólo por internet, en la que comparte papeles protagónicos con el brasileño Guy Ecker.

Atrás quedaron los años de abuso doméstico durante su matrimonio con el ex futbolista mexicano Luis García, según denunció la propia actriz en su libro ‘Tuya’, del 2007. La recordada estrella de las telenovelas‘Muchachitas’, ‘Ramona’ y ‘La mentira’ tiene un nuevo amor y dice sentirse feliz, satisfecha y más madura ahora, que por primera vez es independiente. Es un momento que la actriz de 36 años asegura estar disfrutando al máximo. “Estoy en esa onda de pasarla bien, se trata de estar feliz contigo misma. Ahora todo lo que hago lo hago sólo porque me gusta”, dijo Kate.

-¿Cómo es la historia que protagonizaste para Internet, ‘Vidas Cruzadas’?
Los televidentes se encuentran con una historia muy real e interesante, sobre todo para las mujeres a quienes se les da una opción más para convertirse en madre. También se encontrarán con una historia llena de amor, pasión y traiciones, todo lo que tiene una telenovela, pero compacta, cada capítulo va a atrapar e invitar a ver el siguiente.

-Cuéntanos un poco sobre tu personaje, Mariana...
Es un personaje muy como yo, que en ocasiones son los más difíciles de personificar. Es una mujer que trabaja, independiente, que trabaja para una revista donde escribe cosas para mujeres y de pronto termina con su novio y decide convertirse en madre. Aplaudo la cualidad de mi personaje, por su valor, coraje y valentía.

-¿Qué desafíos te presentó esta webnovela?
El primer desafío es que estoy produciendo y lo ves desde otro punto de vista; quieres que todo salga perfecto. Quieres reducir el tiempo para que quede listo en el menor tiempo posible, pero al mismo tiempo quieres entregar un trabajo de calidad. Como actriz, será en pocos capítulos hacer una actuación creíble. Es una mininovela de 15 episodios, de seis a cinco minutos cada uno. Fue un experimento increíble, todo el club americano y nosotros como mexicanos, con ese ritmo de telenovelas que tenemos, fue una unión bien rara.

-¿Cómo fue trabajar con Guy Ecker?
El ingrediente básico para trabajar en armonía es el respeto. A él lo respeto mucho como actor, como mi socio y lo adoro como mi amigo, tenemos que ser muy concientes de todo esto porque trabajo es trabajo. Todo esto es de divertirse y gozar cada instante.

-¿De qué está cargada la novela?
De controversia, sobre todo de mucho amor, pasión, traición, comedia, tiene un poquito de todo y toca un tema muy interesante en el cual no estamos ni a favor, ni en contra, simplemente estamos exponiendo una historia que no se ha tocado mucho: la inseminación. Al menos en telenovelas no ha pasado, sobre todo, es una historia de amor.

-Si tuvieras que elegir un donante para inseminarte, ¿a quién elegirías?
Todo depende, puedes ir con un amigo, pero si te vas a inseminar, no puedes saber quién es el padre, pero si tú quieres con un amigo y quieres hacer eso, está bien. Pero si se tratara de elegir sería con mi novio, saldría bien lindo (risas).

-¿Cómo surge esta nueva faceta de tu novio, quien de actor pasó a cantante?
Yo sé que le gusta el canto y siempre ha tenido inquietud de muchas cosas. Le gusta la big band, un estilo musical muy difícil y nada comercial, pero a él le gusta mucho. Sé que es una propuesta diferente, que siempre va a tener a las chavas a su lado y se va a echar a la bolsa a la gente mayor.

-Al escuchar el disco por primera vez, ¿qué reacción tuviste?
Estaba muy nerviosa. Si no me hubiera gustado le hubiera dicho: “O cambias de disco o cambias de novia”. Sin embargo, me sorprendió gratamente. Le dije que en cada canción tuvo algo qué decir. Como yo no sé de música no puedo criticar algo que no sé, pero lo que oí me encantó. Lo único que sé es que tiene los pantalones bien puestos; como yo no los tuve, como mucha gente no los tiene. No tiene miedo de hacer las cosas, a pesar de todas las críticas, aquí está.

-¿Qué opinas de los detractores, a los que no les gusta la voz de Aarón?
No le tiene que gustar a todo el mundo. Aarón no es cantante de ópera, vean su propuesta, escúchenlo y después si quieren, critíquenlo. Lo hace con todo el amor del mundo.

-¿Cómo te sientes en esta época de tu vida?
Por primera vez me conozco a mí misma, tengo madurez, no tengo miedo a equivocarme.

-Participaste en la serie ‘Weeds’, ¿a quién interpretas?
Fui Pilar Zuazo en cuatro o cinco capítulos de la quinta temporada de ‘Weeds’. Mi personaje es la más mala, que va contra Nancy (Parker), quien tiene un romance con Esteban (Bichir), en el papel del alcalde de Tijuana, México.

-Si no hubieses sido actriz, ¿a qué te habrías dedicado?
Actuar es lo que sé hacer y lo que me interesa. No me interesa trabajar en otra cosa, quiero hacer lo que me hace feliz, aunque esto signifique hacer películas independientes.

-¿Y tanta fama no te absuelve de la soledad?
El otro día estaba en casa y no tenía nadie con quién hablar. Vivo con mi perrita Lola. Todos tenemos miedo de estar solos. Afortunadamente, cuento como siempre con el apoyo de mi padre, Eric Del Castillo, y del resto de mi familia. No pasa un día sin que hable con ellos. Durante mis luchas en este mundo difícil, lo único que me ha mantenido en pie ha sido mi familia.

-En México viven tus padres y también tu novio, el actor Aarón Díaz, ¿cómo te sientes viviendo lejos de tus seres queridos?
Estoy feliz en Los Ángeles y tengo el corazón en México. Aquí estoy bien. Allá ya no tengo casa, sólo voy a visitar a mis padres o a trabajar. Si quisiera estar allá, estaría allá, pero mi corazón está allá.

-¿Qué te gusta de Estados Unidos?
Me gusta el profesionalismo de Hollywood. Aquí todo mundo entiende que es un privilegio estar en el set, hay mucha competencia, pero sin lastimarse el uno al otro. He aprendido a respetar el trabajo de todos. He podido estar de tú a tú con Kevin Kline (en el filme ‘Trade’). Pero no me ajusto a la poca espontaneidad, ni a la superficialidad de Los Ángeles. Siento que falta amor, hay mucha preocupación por cómo te ves. Si quieres ver a un amigo, lo llamas y te dice, “A ver, déjame ver, tengo tiempo la próxima semana”. ¡Oye!, quien sabe si la próxima semana estaré viva (risas).

-¿Y qué extrañas de México?
De México, extraño casi todo, menos los años como víctima de violencia intrafamiliar que ya he superado. Es raro, ¿no? Después de tantos años de vivir con una persona y ahora hablar así, como si fuera un extraño. Ahora no permito que me digan nada.

-¿Qué haces en tu tiempo libre?
Me ayuda escribir poesía en mi tiempo libre. Son momentos tuyos, para saber quién eres y qué eres. Sé que suena muy trillado, pero si no estás feliz contigo, no puedes estar feliz con otras personas.