Susana González


“Los amores de antes eran más románticos”. Susana González interpretó a Camila Darién en la telenovela ‘Pasión’. Desde México, conversa sobre su rol en el melodrama de época que se grabó en el 2007. “Este personaje ha sido realmente especial. La popularidad es algo que va y viene con cada proyecto”.

La actriz Susana González ya no viste los trajes de antaño. El corsé y las pelucas quedaron guardados, cuando terminño las grabaciones de la telenovela ‘Pasión’, después de pasar unos diez meses en los estudios de Televisa grabando esta novela.

Susana González nació el 2 de octubre de 1976, en Calera, Zacatecas (México). “Mi infancia fue muy linda. La recuerdo con mucho cariño. Mis padres tenían todo el tiempo del mundo para mí y mis hermanos. Fue una infancia muy familiar”. Así fueron sus primeros pasos en el medio artístico: “Me inicié en el centro de formación artística de Televisa. Me recuerdo fascinándome con las clases y todas las cosas nuevas que estaba aprendiendo. A los 19 años, pude tener contacto con este ambiente. Luego, poco a poco, pude realizar pequeños papeles e ir aprendiendo. Mi primer personaje fue de 60 capítulos, que son muy buenos para una persona que comienza”.

-Es tu primera telenovela de época, ¿cómo fue la experiencia de interpretar a Camila Darién?
Ha sido una gran responsabilidad. Entrar en el elenco con un personaje que muchas actrices deseaban interpretar fue difícil y complicado. También motivarte porque fue un rol muy representativo de la mujer. Es una mujer que trata de conseguir su libertad y de conservar su dignidad, que cuida a la familia, que lucha por el amor. Ahora siento una satisfacción inmensa, porque me dejó una gran alegría y cosas tan bonitas. Es un orgullo haber podido trabajar con Carla Estrada, haber representado un personaje de María Zaratini, bajo la dirección de Mónica Miguel.

-Te seleccionaron para el papel después de una ardua búsqueda de la protagonista de ‘Pasión’, ¿cómo te metiste en la piel de Camila?
No comencé con un trabajo de mesa, de lectura, con una clase de ensayo, ni preparando el personaje. Luego de una plática con la directora, al otro día estaba yo grabando en Cartagena. Carla Estrada estaba a mi lado diciéndome todo, cómo imaginaba el personaje, cómo lo tenían concebido entre ella, la directora y la escritora. Camila vivió momentos difíciles. En un momento, el personaje sufrió fuertemente; como cuando fue vendida como esclava o violada. Pero también tuvo momentos de pasión y de alegría.

-¿Alguna vez te has llevado las emociones del personaje a tu casa?
Yo creo que más bien me llevaba el cansancio. Tenía que realizar muchas escenas de llanto, de reclamos, de dolor, y eso te deja un cansancio porque, a fin de cuenta, son tus lágrimas, tu voz y tu energía la que se está desgastando.

-¿En qué se parece tu personaje a ti?
En muchas cosas. En ciertas situaciones me sentía identificada como mujer y como ser humano. Para mí fue fácil identificarme con un persona que trata de mantener unida a su familia, que lucha por su libertad, que defiende su pensamiento.

-¿Crees que ha sido el mejor papel de tu carrera?
Todos mis personajes han sido importantes en su momento, pero sí siento que este personaje ha sido realmente especial, el más importante. En lo personal, me ha regalado muchas experiencias bonitas. Aprendimos mucho.

-¿Qué sabor de boca te dejó trabajar al lado de la reconocida productora Carla Estrada, quien tiene un amplio récord de telenovelas de época?
Es difícil trabajar con ella porque es una persona muy exigente, pero cuando ves las cosas en pantalla te da tanto gusto trabajar con una persona así. Un día, en una comida, le dije: “Ahora, puedo decir que trabajé con Carla Estrada y haciendo un protagónico”. Tengo muchas cosas que agradecerle: el que sea tan exigente, perfeccionista y que tenga esa visión detallada de cómo quiere su producto. Es una visionaria.

-¿Camila ha marcado la diferencia en tu carrera?
Hice una telenovela llamada ‘Entre el amor y el odio’, que me dio una comunicación muy especial con el público y considero que con ‘Pasión’ retomé ése contacto. Por las mañanas, se me acercaba la gente que aprobaba mi trabajo, que me dice que logré transmitirle las emociones del personaje. Y no en todos los proyectos esto se puede lograr.

-¿Como ha manejado esa popularidad surgida con ‘Pasión’?
Es parte de mi carrera. La popularidad es algo que va y viene con cada proyecto. Lo mejor que me puede pasar es que a la gente le guste mi trabajo, que la convenza con mi actuación. No siento que esto me afecte mi vida.

-¿Puedes contar una anécdota vivida con Fernando Colunga?
Fernando es una persona sumamente profesional. Fue un agasajo trabajar con él. Observando su personaje, pude formar los sentimientos que tenía que tener Camila hacia Ricardo. Puedo contar que, en un principio, durante las grabaciones que realizamos en Cartagena, Colombia, el barco encalló y casi anocheció. Empezó a salir humo en el barco y todos nos asustamos. Fernando empezó a organizar todo para que las mujeres saliéramos. De cierta manera, aprecié un acto heroico, de caballerosidad, que me agradó mucho. “Váyanse de aquí los niños y las mujeres. Nosotros nos quedamos para ver cómo arreglamos esto”. Valoro que él como hombre tenga ese coraje y tome esa iniciativa.

-¿Qué te gusta de la época que recrea la telenovela?
Me gusta que había más tiempo para vivir el sentimiento del amor. Los amores de antes eran más románticos. Parte de lo práctico y de la libertad que hemos ganado ahora no la cambio porque siento que las mujeres en ese tiempo tenían muchas prohibiciones y limitaciones. No tenían el poder elegir y no se nos daba el valor que como ser humano nos merecemos. Me gustaría combinar las dos épocas. Saldría algo muy bonito.

-¿Cómo aprecias el tema musical de la telenovela, interpretado por la soprano inglesa Sarah Brightman y el contratenor español Fernando Lima?
Fue un gran acierto de la productora. Es un tema delicioso. Me encanta. Sarah es una figura internacional y Fernando es una persona que tiene gran talento y que está colocándose en un lugar muy especial.

-Después de casi 13 años de vida artística, ¿qué ha sido lo más difícil del oficio?
Pienso que lo más difícil es comprender cómo los medios de comunicación han deformado la percepción que tienen del artista: cómo lo quieren explotar y la forma en la que venden su imagen. No me parece correcto. Los personajes son una cosa y la vida íntima de las personas es otra, a la que todos tenemos derecho.