Amparo Grisales prefiere las producciones colombianas


La diva colombiana Amparo Grisales habló de sus cirugías, nos reveló algunos secretos de belleza y aseguró que prefiere las producciones de su país a los refritos que se hacen en Estados Unidos

Luego de presentar con éxito en Estados Unidos la obra de teatro ‘No seré feliz pero tengo marido’, la actriz colombiana Amparo Grisales, admirada por su talento y su cuerpo escultural, se confiesa con su típica picardía.

Amparo dio vida a Lucrecia (esposa del narcotraficante Braulio Bermúdez), reconoció el polémico contenido de la producción ‘Las Muñecas de la Mafia’; sin embargo, explicó que la telenovela sí deja un claro mensaje: el mundo de las drogas es nocivo. Y quien ingresa en él termina mal. “Creo que no es una apología, sino una advertencia”, aclaró. “Con esta telenovela se llegó a los jóvenes. Me encantó mi papel”, dijo la diva, de 53 años.

-Después de haber protagonizado hace unos años ‘Madre Luna’ con Telemundo, ¿por qué no te hemos vuelto a ver en la televisión latina en Estados Unidos?
Para hacer las grandes producciones no hay que estar allá. Seguramente Telemundo pronto va a pasar en Estados Unidos ‘Las Muñecas de la Mafia’. Ahora estoy en Colombia y creo que hay mucha calidad y de hacer una telenovela aquí o una en Miami, prefiero mil veces trabajar en mi país. A veces uno ve que las producciones que hacen allá son unos remakes que no dan la calidad y yo en mi trabajo soy muy selectiva, y me gustan las cosas bien hechas.

-¿La obra de teatro ‘No seré feliz pero tengo marido’ te ha convertido en experta en matrimonios?
No, porque mi personaje cuenta que su esposo la ha dejado por una mujer más joven. A mí eso no me ha pasado.

-De Amparo Grisales se han dicho muchas cosas, pero de las que tú has oído, ¿cuáles son las que más risa te han causado?
La verdad es que de mí la gente no sabe muchas cosas. Es más lo que no saben que lo que saben, pero he escuchado tanto que hasta piensan que soy extraterrestre. Por ejemplo, decían que yo dormía en una tina llena de hielo y no es cierto. Y que soy devoradora de hombres, y eso si que es mentira, porque yo me como a los hombres, pero no me los devoro (risas).

-¿Y hay muchos afortunados?
No, para nada. Es más, he estado con menos hombres de los que la gente dice porque soy una mujer de relaciones largas y lo que me ha pasado con el tiempo, es que me he vuelto más selectiva para no darles el gusto a algunos de decir que estuvieron con Amparo Grisales y lucirse conmigo. En este momento estoy feliz con mi novio y ahí voy tranquila.

-¿Te has casado?
Sí, lo hice a los 15 años con el pintor argentino Germán Tessarolo. Me casé a escondidas de mis padres, pues yo era menor de edad.

-¿Qué te llevo a dar el paso?
Pequé de ignorancia, inocencia y poca experiencia. No puedo decir que no lo quisiera, pero tan joven no conoces el amor.

-Con más de 50 años bien vividos, ¿cómo haces para verte mejor que muchas jovencitas de 20?
Sólo yo sé el ejercicio que le he metido en mi vida a mi cuerpo, pero creo que también cuentan la nutrición maravillosa y la buena energía que tengo, pues todo es un conjunto nada va divorciado de lo otro. Es cuerpo, físico y espíritu, ahí está la clave. Pero también es mi profesionalismo porque qué tal que ya hubiera pasado la belleza y no tuviera talento, así las cosas serían distintas.

-¿Y qué va a pasar entonces cuando en un futuro la belleza te diga adiós?
Como no pienso en el futuro sino en el presente, pues eso no me importa ni me preocupa. Lo único que tengo es el presente. El futuro no existe y para que uno se desgasta pensando en eso, es mejor vivir intensamente y seguir la vida con pasión, con esa magia y llena de satisfacciones, y cuando me llegue la vejez, pues la asumiré con mucho orgullo.

-Te ves hermosa, pero ¿estás segura que no ha habido un poquito de ayuda con el bisturí?
Las únicas dos cirugía que tengo son las de mis dos tetas. Es verdad y sólo la gente que hace ejercicio y que reconoce la piel sana juzgará acertadamente este cuerpo y la tonificación que tengo. Yo a mi cuerpo le dedico bastante y este cuerpo no se consigue en un quirófano. No veo a ninguna de las que se operan así. Creo que se trata de amor propio, desde chiquita me he querido mucho y eso no quiere decir que sea frívola, para nada, pero soy de las que piensa que mi nave es el cuerpo y es parte de mi empresa y me toca cuidarme. Además tengo el espíritu lindo y estoy en armonía con el universo.

-¿Qué consejos de belleza le darías a las mujeres que te ven como un ejemplo a seguir?
Les digo que hay que mantenerse consciente de que a la naturaleza no le gana la tecnología nunca y lo digo en todo sentido. Es mejor que empiecen a hacer ejercicio desde jóvenes, que tengan una buena nutrición, que no abusen de la sal ni de la comida chatarra, que tomen té verde, que eso les mantiene el peso en su lugar, que tomen antioxidantes, que eviten comida con preservativos y que no crean en esas cremitas y panaceas que venden, pues sabemos que no hay como sentir el ejercicio y tomar mucha agua.

-Has trabajado con grandes galanes, ¿con cuál repetirías?
Con ninguno. Pocos de ellos han quedado como amigos, porque sus mujeres o novias no los dejan ni acercarse a mí. Son celosas, lo que demuestra inmadurez.

-Actuaste junto a Christian Meier en ‘Decisiones’, de Telemundo, ¿cómo te llevas con él?
No somos amigos porque era un tipo un poco cerrado. No es un sujeto galante, no trata muy bien a las mujeres. Estoy en busca de un hombre, pero que no sea Christian Meier definitivamente.

-¿A quien querrías de compañero?
A Miguel Ángel Silvestre (El Duque). Me enamoré de él cuando vi ‘Sin tetas no hay paraíso’. Tiene una voz espectacular y la forma en que coge a las mujeres para besarlas es de morirse.

-¿Qué te parece que Salma Hayek protagonice la película ‘Noticia de un secuestro’, de García Márquez?
Salma es antipática y lo digo porque la conocí en un festival de cine y me dejó con la mano estirada. Cuando la saludé y le dije que era amiga de Gabito (García Márquez), se dio media vuelta y ahí me dejó, pero bueno eso no me importa porque no me interesa la gente arrogante que no evoluciona espiritualmente y que no brilla. Yo a Salma no la veo haciendo un papel como tampoco vi a la italiana que escogieron para hacer ‘El amor en los tiempos del cólera’ (Giovanna Mezzogiorno). Ellas no son para esos personajes tan intensos.

-¿No será que tienes envidia a la protagonista de la película ‘Frida’ (Salma Hayek)?
Lo que es de uno es de uno y por eso no le envidio nada a nadie, ya quisieran muchas tener la carrera y el tiempo que he tenido yo.

-¿Por qué crees que para sus proyectos el colombiano Gabriel García Márquez se haya inclinado más por el talento extranjero que el de su propio país?
A Gabo le ha gustado siempre lo de afuera. Yo fui primero amiga de él que Salma y bueno si es así, pues que ojala les rinda y que la película les salga bien porque todas las películas que han hecho sobre obras de Gabo han sido un caos. Él ya está mayor, no se le puede exigir mucho y me imagino que a veces ni siquiera opina, pero debería hacer como Jorge Amado, que por ejemplo, para llevar al cine su obra ‘Doña Flor’ y sus dos maridos exigió que la protagonista fuera Sonia Braga.