Juan Pablo Shuk cree que ser galán no sirve para nada


Dice que ser galán no sirve para nada, el actor Juan Pablo Shuk, quien es el protagonista de la obra teatral colombiana ‘Melodrama’ que insólitamente analiza las consecuencias de la belleza.

“Cuando me llamaron al casting de la obra ‘Melodrama’ me extrañó mucho porque esperaba que escogieran a un tipo hermoso, que es la característica fundamental del protagonista (Vidal) y yo por supuesto no lo soy", dice el actor Juan Pablo Shuk, quien a pesar de quererse esconder del halo de galán, fue el que se quedó con el papel de la puesta en escena del libro homónimo de Jorge Franco.

A pesar de que ha cargado con el peso de ser recordado por su apariencia física casi desde los inicios de su carrera (cuando a los 23 años protagonizó la telenovela ‘El cacique y la diosa’), Shuk asegura que eso no lo trasnocha.

"Pensaba que en esta pieza teatral se iban a quedar con algún actor joven y no conmigo, un tipo de 44 años", insiste. Pero lo cierto es que su audición le gustó al equipo de producción del montaje, quien decidió, según le dijeron al actor, seleccionarlo para el papel porque ofrecía la contundencia dramática que necesitaban para equilibrar la belleza física que pedía el personaje.

Por eso, el actor al que recordamos por telenovelas como ‘Pasión de Gavilanes’, ‘Doña Bárbara’ y, por último, ‘Niños ricos, pobres padres’, piensa que esta es la obra de mayor envergadura a la que ha enfrentado en su carrera; no solo por ser el eje central de la trama, sino porque comparte escenario con un grupo de actrices de gran trayectoria como Constanza Duque, Marcela Carvajal, Ana María Sánchez y un grupo de 18 actores que tienen apariciones especiales, entre los que están: Alejandra Borrero, Víctor Hugo Morant, Marcela Agudelo, Sebastián Martínez, Ana Bolena Mesa y María Eugenia Dávila.

"Es un grupo de lujo que gira alrededor de Vidal, un hombre que aprovecha su apariencia física para manipular a quienes lo rodean y que sufre un revés en su obsesión con la imagen", comenta el actor, quien se enfrentó a un acelerado proceso de ensayos de solo un mes.

"Esa fue una preparación bastante intensa, pues yo estoy grabando una telenovela y el tiempo de ensayos del montaje han sido muy cortos", explica.

Ahora se siente emocionado y un poco nervioso, no para de hacer halagos del trabajo de producción, que promete la integración de personajes en escena e imágenes de video, de muchos de los que han estado en el tejido de vida del protagonista.

"No podía dejar escapar esto, pues es de esas oportunidades que no se dan todos los días y de esos personajes que son difíciles de hallar en la televisión. Además, es una pieza basada en una obra de un colombiano y es teatro en toda la extensión de la palabra", comenta el protagonista.

Un sofá viejo y un hombre tirado en él mirando al techo, recordando una existencia marcada por el exceso y la banalidad, es la imagen que da forma a esta puesta en escena que tomó algunos elementos del retrato literario que hizo el escritor antioqueño Jorge Franco, acerca de una familia disfuncional tomando cómo excusa a Vidal, un hombre que soñaba con ir a París y a quien la vida se le apaga en una época (los 80) marcada por el miedo a la sexualidad por culpa del sida.

"En mi opinión, se trata de valorar la vida más que a la belleza", agrega el actor quien lleva más de 20 años de carrera y dice estar listo para 'disparar' en el escenario frases como "La belleza sin dinero es un camino a medio recorrer", mientras que detrás del telón, prefiere confesar que "el estigma de galán no sirve para nada".

El melodrama se presentará desde el próximo 9 de febrero al 7 de marzo. Funciones de miércoles a viernes, a las 8:30 p.m.; sábados: 6 y 8:30 p.m. y el domingo, a las 6:30 p.m. en el Teatro de Bellas Artes de Bogotá (Colombia), carrera 68 No. 90-88.

La historia de Vidal transcurre en Medellín (Colombia), dentro de una familia tradicional en el que las mujeres llevan las riendas del hogar y ayudan a configurar la personalidad errática del protagonista, que quiere convertirse en el heredero de un conde, Adolphe de Cressay, pero debe cambiar el rumbo de sus sueños y excesos por una noticia nefasta que lo pone al filo de la muerte.

El montaje promete humor negro, drama y un andamiaje técnico diferente, con ocho pantallas de video que mostraran diferentes momentos y espacios de la existencia de Vidal. Todo el montaje fue dirigido por Miguel Urrutia y con la producción de Joaquín Valencia (recordado por espectáculos como ‘Cabaret’, ‘Sugar’, ‘El principito’ y ‘La vida es sueño’).