Marbelle protagoniza su propia historia


Marbelle, en la propia historia de su vida. Según ella, es un homenaje a la lucha incansable de su mamá por sacarla adelante.

Mauren Belky Ramírez, más conocida como Marbelle, salió del anonimato hace 15 años con su famoso disco ‘Collar de perlas’. Pero más allá de su vida artística, esta colombiana, de 30 años, se convirtió en la diva del pueblo por su temperamento frentero, sus pintas fuera de lo común, sus tatuajes marcados en el cuerpo, sus múltiples cirugías (liposucciones, párpados, labios, senos), su matrimonio y separación con Royne Chávez (ex jefe de seguridad del ex presidente Andrés Pastrana) y porque, a pesar de su origen humilde, ha salido adelante en una carrera que ahora la tiene como protagonista de su propia historia.

En todos estos detalles y otros más, se basará la serie ‘Amor sincero’, del Canal RCN, en horario estelar narrando su vida. Contada, según ella, con un 95 por ciento de veracidad y tan solo un 5 por ciento de ficción, la artista asegura que no tiene pena de contarle al mundo de dónde viene y por lo que ha pasado.

Actúa al lado de su hija Rafaela, de 8 años, quien la interpreta cuando era niña. "Solo quiero que vean que siempre he sido una guerrera capaz de levantarse de todos las caídas que he tenido", dice.

La cantante y artista, como realmente se considera ella misma, se siente respaldada por su novio, el saxofonista cubano Sergio Chaple, director de su banda y productor del disco de la telenovela ‘Amor sincero’.

Eso sí, dice, aún busca al actor que haga el papel de Royne Chávez. Marbelle también le adelantó que ‘Amor sincero’, su biografía televisada, le ha sacado muchas lágrimas.

-¿Cuántas veces has llorado viendo tu propia historia?
Un millón de veces. Contándola, viéndola, grabándola y ahora que la vea al aire será peor. Ha logrado moverme la fibra y ahora que voy a empezar a grabar con Marcela Benjumea, que hace de mi mamá, las partes más difíciles de mi vida será duro.

-¿Qué sentimientos han salido a flote en las grabaciones de esta biografía tuya?
Ha sido una terapia regresar al pasado. Me siento orgullosa, pero también me encontré con cosas que no quería recordar.

-¿Te refieres a tu relación con tu mamá?
Sí, ha sido un encuentro de emociones. Ya mi mamá va a cumplir ocho años de muerta y es lo único en la vida que no he podido superar. Esto es un homenaje a ella, a todo lo que hizo, a convertirme en lo que soy. Y cómo es la vida, sigo recibiendo los frutos de su trabajo, y desafortunadamente no está aquí para disfrutarlo conmigo o por lo menos para darle un abrazo y decirle gracias.

-¿Realmente tu mamá sufrió tanto como se ve en la historia?
Creo que el término no puede ser sufrida porque sufridos somos todos. Más bien guerrera, triunfadora, que salió adelante y se sentó con gente muy importante de este país sin haber pasado por un colegio.

-¿No te preocupa “robarle” la infancia a tu hija?
No. Ella ha sido libre desde que se planteó el proyecto. Se le dio la oportunidad de escoger y meterse en este rollo de la actuación y ella lo aceptó muy bien. Se aprendió mis canciones, los libretos y ha estado feliz con todo el proceso.

-Repetiste la historia materna en el ámbito artístico y en ser tan liberal, ¿tu hija puede repetir la tuya?
Me encantaría que heredara más lo liberal que lo artístico. Es más importante la gente que tiene calidez como persona y que no se deja. Que no tiene miedo de decir las cosas y que puede mirar a los ojos. Que puede escalar sin acostarse, sin robarle y sin mentirle a nadie y ese fue el ejemplo que me dio mi mamá, el que he seguido yo y el que creo va a seguir mi hija.

-¿En qué etapa de la historia entras?
En la tercera. Primero está mi hija, después la adolescente que escogimos en la convocatoria, que es Laura, y luego yo.

-¿Cómo te sientes cantando otra vez tu éxito ‘Collar de perlas’?
Volver a cantarlo con voz de mujer y con otro pensamiento de la vida me hizo sentir rara, pero también pensé cómo 15 años después ese éxito rotundo me permite pararme de nuevo en un escenario. Soy de las pocas afortunadas que se ha retirado tanto tiempo de la música y la gente me pide volver a cantar. No tengo que avergonzarme, ‘Collar de perlas’ marcó una época no sólo para mí, sino para muchos que vivieron esa canción.

-¿Qué te avergüenza de tu vida como para no mostrarlo en la novela?
No hay nada que me avergüence, todas las cosas, por feas que sean, me han curtido y me han servido.

-¿Cómo es la relación con tu papá?
Es buena, pero distante. Él está radicado en Estados Unidos, tenemos comunicación telefónica. Después de la muerte de mi mamá, por cosas de la vida, hubo un distanciamiento. Cosas de las que ustedes más adelante se van a enterar. Pero sigue siendo una relación de respeto y agradecimiento.

-¿No te preocupa que haya allegados que resulten ofendidos?
Que se sientan ofendidos o no es problema de ellos. Estoy contando mi vida desde mi punto de vista.

-¿Aprovecharás esta historia para cambiar tu imagen?
No. Mi intención no es que la gente piense mejor o peor de mí. El que me odia, me odia, y el que me quiere, me quiere, y peor para el que no me quiere porque me tiene que ver todos los días en su pantalla. Esto no es un proyecto para beneficiarme ni quedar como la heroína del paseo. No me importa lo que la gente piense de mí. Si quieren seguir pensando que soy una guisa asquerosa que lo sigan pensando.

-¿Cómo es tu relación con tus hermanos?
Normal. Desafortunadamente nuestras vidas cogieron rumbos distintos. Yo empecé muy pequeña en esta carrera y lo verán, la crianza y el hecho de no ser hijos del mismo papá genera un poco de resentimiento, pero es normal que eso pase.

-¿Qué ha pasado con la música?
Cuando me casé con Royne me retiré definitivamente de los escenarios, de las grabaciones, de la música. Luego pasaron muchas cosas. Y retomé mi carrera. Apareció este proyecto de ‘Amor sincero’ y empezamos a grabar el primer disco de la novela que ya lo terminamos y ya estamos trabajando en el segundo.

-¿Te siguen gustando las lentejuelas?
Las lentejuelas, los brillantes, la magia. Mi mamá me creo un respeto único por el escenario. Para ella, que alguien se subiera con camiseta y jeans a un escenario era un irrespeto y yo pienso lo mismo. La gente paga una boleta para ver brillo, para ver si el artista se cambia dos o cuatro veces, pero esa magia se ha perdido. Por eso, hoy en día se habla de cantantes, no de artistas.

-¿Es cierto que tuviste un 'affaire' con El Pibe Valderrama?
¿Qué puedo decir? Llevo siete años con una persona maravillosa, que ha criado a mis hijas, que confía plenamente en mí. Estoy tan acostumbrada a los golpes que las caricias me fastidian. Esos chismes de ‘El Lavadero’ ya no me sorprenden. De mí pueden decir que soy malgeniada, mala, gorda, guisa, pero soy muy leal y muy fiel.

-¿Te gusta que hablen de ti?
Me da igual. Y aprendí que no debo corregir nada de lo que digan de mí. Si quieren decir que tengo cuatro brazos o tres nalgas, no me voy a preocupar. No me interesa.

-¿Le volverías a pegar a una vecina?
Mil veces más. Reacciono muy mal ante la agresión. No me gusta que me hablen mal porque yo soy muy respetuosa con la gente.

-¿Cómo recuerdas tu historia con Royne Chávez?
Normal. Creo que la gente sabe lo que pasó y creo que con esto (la novela) la gente se enterará de más cosas. No tengo nada más qué decir.

-¿De qué te arrepientes?
Creo que hay muchas cosas que he hecho que no están bien, pero no me arrepiento de que hayan pasado porque me han dado fortaleza. Lo mejor es que puedo seguir mirando a la gente a los ojos, de frente. Todo lo que he vivido lo repetiría porque de las cosas malas que me han pasado siempre ha salido algo bueno y aquí está el reflejo de una de esas (señala a su hija).

-¿Cuántos tatuajes te faltan por hacerte?
Muchos. Llevo nueve, voy para once y de repente para trece.

-¿Los dos más inmediatos cuáles son?
Los estoy diseñando con Sergio (mi pareja actual), una melodía que va escrita en mi cuerpo y el otro tiene que ver con un homenaje a Michael Jackson.

-¿Que vicios tienes?
Los de todo el mundo. La pereza. La rumba. El cigarrillo, el mal genio y el desorden.

-¿Qué pasó con tu amistad con Yolanda Rayo?
Llegó a su final. Creo que cuando a uno le invaden su espacio en cuestiones que no se tienen que meter deben salir. Además nunca he sido amiguera. He escogido muy bien mis amistades y por eso creo que no tengo amigos (risas).