¿Dónde está Elisa?

Elisa desaparece

La vida de la familia Altamira termina convirtiéndose en una pesadilla cuando la hija mayor de Mariano y Dana, desaparece sin dejar huellas de su paradero durante el día del cumpleaños de su padre. Elisa (de 17 años) es parte de una de las familias más adineradas de la ciudad y mientras se encuentra en una fiesta a la que ha ido con sus primos, ellos le pierden el rastro y aseguran no volverla a ver. Después de una cena familiar en honor a Mariano junto con familiares y amigos, el prestigioso abogado decide llevar a los jóvenes a la discoteca, el lugar en donde vio a su hija por última vez. Cuando Dana y Cecilia van a recoger a Elisa, Flor, Eduardo y Santiago, se encuentran con la sorpresa de que Elisa no está en ningún rincón y allí empieza el calvario de una pareja unida durante 17 años. Buscando a su hija Elisa; Dana y Mariano telefonean a todas sus amistades, que no saben nada de ella, además, sus sobrinos no saben nada de ella y niegan haber visto cómo desaparecía de la discoteca. Con la desaparición de Elisa, el dolor de una familia llena de incertidumbre y una búsqueda contra reloj para encontrarla, la familia Altamira une esfuerzos con la policía en cabeza del oficial Cristóbal; él se encargará de la investigación. En la playa, el comisario Cristóbal encontró el teléfono móvil de Elisa tirado entre la arena. Aunque no quiere decírselo al comisario; Eduardo recuerda que en la discoteca, antes de que Elisa desapareciera, vio como su primo Santiago se besaba apasionadamente con su prima Elisa. Y buscando alguna pista más, Dana (atormentada) decide ir hasta la playa donde Cristóbal encontró el teléfono de Elisa y, allí, Cristóbal consuela a Dana, a la que promete que encontrará a su hija; y Dana, llorando, grita el nombre de su hija. Al día siguiente, la policía encuentra el vestido rojo con el que Elisa iba esa noche y, al verlo, Dana comienza a llorar desesperadamente, creyendo que ha perdido para siempre a su hija. Por su parte, Eduardo enfrenta a su primo Santiago, al que culpa de haber dejado sola a Elisa después de que se besara con ella, mientras que a Santiago le parece muy raro que Eduardo tenga tantas fotos de Elisa. Poco después, Mariano recibe una llamada telefónica de un hombre con la voz distorsionada, que le avisa de que tiene secuestrada a Elisa.

Mariano recibe la llamada del secuestrador
Por miedo a que hagan algo malo a su hija Elisa; Mariano decide no contarle a nadie que le llamó el supuesto secuestrador de Elisa. Más tarde, el comisario Cristóbal les da una esperanza a Mariano y Dana, cuando les dice que por la mañana Elisa sacó dinero de un cajero. Al ver el video donde Elisa saca dinero de un cajero; Dana se desespera al ver que su hija está tan cambiada, ya que aparece en el video con el pelo corto y oscuro, cuando Elisa era rubia y con el cabello largo. Y por la noche, el secuestrador cita a Mariano en un descapado para que le entregue dos millones de dólares, a cambio de la libertad de Elisa y, aunque Mariano no quería contárselo a nadie; la policía intervino el teléfono de él y descubrieron el secuestro. Al entrar en una red de amistad de su hija Elisa; Dana se desespera al ver que alguien, que no se identifica, puso: “Elisa es una perra sucia y se va a morir” y, después de que el comisario Cristóbal investigara desde dónde se escribió ese mensaje; descubre que es la dirección de la casa de Cecilia Altamira, la hermana de Mariano y, por lo tanto, tía de Elisa. Pero, Bruno, Cecilia y sus hijos Eduardo y Flor niegan haber escrito alguno de ellos ese mensaje a Elisa. Mientras que, Santiago está atormentado por si le inculpan de la desaparición de su prima Elisa, a pesar de que le promete a su primo Eduardo que él no tiene nada que ver con eso.

Santiago confiesa que se acostaba con su prima Elisa
Cecilia y Bruno tienen una discusión porque se dan cuenta que se han dedicado más a sus trabajos laborales, que a sus hijos, de los que sospechan que podrían haber escrito el mensaje amenazador a Elisa. Poco después, Cecilia avisa a su cuñada Dana de que el mensaje amenazador de Elisa salió del ordenador de sus hijos, ya que así lo descubrieron los policías. Más tarde, para olvidarse de sus problemas; Cecilia se encuentra con su amante Nicolás, viviendo un momento apasionado en la ducha y después en la cama del apartamento de éste, que es el mejor amigo y compañero de trabajo de su hermano Mariano. Al llegar a su casa, Cecilia descubre que su hija Flor sigue enferma y que se hizo varios cortes en las pernas, ya que es una niña muy sensible y todo la afecta, además, Flor piensa que su prime Elisa está muerta. Y poco después, Cecilia y Bruno tienen otra discusión por no ocuparse el suficiente tiempo de sus hijos. Cuando Mariano llega al sitio donde se había citado con el secuestrador de su hija; él lo único que encuentra es a un maniquí y, aunque los policías revisaron el lugar, ellos no encontraron ninguna pista que les lleve al paradero de Elisa. Acto seguido, Mariano recibe otra llamada del secuestrador, que le exige el doble de antes, cuatro millones de dólares, por haber ido con los policías hasta el lugar donde se citaron. Al día siguiente, el comisario Cristóbal visita al joven Santiago, al que muestra un video que encontró en el ordenador de Eduardo y Flor, en el que Santiago se besaba apasionadamente con su prima Elisa, horas antes de que ésta desapareciera. Y Santiago le confiesa a Cristóbal que desde el verano pasado se acostaba con su prima Elisa. Además, en la discoteca, Santiago le dice que vio desaparecer a Elisa después de que ella le dijera que a ella le gustaba otro. Debido a las pistas que tienen; Cristóbal está convencido que el secuestrador de Elisa es alguien muy allegado a la familia Altamira, por la forma tan familiar que tiene a la hora de hablar por teléfono con Mariano. Poco después, Flor le confiesa a su madre Cecilia que ella fue quien escribió ese mensaje en el ordenador porque Elisa la trataba mal y se burlaba de ella. Y Cecilia le pide a su hija Flor que se olvide de eso y que no se lo cuente a nadie.

Un enemigo de Mariano se hace pasar por el secuestrador de Elisa
Al escuchar nuevamente la voz del secuestrador, Mariano reconoce ante la policía que el secuestrador es Alberto Ventura, que trabajó en su empresa como contador y que fue despedido en el 98 por estafar a la compañía y estuvo encarcelado durante cinco años por este asunto, tiempo que duró el juicio, ya que después fue puesto en libertad porque fue injustamente inculpado de un crimen que nunca cometió. Tras una cita que Viviana (la hermana de Mariano) le prepara una cita a su gran amigo Ricardo de la Fuente, con Isabel Ríos (la secretaria y asistente personal de Mariano). Por otra parte, Eduardo (el hijo de Cecilia) decide contarles a sus tíos, Mariano y Dana, que Elisa y Santiago se estaban acostando, pero Mariano y Dana son incapaces de creer que su hija Elisa hiciera eso, aunque Eduardo les dice que tiene pruebas de ello, ya que grabó a Santiago besándose con Elisa en la discoteca. Y Mariano va hasta la casa de su hermana Viviana y, furioso, enfrenta a su sobrino Santiago, preguntándole que desde cuándo se está acostando con Elisa y, en ese momento, los padres de Santiago (Viviana y José Ángel) descubren que su hijo mantenía una relación amorosa con su prima Elisa. Mientras tanto, el comisario Cristóbal Rivas con su compañera Gisela Cruz encuentran el escondrijo de Alberto Ventura, que aparece con una mujer con el rostro tapado, escapando en su coche y consigue huir con ella, ya que amenaza con matarla, si la policía intenta detenerle. Aunque, Rivas consigue atrapar a la mujer secuestrada por Ventura; él se da cuenta de que esa mujer no es Elisa. Cuando Rivas estaba a punto de atrapar a Alberto Ventura; éste le dice al comisario que jamás descubrirá dónde está Elisa, suicidándose en ese instante, tirándose un tiro y arrojándose por un precipicio. Y la mujer de Alberto Ventura, a la que hizo pasar por Elisa, como si estuviera secuestrada; le confiesa a Cristóbal Rivas que Ventura estaba desquiciado desde que le inculparon injustamente de un crimen y que jamás tuvo en su poder a Elisa, pero hizo eso para vengarse de Mariano. Al día siguiente, Mariano se enfrenta a Cristóbal Rivas porque él le ocultó que sabía que Elisa estaba enredada con su primo Santiago. Al día siguiente, Viviana va hasta el apartamento de su amigo Ricardo para contarle sus penas, pero éste la pide que se vaya de su casa porque está con alguien, aunque él dice que no es Isabel. Por esto, Viviana se enfada con Ricardo porque no quiere contarle con quién pasó la noche. Por haberle contado a sus tíos que él se acostaba con Elisa; Santiago se pelea con su primo Eduardo, una vez más. Por su parte, Dana se cita en un restaurante con el comisario Cristóbal, al que dice que a ella le aterra el odio que desprende Mariano a su alrededor y, además, Danna le dice que ella sospecha que Mariano la oculta algo más. Y Dana le pide a Rivas que la deje ayudarle para encontrar a Elisa porque él es en la única persona que confía, a pesar de llevar pocos días conociéndose.

La psicóloga de Cristóbal le aconseja que abandone el caso de Elisa
Santiago recuerda con nostalgia la carta que le escribió su prima Elisa, en la que le decía que jamás pensó que se iba a enamorar de su él, que es su primo y su mejor amigo. Mientras estaban rezando por Elisa en la iglesia, fotógrafos y reporteros de la prensa entran en la iglesia para hacerles fotos, y Mariano (furioso) les echa de allí. Aunque poco después, Mariano y Dana hacen un llamamiento a través de la televisión para encontrar a su hija. Durmiendo, el Detective Rivas tiene un mal sueño, en el que recuerda cómo encontró a su esposa y a su hija, cuando las mataron. Por eso, al día siguiente, Rivas regresa a una terapia con una psicóloga, para poder olvidar las pesadillas, que empezó a recordar a su hija por el caso de Elisa. Y la psicóloga le aconseja a Rivas que abandone el caso de Elisa para que no siga recordando a su mujer y a su hija, pero él se opone a dejarlo. Disculpándose por haberla echado de su casa; Ricardo intenta contarle a su amiga Viviana un secreto que esconde, pero el marido de ésta (José Ángel) les interrumpe la conversación y no le deja que sigan hablando. Y José Ángel, después, le recrimina a Ricardo que haya intentado hablar con Viviana, pidiéndole que sea discreto y que no le cuente el secreto que ellos esconden. Al ver tantos videos que Eduardo tiene en su poder sobre su prima Elisa; su padre Bruno le pide los videos y le pregunta si está enamorado de su prima, pero él no le responde. Por otra parte, Cristóbal Rivas le pide ayuda a Dana para encontrar las llaves de la taquilla de Elisa. Y después, Dana se va en moto con el Comisario hasta el colegio de Elisa para abrir su taquilla. Hablando con la profesora, ésta y Dana coinciden en que Elisa, a pesar de ser una joven muy despierta, estaba últimamente muy distraída. Además, Dana y Cristóbal encuentran en el casillero de Elisa un libro erótico de adultos: “Trópico de cáncer” de Henry Miller. Y Dana le dice a Rivas que ella sospecha que Santiago tiene algo que ver con la desaparición de Elisa, quien siempre fue una pésima influencia para ella. Más tarde, Dana sigue desconfiando de su marido Mariano, que le pregunta que por qué hace llamadas telefónicas a escondidas suyas.


Del 1 al 12 de marzo de 2010