Julián Arango ve la vida con alegría y positivismo


"Veo la vida con alegría y positivismo. Eso sí, tengo que trabajar 24 horas diarias", dice el actor colombiano Julián Arango.

Julián heredó la chispa y el sentido del humor de la familia Arango y a los demás miembros de su familia los dejó como aprendices de la mamadera de gallo que lo ha hecho famoso. Entre en serio y en chiste, el actor polifacético y talentoso que acaba de ser papá y que tiene la habilidad de cambiar de piel con cada uno de sus personajes, se confiesa.

Al actor le recordamos por participar en telenovelas como ‘Yo soy Betty, la Fea’, ‘El inútil’, ‘Amas de casa desesperadas’, ‘El Cartel’ y ‘Las Muñecas del Mafia’, entre otras. Ahora, veremos a Julián en la nueva producción de RCN: ‘La Pola’.

-¿Cuál es la historia de ‘La Pola’, la nueva novela que protagonizarás?
La historia nace de un cuadro al que le hacen un escáner y descubren que la mujer de la pintura, Magdalena, quien está embarazada y con un bebé de brazos, es la esposa de Antonio Nariño, y además tiene un medallón colgado con la imagen de Jorge Tadeo Lozano. Ahí empiezan las preguntas: ¿Es infiel Magdalena a su marido? ¿De quién es la criatura? Por los interminables viajes de Nariño, ¿Magdalena cae en brazos de otro hombre? En medio de la historia aparece Policarpa Salavarrieta y el director, Sergio Cabrera, toma la decisión de hacer la historia de ‘La Pola’.

-¿Y tú quién eres en la historia?
Soy el papá de La Pola. Un campesino que ejerció una gran influencia y que ayudó a inculcarle a su hija la semilla de la revolución.

-¿Dónde serán las grabaciones?
En Villa de Leyva, Monguí y Barichara, todo en Colombia.

-¿Cómo serán tus días lejos de Adelaida, tu bebé de cuatro meses?
Me encanta viajar, pero con Adelaida me pregunto: “entonces, ¿qué sentía uno antes por la gente?”. Esto es un amor muy grande. Sin embargo, ya me separé de ella cuando grabamos ‘El Cartel’. Me conformo con las fotos que me mandan. Antes iba por la vida adonde me llevara, pero ahora con la niña tengo una conciencia distinta. Ahora se están haciendo cosas para algo y por alguien. No por el ego ni por mí. Me fui viendo una cosa y llegue viendo otra.

-Después de un personaje tan fuerte como Guadaña, de ‘El Cartel’, ¿no da cierto miedo a enfrentarse a otro papel?
Yo no tengo miedo ni angustias, no he sufrido de eso jamás. Siempre pienso que me va a ir bien y eso lo heredé de mi papá, que hasta en los peores momentos, sin un peso en el bolsillo, me decía: "El año entrante lo mando a estudiar afuera" o sea, ¡todo está bien! Veo la vida con alegría y positivismo. Eso sí, tengo que trabajar 24 horas diarias. Si uno no trabaja bien todos los días, si no se hace bien el aviso, no se hace nada. Y también el ejemplo de mi mamá, que no ha parado de trabajar un minuto en toda su vida.

-¿Cómo partes tu esencia de la de los personajes?
Este trabajo lo he llegado a entender muy bien, lo he analizado y lo he vuelto un trabajo. 5, 4, 3, 2, es una persona; 5, 4, 3, 2, corta y vuelvo a ser yo. Me pasó que en 'Perro amor', yo estaba empezando a actuar y a veces (después del papel) seguía dándomelas de que yo, en verdad, era un tipo así con todas las viejas (risas).

-¿Has madurado con el oficio?
Sí, maduré con el oficio. Hay una cosa con los zapatos que yo aprendí. Cuando me los quito, los míos, y los pongo allá, ya. Y me pongo los zapatos del personaje, me transformo y listo. Eso es.

-¿Cómo escoges los papeles?
Este es un trabajo de intuición. Si de entrada el proyecto me da mala espina, no lo hago. En ‘Yo soy Betty, la Fea’, venía de hacer ‘Perro amor’ y fue muy exitoso, me dijeron: "¿Qué va a hacer ahora?" Y yo, no es que voy a hacer a un gay en una novela. Y me decían: "Hombre, no haga eso Julián, piense en su carrera, en serio, mire que un éxito no se repite nunca".

-¿Y cómo cuidas tu vida privada?
Cuesta mucho. El trabajo es como las excursiones del colegio siempre, uno la vive toda y si se emborracha se muere, todo es muy intenso, entonces es difícil porque la vida real a la larga es cotidiana y monótona. Uno está en la esquizofrenia del actor. He aprendido que no hay nada más rico que llegar a la casa.

-¿Enredarse es facilísimo?
Es un mundo muy libre y hay mucha fantasía. Por eso mil historias de "me separé, me casé, estoy de novio y no hay duelos, no hay respeto". Es como un solo romance todo. Como la misma novia con distintos cuerpos. El error es pretender que la fantasía es la vida real.

-¿Haces ejercicio?
Siempre tengo un balón por ahí para pensar y para estar pateando. Juego cuando puedo, pero nado y camino muchísimo. La calle es la que le dicta a uno los caminados, las situaciones, allá está la inspiración.

-¿Con qué actor te gustaría trabajar?
Con Andrés Parra. Hacía rato no veía un tipo tan polifacético. Es un gran actor. También con Felipe Botero, me encanta; con Carlos Gutiérrez y Robinson Díaz me agradaría volver a trabajar. Y hacer una comedia con Sergio Osorio.

-¿Y con qué actriz trabajarías?
Con Alejandra Borrero. Me gustaría hacer una comedia con Alejandra, nunca he trabajado con ella.

-¿Extrañas la publicidad?
Añoro todo de la publicidad. Yo tengo formación de publicista y creo que todos los personajes deben tener un sello, una mamadera de gallo y siempre pienso qué voy a comunicar y a quién.

-¿Qué sigue en tu vida?
El stand up show 'Ni idea', que presentaremos en el Festival Iberoamericano de Teatro; en televisión, 'La Pola'; seré “Gafas” en 'Operación Jaque' y con Antonio Sanín nos volvemos a juntar a mediados de año, pues regresa 'Ríase', 'El Show'.