Mimi Morales, con una vida muy agitada


Mimi Morales enfiló su carrera hacia la televisión internacional, actuando en novelas colombianas que se emiten internacionalmente. La puerta se abrió con el personaje de María Soledad en ‘La marca del deseo’ (RCN), al que le siguieron Altagracia en ‘Doña Bárbara’ y Esperanza, “La Coneja Capurro”, en ‘Bella Calamidades’, para Telemundo ambas. Ahora, la actriz tiene la intención de irse a probar fortuna en Estados Unidos, para aprovechar la pantalla que sus dos últimas interpretaciones le han dado en ese mercado.

La actriz colombiana es deportista, bailarina y mamá. Le encanta que le lean el tarot. Visita astrólogos y le gusta que le muevan los chacras. Cree en Dios como una energía universal y espiritual. Es católica, no practicante, que ve a Jesús como un guía. Es decir, tiene dentro de sí misma una mezcla que es el resultado de muchas cosas aprendidas a través de los años.

Se casó sin terminar el bachillerato y se fue a vivir a Montreal donde estudiaba su recién estrenado marido. Pero, los inviernos eran tan duros que salió corriendo y se fue para Miami en donde vivió durante cinco años, intercalando estadías relativamente largas en Cartagena (Colombia), para aliviar la nostalgia de su tierra natal. Durante estas temporadas comenzó a estudiar Administración de empresas, pero en quinto semestre se cambió de carrera y se pasó a Comunicación social. Luego, se separó de su esposo y se fue a vivir a Bogotá, en donde continuó sus estudios de Comunicación. Fue cuando le hablaron de un casting para un comercial de ‘Colombiana’. Se presentó y quedó en el comercial. Esto la dio a conocer un poco y la llamaron de Caracol para un personaje en ‘Amor a mil’. A pesar de estar muy conciente de que no era actriz, hizo el casting, se quedó con el personaje y le gustó la experiencia. Empezó, entonces, a estudiar de noche en la academia de Rubén Di Pietro, mientras de día seguía estudiando Comunicación en el Politécnico. Algún tiempo después se retiró de la academia y siguió estudiando con ‘Tao’ Sierra quien ha sido su maestro desde ese entonces.

Pero, llegó el momento en que tuvo que decidir si trabajar o estudiar y se inclinó por trabajar porque necesitaba el dinero. Hizo varios unitarios, participó en ‘Amor de mis amores’, ‘Enigmas del más allá’, ‘Juegos prohibidos’ y ‘La marca del deseo’.

Nació el 11 de abril de 1976 en Cartagena (Colombia). Y el momento más feliz de su vida fue el nacimiento de su hija. Entre todas estas vueltas estudiantiles y laborales, Mimi ha tenido que realizar su mejor trabajo: el de mamá. Valeria, como se llama su hija, nació en la época en que vivía en Miami y por esta razón tuvo que criarla sola. Leyó decenas de libros de psicología y ellos fueron sus profesores en la crianza de la niña y, desde ese entonces, establecieron una relación de amistad y camaradería que se complica un poco cuando se trata de ejercer cierta autoridad, pues ni ella misma se la cree. Y diseña joyas con su hija adolescente.

Es la mujer orquesta, porque es una persona hiperactiva. Practicó Kung Fu durante cinco años, esquía, escala, hace yoga, pilates y práctica parapente. Estudió ballet desde los 4 años y a los 12 lo dejó para dedicarse al Jazz y ahora practica el crossfit. También juega tenis e incluso participó en algunos campeonatos interclubes.

Como profesional de la Comunicación, fue periodista de ‘Noticias Uno’ y relacionista de ‘Kosiuko’. Es una persona de dualidades o contradicciones: no le gusta estar sola, pero es completamente independiente, quiere trabajar pero adora estudiar, ser o no ser, ese es el gran dilema.

El año pasado Mimi filmó su primera película: ‘Lecciones para un beso’ del cineasta cartagenero Juan Pablo Bustamante, que espera ser estrenada entre junio y julio de 2010. La actriz colombiana de 34 años también se desnudó en la revista española Interviú.

-¿Qué es lo que más te gusta de ser actriz?
Yo creo que cuando estas actuando estas creando una persona junto con la ayuda del director y del escritor porque ellos son los que te dan a ti las pautas, pero terminas de formar esta persona y vives esa vida que no es la tuya, entonces puedes vivir esas emociones en otra persona, pero eres tú. Eso es interesante, es como divertirte con otras cosas que no te atreverías a hacer o que no harías porque no eres así, pero varias tu vida. Te sales de tu vida por un momento y vives otra, eso me encanta y eso es lo que más me apasiona.

-¿Cómo te definirías?
Soy positiva, tranquila y sonriente. Mimi es muy tranquila, muy armónica, cuando tengo que sacar un poco de mi fuerza la saco, pero en general soy muy pasiva en el sentido de interactuar, de convivir, soy muy fácil de llevar, pero soy muy activa, muy interactiva en el sentido del deporte.

-¿Es difícil convivir con una actriz?
Depende de la filosofía de vida que tengas. Están las actrices que se creen el cuento de la fama, las pesadas que se quejan por todo; y luego las que, como yo, no lo hacen. Conmigo es muy sencillo estar.

-¿Quién es el amor de tu vida?
Mi hija Valeria, tiene 16 años. Me casé a los 14 y soy divorciada hace 8 años.

-Te casaste y tuviste familia muy pronto, ¿eres una mujer precoz?

Sólo para eso y tuve suficiente (risas). Casarme a los 14 años fue una locura de amor, lo hice por inmadurez. A esa edad, una cree que lo sabe todo y no es así.

-¿Te has arrepentido alguna vez?
Jamás. Todo pasa por algo y cuando tiene que ocurrir. No he sacrificado nada. Viví momentos maravillosos y fruto de esa relación nació mi hija, Valeria, a la que tengo por mi mejor amiga, mi compañera de vida. Nos contamos todo. Imagínate que en el colegio de ella, no creían que yo era su madre y cuando salimos a la calle creen que somos hermanas (risas).

-¿Qué resultó más duro: ser esposa o madre tan joven?
Fue distinto. Ambas situaciones supusieron un reto y me exigieron un compromiso que asumí con amor. Quizá lo único que no me gustaría volver a vivir es que mi pareja controle mis decisiones y gustos. Contra eso luché hasta que me divorcié.

-Tienes un cuerpo espectacular, ¿cómo te cuidas?
Sin pretenderlo, la verdad. Soy bailarina de jazz, juego al tenis, hago Pilates, submarinismo, parapente y escalada. Algo que tuve que dejar de hacer mientras interpreté a Altagracia. Pero nada de esto tiene como fin conseguir un cuerpo bonito, lo hago porque el deporte es mi filosofía de vida.

-¿Sigues en contacto con las “terneritas”, a las que conociste en ‘Doña Bárbara’?
Sí, nos hicimos muy amigas. Sobre todo, Adriana Silva (Josefina), Alejandra Sandoval (Genoveva) y yo. Solíamos quedar con el resto de los peones (Tiberio Cruz y Roberto Manrique) para preparar comidas. Yo me llevo bien con muchas personas porque yo soy muy fácil de llevar, yo comprendo las diferentes personalidades y en realidad yo no manejo rollos, pero amiga del alma que hice en esta novela como en pocas producciones, porque uno termina con conocidos, con amigos, pero esta vez hemos creado un vínculo muy cerrado con Alejandra Sandoval, Adriana Silva y yo, desde que empezamos la novela estamos juntas y ahora hacemos todo juntas, hacemos deporte, los domingos almorzamos.

-¿Cuál es tu mayor virtud y tu mayor defecto?
Una virtud, la sabiduría. Y un defecto, la ira.

-¿Tienes alguna manía confesable?
Cogerme el pelo, lo hago a menudo. Y tengo un vicio, que es el chocolate .

-¿Y tienes algún miedo?
La soledad. También, tengo miedo a las alturas, las he venido trabajando mucho, como soy deportista en un tiempo largo empecé a escalar mucha montaña para manejarlo pero siempre enfrentarme a eso es como un trabajo mental, tengo que meterme en el rollo para no friquearme tanto. Le tengo miedo también a los insectos, es como una fobia, me da terror que se me acerque una cucaracha, me puedo morir del susto.

-Eres un desastre…
Con la plancha. Y no sé coser.

-¿Qué te hace madrugar?
Yo no soy una persona de levantarme tarde, yo me levanto a las 7 de la mañana, pero madrugo por trabajo y lo hago feliz y madrugo para hacer ejercicio.

-En tus días libres, ¿qué te gusta hacer?
Hacer ejercicio y de pronto salir a comer algo rico.

-¿Qué no soportas de una persona?
La hipocresía y la mentira, no me gusta la gente que no es real. La gente que tiene muchas máscaras no me gusta porque no sé a qué atenerme, no sé a qué juegan, eso lo evito, una persona que yo vea que es muy ficticia la evito completamente.

-¿Y qué te pone de mal genio?
Que me hablen feo, que me hablen con un tono irónico o que me digan palabras feas. Pienso que las palabras son muy respetables y uno tiene que pensarlas mucho antes de decirlas

-¿Cuál es tu clave para ser feliz?
Buscar la armonía, la tranquilidad. Yo siempre estoy haciendo Reiki, estoy nivelando mi energía, mis chacras, mi parte espiritual siempre la tengo balanceada y para mi parte mental siempre estoy leyendo un libro que me aporte y en mi cuerpo siempre estoy haciendo ejercicio.

-¿Qué te quita el sueño?
La ansiedad, pensar que tengo que hacer muchas cosas al día siguiente e importes me quita el sueño o un viaje.

-¿Cuál es la parte de tu cuerpo que más te gusta?
Los ojos.

-¿Por qué te desnudaste para la revista Interviú?
Había recibido muchas propuestas, pero la verdad, debido a cada situación en la que estaba, no lo podía hacer. Cuando estaba en ‘La marca del deseo’, no nos permitía hacer desnudos ni semidesnudos. Luego estaba trabajando en otra novela donde tampoco me permitían hacerlo, siempre pasaba algo. No tengo prejuicios, ni nunca le vi problema a hacerlo, todo era simplemente por mi trabajo. En esos momentos ya estaba libre y no tenía problemas, Interviú que es una revista muy importante en España me lo propuso y cualquiera no sale en Interviú. Yo dije: “¿por qué no?”. Es una experiencia más.

-¿Qué dijeron tu hija y tu familia cuando vieron las fotos?
Yo le conté a Valeria y ella me dijo: “mami hazlo”, luego le conté a mis hermanas y a mi mamá, ellas no estaban muy de acuerdo, pero terminaron apoyándome, entendieron que este es mi trabajo y que he sabido cómo manejarlo. Cada cosa la he hecho a su tiempo.

-¿El desnudo fue una estrategia publicitaria para darle un boom a tu carrera como actriz?
No, la revista no sale en Colombia. Yo estoy en España por ahora y no pienso irme, no fue por eso, fue sólo por vivir una experiencia más y porque siempre tenía la propuesta de hacer desnudos pero no eran interesantes, hasta que llegó esta y yo sé el calibre que tiene Interviú en España.

-¿Soho, la revista para hombres de Colombia, te ha propuesto hacer un desnudo?
Me han propuesto dos veces, pero la verdad yo no lo he pensado hacer en Colombia, o sea como que no lo tengo dentro de mis planes todavía. Ya veremos más adelante que pasa.

-Eres más conocida en México, Miami y España que en Colombia, ¿a qué se debe esto?
Yo empecé en Colombia y hice algunas cosas con Caracol, RCN, estuve en ‘Enigmas del más allá’ y ‘Juegos prohibidos’. Apenas salí de ‘Juegos prohibidos’, Telefutura me llamó y empecé a trabajar con ellos. Desde ahí empecé a trabajar para el exterior.

-¿Has recibido propuestas para trabajar en Colombia?
Sí, pero luego que terminé con Telefutura, me cogió Telemundo, y ya llevo casi tres años. Siempre he tenido la curiosidad de trabajar afuera. Y saber qué pasa, quiero quitarme esa curiosidad y sino pasa algo, ahí si empezaría a hacer casting en Colombia. No he parado de hacer casting en México. Voy para el final del casting para el protagónico de la novela más fuerte que tiene TV Azteca. De hecho, en Colombia me gané el antagónico de ‘Amor en custodia’ pero me pusieron a escoger entre esa y ‘Bella Calamidades’, pero Telemundo no quería soltarme en ese momento y me hizo una mejor propuesta.

-¿Te gustaría actuar en Hollywood?
Eso es lo que tengo en mente. Pero si la escala primera es una telenovela en México lo hago. Tengo un callback (casting) para una serie de HBO y uno para la película ‘Water Bug’, de Hollywood. Esperemos a ver qué pasa.

-¿Estás en algún proyecto ahora?
No puedo estar en nada hasta que agarre lo que tenga que agarrar afuera. Si me pongo a hacer casting en Colombia ya me quedaría amarrada y uno trabaja duro y es de todos los días. Es pesado.

-¿Cómo está tu corazón en este momento?
Estoy enamorada pero soltera. Tengo a alguien muy especial en mi vida. Lo que pasa es que ahora yo me voy para México y esto de la distancia es difícil, pero vamos a ver qué pasa.