Roberto Manrique estará en la segunda etapa de ‘El Clon’


Primero fue Sebastián en la telenovela ‘Victoria’ (2007). Luego encarnó a María Nieves en ‘Doña Bárbara’ (2008) y seguidamente dio vida a Victorino Manjarrés en ‘Victorinos’ (2009). Ahora el ecuatoriano Roberto Manrique integra el elenco de la versión colombiana ‘El Clon’.

El actor ecuatoriano Roberto Manrique, quien reside en Colombia desde hace años, formará parte del elenco de la versión colombiana de la telenovela ‘El Clon’, al que veremos en la segunda etapa de la novela, ya que aparecerá cuando los hijos de los protagonistas sean adolescentes.

El personaje que interpretará Manrique es Alejandro Cortés, quien aparecerá cuando han pasado 20 años y los protagonistas tienen hijos. Y para este papel, Roberto tuvo que raparse el pelo al cero. Junto con Natalia (personaje interpretado por Laura Perico), es el protagonista juvenil de la trama. En la versión brasileña el nombre de dicho personaje era Xande y el de Natalia, Mel.

Roberto comenta que él ha grabado entre Bogotá y Girardot (Colombia), donde se recrea a Miami y Marruecos; y en las playas de Santa Marta (también Colombia). Además, el actor repite la dirección, ya que está a cargo de Mauricio Cruz y Agustín Restrepo, los mismos de ‘Doña Bárbara’, donde Manrique también participó.

En la pantalla es todo un galanazo, pero en la vida real, el actor es un hombre lleno de sueños y objetivos. Un hombre entregado a su carrera, que prefiere disfrutar de la vida simple, sin las complicaciones que a veces trae la fama.

Recordemos que él fue co-protagonista de la telenovela ‘Victorinos’, donde encarnó a Victorino Manjarrés, quien, además de hablarnos sobre sus planes profesionales, también nos dio algunos detallitos de su vida personal.

Con una carrera actoral en ascenso internacional, el artista, que actualmente reside en Colombia, respondió, vía correo electrónico, las inquietudes de este Diario.

-¿Cuál es tu personaje en ‘El Clon’?
Se llama Alejandro Cortés y aparece en la segunda etapa de la telenovela, cuando han pasado 20 años y los protagonistas tienen ya sus hijos. Junto con Natalia es el protagonista juvenil de la trama. En la brasileña el nombre de mi personaje era Xande y el de Natalia, Mel.

-¿Y quién es Alejandro Cortés?
Un joven que vive en South West Miami y cuya meta es ser campeón de la Ultimate Fighting Championship, un tipo de lucha que combina todas las disciplinas. Él es honesto, noble, temperamental y decidido. Su gran amor será su mayor calvario, pues Natalia, hija de una familia muy adinerada, le traerá grandes dificultades.

-¿Cómo llegaste a la telenovela?
He sido muy afortunado, pues fui el único que hizo casting para este personaje. Sin embargo, no daba por sentado que el papel fuera mío. En este negocio hasta que no firmes y hayas grabado unas cuantas escenas, todo puede pasar.

-¿Habías visto a tu personaje en la versión original de ‘El Clon’?
Me crié viendo telenovelas brasileñas, pero no vi la versión original, así que no tengo referente alguno sobre este personaje. Mi estudio se concentró en la versión actual, recién ahora que llevo cuatro semanas grabando la novela, se ha despertado mi curiosidad y he buscado algo del personaje para verlo.

-¿Cómo construiste tu personaje?
Su creación ha sido un proceso “sui géneris” para mí, pues siempre he tenido un tiempo relativamente largo para crear la estructura psicológica y la corporalidad de cada personaje y los he desarrollado con maestros que funcionan como guías para mí. En este caso, me dieron los libretos dos días antes de empezar a grabar. Aunque al comienzo estuve bastante ansioso por acelerar tanto el proceso, sucedió algo muy especial a medida de que leía los libretos. Estaban tan bien escritos que no había mucho que inventar. El personaje se ha ido enriqueciendo, estoy desarrollando uno de los que más me han llenado.

-¿Y cómo te sientes con este nuevo reto actoral?
Pleno, agradecido, bendecido y privilegiado. El nivel de los libretos es excelente, pues parten de una base de primera como es la historia original y la adaptación que desarrolla Roberto Stopello aporta a la historia sin perder su esencia. Tengo la oportunidad de trabajar con actores de trayectoria y de repetir con algunos, como Mauricio Ochman, que protagoniza la historia; Laura Perico, que es Natalia (también trabajé con ella en ‘Victoria’, fue la hija conflictiva); Gary Forero (León en ‘Doña Bárbara’), que es ahora Pablo, mi entrenador y mejor amigo. Sara Corrales (antagonista de ‘Vecinos’ y actriz de ‘Victorinos’) es Karla.

-¿Dónde grabas la novela?
Entre Bogotá, Girardot (está a tres horas de Bogotá y recrea a Miami y Marruecos) y en las playas de Santa Marta, así que me toca viajar todas las semanas, lo cual le agrega un toque de movimiento y variación a mi vida. La dirección está a cargo de Mauricio Cruz y Agustín Restrepo, los mismos de ‘Doña Bárbara’ y con quienes tengo una excelente relación.

-¿Cómo recuerdas el final de ‘Victorinos’?
Se terminó de grabar a finales de enero y, en Estados Unidos, terminó dos semanas después. Ya empezó su distribución a nivel mundial. La transmiten en Argentina, Perú, Venezuela, Puerto Rico y pronto Ecuador. Creo que es solo el comienzo.

-¿Seguirás en Colombia?
Amo este país y podría echar raíces aquí, aunque tengo clarísimo que quiero recorrer el mundo. Luego de mi obra de teatro puede que regrese a Colombia por otro proyecto o busque desarrollarme en algún otro mercado. Mientras eso se aclara, vivo el presente. Quedarme en Colombia es una decisión que he dejado que la vida tome por mí. Yo estoy dispuesto a ir a donde mi trabajo requiera. Es más, aunque estoy enamorado de Colombia y podría quedarme aquí el resto de mi vida, mi plan ideal de vida es que mi trabajo me lleve a recorrer el mundo. Pero me encantaría hacer una serie de televisión en España, por ejemplo. Y un poco más en el futuro, me visualizo haciendo una película en Tailandia, en Australia, en Indonesia, qué sé yo.

-¿Qué representa Colombia en tu carrera?
Es mi hogar, es mi universidad. Mi cuna es Ecuador, pero esta es mi universidad. Es el punto decisivo, el punto del giro, el punto del cambio. Mi vida se transformó profundamente, no sólo en el aspecto profesional, sino también en el humano y en muchísimos sentidos, todos muy positivos. Por Colombia siento una gratitud inmensa.

-¿Tienes novia?
Estoy soltero. Tengo una relación muy intensa con mi carrera en los últimos años, y conmigo mismo. Estoy disfrutando mucho mi soltería sin ningún extremo y cuidándome mucho. Tengo mis amiguitas, pero todo claro con todo el mundo. No hay nada que esconder.

-¿Se te hace difícil tener una relación formal por tu carrera?
El tiempo que demanda esta profesión implica cierta dificultad, pero también cuando uno quiere, puede. Así que si te digo que mi carrera no me permite tener una relación seria, sería una mentira. Es sólo una elección personal de saber cuál es mi prioridad en estos momentos. Eso de una relación, llegará, pero por ahora, disfruto mi soltería.

-¿Cómo te gustan las mujeres?
No tengo un gusto particular. No tengo un patrón. Lo que sí definitivamente para mí es muy importante es que la mujer sea natural. No me gusta lo postizo. No me gusta lo forzado. Me gusta la belleza orgánica. Y no me refiero a que si se pone silicona o no. No se trata de eso. Sí puede que tenga silicona, pero que no se note, que se vea natural.

-¿Y cómo mantienes tu cuerpo escultural?
Es algo nuevo en mi vida todo el tema del cuidado personal y la vida sana porque antes no hacía ningún deporte, ni cuidaba lo que comía. He pasado por un cambio físico por mi carrera y lo principal para lograrlo fue que me enamoré de la actividad física. En un momento me enfoqué y lo hice por mi carrera, pero luego me enamoré del ejercicio y ahora mi cuerpo me lo pide. Antes iba al gimnasio. Pero de un año acá dejé el gimnasio porque me parece un lugar un tanto frío, encerrado, un lugar lleno de equipos que te inflan los músculos y no te dan nada más. Y decidí entrenar al aire libre, en el parque. Ahora mi rutina implica correr en los parques, hacer ejercicios al aire libre. Practico una técnica que se llama crossfit, que son ejercicios aeróbicos con peso, pero no pesas. Y practico un tipo de malabarismo que se llama swing, que se practica con fuego. Lo practico con cintas y distintos elementos y también es un tanto meditativo, lo cual me sirve mucho en el entrenamiento físico.

-¿Cuáles serán tus próximos pasos?
Mi próximo proyecto es teatral. La idea era hacerlo después de ‘Victorinos’, pero no se puede rechazar ‘El Clon’. Quiero volver a Ecuador con algo que aportar y la propuesta de Jaime Tamariz de montar ‘La gata en el tejado de zinc’, de Tennesse Williams, me cautivó. Espero pronto estar de vuelta en mi tierra y en las tablas, pues ya llevo casi tres años sin hacer teatro. También sigo con la mira en el cine. Esa es mi meta final y me estoy preparando porque es una industria que demanda sus propias exigencias.