Bella Calamidades

Lola trabaja en el bar
de Los Gozosos

Nicolasa está embarazada, y Nacho se opone a casarse con ella

Lola les pregunta a los hermanos Galeano que si jugaron con ella, ya que no entiende porque cada uno de ellos la propuso que fueran novios, pero ellos lo niegan, ya que creen que los cuatro se enamoraron de ella. Después de dar una clases de francés a los dos hijos menores de Regina; Silvana y Priscila se quedan a cenar en casa de Doña Regina, tras recibir una invitación de Regina. Y Silvana y Priscila se inventan que se quedaron en casa de Lorenza y Marcelo para hacerles compañía y porque las pidieron que se quedaran a su lado, aunque sucedió todo lo contrario. Y por la noche; Romano, Renato, Ricardo y René le prometen a Lola que ya no volverán a molestarla con acosos, pidiéndola que no se vaya de la casa. Y Lola acepta quedarse y, por eso, los Galeano le hacen una fiesta. Al ver a Lola bailando con éstos; Marcelo se pone muy furioso. Y Doña Regina se pone furiosa con sus hijos por hacer una fiesta a las afueras de su casa, pero ella les deja que sigan celebrando al enterarse de que sus hijos están festejando la llegada de Lola a su casa. Al día siguiente, Silvana y Priscila tienen una pequeña discusión con Regina por dejar hacer una fiesta a sus hijos con Lola. Y Regina las responde a Silvana y Priscila que se dediquen exclusivamente a dar las clases de francés a sus hijos, sin inmiscuirse en sus vidas. Discutiendo Nicolasa con Lola porque no soporta que sus patrones la tengan a ella más en cuenta; Nicolasa se desmaya y, cuando el Doctor Mujica la revisa, él la comunica que ella está embarazada. Y Nicolasa le confiesa a su patrona Doña Regina que ella está esperando un hijo de Nacho (el empleado de confianza de Doña Lorenza). Poco después, Regina va a comunicarle a Nacho que dejó preñada a Nicolasa. Y Nacho está decidido a responder por ese hijo, pero se opone a casarse con ella porque dice que aún no está preparado para ello. Mientras que, los hermanos Galeano se burlan de Nicolasa por dejarse embarazar; Lola es la única que la presta su ayuda a Nicolasa, pero ella vuelve a enfrentar a Lola, ya que la ilusa de Nicolasa cree que Lola la maldijo para traerla la desgracia. Para recolectar fondos para ayudar a los gastos de la clínica y la escuela de Horneros, Fabián Poncela decide organizar un certamen de belleza. Después de que Romano, Renato y Ricardo buscaran a Nacho para exigirle que responda por el hijo de Nicolasa; Nacho decide ir hasta la casa de Doña Regina para hablar con ella y Nicolasa, dejándolas muy claro que él se va a ocupar de ese niño, pero no está dispuesto a casarse. Por eso, Nicolasa se pone furiosa y amenaza con suicidarse tirándose por el balcón, pero Lola se lo impide.

Lola consigue volar con un aparato que inventó René
Silvana y Priscila se ponen de acuerdo con Fabián Poncela para organizar el certamen de belleza y las primeras candidatas en apuntarse son Esperanza Capurro y Virginia Vidal; aunque la cuñada y la sobrina de Doña Lorenza lo único que quieren es conseguir dinero dando clases a las mujeres que se inscriban en el concurso. Al pasar enfrente de la casa de Lorenza; Lola se ve con las aspirantes al reinado de belleza; y Virginia y Esperanza comienzan a insultarla y acaban golpeándose, hasta que Marcelo llega para separarlas y defender a Lola. Y como Lorenza y Marcelo se oponen a que Silvana y Priscila den las clases a “sus modelos” en su casa; Silvana y Priscila tienen que dar las clases en el potrero, a lado de las vacas de la hacienda. Por su parte, René inventa un aparato volador al que llamó “Súper Ícaro” y le pide a Lola que se monté en su experimento. Aunque al principio no funcionaba, Lola consigue volar en ese aparato y acaba cayendo al pajar. Y como Juana sigue con sus chismes de que Lola tiene poderes; Silvana, Priscila, Virginia, Esperanza y las demás concursantes al reinado de belleza se quedan aterradas pensando que Lola es una bruja voladora. Y Regina y sus hijos rescatan a Lola, que cuando despierta comienza a gritar desesperadamente, muy asustada por lo ocurrido. Después, René intenta volar también en su “Súper Ícaro”, pero el aparato no vuelve a funcionar y acaba estallando, como sus experimentos anteriores. Inmediatamente, Regina lleva a su hijo René al hospital, ya que después de la caída, él se desmayó, pero René se recupera favorablemente en el hospital de Santelo, ya que le tuvieron que operar porque se rompió varios huesos. Y Doña Regina le pide a Lola que no le secunda más a sus hijos en sus locuras. Mientras que, Nicolasa culpa de lo ocurrido a Lola. Al día siguiente, Doña Regina le manda a Nicolasa que se deshaga de todos los experimentos del laboratorio de René, a pesar de que Lola se opone a que hagan eso porque sabe lo importante que es ese lugar para René.

Fabián, Silvana y Priscila organizan el concurso de belleza del pueblo
Casi recuperado, René regresa en una silla de ruedas y escayolado. Al enterarse de que su madre Regina le quitó su laboratorio para evitar que vuelva a accidentarse; él no está dispuesto a renunciar a sus experimentos y quiere inventar nuevamente. Por su parte, Fabián Poncela sigue organizando el concurso de belleza y, como lo hacen para recaudar dinero para el puesto de salud de Horneros, Regina y Lorenza deciden participar como jurado del evento. Una vez más, Aquiles Barraza ataca a Lola, diciéndola que debería de apuntarse al concurso de belleza como las demás indeseables de ese pueblo, por eso, ella por la noche tiene pesadillas con el viejo Barraza, al que teme desde pequeña. A la mañana siguiente, en la iglesia, Lola y Marcelo se encuentran y no paran de mirarse el uno al otro, hasta que Romano les ve y se pone delante de Lola, para que Marcelo no la siga mirando. Más tarde, Romano le pregunta a Marcelo si alguna vez estuvo con Lola y, por eso, Marcelo estuvo a punto de enzarzarse con él en una pelea, pero Lorenza logró interrumpirles para que no sucediera una tragedia entre ellos. Y al ver a su hijo tan triste por Lola; Lorenza prefiere que Marcelo regrese a la capital para seguir con su vida y, así, que pueda olvidarse de Lola. Finalmente, empieza el concurso de belleza y como jurado; Silvana, Priscila, Lorenza, Marcelo, Regina y Romano tienen que acudir a su primera reunión para ver a las candidatas. Y en el concurso, Virginia Vidal se pelea con otra de las aspirantes, ya que se insultan la una a la otra. Aprovechando que Regina no está en su casa, Nicolasa se prueba la ropa de Doña Regina y, al verla, Lola y Nicolasa tienen otra discusión. Para ganar el concurso, Agapita va con su hija Ubalda a casa de Regina para sobornarla para que gane su hija, pero ella se opone y se pone furiosa. Pero, más tarde, Agapita chantajea a Silvana y Priscila ofreciéndolas telas para sus vestidos, que confecciona su esposo Teodoro, pero Silvana y Priscila las piden dinero, que Doña Agapita se los da encantada para que su hija se haga con el reinado. Además, Doña Gertrudis y su esposo también sobornan a Doña Lorenza y Marcelo para que gane su hija Lucerito y, aunque éstos no aceptan, Silvana y Priscila sí lo aceptan.

Silvana, Priscila y también Lola son atacadas en el reinado de belleza
Para que ayude a René, que sigue en silla de ruedas; Regina decide que Lola les acompañe como espectadores al reinado de belleza. Aprovechando que los Galeano no están en su casa, Nacho decide colarse en esa casa para hablar con Nicolasa, que está furiosa por sus desprecios y echa a Nacho a golpes de sartén. En el concurso, Marcelo y Lola no pueden dejar de mirarse. Aunque Silvana y Priscila intentan convencer a los demás miembros del jurado para que voten por Lucero Charri o Ubalda Parrado (ya que fueron extorsionadas por los padres de éstas); Regina, Romano, Lorenza y Marcelo se oponen a votar a esas dos jovencitas. Y Virginia y Esperanza no pueden alzarse con la victoria del reinado de belleza, porque Silvana, Priscila, Marcelo, Lorenza, Regina y Romano no consiguen ponerse de acuerdo porque ninguna de las aspirantes les parece hermosa. Y gana una mujer llamada Yolanda, por esto, Silvana y Priscila temen que los padres de Ubalda y Lucero las enfrenten porque las pagaron para que ganaran sus hijas y no consiguieron alzarse con la corona, y éstas se justifican diciendo que era un error. Y Esperanza y Virginia culpan a Lola de que no hayan podido ser las reinas del concurso porque ella atrae a la mala suerte y a las calamidades. Y por defender a Lola; Regina y sus hijos insultan a Virginia, diciendo que es una vieja que finge tener 23 años. Y Virginia manda a sus dos matones que les propinen una paliza a los hijos de Regina, provocando una gran pelea en el bar. Y finalmente, el Comisario Romero detiene esa pelea, amenazándoles con meterles en un calabozo si siguen golpeándose. Mientras, los padres de Ubalda y Lucero también atacan a Silvana y Priscila, pero Fabián Poncela las defiende. Cuando se iban a ir del bar de Los Gozosos (donde se organizó el concurso de belleza); Lorenza encuentra a Silvana y Priscila, aterradas de miedo escondidas debajo de una mesa, ya que temían que los padres de las participantes las golpearan. Después de acusarla de ser Lola Calamidades, ella corre por el campo, y Marcelo va detrás de ella para consolarla. Y Marcelo se lleva a Lola y, en un descampado, él comienza a besarla apasionadamente, pero ella le rechaza. Mientras, Aquiles Barraza les observa. Y Marcelo le aclara a Lola que él no se acostó ni con Angelina ni con Priscila y, después, él le pide explicaciones a Lola sobre los Galeano, pero esta pregunta le incomoda a Lola y huye del lado de Marcelo.

Marcelo se pelea con los Galeano por Lola
Lola le acaba diciendo a Marcelo que ella no puede olvidarle en ningún momento y, acto seguido, ambos comienzan a besarse apasionadamente y, cuando éste intenta hacer el amor con ella; Lola le rechaza y para quitársele de encima, le tiene que dar un golpe con una piedra. Y después, Marcelo le dice a Lola que él tampoco puede dormir pensando en ella, pero ella siente que él sigue desconfiando de ella. Por el camino, cuando Romano, Renato y Ricardo van a buscar a Lola; Aquiles les chismosea por donde vio a Lola con Marcelo. Y Romano, Renato y Ricardo les encuentran y comienzan insultar a Marcelo, acusándole de haberse robado a Lola para abusar sexualmente de Lola, aunque ella niega que él la haya hecho daño. Pero, por esas infamias, Marcelo comienza a pelearse con Romano, Renato y Ricardo y, después de que estos tres recibieran varios golpes de Marcelo, los hermanos acorralan a Marcelo y, sujetándole entre los tres, le dan una paliza. Tras estos golpes; Romano, Renato, Ricardo y también Marcelo tienen que ir hasta el hospital de Santelo para curarse las heridas. Luego de la insistencia de Silvana y Priscila para que se vayan a la capital a vivir; Doña Lorenza decide que sería lo mejor para alejar a su hijo Marcelo de Horneros, pero Marcelo la dice a su madre que él no quiere irse porque él quiere a Lola y también sabe que ella siente lo mismo por él. Al día siguiente, después de la trifulca entre Marcelo y los Galeano; Lorenza y Regina se insultan duramente y estuvieron a punto de golpearse por defender a sus respectivos hijos. Para dañar a Lola; Priscila va hasta la casa de Doña Regina para decirla que Lola tiene la culpa de todas las desgracias que pasan a su alrededor. Mientras que, Silvana también culpa de todo a Lola, diciéndoselo a su cuñada, aunque Lorenza sabe que Lola es una víctima de las circunstancias, al igual que su hijo Marcelo. Por todos los problemas, Regina acaba echando a Lola de su casa, pero Lorenza en estos momentos no es capaz de recibirla nuevamente en su casa. Antes de que Regina se lo comunicara, Nicolasa le advierte a Lola que como ella atrae a la calamidad no la quieren tener a su lado ni Regina, ni Lorenza. Diciéndola que sus hijos enloquecieron con ella por culpa de la atracción que sienten hacia ella y que por eso están fracturados los cuatro; Regina despide a Lola y, aunque la dice que la buscará otro trabajo, Lola está furiosa y la deja muy claro a Doña Regina que ella es libre y que sabrá como cuidarse porque no le pertenece a nadie. Llorando desconsoladamente porque vuelve a estar sola, Lola se va de la casa de Regina, que también llora porque no soporta la ida de su mejor empleada, pero sabe que es lo mejor para sus hijos. Al irse, Lola va al cementerio para visitar la tumba de su padre y, hablando con Don Pablo, él la aconseja que se quede en Horneros esperando a Marcelo y, mientras él regresa, Pablo le ofrece a Lola que trabaje como niñera cuidando a sus nietos, en la casa de su hija Mónica, que está casada con un minero.

Fabián Poncela evita que violen a Lola
Gracias a Pablo, Lola empieza a trabajar en casa de Mónica, su hija mayor, para ayudarla a limpiar y a cuidar a sus hijos. Y los niños enseguida conectan con ella, igual que Mónica, a la que Lola nota un poco triste, confesándola que no soporta a su esposo Gerardo porque es muy machista y severo. Y Gerardo, el marido de Mónica, no quería acoger a nadie en casa, pero cambia de opinión en cuanto conoce a la hermosa Lola. La primera noche en su nuevo hogar, Lola no puede evitar pensar en su adorado Marcelo, convencida que en su último encuentro él la demostró que la amaba. Y Lorenza se pone furiosa con Regina por haber despedido a Lola y no saber para dónde fue, ya que está preocupada por su paradero y le pide a su empleado Nacho qué averigüe sobre ella, pero nadie sabe nada de ella, además, Don Pablo también les hace creer que no sabe nada de Lolita. Aprovechando que Lola se fue al parque con los niños y Don Pablo; Gerardo se cuela en el cuarto de Lola y como un poseso empieza a oler su ropa interior. Más tarde, Lola se da cuenta de que Gerardo maltrata físicamente a su esposa Mónica, que le recriminó que estuviera en el bar de Los Gozosos, en lugar de estar trabajando en la mina. Sus bajos instintos se desatan una mañana en que está solo con Lola en casa. Y Gerardo agarra con fuerza a Lola la tumba sobre la mesa e intenta violarla. Y cuando parece que ya nadie puede impedirlo, llega Fabián Poncela y se lo quita de encima. Antes de irse, Fabián le deja a Gerardo la cuenta con el dinero que él le debe, ya que lleva mucho tiempo sin pagarle las copas que se toma en su bar. Luego Fabián tranquiliza a Lola asegurándole que a su lado no le pasará nada y le propone vivir y trabajar en Los Gozosos, y ella acepta agradecida.

Marcelo cree que Lola pudo irse a la ciudad y quiere ir a buscarla
El joven Machado sale del hospital y va a casa de los Galeano a preguntar por Lola, pero se va sin respuesta. Además; Romano, Renato, Ricardo y René están entristecidos desde que su madre Regina despidió a Lola. Mientras que, Lola comienza a trabajar en el bar de Los Gozosos limpiando la casa de Fabián Poncela y el bar y, por las noches, ella es incapaz de dormir por el ruido que hay en el bar. Al no encontrarla en el pueblo, Marcelo cree que Lola viajaría a la ciudad y está dispuesto a irse a buscarla. Por esto, Silvana y Priscila encuentran la oportunidad perfecta para convencer a Lorenza de que venda su hacienda y que ellas también viajen y se hospeden en la capital. Juana se entera de la decisión de su patrón y cree que Lorenza se irá con él, y enseguida se inquieta por su futuro y el de los demás criados. A oídos de Regina también llega el rumor de que Lorenza se va y se queda muy triste.

Marcelo cancela su viaje al encontrar a Lola en el bar de Los Gozosos
Cuando Lola empieza a trabajar de camarera en el bar de Los Gozosos, uno de los clientes intenta propasarse con ella, pero ella se defiende dándole una bofetada que le derriba al suelo, además, las camareras insultan a Lola porque Fabián se trata mejor a ella que a las demás. Mientras tanto, Regina se enfrenta a Lorenza por intentar irse de su hacienda y ambas comienzan a llorar, y Regina la advierte que sería capaz de comprarse una casa a su lado de la ciudad para molestarla, por esto, Lorenza desiste de irse con su hijo a la ciudad. Y Priscila y Silvana se resignan a tener que quedarse en el pueblucho de Horneros. Por la noche, Nacho y Venancio (los empleados de Lorenza) se quedan impactados cuando descubren a Lola trabajando en el bar Los Gozosos. Y enseguida se lo dicen a su patrón. Marcelo se encuentra con Ricardo y Renato en frente de Los Gozosos, donde Marcelo quiere entrar para ver a Lola. Pero, Romero (el comisario de la policía) impide que lleguen de nuevo a las manos. Y después de que Marcelo cancelara su viaje a la capital, se presenta de inmediato en el bar para hablar con su amada. En la charla, Fabián se pone en medio, pero no puede impedir que Machado cargue a hombros a Lola y se la lleve por mucho que ella se resiste. Ante la insistencia de ella, la baja al suelo y le pide que deje su nuevo empleo y que respete sus propias decisiones, y ella se niega irse y Fabián, feliz, se la lleva. Y Lola llora desconsolada por el enfrentamiento que tuvo con Marcelo. Acto seguido, Nicolasa les cuenta a Regina y a sus hijos que Marcelo encontró a Lola en el bar de Los Gozosos. En el bar, Lola se encuentra con Gerardo Ibáñez (el esposo de Mónica), que comienza a molestarla nuevamente, pero Fabián le echa de allí a golpes.

Todos se oponen a que Lola siga trabajando en Los Gozosos
Aunque los Galeano querían ir al bar de Fabián Poncela para visitar a Lola; Doña Regina se lo prohíbe a sus cuatro hijos. Mientras que, Marcelo tiene una pesadilla, viendo a Lola bailando en el bar para Fabián y los hermanos Galeano. A la mañana siguiente, Doña Regina va a hablar con Lola y decirla que ella no merece ese trabajo, pero Lola sigue su labor en el bar de Los Gozosos. Y Silvana y Priscila critican a Lola diciendo que se estará vendiendo en ese bar. Y Marcelo defiende a Lola, sonsacándolas a Silvana y Priscila que ellas también trabajaron en una pequeña cafetería de París, aunque Silvana no quería reconocerlo porque quiere presumir que ella vivía en París en la alta sociedad. Más tarde; Lorenza, su cuñada y su sobrina se encuentran con Fabián Poncela en la gasolinera, que acusa a Silvana y Priscila de dejarse chantajear por dos familias para que hicieran ganar a sus hijas en el certamen de belleza. Acto seguido, Lorenza va a ver a su ahijada para convencerla de que deje el trabajo y se vaya con ella. Y Lola rechaza la oferta, no sin antes confesarle que ama a Marcelo, contándola que no se fue con Marcelo por intentar sacarla a la fuerza del bar. Por la noche; Romano, Renato y Ricardo visitan a Lola en el bar de Los Gozosos para hacerla recapacitar para que deje de trabajar allí, pero ésta vuelve a oponerse. Y antes de irse, Los Galeano le advierten a Fabián Poncela que no se atreva a aprovecharse de Lola. Mientras Lola lamenta lo ocurrido porque todos quieren sacarla de allí, una de sus compañeras la envidia por la muestra de amor de Marcelo y los Galeano. Entre tanto, Fabián disfruta de una noche de pasión con una de sus chicas. Esa noche, mientras Lola duerme profundamente, Fabián se mete en su cuarto y empieza a acariciarla. Y Lola se despierta sobresaltada y lo echa sin contemplaciones, dándole una gran bofetada y rasguñándole la cara. Aun así, Lola acepta salir con Fabián y pasa una agradable velada en una casa de campo. A la mañana siguiente, Nicolasa vuelve a quemar el desayuno en la cocina, y Nicolasa culpa a Lola creyendo que ella la embrujó. Poco después, todas las chicas de Los Gozosos se tiran de los pelos cuando ven a su jefe entregar regalos a la nueva (Lola). Y Priscila se cuela en la ducha de Marcelo, pensando que está él, pero a quien se encuentra es a Nacho. Primero se avergüenza, pero luego le acusa de atrevido y se enfrenta a él. Y el capataz no sabe qué hacer, pero Priscila le advierte que no se atreve a acusarla frente a los demás. La velada de Fabián y Lola llega hasta la noche y todo va bien hasta que, sentados en una terraza, Lola se da cuenta de que en una mesa próxima está Marcelo con Priscila, Lorenza y Silvana. Y a Lola le invade la pena. Fabián se da cuenta de por qué el rostro de Lola ha cambiado y le aconseja olvidar a Marcelo.

Silvana y Priscila exigen a Lola que se vaya de Horneros
Priscila intenta convencer a Marcelo de que Lola no le merece por rechazarle cuando intentó llevársela del bar de Los Gozosos, pero él hace caso omiso a su prima. Al día siguiente, Lola recibe la visita en el bar de Aquiles Barraza, que la molesta diciéndola que ella es la culpable de las cosas malas que pasan a su alrededor. Y al enterarse de que Aquiles estuvo en su bar y que pagó lo que consumió, Fabián felicita a Lola porque es la primera vez que Aquiles paga sus consumiciones. Aunque Nicolasa le exige a Nacho que se haga cargo de su hijo y de ella, él no está dispuesto a casarse con Nicolasa, como ya la dijo desde el principio. Y a pesar de que Nacho le jura a su patrona (Lorenza) que no está involucrado con otra mujer; Nacho tiene una amante en el bar de Los Gozosos, se trata de la bailarina a la que llaman La Marquesa. Una vez más, Gerardo (el marido de Mónica) intenta abusar sexualmente de Lola, pero favorablemente Fabián Poncela llega para salvarla, dándole una gran paliza a Gerardo y, además, el Comisario Romero mete en el calabozo a Gerardo Ibáñez por intentar violar a Lola. Y en ese instante, comienzan una pelea en el bar. Y las camareras de Fabián insultan a Lola, diciendo que es la culpable de todos sus problemas, pero Fabián vuelve a defenderla. Por la mañana, Silvana y Priscila se encuentran con Lola, que la molestan exigiéndola que salga de allí para no seguir molestando a la gente de Horneros. Y Lola se enfrenta a Silvana y Priscila echándolas un cubo de agua, que era con el que estaba limpiando el suelo. Acto seguido, Silvana y Priscila encuentran a Don Teodoro y Doña Agapita, acusándolas de ser unas estafadoras, que las engañaron pidiéndolas dinero a cambio de que ganara su hija el concurso de belleza. Y después de esta humillación, Silvana denuncia ante la policía a Teodoro y Agapita de ser unos contrabandistas de objetos y telas. Al anochecer; Romano, Renato y Ricardo van a ver a Lola al bar de Los Gozosos, al igual que Marcelo.


Del 26 de abril al 7 de mayo de 2010

por TVE 1 (La Primera)