Jenny Osorio se convierte en una villana


Jenny Osorio habla de sus proyectos a corto plazo. La actriz colombiana que interpreta a Carolina en la novela ‘Amor en custodia’ quiere crear una empresa dedicada al cuidado del medio ambiente. El secreto de Jenny Osorio para mantenerse siempre bella es ser feliz y hacer lo que le gusta.

-¿En qué se parece a ti tu personaje de Carolina?
En que no le tengo miedo a la vida, soy una mujer que toma decisiones. Sólo que lo aplico para realizar mis proyectos y para progresar, no para hacerles daño a los demás.

-¿Y a ti también te suena el modelaje o te quedas con la actuación?
Claro que me suena el modelaje, me emociono cuando estoy ensayando para hacer las escenas de pasarela en la novela.

-¿Cuál es tu secreto para mantenerte hermosa?
Ser feliz, hacer lo que me gusta a diario, comer lo que me gusta, estar con personas que me den buena energía, verle el lado bonito a todo, incluso a lo “malo”. Y por aquello de la fuerza de gravedad voy al gimnasio, de vez en cuando me hago masajes, me aplico cremas para el rostro y cuerpo. Tomo agua y como fruta.

-¿Eres apegada a la moda?
Nada apegada, sencillamente uso lo que me gusta y me hace sentir cómoda.

-¿Qué es lo más difícil de hacer un personaje antagónico?
Que mi personaje le bote tanta energía a decir y hacer cosas tan perversas, además de no caer en la exageración.

-¿Cómo te fue representando a Colombia en el concurso de la agencia Intermodels en México?
Fue la primera vez que viajé a México, no pasó nada en el sentido del modelaje, porque ni sé en qué puesto quedé (risas), pero me enamoré de un mexicano y además recibí una oferta de Televisa para hacer un personaje. Pero, apenas tenía en ese entonces 19 años, y me dio miedo quedarme y enfrentar otro mundo.

-¿Te irías a vivir a otro país?
Amo a Colombia y soy feliz viviendo en Bogotá, pero toda mi familia es paisa y crecí con las costumbres de ellos.

-¿Cuál es el mejor recuerdo que tienes de tu época como Miss Barbie?
Cuando me disfrazaban como la muñeca, entregaba los regalos a los niños en los centros comerciales y me tomaba fotos con ellos.

-¿Y cuál fue el papel que te sacó del anonimato?
Sin duda mi primer personaje: el de Jenny en ‘Padres e hijos’. A nivel internacional fue el de Ximena en ‘Sin tetas no hay paraíso’.

-¿Qué recuerdas de las grabaciones de ‘Sin tetas no hay paraíso’?
Una vez que estábamos grabando y Andrés Toro (Byron en la serie) se fue a dar una vuelta en la moto sin papeles y llegó como a los diez minutos huyéndole a la policía, pálido porque se lo iban a llevar detenido.

-¿Y qué fue lo más difícil de interpretar a una prepago en esta serie?
Saber que es una realidad y vivirla. En donde grabamos las escenas, vimos las niñas menores de edad sentadas en las piernas de hombres, sólo para que les diesen dinero para llevar comida a su casa.

-¿En dónde dejaste la administración de empresas?
Esa sigue en mi vida ahora más que nunca, la llevo en la sangre y también la aplico en mi diario vivir. Este año comencé por el lado de las comunicaciones, tengo una empresa de sistemas; tengo pensado abrir, por tardar en junio, mi página web y también tengo un proyecto del que pronto sabrán, que también tiene que ver con internet.

-Después de ‘Amor en custodia’, ¿qué sigue?
Decirlo en este momento es muy difícil, hay varias propuestas en teatro y televisión. También si puedo tomarme un tiempo de descanso me gustaría ir a estudiar a Nueva York, pero todo depende de cómo se den las cosas.

-¿Tienes algún proyecto a largo plazo?
Me gustaría vincularme al cuidado del medio ambiente. En un futuro, crear una empresa con productos reciclables y biodegradables.