Rafael Novoa


Rafael Novoa es un actor que brilla con luz propia. En medio de agujas, bisturís, gasas y material quirúrgico, transcurre actualmente la vida de Rafael Novoa, el actor colombiano que despierta suspiros por donde pasa entre las mujeres, no sólo por su voz seductora y su indiscutible atractivo físico, sino también por su profesionalismo y entrega a la hora de desempeñar un nuevo rol actoral.

Novoa se podría catalogar como un actor “todoterreno”, de esos a los que no les da temor enfrentarse a diversos tipos de personajes con los que ha dejado huella. El actor ha caracterizado papeles ingenuos como Rubén Calixto Salguero en ‘Las Juanas’, de villano como Lorenzo Negret en ‘Las Trampas del Amor’ o vengativo, calculador y tierno como lo demostró con su personaje de Eduardo Montenegro en ‘Pura Sangre’. En su hoja de vida artística, también se destacan importantes actuaciones en las novelas ‘Guajira’ y ‘Todos quieren con Marilyn’, así como también en las producciones ‘Cosita Rica’ y ‘Se solicita Príncipe Azul’ en Venezuela y ‘Mañana es para siempre’, la versión adaptada en México de la novela que él protagonizó, ‘Pura Sangre’.

Su nuevo reto actoral, llega de la mano de ‘A corazón abierto’, la nueva producción de RCN, realizada por Vista Productions, basada en la exitosa serie ‘Grey´s Anatomy’, en la que un Novoa más maduro y con la experiencia que dan los años, encarna a un prestigioso neurocirujano que, aunque es un excelente profesional, tiene algunos problemas sentimentales en su vida personal.

-¿Cómo es tu personaje de ‘A corazón abierto’?
Andrés Guerra es un neurocirujano de 38 años, divorciado, muy entregado a su carrera profesional, es muy bueno en lo que hace, pero su vida personal es un poco complicada a raíz de su separación.

-¿Y cómo llegó la propuesta de personificar a un médico?
Haciendo casting, fue un proceso largo, tuve que presentar muchas pruebas para conseguir el sí definitivo.

-‘A corazón abierto’, es una versión adaptada de la serie americana ‘Grey´s Anatomy’, ¿has tenido la oportunidad de verla?
Aprovecho la oportunidad para aclarar que ‘A corazón abierto’ no es ‘Grey´s Anatomy’, que esta producción se basó en la serie americana que tiene mucho éxito pero es otra historia, porque no están los mismos personajes. Creo que no he visto un capítulo completo de ‘Grey´s Anatomy’ y ya después de que me metí en esta producción, no quise ver ningún capítulo de la serie norteamericana, porque no quería contaminar ni al personaje ni la historia, esta es una adaptación para Latinoamérica.

-¿Cómo fue el proceso de construcción de tu personaje?
Fue muy sencillo por lo común que es el personaje, las características de Andrés están muy claras en los libretos. Cuando me propusieron presentar el casting, lo hice con mucho gusto, lo entendí inmediatamente, porque no es un personaje que sea sacado de la imaginación o algo irreal, creo que era simplemente cuestión de jugar con las herramientas que se le daban alrededor del personaje, el día a día, las situaciones que se le presentaban y de acuerdo a eso uno va interpretando y organizando todo.

-¿Cuál ha sido el mayor reto de este personaje?
En cuanto a la parte profesional de él como médico, fue y sigue siendo algo bastante complejo, porque en esta carrera los médicos se la pasan estudiando constantemente, creo que casi toda su vida, entonces a nosotros nos dijeron a grandes rasgos lo que es la anatomía del cuerpo humano y he tenido que trabajar mucho en esa parte. Lo que ha sido bastante difícil es la parte de instrumentación, entrar en el universo de los médicos y manejar su terminología que no es nada fácil.

-¿Cómo es trabajar al lado de Verónica Orozco?
La he pasado muy bien con Verónica. Hay algo que funciona en la vida diaria, como en las relaciones humanas, y es la química y entre nosotros existe. Con Vero hubo una buena empatía, hay admiración y eso se refleja; para estas cosas uno debe manejar la humildad y ambos somos así.

-¿Y cómo es Verónica?
Vero es la popular, la que integra, porque tiene muchos amigos, no solo actores, sino técnicos, de producción, maquillaje, todos. A Vero siempre la he visto como una muy buena amiga, es supremamente talentosa en la actuación y en su canto. Tiene un buen corazón, es dulce y valiosa.

-¿Cómo te llevas con los demás compañeros?
Muy bien. Y lo que juega también es que en esta historia casi todo se desarrolla en el hospital; aquí sí hemos tenido que estar todo el tiempo conviviendo y uno aprende a entender, a descubrir, a tolerar. A veces tenemos días difíciles y es respetable, nunca pasamos por encima de los demás y eso empieza a generar una confianza del uno con el otro.

-¿Cómo te sientes cuando tienes que grabar escenas de cama?
Esas escenas para mí no son fáciles. En mi caso, me toca concentrarme mucho en lo que tengo que hacer, una cosa es la intimidad y otra cosa es cuando hay cámaras y un montón de gente mirándote por todas partes. Afortunadamente vuelve y juega la comunicación que tengas con la persona, para lograr un ambiente de comodidad.

-¿Recibisteis algún tipo de instrucción médica?
Sí claro, hubo una pequeña introducción acerca de la anatomía del cuerpo humano y tuvimos la oportunidad de asistir a algunas cirugías.

-Ahora que conoces mucho más sobre lo que es ser un médico y las largas jornadas laborales que deben cumplir, ¿qué piensas de esta profesión?
Yo siempre lo he tenido muy claro, es gente que para mí son eminencias, no solamente por todo lo que tienen que estudiar, sino también por lo mismo que hacen hacia los demás, aplicar sus conocimientos en sus pacientes para lograr darles una mejor calidad de vida o curar alguna enfermedad. Creo que es algo más que meritorio y me imagino que no debe ser nada fácil ser un neurocirujano en mi caso de verdad, pero también creo que eso ya es mucha vocación y al que le gusta, lo hace.

-En el primer capítulo de esta serie vemos que Andrés no es muy diestro en el arte de la seducción, ¿cómo es Rafael Novoa seduciendo?
También soy un torpe, no soy convencido de ser un diestro seduciendo, me defiendo, creo que eso es algo que funciona más por instinto que estar uno pensando tanto.

-¿Qué harías para conquistar a una mujer?
Ser detallista es algo muy válido y creo que no solamente debe ser por la condición de conquistar, sino es algo meritorio hacia una mujer. Tener diferentes detalles con la persona que se ama, lo que se le ocurra a uno, no hay que ser tan metódico y calculador para lograr las cosas, creo que eso es algo que nace del corazón.

-¿Cómo definirías a los médicos, después de dar vida a uno de ellos?
Para mí los médicos son mecánicos de humanos. Hay un caso en la historia de una persona que llega con tembladera en las manos y el neurocirujano lo que hace es meterle una sonda por un huequito en la cabeza estando despierto el paciente y le empieza a tocar algún punto, me imagino yo que algún nervio que hace que se le detenga la tembladera en las manos, cuando yo vi eso dije, esto es un mecánico de humanos y realmente funcionan así. La medicina es un arte, porque los médicos se la están jugando toda con un paciente en la vida real y toda la instrumentación que ellos tienen es impresionante, la cuestión del taladro en una cirugía es real, obviamente la tecnología ha avanzado y les ha proporcionado a ellos seguramente aparatos mucho más sofisticados, pero para mí los médicos son unos maestros.

-¿Qué piensas de que se haya construido un hospital especialmente para el rodaje?
Es muy emocionante poder trabajar con esta calidad de sets, porque normalmente lo que hay en estudio siempre son bakins (muros falsos), tú tocas una pared y normalmente es falsa. Creo que tener la posibilidad de trabajar en una locación que sea muy parecida a un hospital, lo ayuda a uno a meterse más en la historia, a verla, a sentirla. Algunos aparatos, casi la mayoría, fueron en su momento funcionales y obviamente eso ayuda a enriquecer más lo que es el ambiente, la historia y ya el producto hecho, se ve como si fuera un hospital de verdad, creo que esos son puntos a favor para enriquecer esta producción.

-¿Cómo fue la experiencia de asistir a una cirugía?
Yo estuve en una cirugía de tabique y es bastante fuerte, agresiva, ya con eso me bastó, porque estuve hiperventilado en casi toda la cirugía, aguanté hasta el final, pero estuve muy agitado porque me impresionó. El paciente llega prácticamente a convertirse en un muñeco, lo pueden pellizcar, mover, le rompen y como la persona está bajo anestesia no reacciona, pero ver un cuerpo humano al que le están haciendo todo eso, es impresionante.

-¿Qué crees que les gusta a los televidentes de esta producción?
Creo que hay un producto de muy buena factura, muy buena imagen, buenas actuaciones, buena dirección y es una buena producción que los va a entretener. Uno no puede estar seguro, el resultado depende del público. Tienes que creer y meterle mucha pasión. No es fácil depender del raiting, el reto es con uno mismo y saber que cumpliste. Al comienzo estábamos a la expectativa porque no sabíamos cómo íbamos. Cuando tuvimos la oportunidad de ver el producto final, fue como un respiro. No cantamos victoria, somos prudentes.

-¿Crees que el éxito es producto de la naturalidad de los personajes?
Esa búsqueda de la naturalidad me llamó la atención desde que comenzamos. Cuando leí la primera escena para el casting fue muy clara, no era un personaje misterioso ni oscuro. Así tienes la oportunidad de descubrir esa imperfección humana que es tan deliciosa.

-¿Es difícil, para ti, encontrar a la mujer con la que compartas tu vida?
No es fácil. Por tener puedes levantarte a cualquiera, pero llega un punto en que te cansas de tener al lado a una persona así, pierde la gracia. Pueden llegar personas muy queridas, pero uno ya busca algo más serio, con más compromiso.

-¿Cómo es tu mujer ideal?
Una buena mujer, con un corazón que te aporte, que pueda tener todo en ella, son cosas más de espíritu que de cualquier otra cosa.

-Con unas jornadas de grabación tan intensas, ¿cuándo descansas?
Eso depende mucho de lo que tengas ganas de hacer, también de la energía. Pues en mi caso, me gusta llegar a la casa; eso es tan delicioso.

-¿Disfrutas siendo un personaje público?
No es fácil, hay días de días. Unos estás más abierto a las personas y otros no quieres que te moleste nadie, pero tampoco uno puede quedarse encerrado.

-¿Extrañas el anonimato?
Uno sí extraña en determinado momento la intimidad, la privacidad.