Rodrigo de La Rosa, un actor de contrastes


Rodrigo de La Rosa dice que cada personaje le da un aprendizaje increíble porque le demanda mundos tan distintos, esa es la parte más divertida de ser actor, aparte de la que le da esa interrelación con los demás compañeros. Detrás del actor de ‘Perro Amor’, hay un esposo agradecido al amor incondicional que le profesa su esposa.

De La Rosa es un actor de contrastes, le hemos visto en diferentes papeles tanto en el cine como el teatro o la televisión. Ahora esta personificando en la novela de Telemundo ‘Perro amor’, a Gonzalo Cáceres, el famoso “Honey”, esposo de Camila Brando (Maritza Rodríguez), en donde él hace todo lo que esté a su alcance para complacerla.

A Rodrigo le gusta mantener las fronteras abiertas a cualquier personaje, en el teatro trabajó en ‘Los Miserables’, ‘Jesucristo Superestrella’ y ‘El Hombre de la Mancha’. Además, el actor mexicano ha tenido la suerte de trabajar en diferentes telenovelas y las recuerda con mucho cariño, como ‘El Alma Herida’, en su papel de Alejandro Mendoza.

-¿Cómo definirías a tu personaje de ‘Perro amor’?
Él se llama Gonzalo Cáceres, es un socio mayoritario de la empresa de los Brando. Está casado con Camila y está perdidamente enamorado de ella, sin darse cuenta de que ella le pone los cuernos todos los días. Es una persona que podrá hacer lo que sea por sus negocios y es la válvula de escape cómica de la historia.

-¿Cuándo llegó a tus manos el papel de Gonzalo?
Gonzalo Cáceres llegó en un momento maravilloso, me dio la oportunidad de agarrar cosas de varios personajes que yo había podido interpretar y así pudimos enriquecer mi papel. Me ayudó mucho también ver series de comedias norteamericanas, es una gran experiencia y aprendí mucho. Hoy en día, mi hija me dice que quiere continuar mis pasos y lo menos que me queda por hacer es apoyarla como en su momento lo hicieron mis padres conmigo, aunque vengo de una familia que nada tiene que ver con este medio porque no hay actores, si estuvieron dándome esa ayuda siempre.

-¿En qué se diferencia Gonzalo de los demás personajes que has interpretado?
Cada personaje es distinto, pero el entorno de Gonzalo es nuevo para mí, aunque todos los actores dicen lo mismo este sí es bien diferente de lo que había hecho. Anteriormente me había tocado ser el protagonista, el tranquilo, el que siempre es bueno, también me tocó ser muy malo y este personaje es un reto diferente, el que aparenta ser el villano pero no, realmente sólo le toca seguir los planes de Camila. Tiene mucho toque de comedia y de farsa, este es un trabajo de equipo y de ahí la respuesta del público a la novela. Nos han dicho que ha subido bastante el rating y yo estoy feliz de ver que la gente cuando me ve en la calle de inmediato me llama “Honey”.

-¿Cómo te sientes trabajando al lado de la hermosa Maritza Rodríguez?
Muy bien. Aquí no me puedo llevar el crédito sólo, tengo que dárselo también a Maritza. Tener una verdadera actriz al lado me ayuda a mejorar un doscientos por ciento tu actuación. Es que te enseña en un escenario y a mi ella me ha ayudado como actriz infinitamente. Sé que hombres como Gonzalo tienen que haber muchísimos, para los negocios es un hombre muy inteligente, muy capaz, pero en el momento en que su mujer entra en escena a este hombre se le va todo, sólo vive, duerme, se levanta y respira por su panterita.

-¿Y cómo te encuentras sentimentalmente?
Abrí mi corazoncito hace rato al mundo. Tengo una relación muy linda con Fabiola Cepeda, una actriz muy importante de comedia musical en México. Ella es una bailarina y cantante maravillosa, es una mujer muy dulce y muy dada a la gente, siempre me apoya mucho y amarla es muy fácil. La conocí haciendo ‘Jesucristo Superestrella’, y de ahí ya vamos para once años juntos.

-¿Cómo recuerdas tu faceta de galán de telenovelas, como cuando protagonizaste ‘El Alma Herida’?
Esa época para mí fue fantástica. Trabajé con Itatí Cantoral, Gabriel Porras, Alejandro Camacho, un muy buen elenco. También interpreté otros personajes como en ‘La Ley Del Silencio’ a Fernando, en ‘Vidas Cruzadas’ a Raúl Chávez, en ‘Capadocia’ a Daniel Lugo o en ‘Daniela’ a Mauricio Lavalle. Para llegar a todo esto primero tuve que hacer muchas audiciones. Es lo que siempre he dicho, en esto hay que tener dos cosas muy importantes, perseverancia y paciencia. Vas a tocar muchas puertas y de hecho antes de que llegue la oportunidad mucha gente te va a decir que no y eso me pasó a mi.

-Y después de las telenovelas llegó el teatro, con ‘El Hombre de la Mancha’, ¿cómo fue esta experiencia?
Yo creo que al principio no me lo creí. Ahí estaba Susana Sabaleta y Roberto Blandón, por citarte algunos artistas que en mi país son enormes, que yo les he visto de toda la vida y de pronto verte en un cuarto sentado en una mesa leyendo los libretos con todos esos actorazos, personalidades tan fuertes, creo que me tocaron como tres semanas para asimilarlo y en el momento en que pude hacerlo ya no fue sino disfrutarlo, darle toda mi energía y todas esas ganas que por tantos años tuve guardadas para hacer un buen papel. Gracias a Dios a partir de ahí fueron llegando y llegando los proyectos y no he parado hasta el día de hoy.