Angélica Blandón, una muñeca de cartel


Angélica Blandón, una de las protagonistas de ‘Las Muñecas de la Mafia’, se vinculó a un nuevo proyecto, que tiene también como tema el narcotráfico, ya que protagoniza la segunda parte de la serie ‘El Cartel’.

La talentosa actriz, que a sus 25 años sorprende con la madurez propia de una artista de larga trayectoria, se crece en el estudio de grabación con la imponente personalidad y el profesionalismo que la caracterizan. Luego de su memorable interpretación antagónica como Reina en la película del director colombiano Simón Brand, ‘Paraíso Travel’, su carrera artística ha ido en ascenso, alcanzando la popularidad entre el público latino.

Pese a su juventud, la colombiana cuenta con una larga lista de series, novelas, obras de teatro y películas en las que ha participado, pues lleva trabajando desde los 10 años. Desde teatro infantil hasta dramáticos, roles como el que tuvo en ‘Paraíso Travel’, la han consagrado como una artista integral, que impone a sus personajes características difíciles de olvidar para los espectadores.

Con la responsabilidad que conlleva criar a Brisa, su hija de tres años, además de una agenda copada de compromisos por la serie, su participación en la segunda parte de la saga de ‘El Cartel’, y proyectos para cine, televisión, además de propuestas en México, Angélica Blandón le saca jugo al buen momento por el que pasa, desdoblándose para seguir subiendo escalones en medio de un escenario bastante competido, en el que seguro dará de qué hablar por mucho tiempo.

-Angélica, ¿estás de acuerdo con el tema que se trata en las series de ‘Las Muñecas de la Mafia’ y ‘El Cartel 2’?
Cuando interpreto mis personajes procuro ser lo más honesta posible y no tomar posición; no estoy ni de acuerdo ni en contra del tema que se trata en ‘Las Muñecas de la Mafia’ o ‘El Cartel’, simplemente es una realidad que se vive no sólo en mi país (Colombia) y que es interesante que la gente conozca. Se trata de la subcultura del narcotráfico, un tema que genera amores y odios y que le puede parecer tal vez muy crudo a algunos televidentes.

-¿Cómo creas, desarrollas y luego te despojas de un personaje?
Creo que es parte del entrenamiento de un actor, quien requiere de rutinas de trabajo mental y corporal diario, para poder crear un personaje serio, contundente, al cual le prestas muchas cosas personales e, igualmente, luego empezar a sacarlo de ti. Si no lo haces bien, puedes terminar repitiendo el mismo personaje en los siguientes proyectos. Llevo seis años de trabajo con mi maestra, Victoria Hernández, con quien he aprendido a tomarme en serio la actuación y poder crear, personajes sólidos, y tenerla a ella para poder ver mis aciertos y mis errores.

-¿Cuándo comenzaste a estudiar actuación?
De niña en Medellín (Colombia) estudié por cinco años actuación. Luego, cuando empecé a vivir en Bogotá, después de los 11 años de edad, empecé a trabajar en teatro infantil y televisión, en la serie ‘Oki Doki’. Hice el curso de las telenovelas con ‘Tan cerca y tan lejos’ y me involucré más en el teatro.

-¿Has hecho mucho teatro en tu carrera actoral?
He tenido la fortuna de basar mi formación en el mundo del teatro. Estuve en ‘Los Monachos’, con María Angélica Mallarino, además del grupo ‘Rapsoda’ de la Corporación Colombiana de Teatro, la cual dirigía Patricia Ariza, donde pude tener el placer de participar en la emblemática obra ‘Guadalupe años sin cuenta’.

-¿Y cómo está el teatro en la actualidad?
Los tiempos de la televisión no dan mucho para poder mantenerse en una temporada de teatro, que es igualmente exigente. Este año, además de trabajar en el nuevo proyecto del Canal Caracol, espero volver al cine, y más adelante, volverle a dar espacio al teatro. Lo necesito.

-¿Cuál es tu balance con ‘Las Muñecas de la Mafia’?
Me siento orgullosa y feliz con lo que he logrado. Fue un trabajo en conjunto muy bien logrado, que contó con el apoyo del público, por lo que nos permitió extender la historia un poco más de lo proyectado, sin que esto afectara la esencia y potencia de la historia.

-¿Os afectó a los actores el hecho de extender la historia cuando ya la estaban terminando de grabar?
No lo sé. En este caso no, porque terminamos de grabar en septiembre de 2009 y sólo pasaron 20 días de descanso para retomar la historia, entonces no siento que el personaje se afectara. En mi caso, no tenía un proyecto a seguir de manera inmediata, entonces me concentré en Brenda, pero algunos de mis compañeros sí tuvieron que estar grabando ‘Las Muñecas de la Mafia’ y crear un personaje para otro programa, lo que puede ser complicado.

-¿Cómo recibió el público este personaje de ‘Las Muñecas de la Mafia’?
De manera maravillosa y bonita. Muchas mujeres se sintieron identificadas con la parte de Brenda que es emprendedora, aguerrida y echada para adelante. También creo que dejó una interesante enseñanza que les puede permitir ver, como en un espejo, el peso de las malas decisiones en la vida.

-¿Qué crees que cautivó de Brenda?
A la gente le ha gustado la frescura de mi personaje, y el hecho de que no le gusta el dinero fácil; ella enfrenta ese mundo con desparpajo, sin importarle el poder, dándole más valor a cosas como el trabajo y la familia. Es una mujer que siempre está buscando la manera de rescatar a sus amigas de ese mundo.

-¿Qué significó para ti protagonizar la película ‘Paraíso Travel’?
Me dejó muchas enseñanzas, fue asombroso el aprendizaje allí, pero en realidad creo que lo que más me dejó esta película, es credibilidad frente al público.

-¿El 2010 será tu retorno al cine?
Sí, por eso siento que comienzo el mejor año de mi vida. Tengo dos proyectos cinematográficos, uno en Colombia y otro en el exterior, además de algunos cortometrajes que son trabajos de amigos, lo cual también me encanta. Pero todo esto será en el segundo semestre del año.

-¿Cómo combinas las extensas jornadas de grabación con tu faceta como madre?
No es sencillo, pero los tiempos para Brisa, mi hija, siempre están. En ‘Las Muñecas de la Mafia’ nos fuimos a vivir a Girardot. Allí podríamos pasar más tiempo por la cercanía de la grabación y compartir muchas cosas más. Ella llegó para cambiar mi vida. Antes de Brisa me encantaba la noche, pero llegó ella y los gustos cambiaron. Me encanta encontrarme con mis amigos, con una buena comida y algunos traguitos, pero ya no tanta rumba como lo hacía antes.