Ruddy Rodríguez


Ruddy Rodríguez, después de su protagónico en ‘Cómplices’ y ‘Amas de casa desesperadas’, la venezolana regresa a la pantalla colombiana con la novela ‘Salvador de Mujeres’, con el personaje de Josefina, una mujer poderosa que le propone a un famoso y sexy boxeador, que se convierta en un amante a sueldo, y por supuesto, ella será la primera en evaluar las capacidades que tiene en la cama el deportista.

A la actriz la hemos podido ver en grandes producciones como ‘Niña Bonita’, ‘Aguamarina’, ‘Amantes de Luna Llena’, ‘El Inútil’ y ‘La Ex’, entre muchas otras pues en este año celebra 25 años de carrera. Es la novia del torero Juan Rafael Restrepo, el mejor rejoneador de Colombia. El apuesto galán estaba en una corrida en la plaza de Ibagué (Colombia), con su novia mirándole de espectadora, cuando inesperadamente el hombre del traje de luces le lanzó a la actriz el sombrero. Adentro, iba algo muy especial: un anillo de compromiso matrimonial que daba validez a sus sentimientos y su propósito de establecer una familia. Además, ella misma contó que se casará para finales de este año 2010.

-¿Cómo es tu personaje de ‘Salvador de Mujeres’?
Mi personaje se llama Josefina, es la persona que manipula a cada uno de los personajes para hacer de todo. Es el hilo conductor y el eje central de la novela. Tiene un gimnasio, pero también es dueña de una página web de las más calientes del país. Ella trabaja con acompañantes masculinos, a quienes prueba ella de primera y luego se los da a las clientes. Es decir, ella les hace control de calidad. En siete meses grabamos la novela hasta el mes de mayo de 2010 (que finalizamos las grabaciones de la novela en Colombia). Venezuela fue el primer país donde se estrenó, luego Colombia y finalmente se verá en Estados Unidos, por Univisión.

-¿Salvador (Carlos Haydon) es la debilidad de Josefina, tu personaje?
Su debilidad definitivamente es Salvador, yo creo que él la hace sentir muy viva, muy mujer, es lo que ella ve en él, todas esas características que un hombre debería tener, para que una persona pueda ser feliz. Ella se ha enamorado, y además sinceramente, lo que empezó así como un entrenamiento, pues termina desatando otros sentimientos.

-¿Cómo te sientes al protagonizar escenas de cama, con poca ropa, al lado de Carlos Haydon?
Esos aspectos no tienen que ver con mi trabajo. Me pagan por actuar, por llorar, por reaccionar ante una serie de emociones que yo razono, pues no siento. Le pertenecen a un personaje, no a mí.

-¿Te tocó hacer casting para interpretar a Josefina Álvarez Castillo?
No. Resulta que llamaron a mi mánager y le dijeron que me querían a mí para el proyecto. Él les dijo que yo estaba haciendo teatro, pero insistieron tanto que al final cedí.

-¿Josefina es una protagonista atípica?
Lo que sucede es que yo quería que fuera así, no quería hacer el cliché de la mala, esa mujer que quiere volver papilla a todo el mundo, no. Yo creo que la gente se vuelve mala por las circunstancias de la vida, por eso creo que Ruddy trabaja tanto en ayudar a que la gente comprenda que uno tiene que tener valores; para tratar de ser mejor ser humano y bajarle a las maldades. Porque en cierto momento, cualquier ser humano puede actuar por impulso, por una cosa arrebatada como el personaje de Josefina lo hace, y por eso se excede un poco, pero yo no quise hacer la típica villana que destruye a todo el mundo, y se van a dar cuenta a través de la trama. Ella nada más se impone y no es que quiere destruir, sino que no se quiere dejar manipular si ella no tiene el control de la situación, ella está perdiendo terreno. Tiene como el hilo conductor.

-¿En qué te pareces a tu personaje?
No se parece mucho a mí. En la vida real soy muy dura, casi no lloro, en cambio en las novelas se me destapa la grifería. Yo creo que básicamente lo que Ruddy más le presta a Josefina es la sonrisa.

-Y Ruddy, ¿cómo eres tú de buena y de mala?
Yo creo que soy una mujer normal. Por lo menos así me veo yo. Soy cien por ciento humana. Cometo mis errores, pero no haría nada de lo que hace Josefina. A algunos les podría caer bien, a otros no. Ya sabes, no somos monedita de oro, pero yo hago el intento de ser buena gente.

-Si te propusieran protagonizar una telenovela en tu natal Venezuela, ¿aceptarías?
Yo quisiera protagonizar en mi país nuevamente, creo que hay muchas historias para contar y sobre todo yo no sé porque cada época de la vida, de uno se ha vuelto interesante, todas las etapas de mi vida las he aprovechado, me regocijo de las cosas que puedo seguir aprendiendo. Me encantaría protagonizar en mi país, no sé por qué no lo hacen posible, ahí les dejo el datico (risas). Me gustaría regresar y quedarme entre mi gente, todo el mundo dice “se fue”. Yo voy cada veinte días para ver a mis padres, amigos, médicos. Yo quiero trabajar en las novelas venezolanas, pero a mí no me llaman. No sé qué les hice que ni se me acercan (risas). Desde hace mucho tiempo estoy abierta a las posibilidades. Parece que me tuvieran miedo. ¡Ni que yo comiera!

-¿No será que eres muy costosa?
Soy tan accesible como cualquier otra. Mi tarifa no es tan elevada como muchos piensan. A mí me encanta trabajar en mi país, hacer televisión, cine y teatro allí. Así que les pido que me contraten. Llamen a Iñaki, mi mánager y ahí estaré. No tengo rollos.

-¿Qué anécdotas tienes de este reencuentro con compatriotas que grabaron la telenovela junto a ti?
Somos cinco venezolanos y una venezolana. Vicente Tepedino que es mi pana de teatro, del Taller Nacional de Teatro y de Grupo Rajatabla, está Yul Burkle, Franklin Virgüez, Alberto Quintero, Carlos Guillermo Haydón; la pasamos muy rico como dirían en Colombia somos un parche o panas, aquí, los panas para arriba y para abajo, íbamos al cine, a comer y nos íbamos todos en cambote, se nos sale el venezolano por los cuatro costados, de hecho ustedes ven que estamos hablando con acento venezolano, aunque esté acostumbrada a trabajar en Colombia. Esta novela es un producto de calidad estelar y, aunque se hace en Colombia, lleva sello venezolano.

-¿Cómo ha sido tu experiencia en la producción ‘Salvador de Mujeres’?
Ha sido una experiencia muy interesante y enriquecedora. Mi papel me permite manejar una escala tonal muy diversa, que me parece diferente. Todo el equipo de producción y el elenco me ha hecho sentir muy cómoda con mi trabajo y muy feliz con los resultados que hasta el momento se están mostrando.

-En cuanto a la historia, libretos, calidad y argumentos, ¿cómo te ha parecido?
Los libretos son muy buenos. Marcela es una autora muy conocida por todas sus historias pues siempre están bien hechas y muy bien estructuradas. Una vez más Marcela Citterio demuestra un excelente trabajo.

-¿Cuáles son los elementos innovadores de la historia?
‘Salvador de Mujeres’ es una producción innovadora, podría decir que es una historia atípica que refleja un sentimiento común en las mujeres: encontrar un salvador que las haga sentir únicas.

-¿Y cómo te definirías a ti misma?
Yo soy como muy tranquila, soy muy pacifista, amo la comunicación, por eso es que Ruddy decidió hace ocho años trabajar con El Camino a la Felicidad, una fundación sin fines de lucro que trata de restablecer y fortalecer los valores dentro de la sociedad. La felicidad no está en ser tranquilo, la felicidad está en ponerle chispa y energía a la vida y moverte a una velocidad impresionante. La felicidad es una de las cosas más fáciles que hay, pero es un trabajo de carpintería, que necesita tiempo y dedicación. Mucho amor, conocimiento, comprensión, humildad y tolerancia.

-Acabas de cumplir 25 años de carrera. Has sido miss, modelo, actriz, cantante y presentadora, ¿cómo ha sido este gran camino recorrido?
No creo que haya sido mucho. Más bien diría que son mis primeros 25 años de carrera, y me siento más feliz, tranquila y realizada que nunca. Me falta demasiada carrera, muchas cosas por conquistar. Estoy como en la mitad del camino. Aún tengo mucho que dar. Soy muy inquieta.

-¿Qué recuerdo guardas de la película venezolana ‘Venezzia’?
El mejor de todos. Fue un proyecto que disfruté de principio a fin. Una película que estuvo 17 semanas en cartelera. Lo vi como una lección a mí misma. Me demostré que era capaz de hacer lo que me propusiera. Justamente, ahorita estoy buscando otro guión para arrancar con todos los hierros.

-¿Qué secreto guardas para mantenerte siempre radiante?
Definitivamente el cuidado diario, arreglarme y usar un buen bloqueador solar influye, aunque para mí, realmente la belleza viene del alma. Al alimentar tu espíritu con pensamientos positivos y bondad, el ser humano bonito que llevas por dentro sale y florece. Cuando no estoy grabando trato de irme a la finca en donde me dedico a la jardinería, o hago mis cursos básicos de Cienciología. Cada día me acuesto temprano para levantarme con mi novio Juan Rafael. También hago ejercicios tres veces a la semana con mi entrenador personal, porque así como mi cuerpo ha sido muy bondadoso conmigo.

-¿Y cuándo llegará la boda con tu rejoneador Juan Rafael Restrepo?
Muy pronto, muy pronto. Ojala se pueda dar a finales de este año en Colombia. Juan y yo estamos felices, esperando lo mejor. Ya me tocará correr.

-¿Tu novio ve la novela, en la que tienes escenas sugerentes?
Él sabe que el rol que estoy haciendo es el de una mujer que tiene una agencia de scorts y que ella se los prueba antes de dejárselos a las clientas. Yo le cuento cada cosa que grabo para que luego no haya sorpresas.

-¿Cómo te sientes en este momento de tu vida?
Estoy muy contenta por todas las cosas que están pasando en mi vida en este momento. Amo a mi familia y a mi novio. También aprecio la salud que tenemos. Si tengo esto, lo demás viene luego.

-¿Qué nuevos proyectos te esperan?
Me merezco una temporada de teatro en Colombia y comenzaré muy pronto una nueva obra teatral, para que los colombianos también me vean como actriz de teatro, ya que sólo me han visto en telenovelas, que es un registro muy diferente al teatro.