Amparo Grisales prefiere a los maduritos


La protagonista de ‘Las Muñecas de la Mafia’ nos confesó sus gustos, sueños y nos reveló qué tienen que hacer aquellos que la quieran conquistar.

Durante varios meses vimos noche a noche a Amparo Grisales enfrentándose con varias jovencitas tan bellas como ella para defender los lujos que le daba Braulio en la serie ‘Las Muñecas de la Mafia’ (del Canal Caracol), historia que llegó a su fin recientemente por Telefutura. La protagonista de esta serie no sólo nos dejó ver por qué en Colombia es considerada una de las mejores actrices del país, sino que le dio gusto a varios caballeros que se deleitaron con su hermosura. A decir verdad, también fue la envidia de muchas mujeres que no logran comprender cómo con 53 años la Grisales se mantiene mejor que muchas jovencitas de 20.

Aunque han sido muchas las famosas que le han hecho la guerra a William Levy, otras como Amparo Grisales quisieran hacer un proyecto junto al protagonista del remake de ‘Cuna de lobos’, pero siente que por la diferencia de edades quizá no sería la pareja del galán sino su mamá.

La actriz que interpretó a Lucrecia nos contó cómo hace para mantenerse tan linda y nos confesó que le gustan los hombres "maduritos", al estilo Hugh Jackman, con quien sueña actuar alguna vez; también nos reveló que le gusta sentirse "bien hembra" y nos compartió los mejores piropos que le han gritado en la calle en honor de sus atributos. Amparo sin censura.

-Amparo, ¿cómo fue la experiencia de interpretar a una muñeca de la mafia?
Fue una serie muy interesante y me pareció muy chévere hacerla porque a mí me gusta hacer papeles diferentes. Me gusta hacer de mala, de buena, de muñeca, de todo lo que sea bueno y me divertí muchísimo. En mi carrera yo hago las cosas como decía María Felix, no hay que hacer sólo personajes de puta o empleada del servicio.

-Jugando un poco con el título de la serie, ¿tú si te crees una muñeca?
Claro que sí. Yo sí soy una muñeca, pues todos me consideran así, o sea, todos los que me quieren porque desde chiquita a uno la mamá siempre lo ve a uno así, creo que es un término amoroso y siempre se ha usado de una manera tierna para mostrar afecto y muchas personas me llaman así.

-¿Con esta serie no se le hace un poco de apología al narcotráfico?
No, primero quiero aclarar que la historia está contada en la época en la que comenzó el narcotráfico. Hoy en día uno ya no ve eso de cuatro o cinco camionetas llegando con estas niñitas muy campesinas que no quieren estudiar y que quieren la vida fácil, y por otro lado la serie resulta muy didáctica y educativa, nunca se vuelve una apología del narcotráfico porque las chicas que han pensado que estar con un narco les resuelve la vida, cuando vean la serie van a quedar espantadas y con susto de ni siquiera pensar involucrarse. Ellas siempre terminan mal, su fin es muy dramático. Es de terror porque el dinero fácil lleva a la muerte.

-¿Qué es lo más terrible que has escuchado que le ha pasado a una mujer que se haya metido con narcos?
Hay historias espeluznantes, pues como estos hombres son tan mujeriegos y les encanta estar rodeados de lujos y mujeres bellas se creen sus dueños. En la vida real he sabido de muchas historias de chicas que se involucran y luego tienen que ver cómo a sus hijos se los matan, cómo los narcos cobran venganza y acaban con sus familias y hasta las matan a ellas mismas.

-Los narcos siempre persiguen a mujeres bellas, ¿nunca alguno de ellos te hizo alguna propuesta indecorosa?
Uno como personaje famoso las recibe por intermediarios más que todo. A muchas les mandaban avión privado y les prometían el cielo y la tierra, pero yo siempre supe que no había que dar papaya (correr el riesgo), como decimos en Colombia, y como siempre fui trabajadora, guerrera e independiente y con unos valores bien cimentados en mi familia, pues nunca estuve en eso.

-Nos imaginamos que te habrán dicho muchos piropos. Cuéntanos uno que valga la pena recordar...
Hay muchos, hay gente tierna que me ha dicho cosas divinas como: “Uy, será que me morí y llegué al cielo porque me encontré con un ángel”. Ese me gustó y es decente, pero otro que me parece curioso y me da risa es que dicen que yo tengo el culo caído, pero caído del cielo.

-¿Cuál es el piropo más atrevido que le has dicho a un hombre?
Yo no soy de piropos. Soy más de silencios y más de miradas telepáticas, porque creo que la química entra por los ojos, entonces la verdad no los he usado.

-¿Y cómo haces para mantener ese cuerpo tan espectacular?
Con mucho ejercicio. Soy una mujer camelladora (trabajadora) con mi cuerpo, como decimos en Colombia. Me gusta cultivar lo físico y me encanta ser bella sin cirugías ni nada de lo que buscan las jóvenes de ahora. Yo he logrado tener un cuerpazo y conocer bien la nutrición y no llegué a los 40 y dije: “ahora me tengo que poner las pilas”, como hacen muchas sino que toda la vida me cuidé.

-Pero, cuando conoces a un tipo que te gusta, ¿qué es lo primero que le miras?
El paquete (risas), pero el paquete completo, no sean malpensados. Me gusta un hombre completo, que tenga sentido del humor, que sea guapo y que se cuide, pero no me gusta que sea un muñeco perfecto de gimnasio, no eso no. Prefiero que sean caballeros, que tengan sentido del humor fino, que tengan mundo, que sepan tratar a una mujer, que sepan conquistar, que tengan manos grandes y algo que les miro mucho es la boca y los dientes. Es muy rico dar un beso en una boca linda y bien cuidada con dientes hermosos.

-¿Tendrías una aventurilla con un jovencito de 20 años?
No mi amor, qué pereza. Qué pereza tener que enseñar, tener que empujar, eso me parece demasiado y la verdad los prefiero maduritos. De los de 30 para arriba aguanta pegarse una canita al aire, pero menos no.

-¿Y te gustaría protagonizar una telenovela junto a William Levy?
Me encantaría actuar con William Levy, pero de pronto me lo pondrían de hijo porque como a veces no se fijan en cómo uno se ve y cómo registra sino en la edad que uno tiene, pues no me lo dejarían de pareja. Claro que hoy está de moda también ver a gente joven con mujeres maduras. William Levy es un hombre lindo, me parece muy bonito y muy guapo pero a mí me gustaría que tuviera diez añitos más. Sé que seguirá evolucionando y va a ser un bizcochote cuando cumpla los 40.

-¿Cómo cae Amparito Grisales rendida ante un hombre?
Me gustan los hombres inteligentes y que me hagan sentirme protegida. Me gusta sentir que tengo un macho al lado, porque veo la vida como la historia del macho y la hembra. Me gusta el hombre protector que te haga sentir y que sea triunfador, un hombre que me invite a un buen restaurante y que me atienda, ya no estoy para niñitos. Definitivamente me gustan los hombres bien machos.

-¿Y qué tal un maduro de 60 años?
Sí, por qué no. Si está bien fuertecito, si se mantiene bien y si conserva los dientes hermosos a los 60, entonces no veo por qué no.

-Nos dijiste que tu amor platónico es Hugh Jackman y que te gustaría actuar a su lado. ¿Si él fuera un día a tu casa, qué le cocinarías?
De pronto él sería el que terminaría cocinándome a mí y en ese caso me le como hasta el raspado de la olla. Y al otro día yo le cocinaría unos ravioles deliciosos y después le cocino todo (risas). Siempre me han gustado los buenos proyectos sean con quien sea y sé que es bueno que haya química actoral, pero me moriría si un día trabajo con Hugh Jackman, creo que haríamos una pareja maravillosa.