Aura Cristina Geithner se vuelve a casar


Aura Cristina Geithner y su novio Thomas Corell se casarán el próximo diciembre en Filipinas. Después de diez años de su divorcio con el actor Marcelo Dos Santos, la actriz Aura Cristina Geithner se reencontró con el amor, esta vez colisionó con él virtualmente. Y contraatacará en materia nupcial.

Su futuro marido es Thomas Corell Lundberg: danés, ex boxeador, webmaster, empresario y el hombre de su vida. Se acaban de comprometer en Bogotá y ya fijaron fecha: se casan la segunda semana de diciembre en Filipinas.

La actriz y cantante luce más delgada, se sometió a la Cura Romana y bajó de peso. "Aunque la dieta que la Cura Romana exige es de muy bajas calorías y no puedo decir que sea fácil al comienzo someterse a ella, con los días, es más, después de la primera semana, el hambre cesa pues según tengo entendido la hormona que se me aplica reduce esa ansiedad. Así también, es importante mantener una vida activa, consumir mucha agua, para así eliminar toxinas. Lo increíble es que tengo el ánimo todo el tiempo arriba", contó ella misma.

La localizamos en la playa de Skive, a una hora de Copenague, tierra de su amor. Allí, rodeada por un imponente fiordo, entre lanchas y arena blanquísima y acompañada por su hijo Demian (de 10 años), acaba de conocer a sus suegros, a su nueva familia política y la tierra en la que seguro pasará vacaciones con los otros dos hijos que planea en breve. Instalada en la veraniega casa de sus suegros, dice que parece un sueño, leyendo sus poemas, pescando y pasando tardes enteras de recorridos por las dunas de arena que surgen de la antigua y pequeña ciudad en la península de Salling, Aura Cristina estará allí hasta finales de julio, cuando regrese a Colombia.

Pese a cinco años de diferencia, él tiene 35 y ella 40 años, al encontrón idiomático: danés vs. español, a que él no tiene nada que ver con el mundo del entretenimiento y que explora por primera vez su lado paternal, Thomas adora a Demian, se trata de un amor con el alma...

-Aura Cristina, ¿cuándo llegó Thomas a tu vida?
Apareció hace dos años; tenía cerrado el capítulo del corazón. Fue un tiempo duro, de soledad después de mi divorcio de Marcelo. No pensé que llegaría una persona que me volviera a enamorar.

-¿Es cierto que os conocisteis en un chat?
No, él vio mi fotografía en Facebook y me invitó a ser su amiga. Como no manejo mi nombre real en esa red, me presenté como una chica del común.

-¿Le agregaste como tu amigo rápidamente?
Me mandó un mensaje y siempre fue muy honesto. He recibido solicitudes de todas partes del mundo, supuestos príncipes, jeques, pero él me llamó mucho más la atención por su clase, su distinción. Le noté en las primeras palabras.

-¿No te sentiste como una niña jugando al noviecito virtual?
La verdad es que decía cosas tan lindas que me chifló. Comenzamos a conocernos, cartas iban y venían, pero nunca le dije quién era o qué realizaba, solo le hablé de mi hijo de 10 años, que había estudiado negocios internacionales y que a veces modelaba.

-¿No le dijiste quién eras por prudencia o por miedo a ahuyentarlo?
Era mucho más prudente así, uno no sabe con qué enfermo se puede encontrar, no voy contando ni dónde estoy, ni qué hago, hasta que esté convencida.

-¿Había química en esos mensajes que os cruzabais?
Sí, desde el principio, eran cartas, pero como de amigo. Al pasar de los meses, cada vez que abría mis mensajes, el corazón se me ponía a mil. Se convirtió en mi poeta: escribía cosas hermosas.

-¿Te enamoraste de él sin conocerle?
La verdad es que sí, en estos años he salido con gente, pero no llenaban mis expectativas. Eran tipos posesivos, egoístas, machistas; Thomas era el polo opuesto, el corazón me empezó a palpitar.

-¿Cuándo os visteis cuerpo a cuerpo?
Después de ocho meses de ir y venir de cartas, nos vimos una sola vez por webcam. Me gustó.

-¿Y en persona?
En febrero del año pasado viajé a México para trabajar en la telenovela ‘Secretos del alma’ y en marzo recibí una llamada suya. Me preguntó: “¿Dónde te encuentras?”, y me dijo que iría a verme. Casi se me sale el corazón.

-¿Le recogiste en el aeropuerto?
Iba a mandarle al chofer y no me dejó, sólo me pidió el nombre del hotel. Quiso asumir el riesgo de encontrarnos en el lobby y que después las cosas se fueran dando.

-¿Qué sentiste cuando le viste?
Llegué tarde porque salí a media noche de grabación. La cita era en el hotel Zona Rosa y fue una alegría mutua, nos dimos un abrazo muy efusivo.

-¿Os besasteis esa primera vez que os visteis?
No (risas). Fue un abrazo fraternal y hablamos durante seis horas en ese lobby. A medida que el tiempo pasaba descubría a un ser agradable, simpático; me encantó. Lo primero que se notó fue su dulzura y mi temperamento fuerte, hubo química. Estaba trabajando, no tenía mucho tiempo para estar con él y se dedicó a estar conmigo día y noche.

-¿No te sentiste asfixiada?
No, todos mis compañeros terminaron encantados con él. Les parecía un cuento de hadas que hubiera viajado desde Dinamarca a verme.

-¿Cómo fue esa primera noche de pasión?
Como yo la soñaba: una noche bonita, romántica, apasionada, una noche de entrega, muy especial. Ese día entendí que era el hombre perfecto para mí. A las dos semanas le presenté a mis padres, a mis hermanos, a mis sobrinos. A mi madre le pareció encantador. A la tercera semana, como ya tenía que devolverse, era el 20 de abril, me dijo: “Me encantó conocerte, estoy enamorado y no te voy a dejar”.

-¿Cuándo llegaste a vivir a Colombia?
A los tres meses de que nos vimos en México. Me pareció como una locura, pero han sido unos meses divinos. Él vive en una suite, pero obviamente nos vemos todos los días. Comparte con mi hijo, salimos a cine, a cenar, hacemos de todo, pero su lugar de descanso no es en mi casa.

-¿Cuándo te propuso matrimonio?
Fue hace exactamente un mes. Viajé a filmar una película en México que se llama ‘Mar de fondo’, dirigida por el maestro Quintanilla; fui a trabajar durante dos meses a las islas de Puerto Vallarta y allí volvimos a vivir el cuento de hadas. Entre ires y venires, cenas, grabaciones y arena, en esa hermosa playa me preguntó que si estaba lista para estar en una relación y tener una familia y yo le dije que no estaba muy segura.

-¿Qué dijo él?
Que lo pensara. Cuando llegamos al hotel tenía preparada una cena superespecial con velas y todo. Al entrar había serenata y flores por todos lados, luego me dio el anillo y me dijo: "Mira, esto es para nosotros, para consumar nuestro amor y no te estoy diciendo que sea mañana; tómate tu tiempo".

-¿Cómo será esa unión?
Sencilla, pero bonita, será una ceremonia civil. Me gustaría que estuviera la gente más cercana a mí, mis amigos, mis familiares, mi madre, mis hermanos y la familia de Thomas. La queremos junto al mar.

-¿En qué destino?
En Filipinas, son playas salvajes, eróticas y la gente es muy especial. Allí cuentan con unos spas alucinantes. Vamos a comprar un paquete de spa, con comida típica y el ritual es precioso.

-¿Cómo será el vestido?
Me gustaría casarme con un vestido supremamente sencillo, ligero y con flores en la cabeza.

-¿Cuántos invitados tenéis proyectados?
Como unos 200. De parte de él hay muchísima gente, de mi familia apenas serán 50, pero él sí tiene una familia inmensa y todos quieren ir.

-¿Quiénes serán los padrinos?
Por parte de Thomas será un gran amigo que tiene y que creció con él durante toda su infancia y me imagino que su hermana. En mi caso, vamos a tener tres padrinos: Harry, mi gemelo, y John y Katherin, mis otros dos hermanos.

-¿Qué tal volver a tener suegros?
Me ha ido maravilloso, son gente súper educada. Estoy aquí porque están celebrando sus sesenta años de matrimonio y nos invitaron a mi hijo y a mí a celebrar. Tienen una mentalidad abierta, son amorosos, estoy sorprendida. Son divinos con mi hijo, cariñosos, dulces, lo adoran.

-¿Y tu hijo Demian qué ha dicho de esta nueva vida?
No es fácil, porque solo estábamos mi hijo y yo, pero con paciencia, tenacidad y amor todo se puede lograr. Con Thomas hemos aprendido a manejar a mi hijo con sabiduría, amor y sensibilidad. Este hombre tiene tantas cualidades tan bonitas, que se lo ha ganado solo y hoy en día puedo decirte que son muy buenos amigos.

-¿Y cuándo llegarán los otros hijos?
Hemos hecho planes de tener familia, pero queremos hacer las cosas de manera inteligente, esperaremos a estar un poquito más sólidos económicamente, tener en cuenta el espacio donde vamos a vivir. Por ahora estamos buscando casa y después terminaremos de organizarnos.

-¿Cómo se ha sentido él en Colombia, donde resides habitualmente?
Imagínate llegar a un mundo en donde nadie te conoce. Para él fue como una aventura, no tenía relación con nadie, somos dos culturas totalmente distintas, viene de un país donde son supremamente organizados, estrictos. Yo me río y le digo: "Bienvenido a la jungla" y él vive pleno y enamorado.

-¿Quién es Thomas Corell?
Es webmaster, deportista consumado y socio de su padre en una compañía en Dinamarca que se llama Autoclass Lundberg, que importar y exporta vidrios. Abrirá en Colombia una empresa que venderá productos para ahorrar energía y agua. Es el hijo mayor y tiene una hermana y tres sobrinos, adora a su abuela paterna, que tiene 95 años. Viene de una familia de boxeadores, ganó dos medallas de oro en su país, luego participó en los juegos nacionales y ganó 25 medallas; quería participar en los Olímpicos, pero tuvo un accidente grave, entonces el médico le dijo que si continuaba podía morir.

-¿Qué viene para tu vida?
Hay una propuesta de novela pero todavía no la tengo confirmada; es un proyecto con Televisa. En teatro continúo con la obra ‘Pecadoras’ y voy a emprender una nueva con Marcelo y con Jorge Cao y, pues, si Dios quiere, vamos a tener el lanzamiento de los productos de mi línea de belleza en agosto.