Juan Soler


El actor argentino Juan Soler protagoniza ‘Cuando me enamoro’, la nueva versión de ‘La Mentira’. Luego de permanecer varios años alejado de las telenovelas, Juan Soler regresa a la pantalla chica al lado de Silvia Navarro.

Juan Soler, de 44 años, ha desarrollado su carrera profesional en México desde 1991, donde ha participado en telenovelas como ‘Acapulco, cuerpo y alma’, ‘Cañaveral de pasiones’, ‘María Emilia, querida’, ‘Carita de ángel’, ‘Sin pecado concebido’, ‘Bajo la misma piel’, ‘Apuesta por un amor’, ‘La fea más bella’, ‘Palabra de mujer’ y ahora protagoniza ‘Cuando me enamoro’.

-Juan, ¿cómo es tu personaje de ‘Cuando me enamoro’?
Jerónimo Linares es un hombre que está completamente aislado de todo lo que está pasando en su ciudad natal y de repente su hermano le llama para que venga a pedir la mano de su prometida y ahí se viene una serie de mentiras que envuelven a ese hombre y, para colmo de males, se enamora de la persona que justamente está entre todas estas mentiras.

-¿Es una interpretación intensa?
Así es, es un personaje que se vuelve muy contradictorio, con sentimientos encontrados, de corte muy profundo, ama con locura y con pasión a la misma persona que odia profundamente, si es un personaje muy complejo y es un gran reto hacerlo.

-¿Cómo has trabajado al lado de Silvia Navarro?
Es divertidísima, es increíble trabajar con Silvia, además de ser una tremenda compañera a la hora de las escenas, es una persona muy confiable a la que se le puede entregar muchas vivencias personales sin temor a que sean malinterpretadas, eso define a una buena amiga.

-¿Y cómo ha sido la respuesta del público?
Es impresionante la respuesta de la gente, estamos muy contentos, desde el día que se estrenó la telenovela ha tenido muy buena audiencia y a medida que los días fueron pasando, se pone mejor la historia, y por lo mismo la gente se queda enganchada.

-¿Por qué no nos podemos perder ‘Cuando me enamoro’?
Estamos trabajando con mucho entusiasmo. Yo creo que nos va a ir muy bien, porque al leer los capítulos te vas quedando picado. Tenemos muy buenas expectativas, pero bueno, cuando uno ya está al aire es cuando tomas una verdadera dimensión de cómo está el proyecto.

-¿Cuál es la fórmula para que la gente se quede prendida de la trama?
Todas las historias de amor ya están contadas, el tema es quien la cuenta y cómo las cuenta, tenemos en nuestras manos una historia sensacional, una adaptación libre que está muy bien hecha y tenemos unos antecedentes, por que la historia empieza 24 años antes de cualquiera de las adaptaciones que ya se hicieron entonces son ingredientes que le suman el atractivo a la novela para que la gente diga caray, tengo que verla.

-¿Cómo te iniciaste en la actuación?
Por casualidad. Yo trabajaba como modelo y me invitaron, como modelo, a participar en una película; yo no iba como actor ni nada por el estilo, sólo tenía presencia en la cinta. Ahí me doy cuenta del trabajo de los actores y tuve la oportunidad de conversar con uno de ellos; vi el cambio que la persona experimenta desde el sitio donde estábamos conversando hasta donde estaban las cámaras y eso me maravilló. A partir de entonces pensé en la posibilidad de que se pueden vivir muchas vidas en una sola y que ello se logra a través de la actuación.

-¿Por qué decidiste trabajar en México?
Un día estaba en un casting y me encontré con una revista de economía; hojeándola me encontré con un artículo que hablaba de la televisora más grande del mundo en habla hispana: Televisa. Entonces me dije: si en esta carrera me van a decir que sirvo o no, pues que me lo diga el más grande, y compré un boleto y me vine con 300 dólares en la bolsa y a tocar puertas en Televisa.

-¿Cuál es el medio en el que trabajas más a gusto?
Sería injusto que los separase y tuviese una preferencia por alguno. Me gusta el teatro y la televisión por lo que cada forma de expresión te aporta a ti como persona. El teatro es una comunicación directa con el público, es un equivócate y salva el equívoco en el momento, es estar siempre alerta, siempre experimentando nuevas sensaciones y sentimientos. Es un ejercicio muy duro repetir el mismo parlamento en 500 representaciones e ir descubriendo que cada función que estás dando es nueva para ti y para el público. También es una disciplina muy grande, entonces el teatro te enriquece muchísimo. La televisión es una guerra con todo el bagaje técnico que implica, como cuidarte de tres cámaras, cuidarte las luces, las sombras, no tapar a tu compañero, no dar la espalda, no cruzar el eje, que se vea bien y además verte natural. Son retos, ninguno más fácil o más difícil, vas desarrollando la capacidad para poder moverte en cualquiera de estos medios. Del cine no puedo hablar porque no he intervenido realmente dentro de una película.

-¿Tu físico te ha ayudado a desempeñar bien tu trabajo, no tanto a conseguir personajes?
No, yo creo que a la inversa. Estoy convencido de que si no fuera por la imagen que tengo nunca hubiera llegado a un protagónico, pero fíjate que al protagónico llega cualquier pendejo, el secreto es mantenerte. Yo creo que en mi caso tuve la oportunidad de llegar, quizá por mi físico, por lo que quieran decir, pero hoy por hoy finalmente estoy aquí en México, estoy aprendiendo, estoy ocupando el lugar que me da la gente, el lugar que me dan los productores, los directores, mis compañeros actores y la prensa. Sin embargo, lo estoy llevando poco a poco y el día que yo piense que ya llegué, me retiro.

-¿Cómo eras de niño?

Era muy inquieto por el deporte, hice casi todos los deportes que existen en mi ciudad, era un chiquito un poco retraído pero a la vez muy buen amigo. De hecho mi comportamiento era muy contradictorio: fui un chavito con mucha disciplina, no me gustaba faltar al colegio, podía ir enfermo al colegio porque a mí me mataba no asistir ya que era ahí donde yo veía a mis amigos, entonces me encantaba ir a la escuela.

-¿Extrañas a tu país, Argentina?
Extraño lo que implica. Ahí está la gente que yo quiero, pero la tierra no la extraño, lo que sí extraño son los sentimientos. Hay melancolía y nostalgia al mismo tiempo; nostalgia porque está todo mi pasado allá, un presente que no existe y un futuro muy improbable, entonces todo eso me produce melancolía y nostalgia porque no puedo hacer nada para tratar las situaciones desfavorables que ha vivido mi familia y mi lugar. Son muchos sentimientos encontrados.