El Fantasma de Elena

El matrimonio de Elena Lafé y Eduardo, es atormentado por el fantasma de Elena Calcaño

Elena Calcaño se suicida al ser plantada en el altar
Elena Lafé estaba a punto de casarse con su novio Octavio, hasta que su amiga Laura la hace recapacitar porque se da cuenta de su amiga Elena no está realmente enamorada. Y Elena Lafé le deja plantado en el altar a Octavio, pidiéndole disculpas por no corresponderle porque no le ama. Lejos de allí, cuando Elena Calcaño se iba a casar por la iglesia con su primo Eduardo, a las afueras de su gran mansión. Pero, la felicidad de Elena Calcaño es enturbiada por su hermana gemela Daniela, ya que se da cuenta que su hermana se ha hecho pasar por ella para enredarse con Eduardo. Y Daniela tiene fuertes dolores en el vientre y después intenta tirarse desde el tejado de la mansión, pero es incapaz de hacerlo. A pesar de que se casaron por el juzgado y aunque se enteró de su infidelidad, Elena Calcaño se dispone a casarse nuevamente con Eduardo, que no se siente feliz y enamorado de su ya esposa. Al enterarse de que su yegua Princesa está pariendo con dificultades, Eduardo deja plantada a Elena Calcaño en el altar, y se va corriendo a ayudar a su yegua preferida. Y enfurecida, Elena Calcaño (vestida todavía de novia) se arroja desde el tejado y muere en el instante, mientras que su hermana gemela Daniela intentó también suicidarse cortándose las venas de la muñeca, pero favorablemente la detuvieron y la dieron un tranquilizante, aunque creen que la mejor solución es internar a Daniela es un sanatorio porque sufre un trastorno nervioso. Y Latoña (la nana de las gemelas) cree que Eduardo es el único culpable y que él malogró a sus muchachas. Cuando consigue que su yegua pariera, Darío avisa a su hermano Eduardo que Elena se lanzó de la torre, y todos se quedan sorprendidos. Pasado un año, Elena Lafé se convirtió en una gran jinete con su caballo Gitano y planea regresar al lado de su padre y Mariela (su madrastra), a la que quiere como una verdadera madre. Cuando estaba a punto de llegar a su casa, Elena Lafé encuentra a un caballo blanco por el bosque y le ve gravemente herido, pero el caballo huye y, en su lugar, de repente, Elena encuentra a un hombre que desconoce (que es Eduardo), tirado en el bosque y herido como el caballo.

Elena Lafé rescata a Eduardo de un accidente
Elena Lafé se lleva a Eduardo hasta su casa para cuidarle porque empieza una gran lluvia. En la clínica, Latoña sufre al enterarse de que su muchacha Daniela está muy mal desde que murió su hermana Elena Calcaño. Cuando le revisa un médico, éste se da cuenta de que Eduardo está simplemente desmayado y que no está herido, por lo que Elena Lafé sospecha que él se cayó del caballo que vio herido. Por otra parte, Corina está preocupada por Eduardo, con el que se quiere casar desde antes de que se casara con Elena Calcaño, pero su hermana mayor Rebeca la aconseja a Corina que no se case con un hombre al que sólo le apasionan los caballos. Y al despertar, Eduardo está preocupado por su jeringa con la medicina que se inyecta al igual que su hermano Darío. Por otra parte, Montecristo siempre ha odiado a su medio-hermano Eduardo y, cuando uno de los jinetes de Eduardo gana una carrera de caballos, Montecristo le manda al indio Caligua que le mate y, así, lo hace cortándole la cabeza con un cuchillo. En un huracán, el caballo de Elena (Gitano) se pone muy nervioso, pero Eduardo logra tranquilizarle. Y gracias a esto, Elena Lafé se acerca al malhumorado de Eduardo, que hablan sobre la similitud entre los caballos y las personas, pero Tomás (el padre de Elena Lafé) se opone a que siga en su humilde hotel Eduardo, creyendo que es un salvaje y un drogadicto al verle con las misteriosas jeringas que se inyecta, mientras que Elena y Mariela creen que Eduardo es diabético, además, Eduardo y Elena vuelven a discutir cuando ella le dice que se nota resentido porque la vida no le trató bien. Aprovechando que Eduardo está desaparecido; Montecristo va a hablar con su medio-hermano Darío para pedirle que le deje sustituir a Eduardo en el negocio de los caballos, pero Darío se opone. Al día siguiente, Elena se entristece al ver que Eduardo se ha ido sin despedirse de ella. Pero, Eduardo regresa y, muy efusivo, le dice a Elena Lafé que le quedaron las ganas de volverla a ver y la besa apasionadamente.

Eduardo Girón y Elena Lafé se enamoraron
Elena Lafé le corresponde al primer beso de Eduardo, pero ella le rechaza poco después, ya que fue grosero con ella, y la pide que se vaya con él porque vivía en una pesadilla hasta que la conoció. Después de que él la dijera que no la dejará escapar de su lado; Eduardo y Elena se besan apasionadamente en el establo, y el padre de ésta (Tomás) les descubre y se va enfurecido porque no cree que Eduardo pueda hacer feliz a su hija. Y tras un nuevo rechazo de la mujer de la que no conoce ni el nombre, Eduardo le grita a Elena Lafé que está enamorado de ella y que volverá a buscarla. Y Elena le confiesa a Mariela (su madrastra) que cree haberse enamorado de Eduardo. Y Mariela le apoya a Elena en su relación con Eduardo, pero advirtiéndola que quizás no vuelva a verle porque la echó de la casa. Cuando Corina le confiesa a su hermana mayor, Rebeca, que pretende conquistar a Eduardo para casarse con él; Rebeca se lo prohíbe a Corina y la echa de su mansión para impedirlo, pero Corina no la hace caso. Y Corina la dice lo mucho que disfruta acostándose con Eduardo, y su hermana mayor Rebeca la pide que no sea tan vulgar hablando, a lo que Corina responde, que está amargada porque ella, en cambio, no puede disfrutar sexualmente con su marido Darío. Más tarde, Corina va a hacerse un masaje con Sandra, que la aconseja que hable con una bruja, ya que Sandra cree en las habladurías del pueblo, en el que se dice que las mujeres que se acercan a Eduardo, acaban muriendo, ya que son dos las mujeres que estuvieron con él y murieron. Durante toda la noche, el indio Caligua hizo un ritual y mantuvo amarrado a unos árboles a su patrón, Montecristo (el medio-hermano de Eduardo Girón), que acaba muy cansado después de este ritual. Después del asesinato de uno de los jinetes de la familia Girón; el Detective Martín decide reabrir el caso del suicidio de Elena Calcaño para investigar a los Girón, ya que sospecha que Eduardo es el culpable de la muerte de Elena Calcaño. Y Montecristo le dice a Darío que la culpa de la muerte de ese jinete es de Eduardo, por descuidar su trabajo, ya que Montecristo quiere ocuparse del negocio de los caballos, sucediendo a su medio-hermano Eduardo, al que odia, además, Montecristo oculta a todos que él mandó al indio que decapitara a ese jinete. En la clínica sanitaria, Daniela (la hermana gemela de Elena Calcaño) huye de allí, después de agredir a una enfermera. Mientras que, en la gran mansión de los Girón; Mileidi (una empleada) escucha extraños ruidos en el cuarto de la fallecida Elena Calcaño. Antes de regresar a su casa, Eduardo regresa a visitar a Elena Lafé, que se queda paralizado al escuchar su nombre, además, él encuentra a Elena con su amiga Laura, que felicita a su amiga por haber encontrado el verdadero amor. Después, Eduardo va a hablar con el padre de Elena. Y Tomás regaña duramente a Eduardo por ser un maleducado, yéndose de la casa sin despedirse y besando sorpresivamente a su hija Elena, pero Eduardo le pide disculpas a Tomás y le dice que se enamoró de Elena por su belleza y valentía.

Eduardo y Elena Lafé se casan
Corina aspirando a ser la esposa de Eduardo y, por esto, ella decide comprar el vestido de novia, a pesar de que no mantienen ninguna relación seria con él. Y Rebeca se burla de su hermana Corina al enterarse de que se compró un vestido de novia para casarse con Eduardo. Lejos de allí, Eduardo le dice a Elena Lafé que quiere casarse con ella, que cree que es muy poco tiempo para dar ese gran paso, aunque él la dice que está enamorado de ella, y ésta le responde que a ella le pasa igual y, acto seguido, se besan apasionadamente. Después de que Mileidi escuchara ruidos extraños; Jesusa y su hija Mileidi (las empleadas de los Girón) se adentran en la casa de la difunta Elena Calcaño, pero ellas no encuentran a nadie. Cuando conducía, Eduardo vuelve a recordar su boda con Elena Calcaño y estuvo a punto de tener un accidente de coche por estar pensando en la difunta. En la clínica, el Doctor le enseña a Latoña unos dibujos que Daniela hizo sobre Eduardo, pensando que él estaría enamorada de él, como su hermana gemela, además, Daniela sigue sin aparecer. En la cocina, cuando se estaba mirando al espejo; Mileidi ve a través del espejo al fantasma de Elena Calcaño y, al escuchar esto, Latoña enfurece y la exige a la empleada que no diga estupideces, mientras que Rebeca sospecha que la loca de Daniela regresó a la mansión y que se está escondiendo allí. Por otra parte, Darío visita a Doña Margot, una mujer mayor, que le confiesa que pidió a Eduardo que buscara a su nieta para heredarla, ya que perdió la relación con su hija (ya muerta) y nieta porque no le gustó el hombre con el que se casó su hija. Después de pasear por la playa en caballo; Eduardo y Elena Lafé hacen el amor por primera vez al lado de una hoguera. Al día siguiente, Eduardo y Elena Lafé se casan en una capilla; con Tomás, Mariela y Laura como los únicos invitados. Después, Eduardo lleva a Elena Lafé a su casa para presentarle a su familia.

Corina provoca un incendio al enterarse que Eduardo se casó
Cuando Eduardo lleva a vivir a su gran casa a su nueva esposa; todos quedan sorprendidos, y Corina enfurece porque siempre soñó con casarse con Eduardo, mientras que Latoña cree que se trata de una burla de Eduardo, al descubrir que su nueva esposa también se llama Elena. Y Rebeca queda muy desconcertada porque ni siquiera su cuñado Eduardo les consultó que se iba a casar con una mujer a la que conoció hace poco tiempo. Aunque, Darío es el único que recibe con amabilidad a la esposa de su hermano menor. Pero, Elena Lafé se da cuenta de que no simpatizó a la gente en su nueva casa. Y bajo la mirada de alguien que se esconde en la torre donde dormía Elena Calcaño; Eduardo le dice a Elena Lafé que la ama y que vivirán juntos y felices, aunque su familia no la quiera. Y Eduardo y Elena disfrutan de las caballerizas y montando a caballo. Enfurecida porque perdió a Eduardo; Corina en su habitación quema el vestido de novia que compró. Y Darío y el chofer Walter consiguen rescatar a Corina del incendio que ella misma provocó. Mientras que, Rebeca y Darío charlan sobre las locuras de Eduardo, ya que malgastó su fortuna en comprar caballos y perdió mucho dinero y están llenos de deudas, pero Darío sigue admirando a su hermano menor, además, Eduardo no está preocupado por el dinero y está convencido que todos sus problemas económicos se solucionaran. Cuando el caballo de Elena (Gitano) ve a Montecristo; huye despavorido y, después, Eduardo le presenta a Elena a su medio hermano Montecristo, al que mira con temor cuando éste la coquetea sin importarle que sea la esposa de su medio hermano. Al enterarse del incendio en el que Corina estuvo a punto de perder la vida; Eduardo se da cuenta de que fue una pataleta de Corina y la exige que no se atreva a meterse con Elena.

Elena Lafé no se siente a gusto en la mansión de su esposo
Tomás le cuenta a su esposa Mariela que recordó que la abuela de Elena quería casar a su hija Germania (la verdadera madre de Elena) con Bernardo Girón, un hombre poderoso, que amenazó a Tomás con vengarse de él por quitarle a su prometida, además, Tomás le explica a Mariela que la madre de Germania la desheredó por casarse con él y no quiso saber nada más de ella, ni siquiera acudió al funeral de Germania. Y por eso, Tomás teme que Eduardo Girón sea el hijo de Bernardo, y cree que Eduardo quiere cumplir la venganza de su padre, conquistando a Elena para hacerla daño. Por otra parte, Darío le cuenta a su hermano Eduardo que se dio cuenta de que se casó con la nieta de Margot Uzgategui, pero Eduardo no cree que Elena Lafé sea la nieta de Doña Margot, contándole que fue a Los Callos tratando de olvidar sus malos recuerdos y Elena Lafé le rescató en un accidente que tuvo y se enamoró de ella nada más verla. Estando en su cuarto, Elena Lafé se da cuenta de que alguien la espía y al seguirla ve a una mujer rubia, vestida de blanco y huyendo de ella; pero Elena cree que todo fue una alucinación suya. Por la noche, cuando se bañaba con Eduardo; Elena Lafé comienza a llorar porque extraña a su familia y se da cuenta de que no la acogieron con cariño en esa casa, pero ella está dispuesta a acostumbrarse a su nueva vida por Eduardo. Al día siguiente, Laura (la amiga de Elena Lafé) le cuenta a Mariela que habló por teléfono con Elena y que la encontró a disgusto en la casa de Eduardo porque a la familia de él le trae malos recuerdos su nombre, ya que así se llamaba la difunta esposa de Eduardo, que también era su prima.

Corina quiere hacer brujería en contra de Elena para apartarla de Eduardo
Mileidi le dice a su madre Jesusa que cree que el fantasma de Elena Calcaño quiere asustarles porque está furiosa porque Eduardo se casó con Elena Lafé, quien escucha pasos del cuarto de la muerta, pero Latoña se opone a abrir la puerta y la prohíbe que vuelva a ir hasta esa habitación. Después, Elena Lafé escucha el piano desde el cuarto de Elena Calcaño, y ésta se da cuenta de que se están burlando de ella y quiere saber quién es. Y Latoña vuelve a enfrentar a Elena Lafé y la exige que se aleje de esa casa porque lo que debe pasarle es que el fantasma de Elena Calcaño la está atormentando por haberse casado con su marido Eduardo. Más tarde, Jesusa (la empleada de los Girón) intenta que su marido Samuel (el jardinero) vaya al psicólogo porque el médico así se lo aconsejó porque él necesita curarse de la impresión que sufrió al ver a Elena Calcaño arrojándose desde la torre de la mansión Girón, ya que él quedó ciego, a pesar de que los médicos dicen que está en perfecto estado y que él puede ver, pero él cree haber quedado ciego. Por otra parte, Corina visita a una bruja para conquistar a Eduardo y destruir a Elena. Pero, la bruja la dice a Corina que su hombre está perdido, aunque Corina no quiere perderle y quiere apartar a Elena a como dé lugar, creyendo que Elena también fue a una bruja para conseguir a Eduardo. Y aunque es muy costoso el trabajo que le pide hacer la bruja, Corina acepta para quedarse con Eduardo. Montando a caballo, Elena Lafé se cae de Gitano (su caballo) porque en ese momento ve a Montecristo. Al volver a la casa, Corina llega diciéndole a Elena que quiere ser su amiga.

Corina sospecha que Elena Lafé está enredada con Montecristo
Mileidi se queda horrorizada cuando ve en una ventana de la mansión al fantasma de Elena Calcaño, que la mira fijamente. Y Mileidi está tan sorprendida, que se queda llorando en el suelo, hasta que su madre Jesusa llega para consolarla, Jesusa decide no contarles nada a sus patrones porque cree que debe de haber sido una alucinación de su hija. Cuando se disponían a comer y las empleadas no estaban, Elena Lafé les da una muestra de humildad a su nueva familia, sirviendo ella misma la comida. Cuando Elena Lafé estaba duchándose, ella escucha ruidos y pisadas de alguien en el baño y, con toalla en mano, ella sale corriendo y se encuentra con Montecristo (el medio-hermano de Eduardo), quien quiere conquistarla. A pesar de que Eduardo la advierte a su esposa de que no debe de confiar en Corina; Elena quiere darla una oportunidad, pero Corina ve a Elena con una toalla al lado de Montecristo y sospecha que ellos están enredados. Mientras que, Laura y Mariela están muy preocupadas porque saben que Elena lo está pasando mal en la casa de Eduardo. Y Tomás está deseando de ir a buscar a su hija Elena, pero Mariela se lo impide, asegurándole que Laura irá a visitarla.

Elena Lafé ve al fantasma de Elena Calcaño
Eduardo, Darío y Latoña van a reconocer un cadáver que encontraron y Latoña descubre que la mujer, que fue atropellada por un tren, tenía las zapatillas que ella misma regaló a Daniela, y la hacen una prueba de ADN para averiguar si esa mujer realmente es Daniela Calcaño. Por su parte, Rebeca le pide a su empleada Jesusa que frene a su hija Mileidi, desde que dice ver al fantasma de Elena Calcaño. Por su parte, Samuel (el esposo de Jesusa), que quedó ciego tras ver la caída de Elena Calcaño, tiene una premonición y ve como las manos de un hombre impulsa a Elena Calcaño a las caballerizas. Después de hacer el amor en las caballerizas, Elena Lafé le pide a Eduardo que la cuente todos los secretos que esconde su familia, pero él la dice que en su familia es mejor callar. Por otra parte, la bruja le entrega a Corina un frasco, para que les eche gotas todos los días en la comida a Eduardo y Elena Lafé para debilitar su amor poco a poco. Por la noche, Elena Lafé se despierta de un sueño y descubre al fantasma de Elena Calcaño, mirándola fijamente y, después, ella se lo cuenta muy nerviosa a su esposo Eduardo, que cree que fue una alucinación de Elena; mientras que Rebeca cree que todo es una burla de Elena y Mileidi, creyendo que ambas se pusieron de acuerdo para hacerles creer que el fantasma de Elena Calcaño ronda la casa. Después, Eduardo le deja muy claro a Rebeca que deben de olvidar lo que él vivió con ella en el pasado, ya que Eduardo y Rebeca hicieron el amor, sin importarle que ella fuera la esposa de Darío. Poco después, Rebeca le recrimina a Darío que no la haga el amor hace mucho tiempo.

Elena Lafé y Latoña se abofetean
Doña Margot tiene molestias y teme morirse antes de no haber podido conocer a su nieta Elena. Por su parte, Mileidi le jura a Eduardo que vio a la difunta Elena Calcaño, y éste la pide que no vuelva a hablar del tema ese. Fingiendo intentar ser su amiga, Corina le confiesa a Elena Lafé que Eduardo plantó en el altar a Elena Calcaño por ayudar a parir a su yegua y, por eso, Elena Calcaño se suicidó tirándose desde la torre de la casa. Al escuchar el piano desde la habitación de la fallecida; Elena Lafé y Mileidi esta vez entran juntas a esa habitación y, enfurecida, Elena Lafé destroza a martillazos los muebles, gritando que salga de allí quien intenta atormentarla, pero Latoña llega y también se pone furiosa echándola de la casa y le da una gran bofetada, pero Elena se la devuelve, diciéndola que se largue de allí ella con sus malditos recuerdos de Elena Calcaño.

Eduardo se pelea con Montecristo
Después de abofetearse, Elena Lafé y Latoña siguen su pelea y se golpean duramente, además, Elena (fuera de sí) intenta ahogar con sus manos a Latoña y, después, ella le pide disculpas porque no sabe cómo pudo hacer eso. Y Mileidi le dice a Elena Lafé que tuvo un ataque de ira, como la daban a la difunta Elena Calcaño. Por su parte, Montecristo le exige a Eduardo que le entregue la herencia de su padre que le corresponde, pero Eduardo se opone y le exige que se aleje de su casa y de su familia. Y Montecristo le recrimina a Eduardo que siempre le hayan tratado como un peón, cuando él también era hijo de su padre, por eso, son medio-hermanos; además, Montecristo le entrega la sentencia de la corte que legalmente le aprueban que es dueño de su fortuna como él (Eduardo) y Darío porque se aprobó que es medio-hermano de éstos, pero Eduardo le asegura a Montecristo que jamás le aceptará como hermano y, en ese momento, comienzan a golpearse duramente, pero favorablemente Elena Lafé les separa. Mientras tanto, Darío visita a Doña Margot, con la única intención de visitar a su amante Dulce, la persona que cuida de Doña Margot. Allí, Doña Margot le pide a Darío que busque a su nieta Elena, contándole que su padre es Tomás Lafé, que era un marinero que trabajaba en Los Caños y, en ese momento, Darío se da cuenta de que la esposa de su hermano Eduardo debe de ser su nieta. Pero, Darío y Dulce quieren evitar que Margot conozca a su nieta, ya que Dulce se quiere quedar con toda su herencia. Entre tanto, Elena discute con Eduardo, porque él no la cree cuando le dice haber visto al fantasma de Elena Calcaño. Cuando intentan desenterrar a Elena Calcaño para así averiguar si la fallecida que encontraron es su hermana Daniela; la policía descubre que no hay ningún cadáver enterrado.

Elena Calcaño aparece, con cuchillo en mano, frente a Elena Lafé
Montecristo se le declara a Elena Lafé, diciéndola que por ella sería capaz de matar, además, la dice que él está dispuesto a contarle los secretos de los Girón, diciéndola que todos los Girón llevan sangre de bestias en sus venas. Pero, Elena no cree en las palabras de Montecristo, y teme que él siga acosándola. Como sigue obsesionada con Eduardo; Corina sigue haciendo trabajos con La Nena Ochoa, que sigue mandando que ponga gotas de veneno cada día en la bebida de Elena. Por su parte, Sandra (la masajista de Corina, que también es amante de Montecristo) va a recoger el dinero que le debe La Nena Ochoa por conseguirla la cliente Corina, ya que esa mujer se está burlando de Corina, haciéndola creer que puede hacer brujería para separar a Elena de Eduardo. Cuando estaban cenando, Elena Lafé tiene una recaída y se desmaya. Por la noche cuando dormía, Elena Calcaño, con cuchillo en mano, se le aparece a Elena Lafé, que comienza a gritar desesperadamente. Después, Elena Lafé recibe la visita de su amiga Laura, que encuentra muy asustada a su amiga y asegura haber visto al fantasma de Elena Calcaño.

Laura le pide a su amiga Elena Lafé que se aleje de esa casa
Al verla tan nerviosa por la presencia de un fantasma que dice estar viendo; Laura le aconseja a su amiga Elena Lafé que se vaya de esa casa, pero Elena no quiere separarse de su esposo Eduardo. Mientras que, Tomás está muy preocupado por su hija Elena y convence a su esposa Mariela para que vayan a buscarla y averiguar si están tratando correctamente a su hija. Por su parte, el Detective Martín le confirma a Eduardo que no pudieron analizar el ADN de su difunta esposa porque el cadáver de Elena Calcaño desapareció de su tumba. Sin saber que la bruja se está burlando de ella, Corina sigue haciendo brujería con La Nena Ochoa, que le hace creer que tienen que hacer exorcismo en su casa para ahuyentar al fantasma y que tendrá que llevarla a la casa para limpiarla de malas energías.

Elena Lafé está embarazada
Para averiguar sobre las apariciones que tiene su amiga Elena; Laura le pide a Mileidi (la empleada) que la lleve hasta el lugar donde se suicidó y, allí, Mileide la confiesa a Laura que ella también vio a la fallecida Elena Calcaño. Dándose cuenta de que su marido la oculta algo; Rebeca le sigue y descubre que Darío es amante de Dulce, al verle besándose con ella. Después de tener un desmayo, el Doctor Tapia la confirma a Elena que está embarazada, y ella con su esposo Eduardo celebran felizmente la noticia, pero deciden ocultar por ahora que ella está en estado. Por su parte, Laura le confiesa a su amiga Elena que se fijó en un hombre rudo, grosero y moreno; sin saber que él es Montecristo, que está obsesionado con conquistar a Elena. Mientras tanto, Latoña se adentra en un pasadizo que hay a las afueras de la casa de los Girón para visitar al cuerpo sin vida de Elena Calcaño, lamentándose de que haya sido siempre para ella como una nana, cuando en realidad Latoña era la madre de las gemelas Daniela y Elena Calcaño.


Del 20 de julio al 6 de agosto de 2010

por Telemundo