Taliana Vargas


Taliana Vargas fue Señorita Colombia, algo que le permitió quedar como la segunda mujer más bella del mundo en Miss Universo. Saltó a la pantalla chica con un papel corto en ‘Todas odian a Bermúdez’ y luego como presentadora de ‘Desafío’ (ambas producción del Canal Caracol) donde dejó una muy buena impresión. Ahora, se convierte en la protagonista de la telenovela ‘Chepe Fortuna’ (del Canal RCN).

Nunca pensó llegar al mundo del espectáculo, pese a que ha sido bailarina profesional desde niña. “Ahora no tengo tiempo para ello y es como si me hubieran quitado un brazo”, dice la hermosa colombiana de 22 años, que domina el inglés y el italiano, estudió árabe, es amante de la cocina y una dedicada deportista.

Heredó los genes paisas de su padre, su padrastro es italogriego y extraña a su familia que ahora está viviendo en la India. Tiene novio, no es famoso, es publicista y se llama Álvaro Fuentes.

-Taliana, ¿cómo describes a Niña Cabrales?
Es una mujer costeña moderna: fuerte, alegre, líder y espontánea. Su gran amor es el mar, es bióloga marina y tiene otra cantidad de estudios sólo por amor a ese azul que la vio nacer, a la sierra en Santa Marta, a ese amor por la naturaleza viva con el que creció. Ha tenido un cariño muy raro y ha crecido con un amor un poco disparejo; su mamá no la quiere mucho, pero su abuelo es su adoración.

-¿Cómo construiste este personaje?
Gracias a Dios, Niña Cabrales tiene mucho de Taliana. Yo crecí en esa idiosincrasia, no con la misma familia, pero si entiendo ese amor por la costa. Entiendo perfectamente el coraje y la fuerza que saca Niña para ayudar por medio de su pasión lo que más ama. Sé que es salir del país y extrañar la tierra, y luego querer venir a ayudar. Esas vivencias similares ayudan bastante a sentir como Niña, a ser ella.

-A parte de tu experiencia personal, ¿te inspiraste en otras personas?
El personaje también tiene mucho de mi mamá y en especial me inspire en una amiga que vive afuera, que en su forma de expresarse es la más costeña de todas, a pesar de que lleva diez años viviendo afuera. Habla de Santa Marta y le brillan los ojos. Se acuerda del rodadero de una forma muy bonita y mágica. Para crear a Niña también tome en cuenta a todas las extranjeras que llegan a Santa Marta que tienen una gran admiración por la naturaleza, algo que uno al tenerla todo el tiempo lastimosamente no lo hace de la misma forma. Su caminar, su forma de ser, todo eso es lo que he intentado.

-¿Qué ha sido lo más difícil de interpretar este papel?
Lo más difícil fue el inicio. El proceso de llegar a sentir de verdad el personaje, pensar como ella, vivir como ella y sentir como ella. Pero con el tiempo me he llegado a convertir en Niña Cabrales en el set. Amo mi proyecto y amo la actuación.

-La idea de la historia, ¿fue lo que te hizo aceptar estar en la producción?
Sí, me senté con Eloisa Infante y Miguel Baquero (los productores generales y libretistas), y me contaron sobre la historia. Yo quería comenzar mi carrera actoral y no había mejor forma que comenzar con un personaje como Niña Cabrales.

-¿Cómo te sientes ahora que protagonizas ‘Chepe Fortuna’?
Yo lo veía al comienzo como un toro gigante que podía aplastarme. Poco a poco, a punta de trasnochadas, de dedicación, de dejar toda la energía en el set, ese toro se ha ido alejando. Al final creo que sí pude. Hay mucha gente en mi elenco que no se explica de dónde sale tanto amor, disciplina y buena vibra en esta novela, y yo creo que eso se va a notar cuando comiencen a lanzarla. Estoy muy feliz.

-¿Es un gran reto para ti protagonizar una telenovela, con tan poco tiempo en la actuación?

Todos los días es un reto muy grande, que me implica actuar al lado de connotadas estrellas como Carlos Muñoz, lo que es maravilloso, y hace que crezca como actriz. Mejor escuela no he podido tener. Es una bendición de Dios. Estoy muy tranquila y contenta porque después de varios meses de trabajo, Colombia puede ver todo el amor que le he metido a este proyecto. Niña Cabrales es una mujer que sube y baja tanto en sentimientos como en actitudes. No se la pueden perder, ella es una Juana de Arco con bondad y con mucha dulzura.

-Si bien Javier Jattin tiene un poco más de experiencia que tú, igualmente ambos estáis empezando, ¿cómo es vuestra relación?
Con Javier tengo una relación muy bonita. Es un ser espectacular, encantador, guapísimo y muy buen actor. También está estudiando mucho para dar lo mejor de él. Estoy muy contenta porque me apoya en todo, nos ayudamos mutuamente a estudiar. No pude comenzar con una mejor persona. Es súper juicioso, su disciplina me asombra, me lleva a esforzarme más; no es que yo sea indisciplinada, pero él es asombroso: llega y ya ha analizado toda la escena, se la sabe de tres maneras diferentes.

-¿Cómo fue las primeras veces que empezaste a grabar con los grandes actores?

Sentí mucha admiración y me sentí muy privilegiada. Ha sido un proceso que se ha dado poco a poco. Tuvimos un mes de ensayos maravillosos con los directores y mis compañeros actores. Eso ayudó mucho para que el elenco estuviera muy unido antes de empezar. Cuando llegué por primera vez fue impactante encontrarse con grandes actores como Carlos Muñoz, Margalida Castro, Consuelo Luzardo, Judy Henríquez, Lorna Cepeda. También con talento nuevo de mujeres muy talentosas como Paula Castaño o Mabel Moreno, gente muy valiosa, artísticamente y espiritualmente. Es mi familia y me conciente como tal. Soy la más pequeña del grupo en edad y el personaje también es como la más consentida.

-¿Te sientes respalda por el grupo de trabajo?
Sí. Todos están muy contentos con lo que yo he realizado con el personaje. Sin importar haber sido o no reina (de belleza), hubiera sido muy difícil sino tuviera el apoyo de esta gente tan importante y valiosa. Esta es la fuerza que me lleva a amar este trabajo. He aprendido mucho de los directores Mario Ribero, John Bolívar, y de las grandes estrellas del elenco. Aquí yo me hago la chiquita para también tener todos los consejos y el consentimiento de cada uno de los actores. De todo el elenco he aprendido muchísimo. Todas aportamos en lo que sabemos. Yo aconsejo de cómo cuidarse o adelgazar unos kilitos para una sesión de fotos o el ejercicio perfecto para un músculo exacto, cómo cuidarse el pelo, sobre modelaje, todo eso me llega a mí y pues yo intento ayudarles en lo que puedo.

-Esta es una novela que trata de los sueños, ¿con qué soñaba Taliana Vargas cuando niña?
Nunca soñé con nada del espectáculo. Siempre he sido bastante artista, crecí en la casa de la cultura bailando, pintando, tocando guitarra, pero nunca pensé trabajar en televisión o ser una reina admirada por su belleza. Siempre he sido como muy graciosita y carismática, algo que me ha ayudado para estar en esto, pero nunca fue mi objetivo. Soñaba y sigo soñando con ser una gran bailarina.

-¿Cómo ha sido el proceso de pasar de reina de belleza a actriz?
Son cosas totalmente diferentes. He tenido unos maestros maravillosos, que gracias a ellos, junto al elenco y a RCN que me ha apoyado y consentido mucho en este proceso del comienzo, yo le he cogido un respeto y admiración muy grande a la actuación. Eso es lo que me lleva a seguir estudiando cuando tengo mis ratos libres. Es amor puro, creo y siento que debo dedicarme a la actuación al resto de mi vida. Actuar es el arte de sentir y poderlo expresar. Suena muy fácil pero es una cosa muy compleja. Es educar al cuerpo para meterse en el personaje, a tener una gestualidad diferente a la tuya.

-¿Con esta producción pretendes demostrar que eres mucho más que una cara bonita?
Nadie es sólo una cara bonita. Soy una mujer fuerte, con un geniecito. Claro que mis rabias son de segundos, pero una mala palabra con acento costeño puede salirse sin problema.

-¿Cómo ha sido la experiencia de trabajar con Mario Ribero, el mismo que dirigió ‘Yo soy Betty, La Fea’?

Es una bendición. El resultado de lo que he hecho ha sido gracias a él. Es una persona que entiende y sabe manejar a los actores y vio en mí que podía hacer muchas cosas.

-¿Y cómo conseguiste ganar el casting para dar vida a Niña Cabrales en ‘Chepe Fortuna’?
Construyendo el personaje y regalándole una gota de mi esencia.
A la vez, que recordó que después de presentar el reality ‘Desafío: la lucha de las regiones, la revancha’, tomó diversos talleres de actuación, porque está decidida a dedicarle mucho tiempo de su vida a esta carrera, alternándola con el modelaje.

-Lleváis más de 10 meses de grabaciones, pero son unos 240 capítulos de la novela, ¿os falta mucho por terminar las grabaciones?
No puedo decir con seguridad cuánto nos falta por grabar, sólo sé que llevamos mucho, y parte de las grabaciones son en Honda.

-¿Y cómo ha sido entrar en este mundo de largas jornada de grabación?
Yo siempre he sido muy fuerte y activa. Desde pequeña después del colegio iba a clases de natación, de baile, pintura. Por eso creo que soy hiperactiva, tengo que hacer algo todo el día. Pero creo que es la primera vez en mi vida que siento cansancio, ni siquiera en miss Colombia o miss Universo sentí el cansancio que tengo cuando llego a mi casa después de meses y meses de largas jornadas de grabación porque esto ya es metiendo el espíritu, la mente y toda la expresión corporal para el personaje. La concentración es absoluta. Son tantas cosas que en realidad sí me he agotado muchísimo.

-¿Cómo te sientes grabando la telenovela en Santa Marta (Colombia)?
Es una población de un clima delicioso, una arquitectura envidiable y una gente muy cálida.

-¿Cómo recuerdas tu reinado de belleza?
Yo gané el Miss Colombia a los 19 años. No todas las mujeres están lo suficientemente maduras, no sólo para participar en un reinado sino también para tomar la decisión de querer vivir en un medio tan complejo, pero he sido siempre independiente: antes del reinado era mesera, pagaba mis estudios, ayudaba en mi casa. Me enfoqué en divertirme y me resbalaba lo que dijeran. Sé qué tengo y qué puedo mostrar. Creo que la gente decía: “¿por qué le vamos a amargar la vida a esta pobre pelada; mírala, está dichosa?”.

-Cuando fuiste la segunda Miss Universo, tendrías la oportunidad de darte a conocer internacionalmente, ¿por qué decidiste quedarte en tu natal Colombia?
Definitivamente Dios me puso en este camino. Nunca me lo imaginé. Yo vivo por mis pasiones y encuentro una pasión muy grande por este país y por lo que hago. Ahora soy la más feliz, así que aquí estoy y aquí me quedo.

-¿Y tus padres qué piensan del rumbo que tomó tu vida en tan poco tiempo?
Ellos están muy orgullosos de mí y saben que me tomo las cosas en serio. Yo vivo sola en Colombia, pues mi familia, mi mamá, mis hermanos viven afuera, hay momentos de soledad muy duros, pero eso me ha ayudado a fortalecerme. A mí me tocó saltarme varios pasos para demostrar seguridad, para demostrar que podía siendo mucho menor.

-Pudiste ser una de las consentidas de Donald Trump, el dueño de Miss Universo...
Él me llamó, viajé con mi mamá a Nueva York, me quería conocer. Me ofreció la posibilidad de ser modelo de su agencia, pero a mí me tocaba quedarme allá y hacer casting hasta que algo saliera. Fue en la época en que la economía estaba muy mal y miles de modelos estaban regresándose a sus países. Ahí fue cuando decidí que no quería ser sólo modelo. Tener esas tallas extra cero no es vida para mí. Esas mujeres son raquíticas y es algo que para mí no es belleza. Muchas de ellas llevan a que otras niñas quieran seguir esos pasos y lo único que están haciendo es acabando con la vida de millones y millones de mujeres que sufren de anorexia y bulimia. Me pusieron contra la espada y la pared, era decidir si entraba a la agencia o me devolvía a Colombia a trabajar. Y preferí hacer carrera en mi país.

-¿Cómo recuerdas la experiencia de conducir ‘Desafío’, en el Canal Caracol?
Me encontré con gente increíble como Víctor Mallarino, pero realmente sí es algo duro y cualquier persona que va y presenta te va a decir lo mismo. Agradezco que en mi primer proyecto me hayan dado bien duro para aprender. Quizá se me notaron los años y la falta de experiencia; pero gracias a eso ahora puedo ser protagonista de una novela con actores de gran trayectoria.

-¿Qué ha sido lo mejor de la actuación?
Ser otra persona completamente diferente, lo más gratificante es entrar a un set y ser una persona completamente diferente; jugar con emociones, sentimientos y con la expresión corporal es lo más divertido que he hecho en mi vida.

-Se rumoreaba que después de ‘Chepe Fortuna’ no querías actuar más, ¿esto es cierto?
Definitivamente mentira. Amo la actuación, esta oportunidad nunca la olvidaré porque me encontré con la gran pasión de mi vida. Le tengo mucho respeto a la actuación, es una carrera maravillosa que quiero seguir. Este es sólo el primer escalón de la escalera que quiero subir.

-¿Y protagonizarás otra telenovela con el Canal RCN?
Todavía no puedo confirmar ni negar nada. Lo que sí les puedo decir es que estoy metida de lleno en las grabaciones de ‘Chepe Fortuna’ que todavía van para largo. Lo otro son sólo rumores.

-Entre el modelaje y la actuación, ¿con cuál te quedas?
Eso es muy difícil de responder, las dos cosas amo hacerlas. En este momento estoy en una etapa en la que siento que tengo virtudes para las dos, y en la que siento que hago muy bien mi trabajo. Sin embargo si me proyecto definitivamente escogería la actuación, el modelaje no dura para toda la vida.

-¿Qué haces cuando tienes tiempo libre?
Duermo, estudio, nado y trato de ir al gimnasio. Trato de pasar tiempo con mi familia, mi novio, mis amigos, porque ante todo uno siegue siendo novia, hija, prima, hermana, amiga. Trato combinar todo, tengo años sin salir, no veo la calle hace años en la noche. Salgo a comer, a cine. También me hago masajes, pero eso es en función con la novela.

-¿Qué opinas del estereotipo de que para ser bella hay que ser extremadamente delgada?
Es totalmente falso, he visto gorditas bellísimas y definitivamente la belleza no es lo físico si no lo que está adentro, lo que llevas en tu corazón y lo que les puedes ofrecer a las personas que te conocen. Hay muchas mujeres bonitas físicamente, pero que más allá de eso no tienen nada que dar, entonces en realidad no son bellas.

-¿Cuál es tu secreto de belleza?
Antes no me cuidaba ahora sí lo hago. Como ya no tengo tiempo de ir al gimnasio por los horarios de grabación que son de más de 15 horas diarias, me alimento lo más sano posible. Además divertirme con lo que hago es uno de mis secretos, eso es salud para la mente y el corazón y eso definitivamente te mantiene bella.

-¿Qué te ha parecido el mundo de la farándula?
Muchas personas aseguran que es un ambiente pesado. La verdad yo trabajo en este mundo pero no vivo en él. Cada minuto de mi tiempo libre busco compartirlo con mi familia y mis amigos, que por supuesto no son parte del mundo de la farándula. A mi no me ha tocado vivir lo pesado porque todos saben quien soy yo y que tengo muchos valores.

-¿Algún día te gustaría incursionar en el campo de la música?
(Risas) No, si me ponen a cantar salen llorando. Ese don no me lo dio Dios.

-¿Y cómo te sientes con tu novio, el publicista Álvaro José Fuentes?
Es una persona calmadísima, inteligentísima, estoy muy contenta. Él trabaja igual o más que yo. Nos entendemos de maravilla. Tengo un novio maravilloso que me alcahuetea todas las cosas que hago, que me respeta y me quiere mucho.

-¿Y qué nuevos proyectos tienes?
Todavía me falta mucho para terminar mi novela, tengo varios proyectos de modelaje sobre la mesa, pero aún no están listos para salir al público así que no les puedo adelantar mucho.