Ana Layevska


La dulce y suave Ana Layevska dejó de serlo y en su lugar se convirtió en una villana capaz de asesinar a quien se le cruce delante y no le permita lograr lo que quiera. Layevska firmó contrato con la cadena Telemundo para ser la villana de ‘El Fantasma de Elena’, que es protagonizada por Elizabeth Gutiérrez y Segundo Cernadas.

Después de más de un año sin grabar una novela, en lo último que la vimos en pantalla fue en su papel de ‘Mujeres asesinas’, en donde terminó muerta a manos de una mujer celosa y paranoica, Ana decide volver en un gran vuelco para su carrera, ya que dejará de ser la buenita que sufre y llora para ser una villana que le hará la vida de cuadritos a la esposa de William Levy.

A lo largo de su trayectoria, ha estelarizado importantes historias para la cadena Televisa, con quienes realizó siendo su artista exclusiva: ‘El Juego de la Vida’, ‘Clap, el lugar de tus sueños’, ‘Primer amor a mil por hora’, ‘Las dos caras de Ana’, ‘La Madrastra’, ‘Querida Enemiga’, entre muchas otras, sin dejar de mencionar su reciente actuación en la serie ‘Mujeres Asesinas’. Esta gran actriz que también ha participado en diversos films tales como ‘Casi Divas’, ‘Cansada de besar Sapos’ y ‘The Fighter’, entre otros.

Layevksa, de 28 años, nació en Kiev (Ucrania) y luego emigró a México con su familia. Ahora, deberá mudarse una vez más a Miami, donde conoció y se enamoró de Rafael Amaya, al que conoció protagonizado ‘Las dos caras de Ana’, pero la pareja ya se ha separado, aunque ambos comparten set de grabación, ya que él graba ‘Alguien te mira’, en los mismos estudios donde se graba ‘El Fantasma de Elena’, donde Ana es la villana, en un doble personaje que marca su debut como actriz estelar de la cadena Telemundo.

En ‘El Fantasma de Elena’, Ana Layevska interpreta a Elena Calcaño, prima de Eduardo Girón y la mujer que logró llevarlo al altar a pesar de las pasiones que otras mujeres querían conseguir de él. Ella es una mujer caprichosa y enamorada que se obsesionó con su primo. Hermana gemela de Daniela Calcaño con quien disputó el amor de su futuro esposo. Elena siempre fue la más fuerte de las hermanas, y por eso será ella la que termina obteniendo todo lo que quiere, mientras Daniela estará un poco a su sombra viendo como pierde el amor del hombre que ama.

-Ana, ¿cómo definirías a tu personaje de ‘El Fantasma de Elena’?
En el primer capítulo, se quita la vida al brincar de la torre de una mansión vestida de novia. En el segundo, intenta asesinar a una enfermera. En el tercero, retorna como un fantasma. Es una villana que se sale de lo común. Principalmente hay mucho misterio, mucho suspenso, mucho no saber qué va a pasar.

-¿Por qué aceptaste este personaje?
La trama principal me encantó. De mi personaje, me gustó que es una mujer trastornada, que es una villana, que es un personaje con mucha fuerza, que es un personaje con el cual hay tela de dónde cortar. Al enterarme del proyecto me dije a mí misma: “esto lo voy a hacer”.

-¿Qué piensas de ‘El Fantasma de Elena’?
Esta historia es maravillosa. Pasan demasiadas cosas. Por eso, creo que la gran protagonista es la trama en sí misma y creo que mis compañeros te dirían lo mismo. Es una historia que juega mucho con el tiempo, es muy intensa. Más que buscar o descubrir un fantasma, creo que los espectadores se van a dar cuenta que cada uno tiene su propio fantasma.

-¿En qué se diferencia esta novela a otras?
Siempre va a seguir existiendo el melodrama, la historia de amor en la trama, porque el público quiere ver a esa pareja que lucha por su amor. Sin embargo, me parece sano y maravilloso que nos estemos arriesgando a experimentar con otro tipo de conflictos. Tenemos que ir más allá. Hay mucha competencia a nivel del entretenimiento y quienes trabajamos en esto debemos estar claros en esto. Por ejemplo, competimos con el internet. Hoy en día para lograr atrapar al público tienes que darle algo de muy buena calidad.

-¿Y qué significa esta producción en tu carrera profesional?
Me parece un reto muy importante en mi carrera el poder hacer un personaje que no se parezca a ningún otro personaje que he hecho y no siempre se puede ver en televisión hacer personajes tan distintos. Estoy en un muy buen momento de mi carrera. Finalmente estoy sintiendo que a nivel profesional, estoy donde quería estar desde hace mucho tiempo.

-¿Qué has aprendido interpretando a un personaje trastornado?
Nadie aprende de gente trastornada. Bueno, digamos, que ese trastorno tiene una justificación, por lo regular siempre existe un motivo por el cual se desarrolla este cambio en la personalidad.

-Naciste en Ucrania, te criaste en México y ahora trabajas en Miami, ¿de dónde te sientes?
Mi hogar es México. Sin embargo, es parte de ser actor la capacidad de adaptarte con facilidad a los lugares. Yo creo que por naturaleza somos seres en movimiento.

-¿A qué te hubiese gustado dedicarte, si no hubieras sido actriz?
Iba a ser violinista, no actriz. Y soñé con querer estudiar psicología o psiquiatría porque me encanta la complejidad del ser humano. Además, no soy una mujer lineal. También llegué a interesarme por estudiar danza, porque siento una total fascinación por el movimiento clásico.

-¿Cómo te definirías a ti misma?
Soy muy observadora, muy irónica y además muy analítica. Me puedo pasar años, tratando de encontrarle respuesta a ciertos comportamientos.

-¿Te gustan los riesgos?
No soy muy arriesgada. Me guío por el instinto. Si algo me cuadra lo hago, pero en vez de dudar, prefiero renunciar. Cuando se trata de actuación y me proponen personajes radicales, ahí sí no tengo límites, pero en la vida soy sumamente razonable y pienso con mucho cuidado las cosas.

-¿Qué piensas del transcurso de tu carrera?
Mi carrera se ha desarrollado en un 80 por ciento en la televisión, que es en donde tengo que poner mis prioridades, pero me gusta el cine. De hecho, me gustaría trabajar con Alejandro González Iñárritu y Guillermo Arriaga.

-Antes de volver a Miami, estuviste en España, ¿cómo ha sido allí tu experiencia?
Me llevo unos excelentes amigos y buenos momentos. España es un buen lugar para ir de vacaciones, aunque no para vivir porque hay demasiada fiesta. Me llevo buenas impresiones, es cálido. Es el primer país de Europa en el que me siento tranquila porque no tengo presiones ni barreras de idioma, allí la vida se disfruta y eso me sorprendió.

-¿Qué destacarías de España?
El buen café. Es curioso, porque España no es productor del café, pero encuentras uno delicioso de todas partes del mundo. No me quedo ni con la fiesta ni con la siesta, pero sí con el gusto por la buena ropa y la moda. Es un buen lugar para ir de compras, es el único país donde me han sorprendido, las cosas están hechas con mucha originalidad.

-También viajaste a Rusia, ¿por qué decidiste ir allí?
Me fui para visitar a mis abuelos que tenía cinco años sin verles, y fue muy emotivo. Kiev, la capital de Ucrania, es un lugar muy diferente. Entendí que sería muy difícil que yo regresara a vivir allá. Uno nunca sabe donde lo va a llevar el destino, pero Ucrania sería el último lugar donde yo viviría. En Rusia, tal vez sí, pues no hay nada en el mundo como este país, ni como los rusos. Son intensos en todos los sentidos. En general, fue una experiencia muy interesante que me hizo extrañar México más que nunca.

-¿En Rusia te ofrecieron trabajo?
Tuve una propuesta para una serie, pero por razones ajenas a mí no pude aceptar. No me gusta quedarme estática, y esté donde esté intento aprovechar el tiempo. En Madrid me conseguí un manager. Fueron dos meses muy interesantes, pero porque yo lo he provocado, sé que las buenas oportunidades no llegan solas.

-Después de estar en España y Rusia, ¿es cierto que estuviste estudiando en Londres?
Sí. Todas las veces que he ido ha sido a estudiar así que lo asocio con estudios. Londres mi ciudad favorita del mundo por el bullicio que hay, me gusta el estrés, afortunada o lamentablemente. Adoro la vida cultural que hay ahí y la serenidad con la que se toman las cosas.

-Mantenías una larga relación sentimental desde el 2007 con el también actor Rafael Amaya, ¿por qué se rompió el amor?
Se terminó una etapa en mi vida. Fue una etapa de autoconocimiento, porque el hecho de vivir en pareja te permite conocerte más y crecer. Ahorita mi vida está física y mentalmente en otro sitio. Aprendí mucho con esta relación y le doy gracias a la vida por haberla tenido. Es una respuesta que no me atrevo a darte. Considero que fue un ciclo que se cerró para abrirse uno nuevo en el que me encuentro enfocada en todos los cambios que estoy viviendo como mi regreso a las novelas de la mano de Telemundo, mi mudanza a Estados Unidos y compartir con compañeros maravillosos. Todo eso me mantiene muy feliz disfrutando de un momento increíble en mi vida.

-¿Existen posibilidades de reconciliación con Rafael Amaya?
No me atrevo a decir si existen posibilidades de reconciliación o no, porque son cosas de la vida.