El Fantasma de Elena

Elena Calcaño regresa para
ocupar el lugar de Elena Lafé

Tomás consigue que su hija Elena regrese a su lado

Tomás visita a su hija Elena para pedirla que regrese a su lado, ya que no la ve feliz viviendo en la mansión de Eduardo, pero ella se opone porque ama a Eduardo y quiere seguir a su lado. Y para convencerla de lo contrario, Tomás le dice a su hija que su esposo tiene un expediente policial porque es sospechoso de varios asesinatos, ya que así se lo comunicó el Detective Alan Martin. Y entonces, Elena decide volver con su padre. Por otra parte, Corina hace un ritual con la bruja La Nena Ochoa, pero Corina se desmaya, y La Nena y su sirviente Anacleto (al que llama Said, frente a sus clientes) creen que Corina se murió, por eso, ellos se deshacen de Corina, arrojando su cuerpo al mar, pero ella poco después se despierta y consigue llegar hasta la orilla de la playa. Después de que éste la coqueteara, Rebeca se besa con Tulio (el abogado de Doña Margot y al que contrataron para que defienda el caso de su amiga Vicky).

Elena Lafé pone a prueba a Eduardo
Aunque Dulce pretende deshacerse de Margot y Elena Lafé, para quedarse con su fortuna; Montecristo la advierte a Dulce que no se atreva a hacer daño a Elena. Después de que le cortase el pelo; Eduardo le pide a Leonor (la empleada de Margot) que cuide de Elena, ya que ahora vivirá con su abuela Margot. Y el Detective Martin le advierte a Elena que no se acerque a la casa de su esposo Eduardo para que su vida no corra peligro, aunque ella le exige que no se involucre en su matrimonio con Eduardo. Corina consigue llegar a su casa y se desmaya en los brazos de Eduardo, y el Doctor le dice a Corina que está muy débil por cansancio y por no alimentarse. En lo alto del faro de la playa, Elena cita allí a su amado Eduardo, que le confiesa que se acostó con Daniela cuando la confundió por su hermana gemela Elena Calcaño, asegurándola también que él jamás se casó con Elena Calcaño por su dinero, aunque en realidad no la amaba y ambos se casaron por conveniencia, y Elena Lafé le citó allí para saber si él era capaz de asesinarla arrojándola desde el faro al precipicio, pero Eduardo le deja muy claro que él no es un asesino y, humillado por esto, Eduardo huye en su caballo. Y Elena se arrepiente de haber desconfiado de su esposo. Por otra parte, Benjamín secuestra a Laura y la esconde en el pasadizo de la mansión. Para saber quién atropelló a su hijo, Dulce lleva a Eduardito a la comisaría y, allí, él reconoce a Vicky como la mujer que le atropelló y, de inmediato, encarcelan a Vicky, mientras que Rebeca se va despavorida al escuchar que el niño dice haber visto a la acompañante de Vicky. Y Rebeca pide ayuda a su abogado Tulio, que la consuela diciéndola que él la defenderá para que no la ocurra nada malo y, acto seguido, él la besa apasionadamente. Como nadie puede recogerla en el aeropuerto, el chofer Walter recoge a la señorita Andrea (la hija de Rebeca y Darío).

Benjamín secuestra a Laura y la encierra en el pasadizo
Elena decide quedarse viviendo con su abuela Margot para cuidarla, con ayuda de Dulce. Al expiarla, Corina se da cuenta de que La Nena Ochoa es una farsante, que la quiere quitar su dinero con engaños, en complicidad con Anacleto (Said) y con Sandra (la masajista, novia de Montecristo). Y antes de irse a Los Callos a su hotel con su esposo Tomás; Mariela le advierte a Doña Margot que no tome las medicinas que Dulce la proporcione, sin imaginarse que Dulce dará a Elena las medicinas que Margot debe tomar para que muera poco a poco y, así, Elena quedaría como la culpable de la muerte de su abuela. Por eso, Corina (anónimamente) llama a La Nena Ochoa para decirla que tendrá que pagarla 100 mil dólares por su silencio, haciéndola creer que vio como arrojaba a una joven al mar. Cuando Laura consigue quitarse las cuerdas donde la tenían presa en el pasadizo; ella de inmediato llama al Detective Alan Martin para que la ayude a salir de allí; pero, Benjamín llega en ese momento y la da un fuerte golpe a Laura y, cuando ella se desmaya, se la lleva y rompe su teléfono. Y Benjamín cuelga a Laura en el pasadizo, atándola las manos a unas esposas que la elevan, y éste quiere convertirla en un fantasma. Al despertarla arrojándola agua, Benjamín hace que Laura se asuste mucho más al encontrar un precipicio debajo de ella, mientras está amarrada de manos desde el techo y sin poder ver que Benjamín es su agresor. Paseando con su caballo, Elena siente molestias, y Montecristo la encuentra y la lleva inmediatamente a su cabaña, donde el indio Calima la hace un brebaje para que ella se recupere, ya que está muy molesta por la pérdida del bebé. Y aprovechando que Elena está en su casa, Montecristo la propone que deje a su hermano Eduardo y que comienza una nueva vida a su lado.

Latoña le cuenta a Eduardo que es la madre de las gemelas Daniela y Elena
El chofer Walter le hace creer a la Señorita Andrea que él es el dueño de la mansión Girón, sin imaginarse que ella es Andrea, ya que la ve muy cambiada y hermosa desde que no la veía pues era una niña la última vez que la vio. Por su parte, Eduardo les informa a su familia que se divorciará de Elena Lafé, poco después, Latoña lleva a cenar a Daniela, y todos se quedan muy sorprendidos, sobre todo Benjamín, que comienza a convulsionar al verla. Y Daniela comienza a reírse de todos burlándose de ellos y, después, Daniela la dice a Latoña que si ellos se atreven a encerrarla en el manicomio, ella matará a todos. Más tarde, Latoña le confiesa a Eduardo que ella es la verdadera madre de las gemelas Daniela y Elena Calcaño, contándole que su tía Adelina no podía tener hijos y, como ella era muy pobre, estaba sola y embarazada; Adelina hizo creer a todos que era la madre de las gemelas, hijas de Latoña, que siempre las cuidó como su nana. Y Eduardo aconseja a Latoña que vuelva a llevar a Daniela al manicomio porque necesita estar en manos de profesionales. El encuentro entre los hermanos Andrea y Benjamín es muy distante y frío, y éste la pide que mantengan distancia entre ellos. Tomás y Mariela deciden quedarse cerca de su hija Elena para protegerla, hospedándose en un hotel cercano a la casa Margot y a la casa de Eduardo. Cuando Benjamín desamarra a Laura, ella comienza a buscar la salida y, allí, ella ve al fantasma de Elena Calcaño.

Daniela quema la mansión de los Girón
Elena Lafé visita a Eduardo y, al encontrarla en la casa, Daniela la echa de allí; pero Eduardo no se lo permite. Y Elena Lafé y Eduardo se reconcilian, y ella regresa a esa temible mansión. Acto seguido, Daniela encuentra un documento en el que se confirma que Latoña es su madre, pero Daniela se opone a creer eso porque cree que Latoña es una simple empleada y amenaza con matarla si desvela que ella es su madre. Por otra parte, el Doctor le comunica a Darío que encontró un remedio para destruir el virus que de su familia. En el pasadizo, Laura encuentra al supuesto fantasma de Elena Calcaño, que se desmaya, y Laura descubre que tiene una máscara con la misma cara que Elena Calcaño y, al quitarla la máscara, se da cuenta de que Benjamín atormentó a todos haciendo creer que Elena Calcaño seguía viva. Y Laura consigue huir de los pasadizos, propinando un golpe en la cabeza a Benjamín. Por otra parte, Andrea se enfada con su madre Rebeca, ya que la exige que deje de involucrarse tanto con los empleados, ya que Rebeca piensa que personas de clases sociales distintas no pueden hablarse. Tras escuchar como su hija la amenaza al descubrir que es su madre, Latoña llora desesperadamente y le pide a Eduardo que la ayude a internar nuevamente en la clínica psiquiátrica a Daniela Calcaño, sin saber que la joven lo está escuchando. Y Daniela quema la casa, echando gasolina por toda la mansión y después incendiándola, además, Daniela arroja por las escaleras a Latoña y, después, arroja una cerilla al cuerpo de Latoña y comienza a incendiarse la casa. Enfurecida, Daniela sale de la casa. Y mientras Eduardo rescata a su prima Andrea; Elena Lafé encuentra desmayada y herida a Latoña y consigue sacarla de la casa.

Comienza una nueva etapa sin Margot, Mariela, Benjamín y Samuel
Aunque algunos de ellos consiguen salir sanos y salvos de la mansión de los Girón; Mariela, Samuel, Benjamín y la muchacha a la que hizo pasar por su prima Elena Calcaño mueren al intentar salir de las llamaradas que cubren la mansión. Mientras tanto, Margot Uzcategui comienza a convulsionar en su casa y muere en ese instante. Como está trastornada, Daniela es internada nuevamente en la clínica psiquiátrica. Tras la caída por las escaleras que la ocasionó su hija Daniela; Latoña quedó cuadrapléjica. Diez meses después, Tomás (el padre de Elena) sigue en coma, ya que estuvo a punto de morir con su esposa Mariela en la casa Girón cuando estaba ardiendo y, por eso, Elena Lafé jamás pudo tener la herencia de su abuela Margot, ya que él la tenía. Por otra parte, Rebeca y su amiga Vicky están encarceladas por intentar matar a Eduardito (el hijo secreto de Darío y Dulce) y, al estar alejada de su familia, Rebeca les echa de menos y mucho más desde que perdió a su hijo Benjamín. Después de un tratamiento con electroshock, los médicos deciden dar el alta a Daniela, quien ahora dice ser Elena Calcaño, que cuenta que se trastornó al ver como su hermana Daniela se ponía su vestido de novia y se suicidaba, además, justifica que intentara quemar a su familia diciendo que ella estaba inconsciente, como si estuviera viviendo un sueño, contándoles que ahora admira a su familia. En la casa Girón; Eduardo y Elena Lafé se sienten felices y celebran el 18 cumpleaños de su sobrina Andrea. Por otra parte, Corina cambió muchísimo su forma de ser y ahora admira la pareja de Eduardo y Elena, además trabaja de bailarina en un bar, ya que ahora se obsesionó con su chofer Walter, sin importarla que su sobrina Andrea esté enamorada de él.

Elena Calcaño regresa para ocupar el lugar de Elena Lafé
Aunque Elena Lafé la pidió que retirara los cargos en contra de Rebeca; Dulce acepta, pero va a la cárcel, donde visita a una presa para decirla que la pagará 10 mil dólares para que mate a Rebeca y a Vicky, ya que no las perdona que atropellaran a su hijo Eduardito. Por otra parte, Latoña está cuadrapléjica y no puede moverse y, en una silla de ruedas, está entristecida, y la empleada Jesusa tiene que cuidarla y darla la comida. Cuando Andrea cumple sus 18 años, Darío visita a su hija, pero Andrea no le perdona que se haya ido a vivir con Dulce con la que tiene un hijo, a espaldas de Rebeca, su esposa. A pesar de estar diez meses en coma, Tomás despierta, y su hija Elena es la primera en verle, que le explica que en el incendio de la mansión Girón perdieron a Mariela y, en ese momento, Tomás comienza a llorar desconsoladamente atormentándose de no haber muerto junto a su amada Mariela. Mientras tanto, Dulce y Darío temen que Tomás le entregue a Elena el testamento de la difunta Margot, ya que heredaría toda su fortuna, algo que Dulce quiere conseguir a como dé lugar. En la cárcel, la presa que fue contratada por Dulce intenta matar a golpes a Rebeca y Vicky, pero Rebeca consigue defenderse a golpes y después las celadoras (las oficiales) descubren a Vicky y Rebeca, encerrándolas en una celda de clausura. Aunque todos pensaban que era la loca Daniela; ella les explica a sus familiares que ella es Elena Calcaño y que regresó en son de paz y para quedarse, diciéndoles que cuando quemó la casa, ella no era consciente de lo que hacía y, aunque nadie se lo creía, el Doctor Ronald le confirma a Eduardo que esa mujer esta curada y que en realidad ella es Elena Calcaño y, en ese momento, descubren que Daniela se puso el vestido de novia de su hermana y se suicidó. Y Elena Calcaño está dispuesta a quedarse como la esposa de Eduardo, aunque ahora él ya haya rehecho su vida junto a su amada Elena Lafé, que está dispuesta a irse hasta que Eduardo resuelva sus problemas divorciándose legalmente de Elena Calcaño. Acto seguido, Elena Lafé se va a la casa de su abuela Margot, donde el abogado Tulio lee el testamento de la difunta Margot.

Elena Calcaño le hace creer a Elena Lafé que Eduardo se acostó con ella
Eduardo le deja muy claro a Elena Calcaño que él ama a Elena Lafé y que no está dispuesto a alejarse de ella, aunque Elena Calcaño hará todo lo posible por retenerle a su lado. Y Elena Calcaño está muy condescendiente y le dice a Eduardo que le firmará el divorcio si es lo que él quiere, sin saber que ella le echó algo en la bebida para dormirle y, en los establos, Elena Calcaño desnuda a Eduardo y se acuesta con él, consiguiendo que Elena Lafé les descubra y piense que ellos hicieron el amor, además, así se lo confirma Elena Calcaño. Muy dolida, Elena Lafé pretende vengarse de Eduardo. Aunque Andrea está enamorada del chofer Walter, él la rehuye porque no quiere involucrarse con la hija de uno de sus patrones. Además, Walter también rechaza a Corina, que también está interesada en él. Cuando iba a trabajar como bailarina del bar, Corina se queda muy sorprendida al encontrar ahorcada a Sandra (la novia de Montecristo), que fue asesinada por Calima (mandado por su patrón Montecristo). Sin saber que Dulce lo único que quiere es la herencia de Margot; Elena Lafé la dice a Dulce que puede contar con ella económicamente.

Elena Lafé quiere vengarse de Eduardo
Elena Calcaño advierte a Latoña, que está cuadrapléjica y no puede moverse ni hablar, que la matará si ella la perjudica. Más tarde, Eduardo le pregunta a Elena Calcaño qué fue lo que ocurrió en el establo, contándole que ellos hicieron el amor y, aunque él no le recuerda, ella se lo asegura. Para dar celos a Walter; Andrea sale por la noche de fiesta con Michel (un joven atractivo, hermano de su amiga), que coqueteó desde el principio con Mileidi (la empleada). Dispuesta a vengarse de Eduardo; Elena Lafé pretende comprar la hacienda Girón, gracias a la herencia que la dejó su abuela Margot; pero Darío se opone a vender su mansión.

Elena Lafé está dispuesta a quedarse con la hacienda Girón
Jesusa le comenta a Eduardo que teme que “su hija” Mileidi se avergüence de ella cuando descubra que ella no es su verdadera madre, y que en realidad es hija de una mujer distinguida que murió. En la discoteca, Michel estuvo a punto de besar a Andrea, pero Walter les interrumpe pidiéndole a Michel que respete a la señorita, aunque ella besa al joven para dar celos a su chofer (Walter). Al día siguiente, Elena Lafé llega con su abogado Tulio a la mansión Girón para avisar a Eduardo que se quedará con su casa y con la hacienda Girón, como parte del pago que tiene con las empresas Uzcategui, ya que Margot Uzcategui les dejó mucho dinero a los hermanos Eduardo y Darío, que aún no les han devuelto, debido a las deudas que contrajeron, ya que tuvieron que reformar la casa tras el incendio y perdieron mucho dinero en el negocio de los caballos. Pero, Elena Calcaño le entrega a Elena Lafé un documento que demuestra que ella también es la dueña de una parte de esa hacienda, por lo que no podrá quitársela; pero ese papel no es legal porque no tiene sellos y, por eso, Elena Lafé se quedará con la casa y la hacienda, además, Montecristo llega a la casa para ayudar a Elena Lafé a relanzar la hacienda, advirtiendo a Eduardo que le dará la posibilidad de quedarse en la hacienda trabajando bajo las órdenes de Montecristo. Para evitar malos entendidos con Andrea; Walter decide irse de la casa, pero Corina se enamoró de él y le roba un beso, pidiéndole que la lleve con él y, cuando se besaban, Andrea les ve y se va llorando al ver al hombre que siempre ha amado besándose con su tía. Y aunque Walter intenta explicarla a Andrea que el beso que vio entre él y Corina no tiene importancia; Andrea está furiosa y, llorando, le dice a Walter que para ella, él está muerto. Después de darles un día más para hacerse a la idea que ella será la dueña y señora de la casa; Elena Lafé también le advierte a Montecristo que él será su trabajador y que deberá respetarla, sin poder coquetearla y, aunque él acepta el trato, Montecristo intentará conquistar a como dé lugar a Elena.


Del 30 de agosto al 10 de septiembre de 2010

por Telemundo