Tierra de cantores II


El martes 31 de agosto de 2010 finaliza la historia de amor entre Emiliano Larios y Blanca Moscote, la primera parte de ‘Tierra de cantores’. El miércoles 1 de septiembre de 2010 llegó “El Alma de la Patria”, la segunda generación de ‘Tierra de Cantores’. Una historia fiel de la idiosincrasia costeña que promete seguir enamorando con sus cantos al público colombiano.

Alejandro Palacio y Daniella Donado aterrizan en el horario estelar de la noche por el Canal Caracol, como los protagonistas en una emocionante etapa del vallenato: su llegada a la radio. Rita Bendeck, Fernando Solórzano, Yaneth Waldman, Mimi Amaya, Orlando Lamboglia, Johana Cure, Kleiron Romero, Diana Santamaría, Herbert King, Myriam de Lourdes, Germán Rojas, Héctor Zuleta y Cindy Yacaman, entre otras figuras vallenatas hacen parte del elenco de esta segunda generación que se llamará “El Alma de la Patria”.


SINOPSIS: “El Alma de la Patria” (2ª parte)

Alejandro interpreta a Abel Moscote, un enamoradizo compositor que perderá su habilidad para tocar el acordeón por culpa de una de sus amantes.

Mimi Amaya le dará vida a Conrado, un acordeonero que simula ser todo un varón para poder tocar en público, pues no ser permitía que una mujer se dedicara al oficio.

Fernando Solórzano será Ángel María Oñate, dueño de la primera emisora en la Costa y Daniella Donado, su hija, será Ada Luz, una joven sencilla que lo único que quiere es volarse con su novio músico, pero antes deberá cumplir con los caprichos de su mamá y convertirse en reina, propósito que no sería logrado sin su exigente preparadora, Teresita de Zubiría a cargo de Yaneth Waldman.


PERSONAJES:

2ª parte: “El Alma de la Patria”

Alejandro Palacios es
Abel Moscote

Abel Moscote heredó de su abuelo Emiliano, el talento prodigioso para tocar acordeón, y de su papá Francisco, su gran voz. Desafortunadamente también heredó de ellos, la extraña habilidad de meterse en problemas por culpa de las mujeres. Desde que tiene uso de razón, el acordeón y ellas, han sido motivo de alegrías, pero también de inmensas penas. A sus veintisiete años, no ha habido mujer, soltera, casada, viuda, rica o pobre que se haya resistido a sus encantos, pero tampoco ha conocido a ninguna que haya logrado ajuiciarlo. No hay nadie en el valle que cante y encante como él. Orgulloso de su linaje, no se intimida ante ningún músico de la región, y por eso más de uno, se muere de la envidia y no ven la hora de que algo extraordinario pase para acabar con el reinado del hombre que mejor canta y toca el acordeón.

Daniela Donado es
Ada Luz Oñate

No hay una mujer más hermosa que Ada Luz en la región. Desde que nació, deslumbró a todo el mundo con su inigualable belleza, y ahora que cumplió diecisiete años, por donde pasa, deja mudos a todos los hombres con su rostro angelical y con una sonrisa que ilumina hasta la noche más oscura. La fama de su belleza ha traspasado su ciudad, y en los pueblos cercanos se ha creado una leyenda sobre la belleza de la señorita del barrio San Roque. Ada Luz, la niña de los ojos de su papá, es una mujer dulce, responsable y trabajadora. Su belleza no la ha hecho ni engreída, ni vanidosa y eso solo aumenta la fascinación que todos los hombres sienten por ella. Ada Luz, al igual que a su papá, le encanta la música y en el fondo sueña con trabajar algún día a su lado en la emisora, aunque por el momento está dedicada a prepararse para el reinado para darle gusto a su mamá.

Mimi Anaya es
Conchita Vargas

Conchita, nieta de Ofelia y del Húngaro Gabor vio por primera vez un acordeón en la miscelánea de sus papás a los tres años. Desde ese momento quedó fascinada por el extraño objeto y apenas pudo sostenerlo entre sus brazos, aprendió a tocarlo acolitada por su abuelo a escondidas de Ofelia que desaprobaba por completo el capricho de su nieta. Su extraordinaria habilidad con el acordeón, sólo la vino a descubrir su hermano mayor Diomedes cuando ella a los dieciséis años, despidió a su abuelo en el entierro con una sentida canción que acompañó con el instrumento. A partir de ese momento, Diomedes empezó a acompañarla con la caja todas las noches, mientras tocaba el acordeón después de cerrar las puertas de la miscelánea, que unos años más tarde, heredarían tras la muerte de sus padres. Su talento lo tuvo que mantener escondido por mucho tiempo porque nadie en el valle hubiera permitido que una mujer tocara y menos así de bien, un instrumento que estaba reservado sólo para los hombres.

Kleiron Romero es
Diomedes Vargas

A Diomedes no le picó el bichito de la música hasta que oyó tocar acordeón a su hermana, y por complacerla, aprendió a tocar la caja. Siempre fue perezoso y no le gustaba esforzarse para nada hasta que por un descuido suyo, se prendió la miscelánea, herencia de sus padres y única fuente de ingreso de él y de su hermana. Desde ese momento le tocó tomar las riendas de su vida y él precisamente fue el que convenció a su hermana de que dejaran el pueblo donde vivían para ir a buscar otras oportunidades en Valledupar donde nació su abuela y donde todavía tenían familia.

Rita Bendek es
Engracia Romero
Engracia a pesar de estar casada con Ángel María, el amor de su vida, nunca dejó de preguntarse qué hubiera pasado si hubiera seguido el camino de sus primas hermanas y hubiera dejado Barranquilla y se hubiera casado con algún heredero de una familia de alta alcurnia cartagenera. Muy en el fondo, le hubiera gustado codearse con la alta sociedad de la ciudad, asistir a fastuosas fiestas y salir en los páginas sociales de los periódicos, pero se resignó a ser la esposa de un hombre que aunque era rico, no venía de ninguna familia de apellido, ni tradición. Engracia, desde que nació su hija, se empeñó en que ella viviera por ella sus sueños de juventud, e hizo todo lo que estuvo en sus manos para que la hermosa jovencita hiciera parte de los grupos más selectos de la sociedad barranquillera. Al enterarse que las jovencitas de las mejores familias de Cartagena estaban participando en reinados, Engracia se obsesionó con que su hija tenía que volverse reina. Por eso le propuso al alcalde organizar el primer reinado del carnaval en la ciudad, y postuló a su hija como la candidata del barrio.

Fernando Solórzano es
Ángel María Oñate
Ángel María es un hombre fuerte y robusto que inspira respeto y admiración. Su fortuna la hizo a pulso trabajando arduamente en varios negocios en el puerto hasta que encontró su verdadera vocación con la llegada de la radio al país. Cuando supo del maravilloso invento, invirtió la mitad de su fortuna para fundar la primera emisora de la costa Caribe y a esta ha dedicado todo su esfuerzo y dedicación. Ángel María es un hombre alegre, ocurrente y generoso, pero puede volverse una fiera cuando se trata de defender el honor de lo más preciado que tiene en la vida, su hermosa hija Ada Luz. En Barranquilla, muy pocos se atreven a pretender a Ada Luz por tenerle miedo a su padre.

Orlando Lamboglia es
Oquendo Morales
Desde que quedó viudo, Oquendo se convirtió en un personaje extraño y solitario. Dejó de jugar dominó y se dedicó de lleno a trabajar en su empresa de producción de manteca de cerdo. Sólo siguió frecuentando muy de vez en cuando a su amigo Ángel María, sobre todo para asuntos de negocios. Sus allegados trataron de conseguirle una mujer que llenara el vacío de su esposa, pero fue imposible. Oquendo sólo tenía un lugar en el corazón para Maye. Todo eso cambió cuando llegó el vallenato a El Alma de la Patria, y con la música de acordeón, Conchita. Desde que la vio, volvió a renacer la esperanza en su alma. Se enamoró profundamente del instrumento y de la extraña mujer y decidió arriesgarlo todo por tenerla a su lado.