Valerie Domínguez


Valerie Domínguez quiere aprender de las brutas. El 30 de agosto termina las grabaciones de ‘Salsa’. La actriz cree que el hombre ideal debería ser como un gay.

A Valerie le gustan los hombre que la consienten y que están pendientes de ella, tal y como sueña que debe de ser su príncipe azul. La protagonista de ‘Los caballeros las prefieren brutas’, que termina la próxima semana en Caracol, cree que lo más parecido al hombre ideal es un gay.

Por estos días está concentrada en las grabaciones de ‘Salsa’, la novela que Fox Telecolombia prepara para RCN. Mientras espera que Sony se entusiasmen con la idea de grabar la segunda temporada de ‘Los caballeros las prefieren brutas’.

Definitivamente ha superado cualquier límite en cuanto a talento, carisma y madurez: ex reina, actriz, diseñadora y empresaria. Como Señorita Colombia se quedó en el corazón de todos los colombianos y en televisión se ha consagrado como una talentosa actriz con factura internacional.

A Valerie Domínguez la vida le sonríe. Y no se trata de una frase hecha. Actualmente protagoniza ‘Los caballeros las prefieren brutas’ y pronto la veremos en ‘Salsa’. Vive una estable convivencia con el corredor de bolsa Juan Manuel Dávila y WAO, sus joyerías, triunfan con éxito en el competido mercado nacional de accesorios.

A finales del 2009 su nombre se vio envuelto en un alboroto mediático por unos dineros que recibió por parte del programa AIS (Agro Ingreso Seguro), sin embargo, ella salió avante del impasse, regresando tales fondos. "Como mi nombre se ha visto injustamente involucrado en esa controversia, he decidido no polemizar sobre el asunto y simplemente renunciar al subsidio que legítimamente se me otorgó", dijo en su momento.

Ahora, con un positivismo apabullante, lidera el rating... 45 preguntas a la bella Valerie.

Valeria nunca soñó con ser actriz, pero ella ya puede hablar de su pasado, presente y futuro de la televisión.

-Valerie, ¿el rol de Cristina en ‘Los caballeros las prefieren brutas’ es el que más has disfrutado en tu carrera?
Este personaje es maravilloso, toda una novedad para mí porque fue una comedia. Aprendí mucho de Cristina, en especial por la cantidad de cosas que le pasaron.

-¿En qué te pareces a este personaje?
La aporté mucho, desde el día del casting me sentí muy cómoda con el personaje, en especial porque venía de un rol duro como el de ‘El último matrimonio feliz’, así que me tocó neutralizar de entrada todo lo que había sido Bárbara. Cristina es como una mujer cualquiera de hoy en día: trabajadora, echada para adelante y que busca su príncipe azul.

-¿Cuándo te llegó la propuesta de ‘Los caballeros las prefieren brutas’?
Vino con una llamada de Sony. Fui la primera vez y audicioné, la segunda vez hice pruebas con Juan Pablo Raba y la tercera me confirmaron el papel; me alegré porque los libretos me encantaron. El paso siguiente fue negociar.

-¿Cómo fue la relación con Juan Pablo Raba, Patricia Castañeda y demás integrantes del elenco?
Fue maravilloso, nos la gocemos, al punto de que nos daba dificultad grabar, debido a las risas. Hubo comunión con todos los actores. A Juan Pablo Raba no lo conocía pero nos la gozamos y con el resto, igual. Me divertí mucho con Patricia Castañeda y con Mijail Mulkay.

-Ya que terminaron las grabaciones, ¿qué fue lo que más te gustó de la serie?

Se trató de un personaje maravilloso, de una mujer que se prestaba para muchas cosas: un poco de drama por el engaño del comienzo, de comedia y de realismo. Me divertí interpretándola, pues es una mujer como las de hoy: pila, trabajadora, en búsqueda de familia.

-¿No tuviste descanso de un proyecto al otro?
No, hasta ahora siempre me ha pasado igual. Terminé un domingo con ‘El último matrimonio feliz’ y al lunes empecé con ‘Los caballeros las prefieren brutas’; toca borrar el casete y empezar con otro rollo de una.

-¿Y no estás cansada después de tres producciones seguidas?
Lo disfruto tanto que el agotamiento pasa a un segundo plano. Son jornadas largas, me recogen a las 6:30 de la mañana y llego a la casa a las 9. No es fácil, pero hago lo que me apasiona, es un trabajo increíble.

-¿De dónde sacas tanta energía?
Tengo que comer bien para evitar cansarme. Llevo meriendas que me nutren: proteínas, frutas, o si no me desaparezco. Siempre he sido delgada, he hecho deporte, pero cuando no hago ejercicio se me bajan los músculos, me evaporo.

-Ahora estás en las grabaciones de ‘Salsa’, ¿cómo ha sido esa experiencia?
Es un proyecto muy bonito, es una historia de amor que gira entorno a la salsa caleña. Interpreto a Margarita, una empresaria que gracias a la música encuentra el amor de su vida, de 28 años, consentida, de una familia rica, muy trabajadora y berraca. ‘Salsa’ llega casi que faltando dos meses para terminar ‘Los caballeros las prefieren brutas’. Me llamaron varias veces para hacer pruebas, pero no podía ir porque estábamos trabajando todo el día. Una vez se atrasaron las grabaciones y aproveché para ir. Me dieron las escenas en la noche y al siguiente día regresé para hacer pruebas y quedé.

-¿Eres buena bailarina de salsa?
Me fascina, siempre que salgo a bailar busco sitios en los que pongan salsa.

-Después de ser Miss Colombia, ¿soñabas con ser actriz?
Las cosas se fueron dando, tenía pensado regresar a Italia, a Florencia, pero fue apareciendo una cosa detrás de otra: casting para novelas, películas y comerciales, hasta que una actividad me llevó a la otra, hasta que llegó la actuación, que la adoro.

-¿Aún sigues los reinados de belleza?
Realmente no estoy muy pendiente, pero sí estoy enterada de quién es la Señorita Colombia y de su presencia en Miss Universo. Pienso que es una niña preciosa, estoy segura de que le va a ir muy bien, estoy segurísima.

-¿Nunca te has sentido como “la reinita” que tuvo suerte en la televisión?
No, todos con los que he trabajado han sido muy generosos conmigo, verdaderos maestros. Alejandra Borrero, Carmenza Gómez, no me dejaron retrasarme, son más o menos unos maestros permanentes.

-¿Te gusta verte en televisión?
Soy muy dura conmigo misma, hay veces en las que digo: “lo hubiera podido hacer mejor”. Soy fuerte con mis autocríticas.

-¿Cómo te visualizas en un par de años?
Me parecería maravilloso poder llegar a Estados Unidos, a un mercado tan difícil, tan competido, pero por el momento me gustaría concentrarme en producción como ‘Los caballeros las prefieren brutas’. La verdad es que vivo el día a día, espero a ver qué pasa.

-¿Y cómo asumes los rumores de tu supuesta anorexia?
Me dan risa, porque los que me conocen saben que me alimento como una vaca, pero mi metabolismo es muy rápido, cada dos horas estoy comiendo.

-Una meta...
Estar en un proyecto como ‘Millon Dollar Baby’, algo agresivo, para dejar de ser la niña buena.

-¿A quién admiras?
Me gusta mucho el trabajo de Julia Roberts, Hillary Swank y Jennifer Aniston.

-¿Cuáles son tus cantantes preferidos?
Norah Jones, Jack Johnson y ahora ando pegada con el disco de una prima, que se llama Isa, es un trabajo fabuloso.

-¿Cuál es tu fin de semana ideal?
El ideal sería estar en la playa y el mar todo el tiempo.

-¿Con qué soñabas antes de ser actriz?
Quise ser diseñadora de modas, que fue lo que estudié en Milán.

-¿Imaginaste algún día que te convertirías en protagonista de una novela?
Es rarísimo, porque jamás lo pensé. De chiquita sí me gustaba actuar, un día le dije a mi tía que quería ser actora y me dijo: “no, actriz”. Mi sueño era ser diseñadora, pero la actuación ha fluido, ya hace parte de mi vida.

-Hasta ahora, ¿cuál ha sido tu personaje favorito?
Todos los he disfrutado, pero Bárbara de ‘El último matrimonio feliz’ me llegó al alma por su problemática tan dolorosa.

-¿Una escena que no olvidas?
En la cocina, Bárbara junto con Antonia (Alejandra Borrero), llorando y llorando, fue tan fuerte que al final no podía parar del dolor que experimenté.

-¿Qué te pone feliz?
La energía positiva de la gente y ver a mi familia.

-¿Qué dice tu familia de tu rol en la televisión?
A ellos les encanta, siempre me han apoyado en todo, desde el reinado. Me enseñaron que si quería hacer las cosas, las hiciera con el corazón y con amor y así todo ha fluido.

-¿Eres muy amiguera?
Tengo muy pocos buenos amigos. Mis amigos del alma son mi mamá, mi papá, mis hermanos, mi novio y mis tres amigas de la infancia, más unas que encontré por el camino.

-¿Cómo es tu hombre ideal?
Un hombre que me acompañe, me comprenda, me apoye, por eso digo que el hombre gay es el perfecto.

-¿Y tu novio te critica?
A Juan Manuel le gusta lo que ve, me apoya. No me critica, al contrario, me alienta.

-Y el matrimonio, ¿para cuándo?
Para mí la palabra matrimonio y el hecho mismo de casarme no son tan importantes. El día que decidamos o que toque o caiga, lo haré, quiero que mis hijos crezcan como yo crecí, pero no es una prioridad para mí llegar al altar.

-¿Y cómo ha sido la convivencia?
Con Juan Manuel ya llevamos dos años y medio juntos y me gusta, soy feliz. Es rarísimo, pero nunca hemos tenido peleas ni problemas de convivencia; empezamos a vivir muy pronto y nos acoplamos rápido. Además, es la primera vez que convivo con alguien y me ha gustado.

-¿Completamente enamorada?
Totalmente, es un amor fuerte, como nunca.

-Mucho se rumoreó sobre tu compromiso matrimonial...
Sigo comprometida, pero a mí no me importan la historia ni el alboroto como tal. De niña soñaba con mi fiesta de quince años, con mi viaje de graduación, pero nunca con verme vestida de blanco. Es un compromiso de vida y así vivimos nuestra relación con Juan, la basamos en la lealtad.

-¿Eres feliz?
Totalmente. Además, agradezco mucho el cariño de la gente cuando se te acercan y te dicen que te quieren. Con Bárbara, en ‘El último matrimonio feliz’, la gente me decía que la había ayudado a salir adelante; eso fue muy bonito.

-¿Siempre has sido tan sonriente?
Desde niña fui muy alegre; en la adolescencia dejé de sonreír tanto, pero después regresó esa risa. Mi mamá me dice que de niña siempre fui así.

-¿Qué ocurrió en tu adolescencia?
Mi papá era muy celoso, no me dejaba salir mucho; entonces vivía con mi prima todo el día para que me dejara salir, tanto, que mi primer novio fue un amigo de mi prima. Las necedades de la edad. En esa etapa no sonreía mucho.

-Con tantas ocupaciones, ¿a qué hora te dedicas a ti misma?
No tengo mucho tiempo, el que me queda se lo doy a mi novio y a mi familia.

-¿A veces no te levantas con ganas de sólo descansar?
Sí, hay días en los que entro un poquito más tarde y le digo a una masajista que vaya a mi casa y disfruto una hora de silencio en la que me relajo, pero mi mayor placer es dormir y descansar.