Ana María Estupiñán fue la joven Pola


Ana María Estupiñán se ha convertido en una joven actriz colombiana reconocida por su protagónico de Policarpa Salavarrieta en la serie de época ‘La Pola’, de RCN.

Estupiñán tiene 18 años y desde los 12 anda en el mundo de la televisión, primero como modelo de comerciales y luego como actriz. Ha actuado en ‘Padres e hijos’, ‘Oye Bonita’ y ‘Amor sincero,’ además de ‘La Pola’. Su formación ha sido a través de talleres, especialmente con Alejandra Borrero.

Ana María Estupiñán, más conocida como La Chiqui de ‘Oye Bonita’, además de ser la menor de 4 hijos en su casa, es la más pequeña del elenco de la serie y la más consentida. Y es que Ana María lleva la actuación en sus venas. Estando en el vientre de su mamá hizo parte de un comercial de mujeres embarazadas y al mes de nacida protagonizó uno de lactancia.

Hace tres meses terminó de hacer sus escenas en ‘La Pola’, pero todavía, a esta joven de 18 años se le siente el impulso de La Pola. La ama: adora su rebeldía, su sentido de la justicia, su irreverencia, su inocencia y hasta lo que tuvo que arrepentirse por ser tan impulsiva.

Ana María comenzó un tratamiento de ortodoncia. Aunque la joven tenía presupuestado realizarlo desde antes, sólo hasta ahora pudo empezar el procedimiento odontológico, pues había tenido que aplazarlo varias veces por causa de su participación en distintas producciones de televisión. Por eso, dentro de poco no sólo cautivará con su actuación sino también con su sonrisa.

-Ana María, ¿cómo ha sido la experiencia de meterse en este mundo de época e interpretar a una heroína colombiana?
Espectacular, es de las mejores experiencias actorales que he tenido, obviamente es difícil, porque La Pola fue una mujer con mucho carácter, pero al mismo tiempo con mucho corazón. La historia es algo espectacular, ver como es la vida antes, había una diferencia demasiado grande entre esta época y la otra. Es una gran producción que siempre voy a recordar.

-¿Cómo preparaste este personaje?
Antes de quedar en el casting, comencé a investigar mucho sobre Policarpa Salavarrieta y empecé a estudiarla mucho, a imaginarme como era ella, sus gestos y tratar de ver el mundo como ella lo veía. Me ayudaron mucho las clases de actuación en RCN, los ensayos con Sergio Cabrera el Director, fueron muy importantes él nos decía cómo quería el personaje.

-En cuanto al acento entre santandereano y boyacense que en la serie les enseñó su papá, ¿cómo fue ese proceso?

No quería desilusionar a la gente, así que asumí todo lo que se suponía que era el personaje de niña y adolescente: una forma de andar, de ser y de hablar (con acento campesino) especiales, muy bien marcados, y una gran idolatría por su papá. El acento santanderano ha sido súper difícil, pero empecé a ensayar mucho y creo que lo logré.

-¿Y cómo has visto a tu sucesora en la historia de ‘La Pola’: Carolina Ramírez?
Increíble, estoy asombrada de la actuación y profesionalismo de Carolina. Tuve algunos ensayos con ella, me dio consejos y fue muy importante, fue una ayuda grandísima, la admiro mucho es una gran actriz.

-¿Cómo defenderías a tu personaje histórico, Policarpa Salavarrieta?
Ella estaba segura de que Dios había creado a todos los seres iguales y eso lo defendió hasta el final. Actuaba según los impulsos de su corazón.

-¿Recuerdas si en el colegio te hablaron de esta heroína?
En el colegio nunca me la enseñaron y me voy a ir de él sin esa clase.

-¿Hiciste buena amistad con Pablo Espinosa (Alejo Sabaraín) y Joel Bosquet (Leandro) los actores españoles?
Sí, me hice muy buena amiga de ellos, son grandes personas, aunque venían de España, todo el elenco los hicimos sentir parte de Colombia, trabajamos muy bien juntos fue un placer trabajar con ellos.

-¿Ya sabías montar a caballo?
Sí, yo sabía montar a caballo, pero una amiga mía se cayó de uno y se rompió la nariz, le cogí un poco de miedo, cuando me dijeron que había sido seleccionada, tomé clases de equitación y volví a tomarles confianza.

-¿Tu madre siempre te acompaña a tus proyectos?
Sí, ella siempre está conmigo se llama Liliana García, me acompaña a todos los rodajes y también es como mi Asistente, me ayuda a repasar los libretos.

-¿Y cómo es tu relación con tus tres hermanos?
Dios te regala a tus hermanos para valorarlos mucho. Para mí son muy importantes y me ayudan a solucionar los problemas, me escuchan y me dan consejos. Además me cuidan y disfrutan de mi trabajo tanto como yo.

-¿Cómo ha sido tu preparación actoral?
Antes de ser actriz hacía comerciales, era modelo y un día hice un cortometraje, conocí a una actriz y ella me contactó con la manager Elsa Pachón, en ese entonces tenía 12 años, empecé a estudiar con ella, también hice un taller de teatro, baile, música y danza, estuve también en Casa Ensamble y ahora estoy con Daisy Marroquín.

-Después del personaje de La Pola, ¿tienes nuevos proyectos?
Quiero irme fuera del país, hacer un recorrido por Nueva York, Los Ángeles, de pronto en uno o dos años, cuando termine el bachillerato.

-¿Ya has podido ponerte los brackets?
Sí. Cuando fui Omaira en ‘Amor sincero’, se recreaba la década de los ochenta y en esos años los frenillos eran totalmente distintos, entonces no pude empezar el tratamiento. En ‘La Pola’ tampoco podía utilizarlos porque sería algo absurdo ver al personaje con unos aparatos tan modernos para una época en la que había gente que incluso se moría luego de que le sacaran una muela. Ahora que tuve un receso, por fin me los pude poner y el tratamiento durará alrededor de un año.