La Pola


Los padres de La Pola 
y dos de sus hermanos mueren

La epidemia de viruela ataca a la familia de La Pola
El teniente Baraya (Gustavo Angarita) logra que Joaquín (Julián Arango) no sea encarcelado por la acusación que tiene de ser uno de los gestores del fallido plan de fuga de Antonio Nariño (Luis Fernando Hoyos). Ante este escándalo, Mariana (Coraima Torres), la esposa del campesino, obliga a Joaquín a que le cuente a toda la familia sobre su pasado comunero. Por su parte, la epidemia de viruela se sigue propagando por todo Santafé y no tarda en llegar al hogar de los Salavarrieta, en donde al parecer la enfermedad ataca a Joaquín y a Clara (Paola Cano). La Pola (Ana María Estupiñán), preocupada por la salud de su padre y de su hermana, sale en búsqueda de José Celestino Mutis (Luis Fernando Múnera), el mejor médico de la ciudad. A causa de que hace un buen tiempo no la visita Jorge Tadeo Lozano (Sebastián Martínez), Magdalena (Valentina Rendón) sale en busca de su amante pensando que pueda estar enfermo. Cuando la esposa de Nariño llegue a la casa del noble, no le gustará nada de lo que verá

Joaquín, Mariana y Clara tienen que ser internados en la clínica por causa de la epidemia de viruela
La Pola (Ana María Estupiñán) logra que el doctor José Celestino Mutis (Luis Fernando Múnera) vaya a su casa y examine a su familia para que dictamine si sufren o no de viruela. Mutis confirma que Joaquín (Julián Arango), Mariana (Coraima Torres) y Clara (Paola Cano), los padres y una de las hermanas de la Pola, tienen la enfermedad y deberán que ser recluidos en el hospital para que el resto de la familia no se infecte. Por su parte, los hijos de Nariño (Luis Fernando Hoyos) lo visitan en la cárcel y quedan sorprendidos al ver el estado tan lamentable en el que se encuentra su padre. A su vez, gracias a un comentario ingenuo de uno de sus hijos, el reo confirma que Magdalena (Valentina Rendón), su esposa, ha dado a luz dos niñas mientras él ha estado encarcelado. Con la noticia, Nariño está dispuesto a dejarse morir y por eso no quiere ni comer. No obstante, Toñito (Anderson Vallota), uno de los niños, le dice a su papá que no debe echarse a la pena, sino al contrario, luchar e intentar salir adelante sin importar las adversidades tal como él les ha enseñado.

La Pola acusa a su padre de haber sido el culpable de la separación de su familia
La Pola (Ana María Estupiñán) va al lugar en donde tienen aislados a los integrantes de su familia que están contagiados de viruela y se entera de que Mariana (Coraima Torres), su madre, y Eduardo (Juan Nicolás Pardo), uno de sus hermanos, han muerto. Además, también ve el lamentable estado de salud en el que se encuentra Joaquín (Julián Arango), su padre, y Clara (Paola Cano), su hermana. Ante la situación, la Pola le recrimina a su progenitor por haberlos traído a Santafé sólo por apoyar a Nariño en su revolución y le promete que nunca se lo perdonará. Lo que no tiene en cuenta la joven, es que quizás no haya tiempo para arrepentimientos, pues su padre está muy cerca de la muerte. Por su parte, la visita de sus hijos será un aliciente para que Nariño (Luis Fernando Hoyos) recobre fuerzas y vuelva a anhelar su libertad. El reo en plena prisión, intenta desarrollar una posible cura para la viruela.

Los padres de La Pola y dos de sus hermanos mueren, producto de la epidemia de viruela
Luego de darse cuenta de que su padre no fue quien contagió a su familia de viruela, la Pola (Ana María Estupiñán) planea ir a donde se encuentra recluido Joaquín (Julián Arango) para pedirle perdón por haberlo culpado del hecho. No obstante, puede que sea demasiado tarde, ya que el campesino se encuentra muy mal de salud y sus horas están contadas. Para aumentar su desdicha, la Pola percibe que tiene los síntomas de la viruela, por lo que huye de su hogar para recluirse en el hospital. Pasan los días y  los demás hermanos Salavarrieta se enteran de que Joaquín y Mariana (Coraima Torres), sus padres, y Clara (Paola Cano) y Eduardo (Juan Nicolás Pardo), dos de sus hermanos, han muerto. Al no tener noticia alguna de la Pola, los muchachos creen que ella corrió con la misma suerte. Pero no todos son noticias malas, pues los experimentos de Nariño (Luis Fernando Hoyos) dieron resultado y pudo encontrar una vacuna para que la epidemia no se propague más.

Mientras Domingo y el padre Contreras deciden la suerte de los hermanos Salavarrieta, Alejo se entera que La Pola supuestamente murió
Alejo (Pablo Espinosa), por medio de una carta que le envió su madre, se entera de que la Pola (Ana María Estupiñán) si quiere casarse con él, pero que ya nada puede ser porque supuestamente la joven ha muerto. Entre tanto, Domingo (Diego Trujillo) llega a Santafé para que junto con el Padre Contreras (Harold Fonseca) decidan la suerte de los hermanos Salavarrieta, tal y como lo quiso Joaquín (Julián Arango). Como es muy difícil que una sola persona o familia se haga cargo de estos siete hermanos, lo más seguro es que deban  separarse. Sin embargo, La Pola espera poder impedirlo. De otra parte, el doctor Mutis (Luis Fernando Múnera), a pedido del Virrey Mendinueta (Fausto Cabrera), examina a Nariño (Luis Fernando Hoyos) y le pasa un informe en donde le confirma que el preso padece cuatro enfermedades delicadas y de seguir en la cárcel, pronto morirá.

Los hermanos Salavarrieta son separados y divididos en grupos vivirán en distintos lugares
Luego de la muerte de sus padres y debido a que nadie aceptar mantener a siete niños en un mismo hogar, los hermanos Salvarrieta tendrán que separarse. Entre lágrimas, los muchachos se despiden sin saber si se volverán a ver, pues todos tomarán rumbos distintos: José (Mateo Restrepo) y Josesito (Juan Sebastián Parada) se quedarán en el seminario de Santafé, Antonio (Juan David Manrrique) y Ramón (Nicolás Rodríguez) irán a Tena; y Catarina (Laura Torres), Pola (Ana María Estupiñán) y Bibiano vivirán en Guaduas. Entre tanto, fiel a su palabra, el Virrey Mendinueta (Fausto Cabrera) se apiada de Nariño (Luis Fernando Hoyos) y debido a su delicado estado de salud, acepta que el reo siga pagando su condena pero ya no en la cárcel sino en una casa en donde pueda estar al cuidado de su familia. Aunque está dispuesta a servirle a su marido, Magdalena (Valentina Rendón) se encuentra nerviosa por este encuentro, pues no sabe cómo reaccionará Nariño al saber que ella ha dado a luz dos niñas que no son de él.

Magdalena intenta explicarle a Nariño las razones por las que le engañó
Pese a que por orden del Virrey Mendinueta (Fausto Cabrera), Antonio Nariño (Luis Fernando Hoyos) fue puesto al cuidado de Magdalena (Valentina Rendón), su esposa; el revolucionario no quiere ni ver a la mujer que lo engañó. Magdalena no aguanta los insultos y desprecios de su marido, por lo que no se queda callada y le dice las razones por las cuales resultó en los brazos de Jorge Tadeo Lozano (Sebastián Martínez). Entre tanto, ante la muerte de las esposa de Domingo (Diego Trujillo), Gertrudis (Ana María Arango) comienza insinuarle al campesino que alguna de las jóvenes que tiene a su cuidado, Catarina (Laura Torres) y La Pola (Ana María Estupiñán), serían una buena mujer para él. De otro lado, a Santafé llega Don Antonio Amar y Borbón (Mariano Venancio), el nuevo Virrey de la Nueva Granada, quien tiene órdenes estrictas de hacer respetar el nombre del Rey.

Jorge Tadeo Lozano le propone a Magdalena que huyan juntos para iniciar una nueva vida
Influenciado por Gertrudis (Ana María Arango), Domingo (Diego Trujillo) comienza a ver con otros ojos a Catarina (Laura Torres) y empieza a visualizarla como su futura esposa con quien pueda tener los hijos que tanto ha añorado. Sin embargo, para la joven, el campesino está muy lejos de ser el hombre de sus sueños y nunca se imaginó casarse con el mejor amigo de su difunto padre. Por su parte, Antonio Nariño (Luis Fernando Hoyos) parece haber tenido un nuevo renacer y está dispuesto a recomponer su vida y a sacar adelante a sus hijos, aunque aún no perdona a su esposa por su infidelidad. Jorge Tadeo Lozano (Sebastián Martínez), al enterarse de que Magdalena (Valentina Rendón) aceptó volver a vivir junto a su marido, va al lugar dispuesto a proponerle a su amante que huyan juntos e inicien una nueva vida.

Pasan los años, La Pola y Catarina se transforman en señoritas; mientras que Alejo y Leandro, convertidos en militares, regresan a guaduas
Gertrudis (Ana María Arango) convence a Catarina (Lauta Torres) de que cuando sea mayor se case con Domingo (Diego Trujillo), pues no hay mejor hombre en la Villa que él. A la Pola (Ana María Estupiñán) le advierte que si sigue con su actitud, no conseguirá nunca esposo. Pasa el tiempo, y mientras Catarina (Zharick León) convertida en toda una señorita hace los preparativos para su matrimonio con Domingo, la Pola (Carolina Ramírez) no tiene esperanzas de casarse, aunque pretendientes no le falten como Andrés (Carlos Aguilar), el mismísimo alcalde del pueblo. Pese a esto, la joven vive feliz a diferencia de su hermana, quien sufre con la idea de vivir el resto de su vida con un hombre que no ama. Parte de la familia Salavarrieta vuelve a reunirse, gracias a que José y Josesito regresan para asistir al matrimonio de su hermana. Así mismo, también convertidos en señores, Alejo (Emmanuel Esparza) y Leandro (José Sospedra) vuelven a América encabezando una tropa de militares españoles. Alejo quien guía el pelotón, con la intención de visitar la tumba de la Pola, a quien cree muerta, desvía a sus dirigidos y hace que pasen por Guaduas.

La Pola le pide a Juliano que ayude a Catarina a escapar para que no se case con Domingo
Al enterarse de que la Pola (Carolina Ramírez) planea escapar del pueblo junto con Catarina (Zharick León) para que la joven no se case con Domingo (Diego Trujillo), José (Andrés Bermúdez) encierra a sus hermanas en uno de los cuartos de la casa. Pero la Pola no se rinde y espera que Juliano (Luis Felipe Cortés), el esclavo de confianza de Domingo, la ayude en sus planes de fuga. A Santafé llega la noticia de que el Rey de España fue apresado por Napoleón. Camilo Torres (Alejandro Martínez), Antonio Baraya (Gustavo Angarita), el sabio Caldas (Carlos Camacho) y Jorge Tadeo Lozano (Sebastián Martínez), se reúnen y llegan a la conclusión de que es el momento que esperaban para armar una nueva junta de gobierno en la Nueva Granada en donde los americanos sean gobernados por los propios americanos. Para que los lidere, sólo piensan en un hombre: Antonio Nariño (Luis Fernando Hoyos). El problema ahora es cómo hacer para que el revolucionario acepte la propuesta, pues en el pasado todos en algún momento lo traicionaron.


Del 4 al 15 de octubre de 2010
por el Canal RCN