Ximena Rubio tiene un nuevo proyecto en cine



En la película ‘Orol’, la actriz interpretará a Rosa Carmina, una vedette del cine de oro que la obligó a mejorar sus técnicas de baile. La actriz dará vida a una rumbera.

De mirada profunda y hasta intimidante; tan segura de sí misma que siempre camina con la cabeza en alto; poco maquillaje, pues no necesita de mucho y de sencillo vestir, así es Ximena González Rubio.

La hermosa mujer es una de las actrices mexicanas que no sólo ha destacado en el medio artístico por su belleza sino también por su capacidad de conmover y sorprender al público con sus interpretaciones.

Esta ocasión no será la excepción, ya que la actriz se encuentra en pleno rodaje de la película ‘Orol’, largometraje donde interpretará a Rosa Carmina, una rumbera en la época de oro del cine mexicano.

“Nunca me había tocado hacer un personaje que ya hubiera existido y que fuera famoso, por ello, es sumamente importante pensar en los detalles. Por ejemplo, esa es la razón por la que uso las uñas largas y limadas en forma redonda, como se usaban en esa época”, comentó Ximena, a quien recordamos por ‘Corazón partido’, ‘Contrato de amor’ y más recientemente ‘Las Aparicio’.

Ximena le pidió a la vedette Rosi Mendoza que le enseñara a bailar como en la época de las rumberas. Entre los años cuarenta y cincuenta, Rosa Carmina fue la tercera esposa de Juan Orol, un cineasta español que vivió en México y dirigió algunas películas en donde las rumberas tienen un peso especial.

“‘Orol’ es sobre la vida de un cineasta muy romántico y apasionado, que se casó cinco veces. Hacía casting para conseguir a sus mujeres y, por lo general, iba a Cuba en busca de una excelente bailarina y artista que pudiera tener un futuro prometedor en el cine; se la traía a México y la hacía su musa”, declaró con una sonrisa coqueta.

Además, la protagonista de ‘Las Aparicio’ tuvo que tomar algunas clases de baile para poder interpretar a la rumbera y para ello se acercó a Rosi Mendoza, una conocida vedette.

“Tengo algunas escenas de baile y obviamente es muy distinta la forma de bailar rumba o mambo, ahora que en los cuarenta, por lo que he tomado algunas clases”, dijo la actriz.

Ximena se siente feliz por la respuesta del público ante la serie y las opciones que hay para una segunda temporada. “Fuimos muy afortunados con este proyecto, ya que tuvo un impacto muy fuerte porque se trataron temas actuales, al grado, que una señora en Querétaro me dijo que se había enterado que su hija era gay gracias a la serie y lo había asumido de una forma distinta”, mencionó. Y, entusiasmada, Ximena comenta que finalmente le encantaría una segunda temporada para el próximo año.