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GACETA, DULCE PARAÍSO
(Número 091): 
SUMARIO
(del 15 de noviembre al 12 de diciembre de 2010):

ENTREVISTAS:
  • Carolina Ramírez. 
  • Emmanuel Esparza. 

NOTICIAS:
  • Juan Pablo Raba pierde a su padre. 
  • Geraldine Zivic, de actriz a presentadora. 
  • Fallece el padre de Sara Maldonado. 
  • Maritza Bustamante enfrenta un nuevo reto actoral. 
  • Isabella Castillo, una actriz revelación. 
  • Alejandro Chabán se convierte en ladrón en 'Eva Luna'. 
  • Gaby Spanic se enfrenta a gritos a su ex asistente. 
  • Miguel Varoni y Gregorio Pernía tienen una pelea. 

TELENOVELAS:
  • Aurora. 
  • Eva Luna. 


RESÚMENES:
  • Aurora. 
  • Alguien te mira. 
  • El Fantasma de Elena. 
  • Eva Luna
  • Mi Gorda Bella. 
  • El Cartel 2.
  • Hilos de amor. 
  • La Magia de Sofía. 
  • Secretos de familia. 
  • La Pola. 
  • Chepe Fortuna. 
  • Teresa. 
  • Amor en custodia. 

Encuesta: ¿Qué estreno te ha gustado más?
  1. Aurora (con el 78%).
  2. Eva Luna (con el 22%).

. . : ENTREVISTAS : . .

Carolina Ramírez


Carolina Ramírez, muy amablemente, nos concedió una entrevista exclusiva desde Colombia, en la que nos contó, entre otras cosas, que despojándose de su personaje de Rosario de ‘La hija del Mariachi’, ha vuelto a encarnar un personaje que marcará su carrera: La Pola. Haciéndonos un hueco en su apretada agenda de trabajo, pudo hablarnos para la ‘Gaceta, Dulce Paraíso’ de este último personaje y de su trayectoria artística.

Desde niña siempre se interesó por el arte, especialmente por el baile, y sus padres la apoyaron apuntándola a una escuela de ballet. Gracias a esto y a sus buenas dotes en el ballet, recibió varias becas, pero convencida de que no tenía el cuerpo para ser una buena bailarina, decidió tomar un nuevo rumbo: la actuación, que se ha convertido en su gran pasión.

Gracias al ballet, realizó un casting de propaganda de danzas y, allí, conoció al director John Bolívar, que le propuso que se presentara a la telenovela ‘El Inútil’ y, aunque no fue seleccionada, se presentó a otros castings consiguiendo personajes esporádicos en capítulos unitarios, como ‘Unidad investigativa’ y ‘Así es la vida’. Y en su papel en ‘La Lectora’ consiguió mayor reconocimiento y, más tarde, participó en ‘Séptima Puerta’, a la que tuvo que renunciar al final por cansancio. Después, participó en ‘Decisiones’, de RTI-Telemundo, para más tarde protagonizar ‘La hija del Mariachi’ y ‘Las trampas del amor’.

Esta actriz colombiana de 27 años es reconocida por su papel protagónico de Rosario Guerrero en la telenovela ‘La hija del Mariachi’ y por haber actuado en la película colombiana ‘Soñar no cuesta nada’. Actualmente podemos disfrutar de su trabajo en la producción de RCN: ‘La Pola’, una novela basada en hechos reales de la época de la retoma del virreinato español.

Además, en lo personal, Carolina pasa por su mejor momento, al lado de su novio argentino Mariano Bacaleinik, de 40 años, al que conoció a finales de 2007 y con el que ya planea casarse el próximo mes de diciembre.

-Carolina, ¿cómo llegó a tu vida La Pola?
La Pola llego hace un poco más de un año. Yo había terminado ‘Las trampas del amor’ y había decidido hacer una pausa, como descansar un poco, digamos, del trote de más o menos tres años de grabaciones y, en estos momentos, recibo una llamada desesperada del libretista de ‘La Pola’ porque este proyecto estaba a punto de ser enterrado porque en esos momentos el canal no veía viable una serie como ‘La Pola’ por costos. Entonces, Juan Carlos (Pérez Flórez) ya llevaba un poco más de tres años y varias versiones de los guiones, y me llamó para pedirme el favor de que le ayudara con un grupo de personas a hacer un trailer, que hiciera cambiar de parecer a los directivos del canal. Me contó de qué se trataba el personaje, de qué era la historia. Yo, como la mayoría de los que hicimos ese trailer, creímos en el proyecto y nos daba mucha lástima que enterraran un proyecto tan bonito en un momento tan importante del país, de Latinoamérica, como lo son los 200 años de independencia. Le pedí a Juan Carlos que contara conmigo e hicimos ese trailer y efectivamente les demostramos a los directivos que este proyecto era viable.

-¿Qué significa para ti este personaje?
Este personaje cada vez significa mucho más para mi. Si Rosario (en ‘La hija del Mariachi’) me marcó, éste creo que pueda llegar a lograrlo mucho más. El honor de haber sido escogida para este personaje me confirma que estoy siguiendo un buen camino. Me siento muy orgullosa y halagada de pertenecer a este proyecto, al elenco; y de ser dirigida por Sergio Cabrera. Esto, como el personaje de Rosario, no se me olvidará nunca y sobre todo poder compartir, dar ejemplo, que es lo que siempre me ha gustado cuando he hecho televisión, y llegar a la gente con esto.

-Antes de protagonizar esta serie, ¿conocías la historia de esta mujer?
La Pola es conocida en el colegio, en las clases de historia de Colombia. De La Pola se sabe que fue una mujer que luchó por sus derechos, que fue fusilada por eso mismo también, pero sobre todo que es la representación de miles de mujeres colombianas que hicieron parte de la independencia y de la revolución patriótica. El protagonismo de los hombres siempre ha sido mayor. De La Pola conocemos lo que aprendimos en el colegio, que es relativamente poco.

-¿Te identificas con ella? ¿Quizás en su faceta revolucionaria?
Yo me identifico mucho con ella, en su manera de pensar, en cómo concibe la vida, en esa fuerza y ese coraje que tiene para defender las cosas en las que cree que son justas. Afortunadamente, yo nací en esta época. No sé si en esa época hubiera tenido (voy a decir una mala palabra) “los huevos” para asumir toda la responsabilidad que ella asumió. Ella nació en otra época, y fue una mujer adelantada en su tiempo. Hoy en día, eso que ella pensó, hace parte de la lógica natural que tiene que ver con esta época, así que me identifico totalmente con ella. Pero, creo que ella se ganó, no gratis, su pedacito en la historia por ser quien fue.

-¿Ha sido difícil construir un personaje como este, tanto en la parte interna como físicamente?
Creo que lo más fácil de La Pola fue la parte física porque lo único raro que tengo son extensiones de pelo. Físicamente, estoy muy contenta porque los vestuarios son bastantes cómodos, poco maquillaje. Volví a una época muy natural en mi vida, que digamos que uno va perdiendo con el paso de los años, porque no pude depilarme las cejas, ni hacerme la manicura, no tengo esmalte hace un año (risas). Entonces, físicamente estuvo bueno. Pero, emocionalmente y actoralmente sí ha sido complejo. Ha sido un trabajo muy duro, muy minucioso, muy cuidado. Cuento con una gran dirección, que es la de Sergio Cabrera, donde él es realmente quien me ha dado el rumbo que debe tomar este personaje. Yo me siento muy feliz porque me gustan los retos, y este es un reto grande, no es un personaje fácil, pero sí es rico de interpretar.

-¿Te fue difícil entonar el acento campesino?
Cuando me dijeron que tenía que hablar un acento medio santanderiano porque digamos que se parece un poco a un acento de una zona de Colombia, pensé que iba a ser difícil, pero cuando la nena, Ana María Estupiñán, “La Pola chiquita”, lo agarró, realmente también me basé mucho en lo que ella aportó e hizo para seguir por la misma línea y parecernos. Ya está divertido porque ahora estoy en un punto de la novela en que ella ya no habla tan campesino porque ya ha vivido varios años en Santa Fé y la pulieron un poquito. Entonces ha sido difícil un poquito despojarme de ese acento porque ya me acostumbré. En realidad ha sido divertido poder poner un acento diferente del mío originalmente.

-El elenco de ‘La Pola’ es verdaderamente espectacular, entre actores colombianos y españoles, ¿cómo está siendo esta experiencia?
Ha sido una experiencia increíble porque realmente, ahora que ya he grabado con ellos, los españoles son unos actores de una talla impresionante. Son actores de cine, que han sido premiados. También, hay que reconocer que los españoles particularmente, en esta ocasión, son gente muy profesional, extremadamente talentosos. Estoy contenta con el resultado trabajo, además son grandes personas, son excelentes compañeros de trabajo. Ya he tenido la experiencia de compartir set de grabación con extranjeros, ésta es mi tercera vez con protagonista extranjero y sentir que están cómodos en el país, que disfrutan el tiempo que están acá, que le aportan tantas cosas buenas a la novela, realmente es muy gratificante. Y es más gratificante aún compartir escenas con ellos porque realmente es un placer.  

-¿Has notado mucha diferencia en la manera de trabajar de los actores españoles frente a los colombianos?
He notado diferencias como debe ser natural porque obviamente ellos vienen de un país distinto, pero hay más diferencias en el sentido de que en Colombia se trabaja más, hay más horas de trabajo, se trabaja mucho más duro y es más difícil, primero por las condiciones porque estamos trabajando en pueblos alejados, no tenemos la infraestructura de una ciudad. Trabajamos con un equipo maravilloso, con los que he trabajado desde ‘El Mariachi’ y mucho antes, y son como mi familia. Es un equipo muy numeroso y son complicadas las condiciones climáticas, este último mes nos ha llovido mucho y hemos estado de barro hasta la cabeza. Grabamos en lugares muy alejados y obviamente ellos sienten esa diferencia, pero se han comportado a la altura, se han tomado esto de una forma muy seria, pero también muy relajada y en el plató es un placer porque son muy profesionales como lo somos aquí muchos también.

-En una entrevista, Pablo Espinosa (el actor español que da vida a Alejo en su juventud) comentaba que la forma de trabajar en Colombia era verdaderamente espectacular, con un cuidado de los detalles maravilloso. ¿Crees que en el exterior, las telenovelas que tienen la fama son las mexicanas y las americanas, pero que hoy por hoy, la calidad está en las producciones colombianas?
Yo, la verdad, sin presumir, creo que en Colombia, en materia de producción, ha venido creciendo a pasos agigantados. Puedo notar un ejemplo de diferencia entre ‘El Mariachi’ y ‘La Pola’ porque nosotros ya estamos con equipos de última tecnología, en la fotografía tienen todo el cuidado del mundo. Acá, por ejemplo, se hacen diez escenas diarias con la misma cantidad de horas que en otros lugares del mundo. Esta producción realmente se destaca y cada vez se hacen más producciones internacionales, como ‘Mental’, que fue una serie gringa que se hizo en Colombia. Contamos con una calidad humana impresionante porque la mano de obra es algo más económica, pero muy buena, respecto a otros países.

-Ahora que has conocido y has podido trabajar con actores de España, ¿te sientes interesada en cruzar el charco para probar suerte en la madre patria?
¡Qué más quisiera yo! Ojalá tuviera la oportunidad de trabajar en producciones que estén afuera. Aparte de que me parece super emocionante, siempre viajar es muy interesante. Poder trabajar en España, que es un país que realmente siempre se ha destacado por, aparte de tener buena televisión, tener toda una cultura cinematográfica, sería un sueño. Todavía no he cruzado el charco, no conozco Europa, y quiero ir a conocerlo el próximo año y ahora que conozco a todos estos españoles, que hoy en día son como mis amigos, quiero ir a verles y poder visitarlos para seguir viéndoles cuando acabe esta serie.

-¿Crees que con tu interpretación de La Pola podrás despojarte de tu personaje de Rosario en ‘La hija del Mariachi’?
Yo de Rosario me despojé hace mucho. De hecho, cuando terminé el personaje, el último día de las grabaciones como que hablé con Rosario y la despedí como tenía que despedirla. Obviamente, en el recuerdo de la gente, Rosario siempre está muy presente, y en el mío también con mucho cariño. Pero, a Rosario la dejé ir porque era el momento de asumir retos distintos y ella está en mi corazón totalmente, pero he tratado de que La Pola se diferencie mucho de lo que fue Rosario, aunque en el fondo tenga las mismas características de los personajes protagónicos: mujeres buenas, con virtudes y todas esas características de los personajes principales de cada novela.

-¿Qué ha significado en tu vida el protagonizar la novela de ‘La hija del Mariachi’ que, según las críticas, ha sido calificada como la mejor novela de la última década?
Para mi, ‘El Mariachi’ significó mucho. A nivel personal, me confirmó que esta carrera y esto que hago, me lo he ganado con mucho trabajo, con mucho esfuerzo, y que dio frutos, sobre todo. ‘El Mariachi’ siempre va a ser como el punto en el que muchas puertas se me abrieron, en el que pude demostrar y pude interpretar un personaje que conmovió y que, gracias a esto, puedo contar con un personaje tan importante como La Pola. Definitivamente siempre le voy a agradecer a ese personaje y a esa novela, porque gracias a ellos hoy en día me pueden conocer en muchos países.

-Mucha culpa de esa proyección internacional la tuvo la red, internet. En aquellos países en los que la novela no se emitió, fue la manera de seguirla y de conocerte a ti y a Mark Tacher. ¿Ha cambiado mucho la manera de interactuar con los fans y de dar a conocer tu trabajo?
Sí, claro. Esa fue la primera vez en mi vida que me enfrentaba a un fenómeno como el que produjo ‘La hija del Mariachi’ en Internet. Yo la verdad, nunca me lo esperé, vivo eternamente agradecida porque la gente es maravillosa y pude conocer a tanta gente maravillosa. A mi no me costó tanto asumir esta popularidad por el Internet, que me ayudó a conocer a estas personas, a escucharlas, a leerlas y a recibí toda su admiración, por eso, estoy muy agradecida con Internet porque, de verdad, son ellos y son ustedes los que hacen que esta carrera y lo que hago valga la pena.

-Desde niña el ballet había sido lo más importante para ti y, según creo, no lo hacías nada mal, llegando a actuar en Cuba en varias ocasiones, ¿por qué decidiste tomar un nuevo rumbo en la vida, de la mano de la actuación?
Yo bailé ballet desde que tenía ocho años; quería ser bailarina de la ópera de París. A mi la actuación, la verdad, nunca se me pasó por la cabeza, pero inconscientemente ya lo venía ejerciendo porque cuando bailas interpretas a diferentes personajes. Digamos que tuve la oportunidad de poder ejercer ballet durante diez años, después me choqué con una realidad que era mi realidad, que aunque yo me quiero mucho a mí misma y a mi físico, mi físico era muy distinto al de las bailarinas europeas, digamos que yo necesitaba huesos más largos, piernas más delgadas y un montón de cosas, que por más que me matara de hambre, no iba a lograr. En algún punto de mi vida, a los dieciocho años, en el que no estaba en una compañía profesional porque me había retirado de Cali porque mis papás tuvieron que irse a vivir a Bogotá, y yo no quería estar ahí, quería irme a Europa para bailar en compañías, pero ya sabía que había muchas mejores bailarinas que yo, que existían niñas con más técnica y más condiciones físicas porque el ballet no se trata de qué tanto te esfuerces, sino de cómo eres físicamente. Es demasiado perfecto, con medidas y condiciones perfectas, y yo me di cuenta a los dieciocho que no las tenía, pero tenía que trabajar. Cuando estábamos en Bogotá, con mi familia, no teníamos una vida muy holgada de dinero y me tocó trabajar. Tomé la decisión de hacer un casting para un comercial, que no quedé, pero a través de esa agencia, me conoció un director de casting de RCN, que me llevó a hacer un seriado que nunca salió al aire porque el canal para el que iba la serie murió. Entonces, tuve la oportunidad de trabajar en esa serie durante tres meses y fue cuando empecé a ganar bien. Ese personaje era una bailarina de ballet y fue la entrada con la cual me convencí porque me fue bien la serie y el director me dijo que tenía talento y vi que esa era una forma de poder ganar dinero, aunque no era mucho porque era un personaje de reparto, pero de alguna manera alivianar esa parte porque antes trabajaba casi doce horas diarias en ballet y dando clases. Obviamente hacer actuación es mucho más duro porque son muchas horas de grabación, pero descubrí gracias a eso, a esa oportunidad que me dieron, que lo que más me gustaba de bailar ballet era interpretar personajes. Entonces, entré en la actuación de la forma más segura, sin tener que estar lesionada, sin morir de hambre, sin tener que sacrificarme físicamente tanto. Cuando entré en eso, me despedí del ballet de la forma que mejor lo pude hacer, hasta el punto más alto que pude llegar y vi que la actuación me podía dar muchas oportunidades y, sobre todo, que me gustaba mucho y aquí estoy. 

-El mundo del ballet es muy duro: horas y horas disciplinando el cuerpo y la mente. Es una magnífica preparación para cualquier otro arte, como por ejemplo la actuación, ¿no?
Sí, sobre todo porque cuando empecé a estudiar actuación me di cuenta de que tenía la mitad del camino aprendido porque cuando un actor empieza a formarse, los tres primeros años de formación son puro trabajo corporal, trabajo del equilibrio, del centro y esas cosas las tenía de sobra. Ya, digamos, que me pude concentrar en temas que en ballet no tienen nada que ver, como en la voz, análisis de texto. Todas esas cosas que son muy importantes para la construcción de un personaje. Yo a nivel corporal ya lo tenía todo y eso me facilitó mucho y, por eso, pude hacer teatro tan temprano. Pude hacer a Rosario sin dificultad porque yo ya me subía a los escenarios desde que era muy niña. Yo no podría haber sido actriz, si antes no hubiese sido bailarina.

-Hace algún tiempo, para la revista Soho te tomaste unas fotografías en las que aparecías bailando en zapatillas de punta y en muy buena forma, ¿sigues bailando?
El cuerpo tiene memoria. Realmente cuando tú has trabajado en una disciplina, el cuerpo no olvida, pero te cobra después porque cuando has dejado de hacerlo al otro día te quieres morir del dolor, pero para las fotos de Soho me entrené mucho porque llevaba varios años sin entrenar y hacía bastante que no me ponía unas zapatillas de punta y me entrené en el gimnasio. Yo creo que desde esas fotos, no me entreno nada, he estado muy vaga; pero en el momento que yo decida hacer algo, lo haré sin mucho esfuerzo porque el cuerpo siempre recuerda.

-¿Tu familia te ha apoyado en tus comienzos en la actuación?
Mi familia siempre me ha apoyado muchísimo, así hubiese querido ser trapecista, allí hubieran estado en primera fila. Eso define mucho la forma que tengo de actuar, que me gusta mucho lo que hago, no me da miedo. Me lanzo al vacío porque siempre me dan la confianza para hacerlo. A mi familia les adoro con el alma y les debo la confianza que tengo para hacer lo que hago y es un punto clave en materia para actuar. Actuar es atreverse, lanzarse, sin tener miedo, ni pena, sin que te coartes. Y eso lo he logrado gracias a mi familia.

-Ahora que estás un poco más asentada en tu profesión, ¿recuerdas esos duros momentos de tener que mudarte habitualmente de domicilio?
Pero, eso se debía mucho a que a nosotros nos gustaba, no era por necesidad, nos cambiábamos a sitios mejores para estar cambiando y renovando. Por fin voy a cumplir en mi casa dos años, pero muy seguramente al próximo año me cambiaré porque a lo mejor necesito un espacio más grande o siempre sucede alguna circunstancia para estar trasladándome. Yo creo que el momento de poder quedarme quieta será cuando ya esté grande y sea ese momento de quedarme ahí. A mi me emocionan mucho los trasteos, me parece lindo poder renovar espacios, cambiar de lugar, cambiar de calle. Yo ahora, llevo más de cinco años viviendo en el mismo barrio, pero en el mismo barrio ya me he cambiado de casa tres veces. Soy así desde niña, pero me emociona hacerlo cada vez que pueda porque no tengo hijos, tengo una carrera que me obliga a estarme moviendo, entonces está bueno por ahora.

-¿Has tenido que luchar por amor, como tu personaje de La Pola?
¡Quién no ha luchado por amor! Si no se lucha, no es amor. Además, si el amor llega en bandeja, no lo valoramos. En mi caso, soy una persona que valoro cien por ciento el amor que tengo. Nuestro amor nos costó porque nos enamoramos viviendo en países distintos y es incómodo estar viajando a cada rato para ir a verse. Yo considero que el amor sin lucha, no tiene ningún sentido y no tiene ningún valor.

-Ya llevas casi tres años de relación sentimental con Mariano Bacaleinik, y si no estamos mal informados, en diciembre te lleva al altar. ¿Cómo van los planes de boda?
Van bien. Estoy muy emocionada, muy ansiosa. Ya entré en la parte histérica, que es esa parte en la que se siente que no se ha hecho nada y que estás super atrasado, pero realmente todo está bien. Estoy muy ocupada con el trabajo y llevo mucho tiempo sin ir a Bogotá. No me pude hacer cargo, pero tengo a una persona que me está ayudando con todo ese tema. Estamos muy emocionados porque va a estar toda la familia reunida, es un evento muy importante porque lo hemos esperado mucho y porque nos costó mucho estar juntos y por fin lo logramos.

-Sé que no nos vas a adelantar nada de lo que va a suceder ese día tan importante, pero sólo dos detalles, ¿se parecerá en algo a una boda de telenovela?
No. Yo realmente el matrimonio de telenovela que he tenido ha sido en ‘El Mariachi’, que fue muy tradicional, en la iglesia con el vestido, pero eso no tiene que ver mucho conmigo, eso se lo dejo a los personajes. Será muy en nuestro estilo, muy particular. Nos hemos esmerado en que cada detalle se parezca mucho en lo que somos para defender nuestro propio estilo y sobre todo para que la pasemos muy bien.

-¿Se celebrará en la hacienda donde se rodó ‘Café con aroma de Mujer’?
No sé exactamente si allí se grabó ‘Café’ porque se grabó en muchas haciendas de esta zona. Yo me enteré de eso en una revista, pero realmente no lo sé.

-¿Para cuándo finalizas las grabaciones de ‘La Pola’?
Estoy en la mitad apenas. Termino las grabaciones el próximo año, a mediados de abril o a comienzos. 

-¿Tienes nuevos proyectos, te iras de luna de miel o prefieres descansar después de terminar ‘La Pola’?
No me iré de luna de miel porque no voy a poder. Me van a dar un permiso de cinco diítas para poder casarme, pero no para irme de luna de miel. Yo creo que cuando termine el proyecto, que ha sido tan duro, será un momento de pausa porque me gustan las pausas. A estas pausas les agradezco los mejores momentos de mi vida. Pararé un poco, me iré de viajecito. Será un buen momento para cruzar el charco. Tengo por costumbre no pronosticarme, no quiero saber qué pasará más adelante. Realmente no tengo un plan fijo, pero lo que sí tengo claro es que me merezco unas vacaciones.

-¿Ya estás pensando en volver a trabajar en otro proyecto?
Yo tenía pensado después de ‘El Mariachi’ hacer cine, al tiempo hice otra novela, después otra. Realmente hace mucho quiero hacer cine, y resulté haciendo otra novela. Y es realmente a lo que le vengo apuntando hace tiempo. Hacer novela es para armar un colchón, tranquilo, para poder hacer las pausas que una persona que sólo se dedica al cine, necesita. En un país como el mío, el cine está surgiendo, pero no tiene una industria como puede existir en España, Estados Unidos o Argentina. Obviamente, no quiero hacer cine por hacer cine; quiero tener la oportunidad de hacer proyectos como los que he tenido hasta el momento, que son proyectos concientes, con contenido, que me aportan. Yo no quiero hacer de protagonista de novela porque sí. Quiero personajes con los que siempre tenga un reto, que me diviertan, que me aporten y también aporten a los demás, sino no tiene ningún sentido y prefiero dedicarme a bailar o cualquier cosa.

-¿Vas a seguir ligada, con contrato, con RCN o te apetece tomar nuevos rumbos con otras empresas?
Yo realmente sigo en RCN porque siguen creyendo en mí. Nunca he tenido una exclusividad, ni he tenido una nómina eterna con RCN. Después de cada proyecto, el canal ha vuelto a contar conmigo y me han enviado a proyectos de calidad, interesantes. Yo quiero mucho este canal porque llevo un montón de años trabajando, pero a saber con el tiempo. Ahora, estoy donde quiero estar y estoy muy agradecida. Pero, digamos, que yo no soy de nadie. Yo quiero seguir dándome el lujo de decidir donde estar.

-¿Cuál es el personaje que contarás con más cariño a tus nietos?
Creo que de todos puedo contar un poco. He hecho series y novelas importantes, a nivel de rating y de éxitos, y otras no tanto. Pero, de todos siempre hay algo bueno que contar, como las experiencias. Yo no quiero decir que haya un personaje más favorito que otro, y unos han sido más importantes porque han tenido resultados más visibles, pero todos me han divertido y me siento orgullosa de ellos.

-Has sido bailarina y ahora eres actriz, ¿se te ha pasado por la cabeza terminar cantando?
Es que el problema mío es que yo no canto, para cantar hay que tener talento. Yo pude cumplir uno de mis sueños frustrados con Rosario (de ‘La hija del Mariachi’). Yo realmente soy consciente que no tengo una voz como la de Adriana Bottina, o como las cantantes profesionales, y sería demasiado pretender que un día la tenga porque yo sé mis virtudes y el canto no es una de ellas. No quiere decir que cante horrible, pero no canto virtuosamente y maravillosamente como me gustaría, entonces no lo hago. Con Rosario, digamos, que pude tachar esa parte de mi lista y me di el lujo de dar conciertos y de interpretar un personaje que cantaba maravillosamente, pero eso se lo dejamos a Rosario nada más (risas).

-Escucha el saludo que nos dejó Carolina Ramírez:

Entrevista realizada por Raquel Guedes.

Emmanuel Esparza


Emmanuel Esparza nos contó que se siente feliz en Colombia, donde da vida a Alejo en ‘La Pola’ y, a pesar de ser la primera vez que viaja allí para trabajar, el actor español nos confesó para la ‘Gaceta Dulce Paraíso’ que le encanta el trabajo que se está haciendo y no le importaría labrarse un nuevo camino en su carrera en Colombia.

Hace tiempo, descubrió que lo que más le gustaba era ser actor, por eso, dejó una prometedora carrera como publicista para estudiar guión de cine en Londres. Una de sus ilusiones sería escribir su propia película. Ganas e imaginación para ponerse manos a la obra no le faltan, pero ahora no encuentra el tiempo para hacerlo. Le gustaban mucho los juegos de rol, sobre todo los de tipo medieval, por lo que se siente feliz trabajando en ‘La Pola’.

En España le recordamos por su personaje de Nacho en la serie ‘Yo soy Bea’, de Telecinco, en el 2007. Pero, no podemos olvidar que él ha tenido una carrera anteriormente, trabajando en producciones como ‘Cartas de Sorolla’, ‘El caso de la novia dividida’, ‘Negocios de familia’, ‘La Dársena de Poniente’, ‘Les Moreres’, ‘Cuerpo a la carta’, ‘Singles’ y ‘Martini Il Valenciano’, entre otras. Además de trabajar en cine como en ‘On Off’ y ‘Dekamata’, o en teatro: ‘A la hora de la cena’ y ‘Tú y tu madre’.

Desde hace nueve años, Esparza comparte su vida con la modelo Cristina Warner. El actor valenciano de 34 años, es amante del baloncesto, practica tenis, yudo, boxeo, esgrima, snowboard y hasta equitación, deportes que lo hacen dueño de un estado físico envidiable.

Sin arrepentirse de haberse ido lejos de su país natal, Emmanuel con contó en exclusiva, que se siente muy bien en Colombia, donde le han recibido con mucho cariño y, sin duda, no podrá olvidar el personaje de Alejo.

-Emmanuel, ¿cómo fue el proceso de construcción del personaje de Alejo?
Date cuenta de que es un personaje histórico real. Entonces había que tener mucho respeto a la hora de crearlo, pero también es cierto que yo cuando vine tampoco sabía muy bien en que momento de creación estaban los personajes y la historia y, en cuanto llegué, pude confirmar que el libretista llevaba como cuatro años creando todo este mundo de ‘La Pola’. Los personajes estaban muy bien delineados, muy bien escritos. Más que nada era meterte de lleno en la historia, pero lo que es el personaje estaba muy bien pintado. Simplemente, con un par de reuniones con Juan Carlos (Pérez Flórez), que es el guionista, y por supuesto con Sergio Cabrera, que es el director y que ha conseguido crear este personaje. Y la verdad es que estoy muy agradecido porque es un personaje precioso; muy limpio, muy claro, muy noble, con un sentido del valor y de la ética muy alto, entonces es estar interpretando a lo que se considera un héroe romántico de la época, que está dispuesto a hacer lo que sea por amor.

-Antes de que te propusieran protagonizar esta serie, ¿conocías algo sobre la historia de Policarpa Salavarrieta?
No. Siempre soy muy sincero con todo esto, no hay que ser hipócritas con estas cosas. Evidentemente, en España todos hemos estudiado parte de la nuestra propia historia y dentro de eso está la independencia de Colombia. Lo que no conocía es a algunos de los personajes clave en torno a la propia independencia. Creo que, además de más allá de que va a ser una historia que va a impactar mucho al pueblo colombiano, creo que dentro de esto, lo más bonito es como han conseguido conjugar un hecho histórico con un amor imposible, que fue real. Bueno, que luego, evidentemente, Juan Carlos se ha dado una cierta libertad, como toda historia de ficción, para contar esa historia de amor, pero lo más bonito es que en Colombia ya está siendo un éxito porque es la propia historia de ellos, pero que más allá de verla como un hecho histórico político hay una historia de amor increíble, que a cualquier persona de cualquier naturalidad le va a encantar ver. Una historia de amor imposible entre La Pola y Alejo. Yo no conocía la historia de estos personajes, pero ni yo ni nadie que haya nacido en esta época, porque lo bonito de todo esto es ver que estamos metiéndonos en la vida personal, en la cotidianidad de personajes que se conocen a nivel histórico político, pero no sus vidas personales.

-¿Tienes similitudes con tu personaje? En las escenas en las que participas como Alejo, ¿cuánto de lo que dice el personaje sale de tu imaginación, improvisas mucho?
Por supuesto que lo que intentas siempre con personajes de este tipo es no hacer un paralelismo de tu personalidad sobre el personaje, pero realmente sí intentar entender porque alguien toma cierto tipo de decisiones. Lo más parecido que puedo tener yo es el alto sentido del honor y de la justicia, y Alejo es como la persona superlativa en cuanto al honor, la justicia y la ética, como te comentaba antes. Es un personaje real que te da mucha fuerza, también.

-¿Cómo llegó esta producción a tus manos y qué te hizo aceptarla?
Pues, sinceramente, llegó como podía llegar cualquier trabajo. Estando en Madrid, tuve una llamada de la directora de casting Elena Arnau, que pensó que yo podía ser una de las opciones para encarnar a Alejo. Luego, ya me enteré que en RCN el casting había sido con los mejores actores que hay en este país, pero en cuanto a los españoles había que hacerlo con Elena y lo cierto es que decidí hacer la prueba, sin estar muy convencido de lo que iba a hacer, porque recuerdo que en ese instante mi representante ya me había advertido de que era un año de trabajo y yo lo veía como una locura. Pero al hacer la prueba, e investigar un poquito y ver quien estaba metido en todo esto y la cosa de rodar que tenía Sergio y la espera, fui a las pruebas y cuando ya me llamó Elena para preguntar si estaba interesado, la clave fue decirme que no me lo pensara dos veces, que era una cosa de la que no me iba a arrepentir. Lo cierto es que de la idea que yo tenía de lo que iba a venir a hacer, a lo que estoy haciendo, ha superado mis expectativas porque de verdad es una serie preciosa, con una calidad increíble y que ya está vendida como doce o catorce países, y ojalá en España tengamos la suerte de verla también porque es una historia muy bonita.

-Después de conocer la historia de La Pola, ¿crees que es importante seguir narrando el espolio cultural, económico y social que España llevó a cabo en Latinoamérica y piensas que una verdadera “reconciliación” histórica pasa por asumir los errores que cometimos?
Tal cual lo estás explicando, a pesar del tiempo que ha pasado, y de lo bien que nos tratan los colombianos, creo que no se ha olvidado lo que pasó y una serie de ficción como ésta ayuda mucho a que los jóvenes vean como sucedió todo y, aunque la historia está muy aderezada y muy adornada con los componentes en cuanto a sus vidas personales, como lo es la historia de amor entre La Pola y Alejo, no obvia lo que realmente pasó.

-En la serie te hemos visto en exteriores en los que supuestamente estabais en España, ¿dónde grabasteis estas escenas?
Pues te puedo decir por conocer el lugar de las locaciones, pero esas secuencias las rodaron los personajes jóvenes. Yo no llego nunca a estar rodando las escenas de España. Fue el personaje que hacia Pablo Espinosa, de Alejo joven, y creo que se rodaron en Villa de Leyva, que es un pueblo precioso anclado en el tiempo.

-¿Qué te ha parecido Colombia?
Colombia me ha parecido un país maravilloso y siempre que hablo con gente de aquí les reconozco que también ellos tienen que entender que han tenido la publicidad, o la información, o la desinformación que llega a los demás países del mundo no ha sido la más afortunada. Pero también es cierto que está basada en hechos reales, de que en los años noventa, que era que aquí había un problema muy grave con la seguridad que hacía que durante los años siguientes cuando mejoro esto, la gente tampoco se enterara mucho. Pero, te puedo asegurar que es un país que está en crecimiento absoluto. Bogotá se va a convertir en una de las capitales mundiales en breve, si no lo es ya. Y en cuanto se ha conseguido superar el tema de la seguridad, es una ciudad maravillosa para vivir y el país es fantástico. Yo estoy encantado.

-Hemos leído que de pequeño te gustaban los juegos de rol de tipo medieval, entonces, te estarás divirtiendo muchísimo, ¿verdad?
No te lo puedes imaginar. Ya comenté a mis mejores amigos, a mi familia, a mi pareja lo primero que les contaba es que yo no sabia muy bien a qué venía, pero cuando me he visto encima de un caballo, vestido de militar de época y con doscientos figurantes, de verdad que era para darme cuenta del acierto que tuve al tomar la decisión de venirme porque estoy rodando cosas que siempre había soñado con rodar. Me estoy quitando una espinita muy importante en cuanto al tema de poder meterme en la piel de un personaje que era un militar de época y hay muchas secuencias de acción. Ya he podido disparar con armas de época, voy siempre con el sable puesto, con el caballo; me estoy divirtiendo mucho.

-Estás protagonizando ‘La Pola’ con Carolina Ramírez, ¿cómo ha sido la experiencia de trabajar a su lado?
Muy buena. Maravillosa. Maravillosa porque en el momento en el que vas a compartir el protagonismo con un actor o una actriz con la que te has visto una o dos veces, desde el profesionalismo, aunque no te lleves bien con esa persona, se puede hacer bien porque es tu trabajo, pero para una producción de este tipo es muy importante que congenies bien con esa persona y hay días en los que estás de mejor o peor humor, o tienes el ánimo más bajo y estar con una persona al lado que te puede apoyar o tú la apoyas a ella. Estar trabajando con una actriz con una disposición como ella y tan humilde, es una suerte. Es una persona con la que conecto bien, con una actriz que tiene mucho talento. Realmente, una de las mejores actrices de por aquí.

-¿Cómo te han recibido en Colombia?
Los actores colombianos nos han tratado de maravilla. Actores con los que hemos coincidido, como José Sospedra, que hace de mi hermano también está encantado con el país, con Bogotá y con todo el elenco. Yo sólo tengo palabras de agradecimiento con todo el equipo, con las chicas de vestuario, con maquillaje, con producción; con todos. Me están tratando muy bien. Yo nunca tuve la sensación de que nos iban a estar esperando con un poco de vacile. Desde el primer día todos se han portado muy bien, ellos han entendido que era una aventura muy importante, que en algún momento nos podíamos sentir lejos de casa.

-¿Qué aprendizaje llevarás contigo tras trabajar con el director de la talla de Sergio Cabrera, artífice de éxitos como ‘Estrategia del Caracol’, ‘Perder es cuestión de método’ o ‘Cuéntame como pasó’?
No sabría como decirte una frase que englobara lo que significa para mi trabajar en estos momentos de mi carrera con Sergio Cabrera. Para mi, es uno de los directores que más me ha hecho esforzarme, querer aprender, agradecer día a día tener un día de rodaje en el cual todavía te retas a ti mismo a sacar una mejor secuencia o a entenderla, a sentarte a hablar con él sobre una frase. Está haciendo que, dentro de la suerte que tuve por poder venirme aquí a protagonizar, la suerte de tener esta oportunidad, lo de Sergio es como la guinda del pastel. De hecho el momento definitivo para venirme fue una llamada suya y a partir de venir es dejarme llevar, tener la confianza absoluta de que quien te está dirigiendo es una persona tan preparada y tan talentosa como él; tú estás actuando con una red. En el momento que él da la secuencia por buena, ya sabes que está bien. Es una maravilla.
  
-¿Te ha resultado difícil acoplarte al ritmo de trabajo de Colombia?
Lo que la gente no sabe, o no quiere saber es que en Colombia, puede en cuanto al cine todavía faltan un montón de cosas para que el cine colombiano salga adelante, pero en cuanto a televisión son los reyes del mundo; los que más venden sus propias series al exterior. Tienen una cultura de muchas telenovelas, lo que siempre se ha conocido en España como culebrones, pero hoy en día están haciendo series de una calidad increíble y por encima de todo está ‘La Pola’. Hoy en día, en España, la puedes poner a cualquier hora porque es una serie de una calidad espectacular. Y en cuanto al ritmo de grabación, uno de los motivos por los que Sergio me llamó fue para tranquilizarme y para decirme que él está grabando la serie como si fuera aquí la serie de prime time no es una vez a la semana sino diaria. No es grabar treinta secuencias diarias sino con los tiempos necesarios para que salga bien. Sergio ha hecho que la forma de grabar sea muy similar a lo que yo tengo reconocido en España.

-Tú sabes que en España hay muchos que hablan de las telenovelas latinas con desprecio y que son sinónimo de incultura. Ahora que estás metido de lleno en una producción como ‘La Pola’, ¿qué piensas de esto?
Yo he llegado a un punto en el que prefiero ni comentar. Estoy tan convencido de lo que estoy haciendo, de la calidad del producto, que todas las justificaciones con las que yo he intentado convencerles que venirme a Colombia para hacer una telenovela, sobran las justificaciones. Una vez ya vine a RCN y me enseñaron los primeros capítulos que habían hecho y como lo habían hecho, al ver que para una secuencia traían a cuatrocientos figurantes para hacer una batalla o para llenar una plaza entera de un pueblo, yo mismo me di cuenta que no merecía la pena seguir justificando o explicarle a alguien el tipo de serie que me he venido a hacer. Ojalá se pueda ver en España para ver a que tipo de cosas se dedica a hacer Sergio Cabrera para que ellos mismos entiendan qué tipo de producción es. Estoy tan tranquilo y tan confiado en la serie que no me interesa dar explicaciones. Estoy muy tranquilo.   

-¿Sabes si en España podremos disfrutar de tu trabajo en ‘La Pola’?
No creo. Vamos, estoy prácticamente seguro. Ya sabes cómo está el tema de la televisión. Realmente no sé cómo funcionan a nivel de relaciones las productoras como para decir que en España encuentren una franja horaria para que se pueda dar ‘La Pola’, pero estoy convencido de que RCN ya ha trabajado con un plan para España. En este caso, es una pena porque hay actores españoles como Andoni Ferreño, Manuel Navarro, Mariano Venancio, con actores de un nivel de mucho peso. Pero, no te puedo asegurar ahora que se vaya a emitir porque yo he hecho promoción en los canales de Sudamérica o Estados Unidos, y para España aún no he hecho. 

-¿Te gustaría quedarte en Colombia para labrarte una carrera?
Sin duda alguna. Hablo del tema y me da un poco de miedo decirlo, pero que duda cabe que, a día de hoy, con el problemón que tenemos en España a nivel económico en todos los campos, como en televisión, es para pensárselo. En cambio, aquí en Colombia, todos los canales tienen cinco o seis producciones funcionando a la vez y por eso son una potencia y, como te digo, estamos tan bien cuidados, que una vez has tenido la oportunidad de venir aquí a trabajar, me quedaría.

-En España ahora mismo la televisión está en un estado muy crítico porque las audiencias marcan la vida de las series y, cuando estás trabajando en una producción, quizás duras tres capítulos por bajo rating...
Sí, eso es así. Pero, lo que pasa ahora es que eso se ha acentuado desde hace un año por el tema de que cada vez hay más canales y, por lo tanto, menos audiencia y, sobre todo, que no hay tanto número de producciones de calidad y, aunque las series buenas siguen estando, simplemente que los papeles que se dan son para un círculo de actores simplificado. Es muy complicado ahora mismo, en España, trabajar. Evidentemente mi objetivo está en volver a España y que no se hayan olvidado de mi, pero si no fuera el caso no me importaría venirme a hacer algún papel en alguna serie de la calidad de ‘La Pola’.

-Has contado que cuando eras pequeño eras muy creativo y tenías una gran imaginación, ¿es cierto que tu sueño es escribir tu propia obra?
Sí, lo sigo pensando, y es una de las cosas para las que me que estaba formando. La suerte que he tenido frente a las profesiones en las que he querido trabajar, es que no he parado en los últimos seis años; y la mala suerte frente a eso es que es muy complicado estar trabajando de forma continua en televisión y tener tiempo para poder sentarme a escribir. Pero como yo sé que ese tipo de parones tienen que llegar, sé que en algún momento me voy a sentar a escribir algo, y espero que los contactos que he ido adquiriendo en mi vida actoral, al cabo de todos estos años, me ayuden. Ya tengo la idea en la cabeza. Sólo espero que llegue el momento.

-En España te recordamos especialmente por tus trabajos en ‘La Dársena de Poniente’ y ‘Yo soy Bea’, ¿cómo recuerdas a estos personajes?
Les recuerdo todos con cariño. Pero, ahora que veo secuencias de ellos, veo a un actor muy verde, con muchas ganas de aprender, pero que todavía no tenía el grado de verdad que puedo dar ahora. Les recuerdo con cariño, pero no realmente orgulloso del trabajo. Era un actor joven y, en mi caso, pude crecer con ellos. Ahora que estoy haciendo a Alejo es una forma curiosa porque me veo como un actor que he crecido de poco a poco.

-¿Por qué tomaste la decisión de dejar tu trabajo en la publicidad y en el modelaje por la actuación?
En cuanto al modelaje lo hice durante mi carrera para sacarme dinero. Era como un principio de ponerme delante de una cámara, pero no llegué a trabajar profesionalmente como lo que yo considero ser un modelo profesional. En cuanto a la publicidad, simplemente me gustaba la creatividad a la hora de escribir, y tiré por el camino del medio, pero lo que realmente quería era dedicarme al cine, y tiré por el camino del medio. Así que hice una carrera que me permitiera desarrollar mi creatividad. El problema fue cuando acabé la carrera, que me senté en una agencia y en un año me di cuenta de que no quería estar allí el resto de mi vida y me fui a Londres a estudiar un curso de guión cinematográfico, cualquiera de las ramas, como guionista, intérprete o cualquier cosa porque soy un cinéfilo increíble. Y a la vuelta de Londres, en el primer casting que me presenté me cogieron y los cuatro castings consecutivos todos salieron bien, entonces, me di cuenta de que era una forma de ganarme la vida delante de la cámara.

-¿Tu novia Cristina Warner ha estado a tu lado en estos meses de rodaje en Colombia, como tu familia?
Yo acepté este trabajo sabiendo que tenía que venirme a Colombia por un año, pero, como ya he dicho muchas veces, mi pareja entiende mi profesion y ha venido a acompañarme; ahora mismo está aquí conmigo. También, ha venido mi madre a verme, como mis mejores amigos, mi hermano...

-Ahora que llegan las fechas navideñas, ¿regresarás a España para pasarlas al lado de tu familia?
Visitaré a mi familia en España el 20 de diciembre, a coger un poco de fuerzas y volveré en enero para los últimos tres meses de ‘La Pola’.

-¿Tienes nuevos proyectos aparte de tu personaje en ‘La Pola’?
Sí, hay un par de proyectos en mente, lo que pasa es que tampoco quiero adelantar detalles porque no es bueno y porque quedan cinco meses, de hecho, para que acabe ‘La Pola’. Lo único es que hay una película para el año que viene, un papel pequeñito, pero que sería muy interesante por el tipo de papel que es y por el tipo de película. Y para finales de año, allí también, hay una producción que todavía no está confirmada, para televisión, y lo que me han dicho es que, en el momento en que esto acabe, será el momento de lanzar la moneda al aire, para saber si me quedo en Colombia o vuelvo a España.

-Debido a la buena acogida de ‘La Pola’ en Colombia, ¿habrá alargue en la producción?
Definitivamente no. ‘La Pola’ tiene el final que tiene, el que todos los colombianos conocen. Y aunque será un final espectacular, no es “alargable” en el tiempo. Los índices de audiencia son buenos y la audiencia ya la tiene. Este es el final que hay y no puede haber una segunda parte. No se puede alargar, tiene un final escrito, un final muy fuerte.

-¿Finalmente, protagonizarás la TV Movie ‘Entre dos reinos’?
Ya está hecho. Es una película que saldrá dentro de poco en una televisión autonómica, y a final de año creo que saldrá para Televisión Española (TVE). Es una película que hice dos meses antes de venirme a Colombia, en el periodo de descanso que me tomé cuando acabó ‘Yo soy Bea’. Esta película está protagonizada por mi y por Vanessa Romero, y está dirigida por Miguel Perelló, un director y productor valenciano, amigo mío, que también es amigo de Sergio Cabrera. Es una película de época, rodada en Alicante, inspirada en el siglo XVI, y fue una experiencia perfecta y maravillosa. Era un momento en el que yo tenía ganas de descansar, pero en enero y febrero, en dos meses, rodamos la película y enseguida me vine para acá (a Colombia).

-Para terminar, ¿cómo te gustaría que te recordaran con este personaje de Alejo?
Lo que me gustaría que recordarán es que la gente de Colombia sepa lo importante que ha sido para mi protagonizar una producción tremenda y lo agradecido que estoy a los creadores de todo esto, que le han puesto tanto cariño y esfuerzo, y se den cuenta de lo serio que me lo he tomado y que he dado el cien por cien de lo que tengo para este personaje. Que se queden con el recuerdo de alguien que ha sabido valorar la oportunidad que le han dado, que yo estoy muy contento de trabajar aquí y que ojalá vuelva a hacerlo. 

-Escucha el saludo que nos dejó Emmanuel Esparza:

Entrevista realizada por Raquel Guedes.

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Juan Pablo Raba pierde a su padre



Murió el papá del actor Juan Pablo Raba. “A todos muchas gracias por sus palabras”, escribió Raba en su cuenta de Twitter, tras recibir numerosos mensajes de condolencias.

La familia del actor colombiano está de luto, luego de que su padre muriera de un infarto el pasado miércoles 10 de noviembre en Argentina.

Raba, al que recordamos por su reciente caracterización de Said en ‘El Clon’ (de RTI-Telemundo), tomó el primer vuelo que consiguió para viajar para encontrarse con su hermana, quien estaba al cuidado de su padre. El colombiano hizo uso de su cuenta en Twitter para agradecer el apoyo de las personas en este momento tan doloroso por el cual atraviesa.

En estos últimos días, pudimos ver al actor siendo la imagen de la campaña ‘Contra la violencia a la mujer’. Bajo el lema: “tienes derechos, estamos contigo”, la campaña, que se difundió por todo el país colombiano, estará en la televisión, radio, prensa, revista y carteles de promoción donde aparece Juan Pablo con un mensaje, datos relevantes, y la dirección del portal de internet (www.mujertienesderechos.org), donde el público puede acceder y encontrar información valiosa y precisa.

Juan Pablo señaló a la prensa que: “es un honor que me hayan invitado a ser parte integral de esta importante campaña. Nosotros tenemos la responsabilidad de orientar y llevar el mensaje en contra de la violencia a la Mujer. Hay que erradicar el maltrato emocional, verbal y físico. Ellas tienen sus derechos y merecen nuestro respeto”.

Geraldine Zivic, de actriz a presentadora



Geraldine Zivic ha dado vida a Cristina en ‘El Clon’ y, cuando terminó las grabaciones de esta telenovela de RTI-Telemundo, comenzó un nuevo proyecto en el Canal RCN, presentando el reality ‘Protagonistas de Nuestra Tele’.

Nació en Argentina, pero fue criada en Colombia desde los 15 años. Separada y con un hijo, la argentina lleva año y medio de relación con un locutor. Hija y hermana de cantantes de ópera, a Geraldine le dio por la actuación. La actriz de 36 años ha encarnado a mujeres muy diferentes en ‘Amas de casa desesperadas’, ‘Mujeres asesinas’, ‘Tiempo final’, ‘Niños ricos, pobres padres’, ‘El último matrimonio feliz’, ‘Los Reyes’. La última, fue la frívola Cristina Miranda de ‘El Clon’, a la que asegura no parecerse en nada.

Pese a llevar más de veinte años en Colombia, Geraldine sigue conservando su acento argentino, que sin querer combina con palabras tan criollas como “bacano” y “chévere”. Ella misma se define como una mamá común y corriente, que no se expone públicamente más allá de lo necesario.

En la actualidad, Geraldine planea sacar su propia línea de joyas y asegura que sólo se maquilla cuando tiene algún evento.

-Geraldine, ¿qué destacarías de tu personaje de ‘El Clon’?
Lo divertido que es. Cristina resulta tan exagerada en sus movimientos, en su forma de vestir. No tenemos nada en común. Yo voy siempre sencilla y cómoda, nada de tacones ni ropa ajustada.

-¿Cómo fue la experiencia de trabajar al lado de Saúl Lisazo (Leonardo en ‘El Clon’)?
Muy buena, él tiene un gran sentido del humor y es un excelente compañero.

-¿Qué balance haces después de participar en ‘El Clon’?
Feliz porque pude hacer parte de ese elenco, me tocó viajar por todo el mundo, fue un personaje muy distinto al que habitualmente me toca, me ayudo a explorar otras cosas y salirme del moles. Es un rol totalmente opuesto a mí. Desde lo físico (voluptuosa, exagerada y un poco vulgar), hasta lo emocional.

-A Cristina, tu personaje, le pierden los hombres…
(Risas) Creo que todas pasamos por eso en la adolescencia, pero ahora no tiene que ver conmigo.

-¿Perdonarías una infidelidad?
Lo he hecho, aunque creo que con eso ocurre igual que cuando rompes una taza y la pegas. La conservas, pero las fisuras continúan.

-¿Crees en el amor para siempre?
Me ha costado, porque me separé hace seis años del director y escritor Mauricio Navas, pero siento que nací para tener alguien a mi lado. Y no porque me aburra estar sola, sino porque me gusta que me quieran, hacer planes con alguien. El “nunca jamás” no va conmigo.

-¿La separación fue traumática?
Siempre lo es, porque rompes con algo en lo que has depositado tus ilusiones. Por suerte, en mi caso fue bien. Mau y yo mantenemos una excelente relación y tenemos un hijo, Fernando, de 10 años, por el que trabajamos en equipo.

-¿A qué te refieres?
Que seguimos siendo pareja como padres. Compartimos todo lo referente a la educación del niño y nos vemos con mucha frecuencia porque vivimos al lado. Además, estamos juntos en las fechas importantes. Mis padres también se separaron y sé lo que se siente cuando abres lo regalos de Navidad sin que esté uno.

-¿Tienes tiempo para el amor?
Sí, desde hace un año y medio salgo con Andrés Motta; dirige el programa ‘Los 40 principales’ en Colombia y acaba de debutar como actor en la novela ‘Niñas mal’. Esta relación está siendo un aprendizaje para mí por la diferencia de edad; yo tengo 36 años y él, 25.

-Ahora que presentas ‘Protagonistas de Nuestra Tele’ (en RCN), cuéntanos, ¿es nueva esta faceta de presentadora de reality en tu carrera profesional?
Es nueva. Aunque, en mis inicios presenté algunas cosas (‘Panorama’ y ‘Gente corrida’), pero definitivamente ésta es mi primera gran experiencia en la presentación. No tuve nada que ver con el proceso de selección de los concursantes, ni juzgo, ni califico, soy el hilo conductor, la guía de los participantes dentro de la Casa Estudio, hasta ahora mi papel ha sido de informar lo que sucedió en las convocatorias. Mi protagonismo va a ser en tres momentos claves: la eliminación, el cara-cara y la prueba de talento, entonces, ahí si me toca poner la cara.

-¿Viste las temporadas pasadas para tener algún referente sobre la conducción?
No vi nada de lo de antes, hice mi propio personaje, obviamente guiada por los directores. En el canal buscaban una actriz que presentara, que el televidente no la identificara con la típica conductora de programas, sino con una actriz que les va a contar todo lo que sucede. En ‘Protagonistas’ soy muy yo.

-¿Qué fue lo que más te sedujo del proyecto?
Me llamó la atención que en el canal querían que fuera yo la que estuviera en el proyecto y que mi nombre saliera después de un casting numeroso. Además, me gustó la solidez del proyecto, que es un poco distinto a los formatos pasados, porque no se elige a la bonita o al bonito. También me encantó el peso y el nombre de cada uno de los jurados. Estoy en un buen proyecto, no es mucho tiempo, son dos meses y piquito, es un programa ganador y me pareció bacano estar y ser la cara del programa, la imagen de ‘Protagonistas de Nuestra Tele’.

-¿Concursaría en un reality de este tipo?
No, definitivamente no.

-¿Qué nuevos planes tienes?
Terminar esto, irme de vacaciones, tomarme todo enero, que llevo años sin hacerlo y seguramente en febrero retome un proyecto en el país.

-¿Cómo te definirías a ti misma?
Soy una mamá común y corriente, tengo mi pareja, mi cuento espiritual, soy “cienciéloga” y le dedico mucho tiempo a esa parte.

-¿Qué cuidados tienes con el físico?
Tener una vida sana, no trasnocho, no fumo, no tomo trago, no salgo de rumba, pese a que me encanta bailar.

-¿Cuál es tu secreto para mantenerte en tan buena forma?
No hay mucho secretos. Me alimento bien, toda la vida lo he hecho, hago ejercicio y cuando tengo tiempo voy a masajes y todas esas vainas para consentir el cuerpo. No es más.

-¿Qué no puede faltar en tu vestuario?
No me faltar los leggins, me fascinan, son lo más cómodo del mundo. Me gusta estar a la moda, pero tampoco me pongo todo lo que se esté usando . Trato de estar muy cómoda, los tacones no van conmigo, sólo para cosas específicas. Prefiero estar abrigada, súper caliente.

-¿Te afectan los chismes de la prensa que se dedica a la farándula?
Trato de mantenerme muy alejada de todo, asusto sólo a lo que tengo que ir porque no tengo tiempo para fiestas y cócteles. Pienso que figurar en los medios es importante, pero sólo cuando es necesario, no todo el tiempo. No tengo que estar saliendo en todas las revistas y medios.

-¿Te gusta ver la televisión?
Soy mala televidente, no lo era tanto, ahora mi tiempo lo ocupo en otras cosas. ‘A corazón abierto’ me encantaba porque no necesitaba estar enganchada todos los días.

-¿Qué te gustar hacer cuando tienes tiempo libre?
Salir a comer, ir al cine, viajar me encanta, no tengo una vida agitada, de trasnochos, no me gusta. Hago vida de mamá, normal.

Fallece el padre de Sara Maldonado



En uno de los mejores momentos de su carrera y justo en la semana del estreno de su nuevo protagónico, ‘Aurora’ por Telemundo, Sara Maldonado recibió la noticia más triste de su vida, el fallecimiento de su padre, Mario Maldonado, quien repentinamente había sufrido un infarto el pasado viernes 29 de octubre y había sido internado en el hospital.

Sara, quien se encontraba grabando en los estudios de Telemundo de Miami recibió la noticia que su padre estaba siendo hospitalizado y, del susto, tuvo un ataque de vértigo, algo que la llevó a ella también a una clínica para ser atendida de inmediato. Por tal motivo, la bella actriz no pudo viajar rápidamente a México para acompañar a su padre y estar con él en sus últimas horas.

Pero, lo que nunca hubiera imaginado Sara que unos días después, el miércoles 3 de noviembre, la noticia sería peor, cuando le informaron que su padre no sólo no habría presentado mejoría, sino que había fallecido súbitamente de un paro cardio-respiratorio.

“Mi padre se me adelantó al cielo hoy en compañía de mi familia y amigos, le despedimos con mucho dolor, pero el siempre vivirá en mi corazón”, escribió Sara Maldonado en su cuenta de Twitter.

Y casi inmediatamente envió una dedicatoria al hombre que le dio la vida y que sin duda conmovió a todos los que la leyeron: “Te amo papá para siempre. Ahí, espérame, que pronto te he de alcanzar para volvernos a reír y abrazar”.

Con gran dolor y acompañada por su esposo, Sara recibió el permiso de Telemundo y todo el apoyo tanto de sus compañeros como de los ejecutivos para ir a despedir los restos de su padre y acompañar a su madre, quien llevaba más de 35 años casada con Don Mario. Sara Maldonado viajó hasta Xalapa, Veracruz (México) para velar y acudir a la última despedida de su papá.

Maritza Bustamante enfrenta un nuevo reto actoral



La actriz venezolana Maritza Bustamante nos habló de la problemática que interpreta en la telenovela ‘El Fantasma de Elena’. Y respecto a su personaje, dijo: “Corina y yo no nos parecemos ni en el pelo”.

Desde muy pequeña, Maritza demostraba que quería ser artista, no sólo de las artistas que salían en televisión sino de las que nacen y se hacen. En su caso, ella se disfrazaba, actuaba, bailaba y frente a sus padres empezó hacer show, muchas veces usaba la linterna de su papá como micrófono para cantar y fueron sus padres los que la apoyaron desde el principio de su carrera. Ahora, Maritza Bustamante se ha convertido una de las actrices del momento en los Estados Unidos por su talento, dedicación, sentido del humor y carisma.

Maritza disfruta el poco tiempo libre con su familia cuando están de visita por Miami, en especial su mamá y sobrinas (las mismas que se perfilan a seguirle los pasos). Está enamorada de su trabajo y sus fans, con los cuales está más en contacto desde que abrió un cuenta en Twitter, ya que para ella sentir el cariño incondicional de sus seguidores es lo que le hace esforzarse día a día. Mientras tanto, está esperando que el amor verdadero llegue, ella está feliz con el amor de sus padres, sabe que la rutina del trabajo no le beneficia, por eso disfruta de ir a la playa y de vez en cuando salir a bailar con sus amigos.

El personaje de Corina en ‘El Fantasma de Elena’, comenzó siendo una de las malas de telenovela, haciendo lo que fuera para conseguir que Eduardo (Segundo Cernadas) se fijara en ella, pero logró darse cuenta de que Eduardo no era para ella y encontró el amor en el chofer Walter (que interpreta Juan Pablo Llano). En su nuevo papel, la venezolana no sólo ha mostrado una vez más su gran talento.

-Maritza, ¿cómo te sientes en este nuevo papel en ‘El Fantasma de Elena’?
Me siento bien, estoy full de trabajo y esta vez estoy feliz interpretando a Corina, una mujer que al principio está metida en muchos problemas tratando de conseguir lo que quiere que es el amor de Eduardo indiscutiblemente.

-¿Te fijaste en alguien para construir el personaje?
No me fijé en gente que existe en su mundo, sino que más bien trato de verla como un ser real de carne y hueso para hacerla más creíble. No soy de las actrices que recurro a algo que me haya pasado antes para llorar o para generar emociones, sino que me meto en el personaje, lo hago real y trato de justificarla y buscarle razones y por ahí me encamino, pero después ya vuelvo a ser yo porque no quisiera que se me quede nada de ella.

-¿Qué similitudes tienes con tu personaje de Corina?
No nos parecemos en nada. Corina y yo no nos parecemos ni el pelo, te lo juro. Yo no soy una mujer de forzar las cosas, yo puedo ser perseverante e insisto en otras cosas, pero nunca estoy detrás de algún amor imposible.

-¿El cambio de look que tienes se debe a una decisión personal o al personaje que interpretas?
Sonaría muy fuerte la palabra obligado, pero todavía lo estoy asimilando (risas). Yo nunca me había pintado el pelo, nunca, nunca, nunca. No lo había tocado, me lo habían pedido y propuesto anteriormente para otras novelas, pero siempre me lo habían respetado. Hoy por hoy, entiendo que después de tanto tiempo siempre con mi color de pelo rojo, entiendo que va a ser positivo. Cuando me senté para empezar el cambio, me costó, estaba pensando tantas cosas, Dios mío espero que todo esté bien, a mí los cambios me cuestan. Pero, tuve que confiar en todo y me quedé tranquila. Ese fue el momento más tenso, pues luego cuando me secaron el cabello ya estaba mejor. Llevé a mi mejor amiga y le mandé fotos a mi familia, pues ellos son las personas que me van a dar sinceridad, que es lo que más valoro. Aún me cuesta acostumbrarme, la verdad.

-¿Te reconocía la gente al principio cuando cambiaste del color de pelo?
Bueno, si tenía el pelo suelto y mis lentes, no, para nada. Pero si tenía la cara destapada, sí. Pero, es con duda, ya no es como antes con seguridad, me dicen: “tú eres Maritza o tú eres de la novela” (risas). Yo sé que el cambio es radical, he agarrado como juego parármele al frente a personas que conozco y que aún no me habían visto con este cambio, voy callada con mis lentes puestos, me paro al frente y ellos me abren camino, me saludan o me dan sonrisas medias cortadas, es super cómico verlos, hasta que yo hablo y no pueden creer que soy yo. El cambio fue radical (risas).

-¿Con quién te llevas mejor del elenco de ‘El Fantasma de Elena’?
He logrado hacer una bonita amistad con Elizabeth Gutiérrez, Carlos Montilla y Elluz Peraza, entre otros.

-Ahora que trabajas en una telenovela con fantasmas, ¿has recibido alguna vez una visita de un ser del más allá?
Los espíritus nunca me han asustado (risas), pero los vivos sí me han hecho gritar y hasta correr despavorida. Nosotros de verdad grabamos a veces en locaciones muy oscuras y de noche y el único susto me pasó con Adrián Carvajal, que hacía de Benjamín. Primero, yo estaba parada y me salió una culebra arrastrándose ahí y me dio mucha impresión. Y luego, en la noche tuvimos que grabar otra vez en ese mismo lugar y, de repente, sentí una respiración atrás de mi oreja, como de un fantasma y cuando arranco a caminar sin voltear después vi que era Adrián persiguiéndome (risas).

-¿Cuándo decidiste ser actriz?
Bueno fue una decisión que más que salir de mí, fue algo como cosa de la vida porque yo quería primero ser bailarina, luego animadora y en todo ese proceso de ver cómo canalizaba eso, me salió un casting de actuación, pero fue por casualidad porque la secretaria del señor Arquímides Rivero se confundió y me puso en el casting, me dio el libreto en la mano y me dijo que el casting era un martes a las 4:30pm. Ese casting era para actrices o posibles actrices, ese día todas iban a recoger sus escenas para estudiarlas, ella me vio en el pasillo y me entregó la prueba; yo me quedé callada y me pregunté: “¿qué es esto?”. Me estudié la escena, fui al casting y me salió mi primera novela.

-¿Cómo fue ese primer casting?
Bueno, ese casting se lo hacen a todo el mundo en Venevision, en Venezuela, se llama Héctor y Fiorella, todos han pasado por ese casting, nunca lo cambian. Yo entré a esa oficina y tenía al señor Arquímides al frente y a un compañero que acababa de conocer en ese momento, nos dijo: “cinco y acción. Él es de muy pocas palabras y nos dijo: “ok. Gracias”.  En lo que yo salgo, oigo que llama a su secretaria, ella se regresa y me dice que no me vaya. Me hicieron esperar todo el casting, al final cuando todas se fueron, me hicieron pasar a mí de última con un muchacho que también le habían dicho que se quedara e hicimos la escena dos veces, al final nos dijo unas palabras hermosísimas, algo como que él era padre de muchas estrellas y que sentía que podía estar al frente de una de ellas, nos dijo que iba hacer de nosotros estrellas y nos dio la oportunidad. En dos semanas estaba en mi primera novela y con un personaje importante, la protagonista juvenil de la misma.

-¿Qué te queda de las clases de baile que tomabas?
Yo nunca he dejado de bailar. Claro lo del ballet clásico requiere más concentración, disciplina y, por el factor tiempo, no puedo, yo elijo clases de baile que se presten más a mi horario, hago Zumba, que es un estilo de baile que lo puede hacer todo el mundo. En mi caso me ayuda a mantenerme delgada, a no tener estress y a drenar la bailarina que soy.  Ahora estoy tomando clases de salsa de salón, requiere de técnica, brazos, contar los tiempos, es diferente a la salsa que se baila en Venezuela. El baile es mi pasión y cada vez que puedo la saco a relucir. He participado en un concurso de baile en mi país, esto fue mientras protagonizaba una novela, mi productor me decía que estaba loca, que no podía hacer las dos cosas, creo que fue la primera vez que conocí lo que era estar estresada, mientras me maquillaban me quedaba dormida, lloraba cuando no tenía el baile listo. Al final, la novela fue un éxito y mi madre tiene el trofeo del primer lugar en casa (risas).

-¿Te gustaría trabajar en México?
Definitivamente de todas la puertas que se abren, México es una de las puertas más grandes de las telenovelas, ¿por qué no?. Sinceramente, no me gustan los cambios, aquí en Miami tengo mi casa, estoy con mis perritos. Los cambios me mueven un poco emocionalmente, para mí vale mucho la tranquilidad emocional, entonces el cambio siempre es complicado, pero sé que los cambios son positivos, aunque no soy muy buena para eso.

-¿Cuál ha sido el personaje que más satisfacciones te ha dado?
Todos los personajes te dejan algo. Definitivamente siempre tengo que nombrar a Kika (en ‘El amor no tiene precio’), un personaje con retardo mental, el nivel de dulzura que despertaba en el público era grande y todo eso lo recibía yo en las calles. La ternura, dulzura, pude conocer a niños con retardo mental y Síndrome de Down, compartir con ellos, ver sus realidades, etc. Eso me ayudó mucho a valorar mi vida, eso me hizo enamorarme cien por ciento del personaje, buscar actoralmente situaciones complejas, a nivel ejecutivo también se buscaba que todo esté muy bien hecho, pues era un tema muy delicado y que no se toca comúnmente en la televisión. Daniela, de ‘Perro Amor’, llenaba mis días de sonrisa, desde que entraba al set yo era un como niña al interpretarla.

-En ‘Perro Amor’ y en ‘El Fantasma de Elena’ estabas obsesionada con el galán, ¿eres así cuando te enamoras?
No. Yo siento que todo fluye mutuo, siento que cuando uno tiene que luchar mucho las cosas o perseguir mucho a alguien, osea hablando de una relación de pareja, pienso que definitivamente es algo de dos. Si vamos hacer un equipo, lo vamos hacer los dos, no tiene nadie que estar mendigando afecto o envidiando cariño ni tratando de demostrar que es la persona correcta. Pienso que después en el camino, en los altibajos que están expuestas las relaciones, pues claro una está dispuesta a bajar la cabeza, a solucionar, a buscar, a dialogar. No, yo no soy así para nada (risas).

-¿Cuántas veces has sufrido por culpa de amores que no te prestan atención?
Ni una. A mí nunca me ha tocado vivir eso pues la verdad aprendí y sé que hay que aprender a reconocer cuando uno falla y creo que no hay que quedarse en imposibles. Pero si uno falla, tiene que pedir disculpas y entender que todo fluye solito sin necesidad de tanta buscadera e insistidera.

-¿Cómo tiene que ser el hombre que robe tu corazón?
Tiene que estar dispuesto a ser simple, a reír, a disfrutar y ver las cosas más simples de la vida. Que no haga falta estar sentados en el carro último modelo para sentirnos felices. Que le guste la música, bailar, tiene que ser apasionado y cariñoso. Y por supuesto tiene que ser mi amigo, pienso que la amistad es la base de toda relación, tenemos que ser amigos para tener buena comunicación.

-Por tu trabajo has tenido que ponerte vestidos de novia, ¿crees en la superstición de la que se pone un vestido de novia ya no se casa?
(Risas) No. Definitivamente no creo en eso. Llevo como dos telenovelas donde he tenido que ponerme los vestidos de novias, siempre hay una emoción característica, la escena, ese momento cuando estás vestida, sientes que todos en torno a ti te están mirando, quieren ver cómo te queda el vestido, es algo hasta inconsciente que los mismos compañeros y los técnicos te ven y te dicen: “hay que linda!”. Es especial la verdad, no lo había pensado hasta ahora (risas). No voy a perder esa magia de verme con mi vestido el día que me case, ese cuento de princesitas que tenemos las mujeres, eso no se quita para nada.