El Fantasma de Elena FIN


Eduardo y Elenita consiguen 
ser felices al lado de su bebé

Elena Calcaño secuestra al niño de Elena Lafé y Eduardo
Aunque descubrieron el escondrijo de Elena Calcaño, ella logra escapar de la policía. Por eso, Elena Calcaño le pide ayuda a Dulce. Pero, Dulce está más ocupada en el rescate de su hijo Eduardito, al que encuentra en un hogar de acogida y logra raptarle, además, el niño está feliz de estar junto a su madre. Mientras tanto, Elena Calcaño rapta al bebé de Elena Lafé y Eduardo. En la cárcel de mujeres, Rebeca le pide a Felipa que vuelva a trabajar para ella, cuidándola, ya que teme que Dulce se le aparezca en cualquier momento y la haga daño a ella y a su hija Andrea. Por otra parte, Michel reaparece para vivir libremente su amor con Mileidi.

Elena Calcaño, Montecristo y Dulce conspiran en contra de todos
Andrea les dice a Mileidi y a Michel que cuentan con su aprobación para vivir libremente su amor. Por otro lado, Alan Martin le dice a Latoña que su confesión servirá para atrapar a Elena Calcaño y a Montecristo, quienes junto a Dulce, intentan poner una trampa para matar a todos poniendo un explosivo cuando intenten rescatar a Tomasito. En el bautizo del propio niño; Elena Lafé y Eduardo descubren que su hijo Tomasito ha desaparecido. Y ahora, Elena Calcaño y Montecristo se llevan lejos al bebé. Y Andrea se culpa de la desaparición de su ahijado, ya que ella le estaba cuidando cuando Calcaño se le robó.
  
Andrea quiere ser monja
Corina le confiesa a su hermana Rebeca que cree que Walter ama a otra mujer. Mientras que, Andrea le confiesa al Padre Aguas que quiere ser monja porque no soporta seguir viviendo en este mundo.  Enviando un payaso, Elena Lafé y Eduardo reciben una carta de la gemela Calcaño, que les exige que la entreguen la mansión Girón, a cambio del niño.

Dulce y Elena Calcaño colocan una bomba al lado del pequeño Tomasito
Rebeca se queda sorprendida al enterarse de que su hija Andrea quiere ser monja. Por otra parte, Michel y Mileidi se comprometen matrimonio. Finalmente, Dulce les envía a Eduardo y a Elena Lafé hasta la mansión de Margot, donde Dulce y Calcaño les dejaron a su hijo. Confesándola que no la ama, Walter rompe su compromiso con Corina. Por otra parte, Montecristo se disfraza de otro hombre mucho mayor, con una barba canosa y un turbante para pasar desapercibido.
 
Mileidi y Michel se casan
Cuando llegan a la casa de Margot; Eduardo recibe la llamada telefónica de Elena Calcaño, que le dice que le dejó el bebé en esa casa, aunque antes de salvarle, tendrá que desactivar una bomba. Mientras Montecristo intenta huir hacia México; Calima (que está con la cara desfigurada) entra en el coche de Montecristo como si fuera su chofer, al que mató. Ajenos a esto, Mileidi y Michel van hasta la iglesia y, allí, el Padre Aguas les casa, donde están acompañados por Mauricio y Clara, los padres de ésta, a la que felicitan y abrazan y, de esta forma, Mileidi se reconcilia con su madre Clara. Finalmente, Pancho y Leonor rescatan a Elena Lafé de la mansión de Margot, mientras que Eduardo intenta desactivar la bomba para salvar la vida de Tomasito. Pero, Eduardo se acaba dando cuenta de que todo es una trampa de la gemela y de Dulce y, por eso, él se marcha, al descubrir que pusieron a un muñeco en la cuna donde él pensaba que estaba su hijo y, en menos de treinta segundo, Eduardo tiene que huir de allí.
 
Dulce muere con su hijo empotrando su coche contra un camión
Todos piensan que Eduardo y su hijito han muerto en la explosión de la casa de Margot, por eso, Elena Lafé (que se siente destruida) pretende vengarse de la gemela Calcaño, mientras ésta huye de la policía disfrazándose. Después de varios disparos, el indio Calima es aniquilado por la policía, y la policía atrapa a Montecristo. Lejos de allí, Dulce intenta huir con su hijo Eduardito, pero su coche tiene roto los frenos, ya que Elena Calcaño así lo hizo y, por eso, Dulce y su hijo se debaten entre la vida y la muerte cuando empotran su auto frente a un camión.

Eduardo llega a un hospital inconsciente y con quemaduras
Clara y Mauricio (los verdaderos padres de Mileidi) deciden rehacer una nueva vida juntos, por eso, tomaron la decisión de casarse. Después de darse cuenta de todo el daño que está haciendo su hija Elena Calcaño; Latoña intenta quitarse la vida tomándose varias pastillas, pero favorablemente Jesusa y el Padre Aguas nos se lo permiten. Mientras que Dulce se sigue debatiendo entre la vida y la muerte en el hospital; Rebeca decide hacerse cargo del niño Eduardito. En la cárcel, Montecristo es golpeado por Alan Martín, cuando éste se burla de haber destruido a Eduardo. Por su parte, Andrea comienza su andadura como novicia dispuesta a convertirse en monja. Aunque no encontraron los restos de los cadáveres, el Padre Aguas realiza una misa por la muerte de Eduardo y Tomasito. Sin imaginarse que Eduardo llegó con grandes quemaduras a un hospital, donde se encuentra inconsciente.

Elena Calcaño se disfraza para seguir escondiéndose de la policía
Elena Lafé enfrenta a Montecristo, yendo hasta la cárcel, y advirtiéndole que se pudrirá tras las rejas; pero él la dice que conseguirá salir de la cárcel y que la volverá a buscar. Mientras tanto, Elena Calcaño sigue cuidando al bebé y, disfrazada, planea vender al niño, del que no soporta sus lloros. En el monasterio, Andrea recibe la visita de Walter, que la dice que no puede vivir sin ella.

Felipa Chaparro atrapa a Elena Calcaño
Rebeca visita en la clínica a Dulce para advertirla que adoptó a su hijo Eduardito y, al escuchar esto, Dulce reacciona y agarra duramente por el cuello a Rebeca, aunque el Doctor no la cree porque piensa que su estado es tan deplorable, que no podría hacer eso. Aunque esté disfrazada, Elena Calcaño es atrapada por Felipa Chaparro y, cuando la encuentra, Felipa esposa a una cama a la malvada gemela. En la cárcel, Montecristo planea escaparse.

La Nena Ochoa sueña con que Tomasito sigue vivo
Dulce empeora en la clínica, aunque los médicos logran estabilizarla. Por su parte, Eduardo se marcha del hospital y, deambulando por la calle, sus oídos no soportan los ruidos, desde que escuchó el estallido de la bomba que pusieron en la mansión de la difunta Margot. Lejos de allí, La Nena Ochoa sueña con Daniela Calcaño, que la lleva hasta el auto de un hombre, el cual le dice que Adelita (como Elena Calcaño le hizo creer que se llamaba cuando se hizo pasar por una campesina mexicana) le dejó al niño Tomasito.

Elena Calcaño consigue escaparse de Felipa
Aprovechando un descuido de Felipa; Elena Calcaño consigue huir de ésta, y finalmente consigue encontrarse al hombre al que dejó al hijo de Elenita y Eduardo. Lejos de allí, Laura se despide de su amiga Elena Lafé, ya que pretende que su vida tome un nuevo rumbo y, por eso, se marcha de la haciendo Girón, aunque la dice a Elenita que no perderán el contacto. En la clínica, Dulce le exige a Rebeca que no se atreva a tocar a su hijo Eduardito, pero Rebeca le asegura que el niño estará en las mejores manos. Paseando por la calle, Ruth y Elena Lafé confunden a Eduardo con un pordiosero, por el que sienten ternura al encontrarle temblando y con las manos en sus oídos, ya que no soporta los ruidos y, como no le ven su rostro, no se dan cuenta de que se trata del propio Eduardo. Mientras tanto, La Nena Ochoa tiene un sueño premonitorio con Daniela, y ve como Elena Calcaño intenta matar al bebé Tomasito.

Martin sospecha que Eduardo está vivo
Elena Lafé se encuentra en un restaurante con Ramiro, un hombre millonario, con el que pretende hacer negocios; pero él se fija en su belleza y la invita a que se vayan de viaje a una isla para charlar allí sobre sus negocios, pero Elenita enfrenta a Ramiro porque sabe que él es dueño de burdeles y que Montecristo Palacios la encerró en uno de ellos, aunque ella le asegura que le venderá su hacienda. Aunque, Elena Lafé quiere recibir dinero falso de Ramiro para que la policía le descubra y le encarcelen, junto a Montecristo. Al ir al hospital y ver la vestimenta de Eduardo; Martin se da cuenta de que Eduardo podría estar vivo, ya que las enfermeras le dijeron que él escapó después de llegar con quemaduras por el estallido de la bomba. Mientras tanto, Eduardo llega a otra clínica, donde recuerda la primera vez que conoció a Elenita. Cuando visita al pordiosero que vio en la calle, Ruth se da cuenta en esa clínica que ese hombre es Eduardo.

Dulce le confiesa a Rebeca que Elena Calcaño fue quien la intentó matar
Colándose en el monasterio, Walter le dice a Andrea que la ama y que desea rehacer su vida junto a ella, pero Andrea no quiere ceder y, aunque sigue amándole, ella decide rechazarle y seguir su camino para convertirse en una monja. Mientras que, a Corina la ofrecen ser bailarina profesional lejos del país, y acepta la propuesta. Por su parte, Elena Lafé sigue coqueteando con Ramiro (el jefe de Montecristo) para poder destapar su organización de mafiosos. En la clínica, Dulce le dice a Rebeca que Elena Calcaño dañó sus frenos de su auto para que se matara con su hijo, además, la dice que Calcaño tiene al hijo de Elena Lafé.
 
Montecristo y Dulce mueren
En el yate donde se van de viaje, Elena Lafé le pide al mafioso Ramiro que retire su amistad con Montecristo y que no salga nunca de la cárcel, y éste acepta, además, él hace negocios con ella, comprándola la hacienda por una gran suma de dinero. Y en la cárcel, unos hombres mandados por Ramiro, terminan con la vida de Montecristo, cortándole con una sierra mecánica. Antes de morir, Dulce le agradece a Rebeca que se encargue de su hijo Eduardito, pidiéndola que no hable mal de ella a su hijito y, poco después, Dulce fallece en la clínica. En el hospital, Ruth visita al hombre que creía que era un pordiosero y, al verle el rostro, ella se da cuenta de que él es Eduardo, quedándose sorprendida, ya que creía que él estaba muerto. Dándole un sedante al bebé, Elena Calcaño se disfraza de vieja y se marcha hacia otro lugar, para evitar así que la policía la descubra.
 
Elena Lafé sigue su plan contra el mafioso Ramiro
Disfrazada de vieja, Elena Calcaño guarda al bebé Tomasito en un cestillo, fingiendo llevar allí a un gato. En el aeropuerto, Corina (con lágrimas en los ojos) se despide de Walter. En el yate donde Elena Lafé está con Ramiro; ella le rechaza cuando él se la insinúa, por eso, Ramiro enfurece; pero Elenita le exige que vuelvan al puerto porque no quiere seguir viajando a su lado, ya que Elenita planea que la policía arreste a este mafioso llamado Ramiro.
 
Elena Lafé regresa a su casa y se reencuentra con Eduardo
Ramiro es atacado desde su yate por la policía y, en ese momento, él intenta utilizar a Elena Lafé como su rehén, pero favorablemente un oficial de la policía dispara en el hombro de Ramiro y, gracias a esto, él es arrestado; mientras que Elena Lafé puede regresar a su casa. Y cuando Elenita se reencuentra con Martin; él la da la buena noticia de que Eduardo y su hijo están vivos. Y con mucha felicidad, Elena Lafé regresa a su casa, donde se reencuentra con su amado Eduardo. Por su parte, Walter le confiesa a Rebeca que él no se casó con Corina porque a quien realmente ama es a Andrea. Después de ser operado de los oídos, Eduardo sigue recuperándose poco a poco hasta que consiga recuperar su audición perfecta. Al día siguiente, Andrea decide dejar el monasterio y, olvidando eso de convertirse en monja, Andrea se reencuentra con su familia y con Walter. Cuando suena el teléfono de la hacienda Girón; Latoña lo coge y se da cuenta de que es la voz de su hija Elena Calcaño, que la exige que la den dos millones de dólares por el rescate del bebé.

Elena Calcaño intenta matar a Latoña y al bebé
Elena Calcaño engaña a Elena Lafé y Eduardo, arrojando un muñeco contra el suelo, haciéndoles creer que es el bebé, a cambio del dinero que pidió. Pero, Elena Calcaño regresa a la mansión Girón, donde intenta matar a Latoña, clavándola un cuchillo en su vientre y, creyendo ver a su hermana gemela, Elena Calcaño confiesa que ella misma asesinó a sus padres adoptivos, envenenándoles. Después, Elena Calcaño intenta matar a Tomasito, pero favorablemente no puede hacerlo porque Felipa Chaparro la dispara a tiempo y, de este modo, Elena Lafé y Eduardo pueden recuperar a su hijito.
 
Eduardo y Elena Lafé consiguen ser felices junto a su bebé
Latoña es operada, después de que su hija Calcaño la clavara el cuchillo, y se recupera favorablemente. Aunque fue disparada, Elena Calcaño es estabilizada y la encierran en el manicomio, donde Elena Lafé le pide al Doctor que encierre a Calcaño para evitar que ella se escape y, en ese momento, descubren que Elena Calcaño está apresada en la pared de una habitación, atada de pies y manos y hasta con un casco de acero, aunque se da cuenta de que sigue teniendo la misma mirada de odio que tenía anteriormente. Por su parte, Walter busca a Andrea en la mansión Girón y la pide que se case con él, y ésta acepta, sellando su amor con un dulce beso en los labios. En el primer cumpleaños de Tomasito; Corina regresa, haciéndose un hueco en su apretada agenda como bailarina. En el cumpleaños, Eduardo le regala un potrillo a su hijito Tomasito y, en ese instante, Elena Lafé recuerda que su padre Tomás también la regaló hace tiempo un caballo. En la clínica psiquiátrica, Elena Calcaño fallece, estando atada de pies y manos, y Latoña es la única persona que va hasta el entierro de su hija Calcaño. Después de que Eduardo se ganara dos copas en una carrera de caballos, Elena Lafé le da la buena noticia de que está embarazada. Y Eduardito (el hijo de Darío y Dulce) es adoptado por Rebeca y disfruta estando con su amiguito Tomasito. Pasados nueve meses, Elenita da a luz a una hermosa niña a la que deciden llamar Germania. Pasados unos años, Laura regresa a visitar a su amiga Elena Lafé, a la que dice que logró superar que no pudiera tener hijos, aunque encontró la felicidad al lado de un hombre, con el que se casó y con el que adoptará a un niño. Paseando en sus caballos, Eduardo y Elena sellan esta historia de amor con un apasionado beso...


Del 13 de diciembre al 7 de enero de 2010
por Telemundo