Patricia Castañeda, entre la escritura y la actuación



La actriz y escritora Patricia Castañeda está convencida de que los caballeros las prefieren sexys. Empezó estudiando arquitectura, pero lo suyo eran la escritura y la actuación. Es la mujer más osada y placentera en el mundo de la comedia romántica.

Recientemente la vimos participando en series como ‘Los caballeros las prefieren brutas’ y ‘El Cartel 2’ y, ahora, está dedicada a su nuevo libro: ‘Virginia casta’.

-Patricia, ¿cómo definirías el libro que has escrito?
‘Virginia casta’ es una comedia romántica, profundamente light, acerca de una mujer que no es ni virgen ni casta. Una mujer increíble.

-¿Cómo se te ocurrió la historia?
Por un momento de éxtasis que terminó aplastado en el suelo por frenar la bicicleta con el freno izquierdo.

-¿Cómo te fue pedaleando por los caminos de la novela?
Es un camino largo, pero como en todo oficio hay que dedicarse, y eso hago. Por ahora voy por la despavimentada.

-¿Quién es el Martín Chivarria en la vida de Patricia Castañeda?
Los amores platónicos y los futuros ‘ex’.

-¿También te has leído el Tarot, como Virginia?
Por supuesto, y el cigarrillo. Cómo negarse el placer de saber el futuro.

-¿Y qué te han dicho?
El Tarot me dijo que ve a Virginia Casta en manos de varios.

-¿En qué se parecen ‘Virginia Casta’ y ‘El diario de Bridget Jones’?
‘Virginia Casta’ estaba también detrás de ‘Mr. Darcy’.

-¿A quién te gustaría invitar a tu siesta?
Si alguien se cuela en la siesta es porque ya está de lleno viviendo en tu casa.

-¿Qué te hace reír?
Me hacen reír las pequeñas torpezas, como estrellarse con una puerta de vidrio. Y Buster Keaton.

-¿Qué tiene Virginia de ti misma?
Virginia es el nombre de mi tía abuela, de pronto por ese lado estamos relacionadas. Unos amigos dicen que leer la novela es como meterse en mi cabeza, pero así fuera mi vida, sería bastante insólita y divertida.

-¿Cómo supiste que la novela estaba lista para ser leída?
Cuando lo siguiente que le iba a suceder a Virginia era ya para otra novela.

-Al fin, ¿cómo las prefieren los caballeros?
Sexys, definitivamente.

-¿Cuál es el actor más divertido con el que te ha tocado trabajar?
Estar en escena con Mijail Mulkay es gozarse hasta los momentos de silencio.

-¿Y cuál es el político más cómico de Colombia?
Samuel Moreno, que confundió la ciudad con un campo de golf y la dejó llena de huecos.

-¿Qué fue lo mejor de haber estado en ‘La brújula mágica’?
‘La brújula mágica’ me mostró el lado amable y psicodélico del planeta.

-¿Cuál ha sido el papel que más satisfacciones te ha traído?
El personaje de Hanna en ‘Los caballeros las prefieren brutas’ ha sido muy divertido, sobre todo por saber que hay muchas mujeres en todo Latinoamérica que creen ser ella.

-¿Y cuál es el personaje en el que sientes que te faltó más trabajo?
Ninguno, a cada personaje, sin importar la relevancia, me le dedico de cuerpo y alma.

-¿Qué tan en serio se toma la vida?
Se le puede uno poner difícil y seria a la vida, pero únicamente si al final se va a ceder.

-¿En dónde dejó la arquitectura?
En la cuenta de banco de la Javeriana, porque esa platica sí se perdió.

-¿Cuál es tu pecado capital?
Los pecados los practico todos, es muy aburrida una vida zen.

-¿Hacia dónde señala hoy la brújula de su vida?
Hacia el Este, deseo con muchas ganas que Virginia se lea en Europa.

-¿Qué es lo que tienen de malo los paseos bugueños?
Que se están extinguiendo porque ya todos tienen carro.

-Un buen consejo para una tusa...
Retornar a las rancheras, las copas de aguardiente y las tiendas de barrio.

-Una táctica para coquetear...
Mostrar lo suficiente como para que el otro quede iniciado.

-¿Qué le dice hoy el espejo?
Que no hay nada más atractivo que una mente brillante.

-Lo mejor de trabajar en radio...
Hablar, hablar y hablar, sin censura.

-¿Perder es cuestión de método?
Perder es cuestión de pereza.

-¿Qué tan buena perdedora eres?
La peor. Antes, cuando perdía, le echaba flores al contrincante. Ahora sé que no hice mi mejor esfuerzo y me doy golpes de pecho.

-La mejor columna que escribió para ‘Soho’...
La primera y la última.

-Lo peor que una mujer puede hacer en la primera cita...
No llevar la disculpa preparada para salir huyendo en caso de que sea necesario.

-¿Qué se te quedó en Cali?
Mi abuela, a quien trato de inmortalizar en todo lo que escribo.

-Si tuvieras que hacer un manual para los hombres, ¿cómo le llamarías?
‘¿Quién mató a Virginia Casta?’.