La Pola

Catarina se le insinúa a Juliano

Alejo entra a conformar la guardia de Sámano, mientras que José María Lozano se entera de los planes de su hermano
Juliano (Luis Felipe cortés) se reconcilia con Nicolasa (Ana Mosquera), noticia que no le cae bien a Catarina (Zharick León), quien sigue sintiendo una atracción incontenible por su esclavo. Entre tanto, José María Lozano (Jorge López) se entera del propósito de Jorge Tadeo (Sebastián Martínez) de conformar una junta de gobierno en Santafé e intenta persuadirlo para que no siga adelante con esos planes. Por su parte, Alejo (Emmanuel Esparza) es incluido en la guardia personal del coronel Sámano (Manuel Navarro), pues el militar piensa que teniendo a un hombre que estuvo en España y vivió de cerca la guerra, podrá contralar más fácil la moral de sus hombres. Antonio Villavicencio (Antonio Sanint) sale de Cartagena rumbo a Santafé, no sin antes prometerle a Toñito (Alex Gil) que hará todo lo que pueda para que Antonio Nariño (Luis Fernando Hoyos) sea puesto en libertad.

Catarina se deja llevar por sus deseos y se le insinúa a Juliano
Alejo (Emmanuel Esparza) le cuenta a los soldados de las tropas reales sobre la dura situación que se vive en España y del altercado en Quito. El alférez incentiva a sus superiores, colegas y subalternos a estar alerta a cualquier brote revolucionario en las tierras que defienden. Por su parte, el Virrey Amar y Borbón (Mariano Venancio) le cuenta a su esposa que está muy nervioso por lo que pueda suceder en la Nueva Granada ante una posible invasión de los franceses. Mientras tanto, la Pola (Carolina Ramírez) es interrogada por la esclava de María Matea (Mary Carmen Delgado), sobre su relación con José María Carbonell (Quique Mendoza). Y Catarina (Zharick León) luego de fantasear nuevamente con Juliano (Luis Felipe cortés), no soporta más la atracción que siente por el esclavo y aprovechando que el criado está solo, intenta insinuársele.

Juliano es castigado por supuestamente acosar a su ama Catarina
Juliano (Luis Felipe Cortés) se niega a aceptar las propuestas amorosas de Catarina (Zharick León). La joven, ofendida por el desprecio de su esclavo, hace que el criado se castigado con fuertes azotes luego de decirle a Domingo (Diego Trujillo) su esposo que Juliano la acosa constantemente con sus miradas. Alertada por las amenazas de Camilo Torres (Alejandro Martínez) de denunciar sus andanzas, la Virreina Francisca (Ana Fernández) se muestra muy cariñosa con su esposo, y rompe en malos términos la relación que tenía con su amante secreto. De otra parte, Alejo (Emmanuel Esparza) sigue obsesionada con la Pola (Carolina Ramírez) y cualquier joven que ve en Santafé la confunde con su amada, mientras que en Popayán Leandro (José Sospedra) se entera que su padre utilizó el dinero de la dote de su hermano para pagar sus deudas, y no lo envió a Guaduas como Francisco (Andoni Ferreño) aseguraba.

La Pola se rebela contra un español, mientras que Sámano se entera de una noticia de la que pretende beneficiarse
Arcos (Gabriel Ochoa) ve por primera vez a la Pola (Carolina Ramírez) y queda hipnotizado con su belleza y actitud. En Guaduas, Getrudis (Ana María Arango) le da algunos consejos a Domingo (Diego Trujillo) para que Catarina (Zharick León) se sienta más atraída hacia él. Por su parte, obligado por su esposa, el Virrey Amar y Borbón (Mariano Venancio) le cuenta a algunos Oidores y al Coronel Sámano (Manuel Navarro), que en Europa, Napoleón ordenó que Carlos IV abdicara y coronó a su hermano José Bonaparte como nuevo Rey de España. Aunque el Virrey les advierte a sus subalternos que esa noticia debe mantenerse en secreto, Sámano planea utilizar la información para su beneficio propio. María Ignacia (Juliana Galvis) le dice a Francisco (Andoni Ferreño) que la enviarán a un convento, como castigo por haber jugado con el honor de su familia. En plena plaza de mercado de Santafé, la Pola deja en ridículo a un español que intenta abusar de Facundo (Antonio López). Esta situación es observada por José María Carbonell (Quique Mendoza), quien se empieza a dar cuenta del carácter de la mujer que acabó de conocer.

Alejo queda estupefacto al reencontrase nuevamente con La Pola
La Pola (Carolina Ramírez) se rebela contra Llorente, un español que acusa a Facundo (Antonio López) de ladrón. La situación termina en una seria discusión y al lugar llega Alejo (Emmanuel Esparza) para calmar la situación, quien se llevará tremenda sorpresa al ver que una de las protagonistas de este incidente es la mujer que ama. Ahora el alférez se encuentra en una encrucijada, pues Llorente exige que encarcelen a la Pola por haberlo ofendido a él, un español peninsular. Por su parte, Jorge Tadeo Lozano (Sebastián Martínez), Camilo Torres (Alejandro Martínez) y el sabio Caldas (Carlos Camacho), deducen que el Coronel Sámano (Manuel Navarro) lo está dando información confidencial de los Virreyes, porque sus intenciones son hacerse con el poder, pero deciden correr el riesgo y aceptar la ayuda del militar. En Guaduas, sin importar que se trata de su ama, Nicolasa (Ana Mosquera) le advierte a Catarina (Zharick León) que si por culpa de su atracción por Juliano (Luis Felipe Cortés) se ve comprometida la libertad de su futuro hijo, es capaz de matarla.

La Pola queda triste con el desprecio de Alejo, pero recibe una buena noticia por parte de José María Carbonell
Arcos (Gabriel Ochoa) le confiesa a Alejo (Emmanuel Esparza) que la Pola (Carolina Ramírez) le gustó mucho, e intenta convencer al alférez de que ella es una buna mujer, pese a que él no la conoce. Entre tanto, no todo son malas noticias para la Pola, pues José María Carbonell (Quique Mendoza) aborda a la muchacha y le propone que se una a su causa, y comience a convencer a los santafereños  sobre los beneficios que habría si los gobernadores de esas tierras fueran gente nacida en la Nueva Granada. En Popayán, los Valencia preparan su viaje y dejan su hogar en manos de Francisco (Andoni Ferreño) y su familia. Antes de partir, Eusebia (María Helena Doering) le pide a los Sabaraín que no comprometan a su hijo Alejo con otra mujer, por lo menos durante el año en que estarán fuera, con miras a que el joven pueda contraer nupcias con María Ignacia (Juliana Galvis) cuando termine su castigo. De otra parte, siguiendo los consejos de Gertrudis (Ana María Arango), Domingo (Diego Trujillo) empieza a vestirse con ropa fina para deslumbrar a su esposa.

Leandro vuelve a Santafé dispuesto a contarle a Alejo la verdad sobre La Pola
Mientras Francisco (Andoni Ferreño) empieza a disfrutar de los lujos de la casa de Gaspar (Héctor de Malba), María Ignacia (Juliana Galvis) sufre por su nueva vida en el convento. Leandro (José Sospedra) vuelve a Santafé y le entrega a Alejo (Emmanuel Esparza) una carta que llegó a Popayán y que tiene como remitente a la Pola (Carolina Ramírez). De otra parte, ante la inminente rebelión que se avecina, el Virrey Amar y Borbón (Mariano Venancio) le ordena al Coronel Sámano (Manuel Navarro) que arreste a todos los autores intelectuales de este posible levantamiento. Antonio Villavicencio (Antonio Sanint) llega a la ciudad, y de inmediato Jorge Tadeo Lozano (Sebastián Martínez), Camilo Torres (Alejandro Martínez), el sabio Caldas (Carlos Camacho) le cuenta sus planes de conformar una nueva junta de gobierno. Más tarde, la Pola y José María Carbonell (Quique Mendoza) reúnen a varios campesinos para comentarles lo que esperan realizar el 20 de julio.

Leandro le confiesa a Alejo que fue su padre y no La Pola, quien lo engañó
Mientras en Santafé, Magdalena (Valentina Rendón) sufre una dolorosa enfermedad, otra de las ciudades de la Nueva Granada, Cartagena, empieza a ser gobernada por una junta conformada por españoles americanos. Leandro (José Sospedra) le entrega a Alejo (Emmanuel Esparza) una carta que ya llegó a Popayán y que le envió la Pola (Carolina Ramírez). Además, el joven le confiesa a su hermano su padre nunca envió dinero a Guaduas sino que se lo utilizó para pagar sus deudas personales. Entre tanto, la Pola y José María Carbonell (Quique Mendoza) reúnen a la gente de Santafé en una chichería para explicarles todo lo referente al levantamiento que tiene preparado para el 20 de julio.

Camilo Torres intenta poner de su parte al Virrey y le cuenta sobre la infidelidad de la Virreina Francisca
A pesar de que Cartagena ahora es gobernada por una junta conformada por americanos, Antonio Nariño (Luis Fernando Hoyos) no es puesto en libertad, pues explican que no tienen conocimiento de los delitos por los cuales se le acusa y por eso deben esperar un pronunciamiento en Santafé. Por su parte,  Petra, la esclava de María Matea (Mary Carmen Delgado), pretende denunciar con las autoridades reales la revuelta que se avecina, pero la Pola (Carolina Ramírez) está dispuesta a convencer a la criada de que esta rebelión la beneficiaría. Entre tanto, Camilo Torres (Alejandro Martínez), el sabio Caldas (Carlos Camacho) y otros ciudadanos notables se reúnen con el Virrey Amar y Borbón (Mariano Venancio) para exponerle sus planes de junta y le aclaran que él la regiría. Cuando parece que el dignatario aceptará la propuesta, llega la Virreina Francisca (Ana Fernández), muy ofuscada les recuerda a todos que esa discusión ya la habían tenido y ya sabían cuál era la respuesta. Como último recurso, Camilo Torres denuncia la infidelidad de la Virreina con su esposo.

El pueblo de Santafé se alza en contra de los españoles
Luego de linchar a José González Llorente, los ánimos de los pobladores de Santafé están caldeados y ahora la turba quiere atentar contra cualquier español que los haya perjudicado en el pasado, como por ejemplo los Oidores. La situación está fuera de control, y ni José María Carbonell (Quique Mendoza), ni la Pola (Carolina Ramírez), parece que puedan hacer algo para que se calmen las cosas. Lo que empezó como una simple revuelta, puede terminar en tragedia, ya que el Coronel Sámano (Manuel Navarro) le ordena a sus hombres tranquilizar la situación a como de lugar, sin importar que corra sangre. Así es como dentro de poco, se aproxima un nuevo reencuentro entre la Pola y Alejo (Emmanuel Esparza), pero cada uno en un bando diferente. De otra parte, en Guaduas, Domingo (Diego Trujillo) llega a su casa con el título de ‘Don’ y con nueva pinta, la cual incluye peluca. Sin embargo, para desgracia del campesino, este cambio no producirá más que risa en Catarina (Zharick León).

Alejo se impacienta al ver que la vida de La Pola corre peligro
El plan de los nobles santafereños para este 20 de julio sigue su curso. Algunos de los Oidores, como el caso de Hernández de Alba (Manuel Busquet) fueron linchados y a pesar de su investidura han sido apresados. Así mismo, luego de un emotivo discurso de José Acevedo y Gómez (Saín Castro), el pueblo pide a gritos realizar un cabildo abierto. Camilo Torres (Alejandro Martínez) y el sabio Caldas (Carlos Camacho) lideran la siguiente parte de su plan, que consiste en hablar nuevamente con el Virrey Amar (Mariano Venancio) para que acceda a la solicitud del pueblo. De otra parte, en plena revuelta, Alejo (Emmanuel Esparza) se impacienta al ver que la Pola (Carolina Ramírez) integra el grupo que protagoniza este levantamiento, pues sabe que lo más seguro es que la tropa arremeta sin piedad contra la gente y de esa forma, la vida de su amada corra peligro. El joven se encuentra en una verdadera encrucijada ya que Leandro (José Sospedra), su hermano, le advierte que si socorre a la mestiza será acusado de traición a la Corona.

Los hermanos Sabarín se enfrentan, pues Alejo está de parte de Baraya y Leandro de Sámano
Aconsejado por sus subalternos más cercanos, el Virrey Amar (Mariano Venancio) acepta que Camilo Torres (Alejandro Martínez) y los demás nobles santafereños realicen un cabildo extraordinario. Además, con miedo de que el Coronel Sámano (Manuel Navarro), por su fuerte carácter, atente contra el pueblo, le quita las insignias al militar y encomienda la misión de mantener la paz al capitán Baraya (Gustavo Angarita Jr.). Sámano no se queda de brazos cruzados, desobedece al Virrey, y va de inmediato a la plaza para ordenarles a sus hombres que utilicen la fuerza para obligar a los ciudadanos a que vayan a sus casas. Baraya también llega al lugar, desautoriza al Coronel y ordena su arresto. Ante la tensionante situación, la tropa real se fragmenta entre los que apoyan a Sámano y los que están con Baraya. Esta división también enfrenta a los hermanos Sabaraín, pues Alejo (Emmanuel Esparza) sigue al americano, al ver que la vida de la Pola (Carolina Ramírez) corre peligro, mientras que Leandro (José Sospedra) está de parte del español peninsular.

Carbonell se entera que lo han traicionado, mientras que el Virrey pretende acabar con la vida de su esposa
El Coronel Sámano (Manuel Navarro) se rinde y junto a Leandro (José Sospedra) y otros de sus hombres, es encarcelado. Algunos de los más nobles ciudadanos de Santafé se reúnen para realizar el cabildo extraordinario. En la noche, José María Carbonell (Quique Mendoza) se da cuenta de que Camilo Torres (Alejandro Martínez) y compañía no han cumplido con su palabra, pues él no ha sido tenido en cuenta para integrar la junta de gobierno y además nombraron al Virrey como presidente de la misma. Mientras tanto, el Virrey Amar (Mariano Venancio) no soporta más sus desgracias y amenaza con asesinar a la Virreina Francisca (Ana Fernández) para al menos aplacar uno de sus infortunios, la infidelidad de su esposa. Y Alejo (Emmanuel Esparza) busca a La Pola (Carolina Ramírez) para aclarar sus sentimientos, mientras que en Guaduas, Catarina (Zharick León) impulsada por el deseo, de nuevo aborda a Juliano (Luis Felipe Cortés).

Catarina convierte sus sueños con Juliano en realidad
Finalmente Juliano (Luis Felipe Cortés) accede a los deseos de Catarina (Zharick León), por lo que ama y esclavo pasan un apasionado momento. Sin embargo, las cosas no terminan bien, pues Juliano acusa a Catarina de estar con él no por amor, sino por pura atracción, palabras que no les gustarán a la muchacha. En Santafé, Alejo (Emmanuel Esparza) es víctimas de sus anteriores actos, ya que intenta acercársele a la Pola (Carolina Ramírez), y aunque cruza algunas palabras con ella, la mestiza evade la situación y le recuerda al militar que él es un hombre casado, como antes se lo hizo saber. Mientras en el cabildo Camilo Torres (Alejandro Martínez), Jorge Tadeo Lozano(Sebastián Martínez), el sabio Caldas (Carlos Camacho) y otros ciudadanos notables firman el acta de conformación de la nueva junta de gobierno, José María Carbonell (Quique Mendoza) al enterarse que lo han traicionado, decide con el apoyo del pueblo desconocer la autoridad de esta junta y pretende organizar otra.

Carbonell convoca una nueva resolución en contra de los Virreyes, y Magdalena se confiesa
Luego de intensas horas, por fin a las 3 de la mañana del 21 de julio se establece formalmente la nueva junta de gobierno de Santafé. José María Carbonell (Quique Mendoza), quien se siente traicionado por los nobles que conforman esta junta, convoca a la gente de la ciudad para hacer una verdadera revolución, y así ya no ser gobernados por los Virreyes, ni por ningún tipo de autoridad en las que estén involucrados españoles. En la cárcel, Leandro (José Sospedra) acusa a Alejo (Emmanuel Esparza), de actuar a favor de los rebeldes, solo por la atracción que siente por la Pola (Carolina Ramírez). En Guaduas, Catarina (Zharick León) tiene que lidiar con la culpa que siente por el apasionado momento que vivió con Juliano (Luis Felipe Cortés), sino también con la desaparición de su hermano Bibianito (Sebastián Gutiérrez), quien huyó y no dejó pistas sobre su paradero. De otra parte, para tener paz en su alma ante la grave enfermedad de la que es víctima, Magdalena (Valentina Rendón) bajo el secreto de confesión, le cuenta a un sacerdote como le fue infiel a Antonio Nariño (Luis Fernando Hoyos) con Jorge Tadeo Lozano (Sebastián Martínez). El padre le afirma, que la confesión solo servirá, a menos de que ella esté arrepentida de este hecho.

Los Virreyes son apresados, y Alejo le confiesa a La Pola que no se casó con María Ignacia
Ante la presión de los ciudadanos de Santafé, que liderados por José María Carbonbell (Quique Mendoza), piden no ser gobernados por españoles, la junta de gobierno acepta encarcelar a los Virreyes. Es así como Amar (Mariano Venancio) y Francisca (Ana Fernández) salen del palacio con grilletes en sus manos y escoltados hacia los lugares en donde serán apresados. La silbatina hacía los nobles peninsulares por parte del pueblo será monumental, pues se cobraran todas las humillaciones de las que fueron víctimas. De otra parte, Alejo (Emmanuel Esparza) le confiesa a La Pola (Carolina Ramírez) que no se casó con María Ignacia (Juliana Galvis) como anteriormente se lo había contado. En Guaduas,  Nicolasa (Ana Mosquera) enfrenta a Catarina (Zharick León) ya que sospecha que Juliano (Luis Felipe Cortés) le fue infiel con su ama. Y la Pola recibe una noticia que hará que sus planes a corto plazo cambien por completo.

La Pola regresa a Guaduas para ayudar a encontrar a su hermanito
Toda Santafé celebra la destitución de los Virreyes como gobernadores de la Nueva Granada. No obstante, la Pola (Carolina Ramírez) no se puede unir a la alegría del pueblo, pues apenas se entera de que su hermano Bibianito (Sebastián Gutiérrez) lleva varios días extraviado, decide viajar de inmediato a Guaduas. Cuando llega a su ciudad natal, la joven se encuentra con que Catarina (Zharick León) parece haberla extrañado bastante y que Domingo (Diego Trujillo) finalmente prometió darle la libertad al hijo que esperan Nicolasa (Ana Mosquera) y Juliano (Luis Felipe Cortés). Entre tanto, Alejo (Emmanuel Esparza) se extraña ante la ausencia de su amada y apenas tiene la oportunidad, le pregunta a Petra, la esclava de María Matea (Mari Carmen Regalado), sobre la mestiza.

Alejo se entera de que La Pola regresó a Guaduas, mientras que Carbonell intenta hacer justicia por sus propias manos
Aunque La Pola (Carolina Ramírez) sólo lleva unas cuantas horas en Guaduas, la noticias ya llegó a oídos del Alcalde Andrés (Carlos Aguilar), quien no desperdiciará tiempo para ir a visitar a la mestiza para cortejarla. Mientras tanto, Alejo (Emmanuel Esparza) busca como loco a alguien que le pueda dar noticias de su amada. Finalmente, María Matea (Mari Carmen Ragalado) le confirma al militar que La Pola viajó a su ciudad natal y que quizás no vuelva para no tener que volver a verlo. En Santafé, José María Carbonell (Quique Mendoza) y sus seguidores están decididos a condenar a los Virreyes al cadalso e intentan hacerlo por sus propias manos. No obstante, Jorge Tadeo Lozano (Sebastián Martínez) y sus compañeros de la nueva junta de gobierno intentan deportarlos a España antes de que esto pase.

La Pola tiene una fuerte discusión con la Virreina Francisca
Los virreyes son enviados de vuelta a España por mandato de la nueva junta. Para tomar el barco que los llevará de vuelta a su tierra, los nobles peninsulares primero tienen que pasar por Guaduas, en donde por orden del Alcalde Andrés (Carlos Aguilar) se quedarán en la posada de Domingo (Diego Trujillo). La noticia se esparce por todo el pueblo rápidamente, e iracundos sus ciudadanos irán a lugar para intentar linchar a sus antiguos soberanos. La Pola (Carolina Ramírez) tiene que atender a la Virreina Francisca (Ana Fernández) y a causa del maltrato que recibe por parte de la española, la mestiza le dejará bien claro su nueva condición. Entre tanto, Alejo (Emmanuel Esparza) le pide al capitán Baraya (Gustavo Angarita Jr) que lo deje al mando de la escolta que llevará al Coronel Sámano (Manuel Navarro) hasta Cartagena, pues su plan es poder reunirse con La Pola cuando pase por Guaduas. Y la junta de gobierno, encabezada por Jorge Tadeo Lozano (Sebastián Martínez), hace lo posible para que Nariño (Luis Fernando Hoyos) no sea puesto en libertad, mientras que el rebelde visualiza un oscuro futuro para la Nueva Granada si no unen fuerzas todas las provincias del reino.


Del 17 de enero al 12 de febrero de 2011