. . : ENTREVISTAS : . .

Valentina Acosta

 
Una actriz comprometida con sus personajes. Su mirada angelical, sencillez, belleza e inteligencia son cualidades que hacen de Valentina Acosta una mujer muy segura de sí misma.

El profesionalismo y apasionamiento que esta colombiana le imprime a sus actuaciones en la pantalla chica, la han hecho ganarse el respeto de sus colegas como actriz. Es tanta su dedicación en el estudio de los personajes que interpreta, que no sólo estudia sus características sino también la parte astrológica. Esta influencia le ha tenido muy marcada, pues su madre es astróloga.

La carrera de la actriz, presentadora y modelo en televisión ha ido en ascenso. Fue presentadora del programa ‘Los Ángeles de la Mega’, luego realizó un personaje en la serie ‘Un Ángel llamado Azul’, pero sin duda su gran salto como actriz, lo dio cuando protagonizó junto al también actor Rodrigo Candamil la novela ‘Merlina, mujer divina’. Luego vinieron personajes en producciones como ‘Amas de casa desesperadas’, ‘La Dama de Troya’ en la que interpreto a Nena Fontalvo, una mujer caprichosa, ‘Regreso a la Guaca’ y ‘A corazón abierto’, entre otros.

Ahora Valentina interpreta a la psicóloga Silvia Pizarro, en la nueva producción de RCN: ‘A mano limpia’, un personaje que se la ha metido en la piel y con el que espera nuevamente ganarse el cariño de los colombianos.

-Valentina, háblanos sobre este nuevo personaje, que es diferente a los que has interpretado teniendo en cuenta que la serie tiene una problemática social muy arraigada...
Lo que más me gusta de ésta producción es el fondo social que tiene, mi personaje se llama Silvia Pizarro, es una psicóloga estrato 6 que llega a hacer su práctica a un colegio de un barrio del sur de Bogotá y que tiene su vida muy organizada. Es muy perfeccionista y se va a casar. Tiene su vida muy encaminada, pero cuando llega a este barrio se da cuenta de que la vida no es como ella siempre creyó, se le arruinan todos sus planes y creo que eso le da la posibilidad de tener un encuentro con ella misma, porque siempre han manejado su entorno, especialmente su madre que es una mujer muy autoritaria. En este barrio conoce a Manuel (Claudio Cataño), el hombre del que se enamora, pero que no pertenece a su mismo círculo social.

-¿Cómo fue la construcción de este personaje y el acercamiento a la problemática que se trata en esta producción?
Me he sentido muy bien respaldada porque la dirección ha sido increíble, hemos trabajado con Luis Orjuela, Rocío Cruz y Mónica Cifuentes, que son grandes directores de actores y se preocupan por el trabajo de cada uno. Por otro lado, he trabajado mucho en encontrarle un ritmo interno a esta mujer, sobre cómo sería su línea de pensamiento, me he metido también por el lado de la psicología, para analizar de qué manera percibe el mundo con una profundidad diferente a los demás. También he preparado el personaje astrológicamente, le he buscado su signo, carácter y muchas otras cosas.

-¿Esto de preparar los personajes astrológicamente viene desde la novela ‘Merlina, mujer divina’ que trataba este tema o ya desde antes lo hacía?
Empecé con Merlina, pero lo que sucede es que tengo una mamá astróloga y ella tiene una influencia astrológica muy fuerte en mi vida y después de Merlina, siempre me gusta dedicarle un tiempo a encontrarle el signo al personaje y su ascendente. Pienso que uno puede ir en un personaje tan lejos como quiera y puede ser un juego muy divertido.

-¿Qué es lo que más te ha gustado de este personaje?
Me gusta mucho el tono realista que tiene esta producción, ha sido muy  bonito el acercamiento en barrios como Vitelma, Soacha y todo el sur de Bogotá, donde estamos grabando y hemos podido conocer realmente cómo vive la gente. Todo lo hemos grabado en exteriores y eso es muy interesante para darle más realismo al personaje.

-¿A qué estuviste dedicada en el tiempo en el que no te habíamos visto en televisión?
Cuando termina un proyecto siempre me gusta esconderme un poco. Me fui a estudiar, visité a mi familia que vive en España, hice algunas cosas pequeñas y volví a viajar. Estuve en un personaje pequeño en la serie ‘A corazón abierto’, en ‘Regreso a la Guaca’ el año pasado y este año empecé con esta producción y con otro proyecto en el canal Fashion TV en un magazín cultural y de entretenimiento para mostrar el lado más bonito de nuestro país.

-A ti siempre te gusta quedarte con algo de cada personaje que interpretas, ¿con qué te has quedado de Silvia?
Yo pienso que de alguna manera a todos los personajes uno les presta algo de su energía, lo que trato de buscar es un ritmo interno diferente. De Silvia me encantan su búsqueda, su curiosidad, los pocos prejuicios que tiene frente a lo que le digan los demás y que se arriesga a lo que ella quiere, me parece una mujer valiente.

-Has tenido la oportunidad de hacer talleres de actuación en diferentes países como Argentina y España, ¿qué diferencias crees que hay con lo que se puede aprender en Colombia?
Me parece que aquí también hay buenos talleres y escuelas, pero a mí me encanta viajar y conocer nuevas culturas, estar con los sentidos abiertos a nuevos países. Me gustan mucho estos lapsos de tiempo donde les puedo dedicar tiempo a los talleres, porque me divierto y me puedo equivocar sin estar esperando resultados todo el tiempo.

-Teniendo en cuenta que Silvia es una psicóloga, ¿cómo has hecho para meterte en ese mundo?
Siempre me ha llamado mucho la atención la psicología, de hecho cuando era pequeña quería estudiar esta profesión, siempre me ha causado mucha curiosidad el pensamiento humano. Tengo amigas psicólogas de las que me he asesorado y he investigado sobre estos temas.

-¿Cómo ha sido el trabajo con los actores jóvenes que hay en la serie, les has dado consejos?
Si me los piden por supuesto se los doy, ha sido un equipo maravilloso con el que he disfrutado mucho mi trabajo, me parecen muy buenos actores desde los más jóvenes hasta los de mayor trayectoria. Todos encajan muy bien en sus personajes.

-¿Conocías los barrios en los que estáis grabando?
La verdad no, y ha sido muy especial el acercamiento con el sur de Bogotá, pero ha sido duro también. Es como salir un poco de la burbuja en la que uno vive. Tantos privilegios que tenemos en la vida y chocarse con la dura realidad de este país y de una ciudad como Bogotá no es nada fácil. Pero, la gente ha sido muy amable y a estos barrios les he tomado mucho cariño.