Kate del Castillo, encantada de ser “La Reina del Sur”


Durante varios meses, Kate del Castillo se metió en la piel de Teresa Mendoza, una mujer mexicana conocida como “La Reina del Sur”, que huye a España, donde se envuelve en una historia de amor, ilusiones y también en las peligrosas redes del contrabando y del narcotráfico.

Basada en la novela del autor español Arturo Pérez Reverte, la cadena estadounidense Telemundo coprodujo ‘La Reina del Sur’ con el canal español Antena 3, grabada entre Colombia, España y México (países donde su emisión ha sido un éxito). La mexicana de 38 años, hace algunos años, dejó la seguridad y el éxito del que gozaba en su país para probar suerte en Hollywood, aventura de la que está saliendo airosa.

Aún cuando Kate del Castillo viene de un historial actoral muy respetable, tanto en la televisión como en el cine, ya sea en español o inglés, está convencida que darle vida al personaje que ideó Pérez Reverte, fue un privilegio y una de esas oportunidades que raramente se repiten en la vida de un actor.

-Kate, ¿cómo definirías a Teresa Mendoza?
Ella es una mujer que ha sufrido tanto que ya no le teme al sufrimiento. Lo ha perdido todo y por eso no le importa seguir perdiendo. Ella ha tocado fondo en todos los aspectos de la vida. Está en la posición de quien puede arriesgarlo todo. Yo creo que es una historia de amores y desamores de una mujer que llevó una vida que no quería. Teresa se enamoró de la persona equivocada y tuvo que correr y aprender a sobrevivir.

-¿Qué significa para ti personificar a la reina del narcotráfico?
Es mucha responsabilidad y es muy fuerte, porque además no se está hablando de algo ficticio. Existen las reinas del narcotráfico y esto no es un chiste. Es muy importante hacer las cosas como deben ser porque tampoco se trata de glorificar, pero mucho menos de meterse con ellos. Yo sólo soy una actriz que me encargo de personificar e interpretar, y trato de hacer lo que mejor se puede. Es un acierto para Telemundo el hecho de atreverse a hacer una historia así, y sobre todo en estos momentos. Está basada en un best seller de Arturo Pérez-Reverte, escrito hace casi diez años y todavía hoy está totalmente vigente. Además es una historia de amor bellísima y su éxito radica en que es una historia de una mujer real y también porque Pérez-Reverte es un gran escritor.

-Has comentado que tienes similitudes con tu personaje, ¿en qué te pareces?
La principal y más obvia es que somos mexicanas las dos, nos gusta el tequila mucho y muchas similitudes más. Soy una mujer que ha cometido muchos errores en su vida al igual que ella, soy una mujer ambiciosa, que le gusta que la respeten, soy una mujer apasionada por lo que hago y soy una mujer también enamoradiza, que ama profundamente a la gente que tengo a mi alrededor y la protejo al igual que Teresa Mendoza. De resto, tenemos vidas totalmente diferentes, quizás Teresa sí existe en mi país o en cualquier otro país latinoamericano, que están tan golpeados por el narcotráfico. Como actriz, mi función no es juzgar al personaje, ni darle un valor moral. Tenía que interpretarlo y punto.

-Pero, ¿te gustaría estar en la posición de Teresa?
No me gustaría estar en sus zapatos, tener que cuidarte la espalda todo el tiempo y tener que vivir en contra de la ley no es vida. Su corazón se va endureciendo a medida que le van matando la gente más querida y decide no amar más para no volverse vulnerable. Todo esto sucede cuando has tenido tragedias, cuando te suceden cosas terribles y te vas endureciendo desgraciadamente, es lo que te da la vida y la experiencia te lleva a ser quien eres. Eso le pasa a Teresa, ella sin querer estar en un mundo en el cual las circunstancias y su destino le estuvieron poniendo muchas cosas, ella lo entendió, lo aceptó y lo enfrentó con unos pantalones bien puestos, más que los de cualquier hombre porque ella ya no tenía nada que perder. Esta es la verdadera gente peligrosa que ya estuvo allí, que salió adelante pues saben que sí se puede sobrevivir y al mismo tiempo no les importa morir.

-¿Qué envídias de Teresa?
De ella, sólo me gustaría tener su dinero (risas). Realmente le va mal en la vida, no hace bien todas las cosas, toma el camino equivocado y esa no es mi ruta.

-¿Recuerdas el momento en el que te ofrecieron este papel?
Sí, cuando me llamaron para hacer este proyecto no lo podía creer. Me pareció fantástico. Sobre todo cuando me enteré de que el propio Pérez Reverte estaba detrás de la adaptación de los diálogos, ya que la versión para la televisión fue escrita por Roberto Stopello.

-¿Cómo reaccionó tu padre, el también actor Eric Del Castillo, al enterarse de que te convertirías en “La Reina del Sur”?
Cuando le conté a mi papá sobre este proyecto, se emocionó tanto como yo. Él siempre me ha dicho: “ve a perseguir tus sueños. No te detengas que después te vas a arrepentir”. La verdad ha sido un gran apoyo en mi carrera.

-¿Te aventuras a decir que ha sido el papel más demandante de tu carrera?
Defínitivamente, y por miles de razones. Lo que he hecho en esta serie ha sido un trabajo que me ha tenido completamente agotada física, emocional y mentalmente.

-¿Cuál es el mensaje que deja tu personaje a los televidentes?
Que si la gente toma el mal camino termina como Teresa Mendoza, y eso es un infierno. Nadie puede dirigirse como ella lo hizo porque eso no es vida. Hay que saber tomar decisiones correctas. A ella no le quedó de otra porque era eso o su vida, pero el pasado siempre regresa.

-¿Ya habías leído el libro antes de protagonizar la serie?
Leí el libro cuando recién salió en el 2002 y pensé que ése era el papel que me vendría perfecto. No hay una actriz que no lo haya leído y que no haya soñado con ese personaje. Muchas productoras estuvieron estudiando el proyecto y yo lo he ido persiguiendo y hablando con todo el mundo para hacer el papel de Teresa. Después de un tiempo me enteré de que lo iba a hacer Eva Mendes y me dije, bueno, será para otra ocasión, pero el proyecto me volvió a encontrar, ahora como la serie de Telemundo. Mientras pasaba las páginas, no dejaba de imaginar, como actriz, mi cara en ese personaje.

-¿Cómo construiste el personaje de Teresa Mendoza?
De este personaje investigué muy poco, pues no quería meterme en cosas que tampoco las sabe el personaje. Si la historia fuera de ella ya siendo “La Reina del Sur”, otra cosa hubiera sido, pero me quise sorprender igual que ella se sorprende con la vida y fui creciendo de la mano de ella. Teresa para cualquier actriz es un sueño interpretar, aparte de que no siempre en la vida se te dan estas oportunidades. Eso era lo que yo pedía para volver a la pantalla chica: hacer un personaje interesante y atractivo para mí y así sucedió en los siete meses de filmación.

-¿Qué fue lo que más te costó a la hora de personificar a Teresa?
Creo que la conozco bien, la entiendo y la dejé de juzgar, lo que me costó un poquito de trabajo al principio. Me puse literalmente en sus zapatos y me ha dado muchas cosas. Es una mujer que me ha enseñado mucho.

-¿Qué piensas sobre el narcotráfico?
Todo este mundo del narcotráfico se ha vuelto un verdadero flagelo para la sociedad. Está muriendo mucha gente a manos de los carteles. Y lo más peligroso es que como se trata de un negocio millonario es más difícil acabarlo o detenerlo. Son fortunas construidas sobre la sangre de mucha gente. La mayoría de las personas que se involucran en este negocio no tienen nada que perder y no tienen miedo. No hay nada más peligroso que alguien dispuesto a enfrentarlo todo, sin medir las consecuencias. En esta época tan difícil y siendo una historia que se escribió hace tantos años y aún está día tras día vigente en nuestro país, yo creo que es necesario no hacer ruidos sordos de una realidad que está ahí y que no es precisamente una novela. Además esta serie no glorifica al narcotráfico en lo más mínimo porque lo que se muestra es el infierno que vive esta mujer a su causa. Esto está ahí, está latente y todos lo sabemos, no podemos tapar el sol con un dedo. Esta producción es una historia de amor mal llevado más que de narcotráfico, un amor mal conducido que la lleva a hacer unas cosas tremendas y tomar decisiones que son: o eso o su vida.

-¿Temes las críticas que puedan hacerse sobre esta “narconovela”?
Creo que la gente siempre va a hablar. Como dije, aquí no se trata de un juicio moral. Son personajes. Además esto es algo que pasa en nuestra sociedad. No es un invento, es una realidad.

-Se cuenta que es una de las miniseries más caras y que cada capítulo está entre los 100 mil dólares. ¿El hecho de tener esa presión te afectó en algo?
Yo lo que quiero es que ese dinero se vea en pantalla, eso es lo importante. Para mí la responsabilidad estaba en ser la cabeza de un elenco muy importante, de una historia que tuvo y tiene mucha gente ya en la cabeza porque leyeron el libro, y que cada lector se creó una Teresa Mendoza en su imaginación, y superar la imaginación es muy difícil. Es un gran paso en mi vida y en mi carrera, me ha marcado como mujer, como actriz, y ha sido un evento increíble. Lo he sufrido tanto como lo he gozado.

-Has mantenido un trabajo muy disciplinado y persistente buscando oportunidades en Hollywood, ¿por qué quieres conquistar el mercado anglo?
Es algo que nunca me planteo. No pienso en conquistar nada, ya nos conquistaron los españoles. Nunca pienso en tomar un trabajo para ver cómo le va. Pienso en el personaje, si soy capaz de hacerlo y si me va a dejar algo como actriz, pero no si va a tener éxito o no. Si le va bien es un plus, pero yo doy el 100 por ciento trabajando. No tengo otra cosa que buenos deseos para los proyectos que hago. En este trabajo hemos dejado todo: nuestro corazón, nuestras vidas, todo.

-¿Es cierto que cuando te vio Arturo Pérez Reverte, autor de ‘La Reina del Sur’, dijo que tú eras Teresa Mendoza?
Fue la culminación de mucho tiempo de trabajo, de no saber si estás haciendo bien o mal las cosas, de estar en las manos de un director que confías, pero de no saber si lo estás haciendo bien. Esto fue al final de las grabaciones en España, estaba sumamente cansada, deprimida porque me tenía que despedir de todos los españoles y cuando él (Arturo Pérez Reverte) me dijo eso, me senté a llorar y a él también se le aguaron los ojos y le dije: “gracias por esta oportunidad”, porque él (Arturo Pérez Reverte) había pedido tener voz y voto en quien fuera Teresa Mendoza, y con toda la razón, porque es una de sus obras más queridas. Cuando me dijo: “tú eres mi Teresa, ya serás mi Teresa para siempre”. No te puedo decir, eso se llama felicidad.

-Háblanos del rodaje de ‘La Reina del Sur’…
Las grabaciones fueron muy pesadas, pero muy divertidas. Disfruté muchísimo de cada momento de trabajo. Pero, fueron semanas de trabajo muy intenso, así que disfrutaba especialmente los pocos días de descanso que teníamos. En Colombia, grabamos en Girardot, cerca de Bogotá, y en Cartagena. Luego de casi seis meses fuimos a España, donde en tres semanas grabamos en Madrid, Marbella y Málaga, pasando luego a Gibraltar, Melilla y otros lugares. Era puro trabajo y ni pude regresar a casa en Los Ángeles para cambiar mi maleta. Así estuvimos hasta navidad y año nuevo, cuando me dieron chance de volver a casa un ratito, y después nuevamente a correr.

-¿Qué fue lo más difícil del rodaje?
Lo que fue más complicado es que las locaciones cambiaban y también los equipos de producción, y eso significaba que uno tenía que adaptarse a métodos de trabajo diferentes, pero uno trabaja muchísimo y a la vez aprende muchísimo.

-¿Qué recuerdos tienes de Colombia?
De verdad que estoy muy orgullosa, muy contenta y feliz porque tengo recuerdos preciosos de Colombia. Lo que más me sorprendió fue el orden y como tienen la ciudad, Bogotá es súper limpia, tiene unos jardines preciosos, unos parques divinos, tiene mucho verde y repito, mucho orden. Como decía Iván, es otro Bogotá del de hace ocho o diez años, la comida es deliciosa y todos nos trataron increíble, fue una experiencia muy padre. Estar tanto tiempo fuera de casa fue fuerte para todos, tanto para los españoles como para mí, además el estar en un país que no conocíamos y en el que nunca habíamos trabajado era algo difícil, pero la gente fue hermosa en todos los sentidos.

-¿Cuál ha sido el lugar que más te ha llamado la atención de Colombia?
Desde luego Cartagena. Los recuerdos que tengo de esa ciudad no los puedo explicar porque de verdad viví cosas tan bonitas allí, y fue para mí un descanso aunque trabajé como loca. La verdad la pasé increíble: la comida, la gente, fue maravilloso y tengo muchas ganas de regresar y disfrutarlo porque me quedé con ganas de conocer más. El clima, por ejemplo, en Bogotá yo no podía con el frío, y lo más sorprendente es que a dos horas te encuentras con el calor de Girardot. Algunos días en Bogotá salíamos en la mañana tapados por el frío y al medio día hacía un calor insoportable y después nuevamente hacía frío, así que no sabíamos ni cómo vestirnos. Después, en Cartagena nos encontramos con un calor espantoso, pero decíamos: “esto es una maravilla para nosotros después del frío de Bogotá”.

-¿Cómo fue compartir el set con los colombianos?
A mí me dio mucho orgullo. Ellos hicieron unas partes para apoyarnos y yo les agradezco porque si no hubiera sido así, la novela no habría tenido ese nivel de éxito.

-¿A quiénes recuerda?
Juan Pablo Raba y Lincoln Palomeque. Son muy buenos actores y muy bellas personas. Ellos le echan todas las ganas y son super profesionales. Por ejemplo, con Juan Pablo, con quien la cosa fue de: “mucho gusto yo soy Juan Pablo”, y yo le respondí: “yo soy Kate”, y de inmediato empezamos a grabar la escena en donde hacíamos el amor en la muralla (risas), qué vergüenza. La verdad es que fue muy tierno, muy cariñoso y ante todo muy respetuoso, que es muy importante para una actriz, porque de por sí ya son difíciles estas escenas y necesitas a alguien que te cuide, que sepas que es un actor de verdad. Y Lincoln es un personaje chistoso, precioso, definitivamente divino. Y por supuesto a Christian Tappan, a él le tocó ser el policía que persigue a Teresa y fue muy profesional.

-Tuviste escenas de acción, algunas en las que pusiste en peligro tu vida...
De acción, la más fuerte, fue esa secuencia que vamos en una lancha Alberto Jiménez, que es un gran actor español, y Cristina Urgel, ambos son divinos, y estábamos en la lancha rápida y nos dijeron que nos iba a alcanzar el helicóptero de la policía, pero nunca nos dijeron que casi iba a tocarme el hombro con el patín del helicóptero, nunca imaginé que iba a ser así, yo iba manejando una lancha que me acababan de enseñar a manejar hacía cinco minutos y con las olas, el mar picado, de pronto veo el helicóptero cerca de mí, y dije esto está muy raro y di hasta todo lo que da la lancha porque me dije a mí, éste no me alcanza y fue tremendo. Mi preocupación era tal que fuéramos a saltar y nos fuera a dar con las hélices. Claro, ahora lo cuento feliz de la vida, pero fue muy riesgoso.

-¿Eres una mujer de riesgos en sentido general en tu vida?
Sí, pero los aprendí a tomar ya de grandecita, cuando me dí cuenta que hay que divertirse más porque a lo mejor no amaneces mañana. Entonces hay que tomar riesgos, no pasa absolutamente nada.

-¿Te has arrepentido en algún momento de convertirte en actriz?
No, no me arrepiento para nada. No ha sido fácil, pero esto es lo que me gusta y creo que todavía tengo mucho por hacer. De cada proyecto aprendes y creces un poco más. La verdad todavía estoy sorprendida de la calidad y del esfuerzo tan grande que se hizo en esta producción. Por lo general, la mayoría de las producciones dramaticas se graban 90 por ciento en estudio y 10 por ciento en exteriores. Con esta telenovela, Telemundo apostó todo. Apostó incluso a cambiar ese porcentaje. Me atrevería a decir que se trata de un 60 por ciento de exteriores y creo que el público aprecia este esfuerzo.

-Pareces una mujer dura y a la vez sentimental, ¿qué hay de cierto en esto?
Es muy chistoso porque vas creciendo y me he vuelto muy paciente para unas cosas, pero muy impaciente para otras. Lo que sí te puedo decir es que soy sentimental, amo mucho la vida, amo mucho mi vida, mi gente, mi trabajo, entonces no tengo por qué no ser sensible, pero también soy una mujer con un carácter fuerte.

-¿Cómo eres en tu casa, con tu gente?
Soy muy casera, disfruto los momentos, disfruto la soledad, poder leer, ir al cine, creo que soy divertida, soy muy simple, las cosas muy simples me hacen muy feliz, no quiere decir que no me gusta lo bueno, pero disfruto mucho estar en mi casa, con mi familia, estar en silencio con tu marido, él por allá, tú por acá…

-¿Cómo eres como esposa?
Soy una gran esposa (risas).

-¿Cocinas, lavas, planchas...?
Trato de ser la mujercita que mi mamá me enseñó a ser, ahora que lo logré quién sabe. No soy muy buena cocinera, de hecho Aarón es mucho mejor que yo. Trato de quien vaya a mi casa se sienta a gusto de llegar allí.

-¿Qué te gusta cocinar?
Me gusta cocinar huevos, ensaladas y nada más.

-Comentan que Aarón quiere ser papá, ¿y tú?
Yo me muero si soy mamá, no es cierto. Ya llegará el momento, no por que te cases quiere decir que tienes que tener hijo, ni porque seas mujer tienes que tener hijo. Ya veremos…

-¿Qué nuevos proyectos tienes en mente?
Tendré que amarrarme el cinturón para escoger mi siguiente proyecto. Tiene que ser algo diferente. Está difícil, ¿eh?